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lunes, 29 de abril de 2019

Arteaga : el poder y la magia del ritual eléctrico



El calor y el resguardo de un estudio de grabación dota de seguridad y confianza a los intérpretes. Los errores son corregidos y los pecados perdonados. Volúmenes ajustados a través de las consolas, overdubs agregados sin fin hasta la obtención de un pastiche muy lejano a la realidad sonora, efectos auditivos que revisten el registro acústico original pero que al mismo tiempo lo velan hasta ocultarlo completamente. La tecnología no sólo registra el acontecer sónico sino también lo transforma hasta la perversión, necrofilia auditiva que secuestra la atención del oyente y lo hace olvidar el ritual eléctrico que ocurrió en un único momento irrepetible...

Si existe una banda que ha comprendido el valor primordial de la presentación en directo entendida como una liturgia maldita que requiere a los feligreses presentes frente a ella es Arteaga, aquella ácida bestia chilena que desde hace años comete aquelarres sobre los escenarios al sur del continente americano. Bajo el velo mágico del Ritual eléctrico, la banda congrega a sus fieles seguidores para realizar un sacrílego culto a los poderes ocultos, la obscuridad y la maldad a través de hipnóticas y distorsionadas melodías que llevan al ruido a niveles ceremoniales.


Hace unas semanas, Arteaga publicó un bootleg titulado Bad acid session, un material conformado por siete temas capturados directamente desde las bocinas de audio durante una presentación realizada el 22 de marzo de 2019 en el Mi Bar de Santiago de Chile. Dicho EP se distingue por atrapar en un soporte electrónico la fugacidad de una áspera cónclave llena de sonidos lisérgicos, hirientes y provocadores; permitiendo al mismo tiempo que aquellos que nos encontramos lejos de aquellas bacanales podamos comprender un poco de lo que es el trío chileno sobre los escenarios.

Bad acid session congrega en sus ondas acústicas parte de lo que ha sido la historia musical de Arteaga desde el año de 2012, aunque bien podemos detectar que este material busca promocionar lo alcanzado en Necromance (reseña/review), la última producción de de la banda presentada en septiembre de 2018. Al escuchar de manera directa la forma de interpretar los temas encapsulados en dicho álbum, logramos capturar la esencia que Sebastian Morales, Domingo Lovera y Francisco González han construido tras el paso de los años hasta lograr crear un impenetrable muro sonoro lleno de danza ritual, imágenes multicolores, ritos satánicos y música penetrante como daga afilada. 


Como muestra ideal de lo registrado en Bad acid session, escuchamos detenidamente "Espejo roto", tema inaugural del Necromance de bajo hipnótico y feedback insistente de guitarra. Una vez que su  melodía ardiente entra por vena al torrente sanguíneo, los poderes del maligno toman posesión de nuestro cuerpo inerte hasta obligarnos a bailar frente a la hoguera ritual. Brujas hermosas y demonios sulfurosos nos toman de la mano para formar parte de la orgía mientras la música se eleva junto con el humo hasta lograr la comunión perfecta. Sin embargo, tras varios minutos de éxtasis frente al fuego ceremonial, el ruido se torna mágico para vagar por cada una de las neuronas ahogadas de quienes han participado del aquelarre. Indescriptible viaje lisérgico que sabe hacer coincidir la distorsión, la lujuria y la maldad en un mismo tiempo y lugar...


Mientras recogemos los cristales regados por el suelo, aquellos fragmentos llenos de suerte negada y vientres que anhelan ser saciados, la música satura los tímpanos gracias al volumen y la distorsión con la que ha sido construida. Poder sonoro y magia sensorial que sólo puede se entendida por aquellos que ha tenido la suerte y el deleite de vivirlos, momento único que ha sido capturado con la finalidad de crear la tentación y el deseo en aquellos que no han tenido la oportunidad de ser parte del mismo. Baile, hipnosis y posesión que hacen explotar las bocinas y provocan paseos oníricos llenos de cuerpos desnudos, colores deslumbrantes y rituales tribales lejos de explicación posible.


Sin embargo, las plegarias al maligno han sido escuchadas y la bestia del sur se ha dignado a posar sus ojos hacia nosotros. El próximo 8 de noviembre de 2019, Arteaga visitará México para presentar su Ritual Eléctrico de manera directa, evento único que contará con la participación de las sublimes bandas mexicanas Satánico Pandemonium y The Wizard. Pero por si fuera pequeña esta sorpresa, la disquera Interstellar Smoke Records ha decidido publicar un vinil split con material precisamente de The Wizard con Arteaga, lo que promete ser una granada auditiva digna de ser escuchada. La amenaza está hecha, así que todo queda en nuestras manos para aprovechar esta oportunidad y ser parte de este único aquelarre... 


viernes, 12 de abril de 2019

Fuzzy Grass : cuando Francia regresó al año 1971


1971 pasó a la historia por ser el año cuando se realizó el mítico festival de rock de Avándaro en México ante 300,000 personas, se publicó el imprescindible cuarto álbum de Led Zeppelin bajo el misterio de sus cuatro símbolos y falleció el icónico Jim Morrison en la ciudad de París. Sin embargo, la publicación del debut de una banda francesa ha escogido dicho número para nombrarlo y recuperar el misticismo de dicha fecha para representar con ella la magia alcanzada por el rock en esos revolucionarios días.

A finales de octubre de 2018 fue presentado 1971, el primer material discográfico de Fuzzy Grass, un cuarteto originario de la famosa ciudad rosa de Toulouse, al sur de Francia. El poder de penetración de las distintas redes sociales y las recomendaciones boca a boca lograron que dicho álbum llegara a los tímpanos ansiosos de Earthquaker, los cuales terminaron sorprendidos por escuchar a una banda que lograra fusionar la acidez psicodelica con el blues electrificado hasta alcanzar un sonido energético lleno de pasión, riffs y melodías adictivas.

Fuzzy Grass por Blast Radius Photo
Fuzzy Grass se integró en agosto de 2015 a través del encuentro entre el bajista Thomas Hobeck, el vocalista Audric Faucheux, la guitarrista Laura Luiz y el baterista Clément Gaudry-Santiago, que desde su inicio se dieron a la tarea de construir a una banda que recuperara los sonidos ásperos del primer hard rock de finales de los sesentas con el sentimiento revival del nuevo siglo por medio de lo que hemos conocido como hard psych; género sonoro donde destacan los americanos Radio Moscow, los españoles Prisma Circus o los italianos Black Rainbows. Asimismo, dentro de la escena francesa podemos encontrar a grupos fundamentales como Cheap Wine, The Socks, Doctor Doom o Electric Jaguar Baby.

El primer intento del cuarteto de Toulouse por registrar algo de su estilo fue Recording live de noviembre de 2017, un obvio material grabado en directo donde podemos escuchar la energía de la banda a través del poder del wah y la imaginación desbordada que provoca la improvisación. Gracias a sus tres temas contenidos en su interior, tuvimos la oportunidad de escuchar la gran capacidad interpretativa del grupo donde se distingue su potencia infecciosa en la voz, la adictiva violencia de su base rítmica y la impresionante habilidad de su guitarrista para hacernos despegar del suelo.

Foto: Blast Radius Photo
En aquellas fechas cuando fue presentado Recording live, Fuzzy Grass entró a los estudios de Swamp Land Records de la mano de Lo Spider para grabar lo que sería 1971, un disco conformado por siete alucinantes temas que te toman de la mano para llevar a través de un paseo lisérgico entre tormentas eléctricas y oníricos paisajes imposibles de abandonar. Desde el primer momento en que la aguja besa los surcos nos encontramos con un sublime viaje que visita por igual a las neuronas como a las estrellas por medio de "Electric Ayahuasca", un breve introducción que sirve de entrada perfecta a lo que será "The alone boy", un crudo heavy blues con toda la capacidad de explotarnos el cerebro en un millones de partículas.

Si con este inicio construyéramos un juicio sobre el debut de Fuzzy Grass, cometeríamos un grave error. 1971 se debate entre la psicodelia más adictiva y el hard rock desgarrador que busca en una simple colección de acordes encontrar la melodía perfecta para hacernos mirar nuestro interior. "The upside down" truena las bocinas por medio del fuzz y sus cósmicos efectos de sonido, "Healed by the fire" es un trago de gasolina que tiene la intención de hacernos volar por las galaxias y "The winter haze" un sublime paseo por los abismos multicolor de la inconsciencia. Por si todo ello fuera poco, el álbum cierra con "Shake your mind", una venenosa melodía que muerde y jamás te suelta gracias a su ritmo insistente y su explosión climática cerca de su cierre.


Quizá el tema más explosivo del 1971 es "The faceless man", una incendiaria melodía que arranca con una serie de acordes que  exploran el terreno para finalmente acomodarse en donde mejor le parece. Las notas se clavan de manera inmediata en las neuronas mientras los pies persiguen el ritmo de forma irremediable. De la misma forma como lo ha hecho durante todo el material, Laura nos receta nuevamente un solo de guitarra galáctico; aunque este track se distingue de todo lo escuchado en 1971 es su onírica transformación en su cenit como si se tratara de místico pasaje que demuestra las diversas posibilidades sonoras que tienen Fuzzy Grass bajo la manga.

Foto: Chris Rod Photo

Fuzzy Grass se ha lanzado al vacío con su 1971, un álbum que urge rescatar de la avalancha de propuestas que suenan en las redes electrónicas porque en él se le otorga nuevamente el valor que tienen el hard blues áspero y la vieja psicodelia a través de los frescos aires de los Pirineos. Aunque el álbum mantiene un mismo concepto sonoro durante sus treinta y tres minutos de duración, la construcción de cada uno de sus temas te permite apreciar el amplio horizonte que puede recorrer la banda gracias a su gran capacidad interpretativa. El cuarteto de Toulouse ya está en la carretera promocionando su debut, así que será el momento de traducir lo logrado en el estudio sobre los escenarios y definir los nuevos senderos que deberán recorrer en un futuro... ojalá que éste sea muy próximo.

Artwork: Valentin Coquillat

lunes, 8 de abril de 2019

Earthquaker : a cuatro años de sonido y acontecimiento


El tiempo ha pasado de manera implacable, y tras un gran esfuerzo, se ha cumplido una nueva vuelta al Sol. Las circunstancias han delimitado el contexto para que el melómano y el intento de escritor desarrollen su labor de difusión y deleite estético. El ejercicio de la audición y la escritura han buscado desde su inicio crear un sismo ante lo regular, lo común y lo estandarizado, quizá un intento por sacudir las conciencias y liberar los demonios internos. Sin embargo, en la senda existen muchos peligros y retos que deben ser sorteados con pericia y temple... Este es el relato de la última parte de la aventura.

Bajo el concepto de Rock y letras, Earthquaker se ha caracterizado durante cuatro años por ser un espacio abierto donde coinciden el stoner, el hard psych, el proto-doom y el hard rock para encontrar una plataforma de difusión y análisis que permite a los amantes de los distintos géneros tener los elementos suficientes para disfrutar de nuevas propuestas y para conocer cuáles son sus ingredientes que les permiten distinguirse del resto. 

Foto: Carlos de las Piedras
El último año de vida de Earthquaker se caracterizó por un enfrentamiento contra los límites a la difusión en las llamada "redes sociales". La ambición y el deseo exacerbado por obtener ganancias han creado candados y reglas contra la lógica de la promoción y los ejercicios de compartir contenidos sin una cuota económica. Cuando el número de visitas a nuestra página estaba creciendo de manera exponencial, el poder omnipresente de los algoritmos detuvo el avance de la página electrónica de Earthquaker y su divulgación en las distintas plataformas electrónicas.

Sin embargo, la lógica de nuestro espacio virtual siempre ha sido la de lucha y enfrentamiento contra lo convencional, así que aprovechando las propias reglas del juego, Earthquaker renació como el ave Fénix de sus cenizas para crear nuevos contenidos y buscar alternativas para conformar el llamado "tráfico orgánico", que en otras palabras sería encontrar personas fieles a nuestro obscuro culto de música distorsionada que cimbra la tierra desde sus cimientos.


Después de todas las tormentas sorteadas y batallas libradas, Earthquaker ha llegado a un buen puerto donde atracar. Hoy nuestro blog tiene una página electrónica con un dominio .com, además de mantener su difusión por medio de Facebook, Twitter y Spotify, además de crear su perfil de Instagram, con la intención de compartir el arte visual que acompaña a cada material discográfico creado por todas y cada una de las bandas. 

Link de Instagram de Earthquaker:
 https://www.instagram.com/earthquaker_mexico/


Desde la lógica de la numerología, el cuatro es el símbolo de la tenacidad y la estabilidad. Si la historia que hemos contado habla de un esfuerzo por mantener un espacio para la difusión de propuestas sonoras fuera de lo establecido y el gusto común delimitado por los medios masivos, el número cuatro termina significado una victoria ante las trampas y engaños que las plataformas electrónicas y las redes sociales han tendido para provocar la caída de aquel lugar herético, crítico y escandaloso. 

Y escribiendo sobre números, es momento de presumir la numeralia alcanzada por nuestra página durante su cuarto año. A pesar del momento crítico que tuvo la difusión de Earthquaker en los meses de octubre y noviembre de 2018, el terremoto sonoro logró presentar 97 reseñas/review para alcanzar un total de 30,000 visitas; lo que genera un gran total de 504 publicaciones y cerca de 98,000 vistas durante los cuatro años de vida de Earthquaker.


Luego de la tempestad, los mejores días han llegado... El reto de crear una página sobre stoner, psicodelia, revival y proto-doom en español fue aceptado desde su inicio, pero ahora es momento de mantener el esfuerzo y continuar luchando contra el tiempo mientras se asimilan las transformaciones que provoca sobre el hombre y el universo que lo alberga.

Nuevos proyectos se visualizarán en el horizonte mientras la inspiración de músicos no se detenga, mientras los amantes de la música áspera, onírica y lisérgica sigan escuchando las diferentes propuestas que surgen todos los días. Para escribir sobre música es necesario conocerla desde adentro, así que también nos hemos sumado al batallón de intérpretes que lanzan una botella al océano en espera de ser encontrada en alguna duna, quizá una isla abandonada. Intentemos todos juntos que el ruido se convierta en una forma de encuentro con los demás, en un pretexto para disfrutar la vida, en un acontecimiento... Rock y letras para tod@s!!

Earthquaker con Bordelique (Foto: Iván Morales)

viernes, 5 de abril de 2019

The Dark Silence of Death : sumergidos en la locura y la maldad



"Nada bueno queda en la tierra
y el pecado no es sino un nombre.
Ven, diablo;
pues a ti se te ha dado este mundo"
El joven Goodman Brown, Nathaniel Hawthorne (1835)

¿Cómo se puede escribir sobre una banda cuando existen acaso algunos rastros de ellos? ¿Será posible que alguien se escape de la omnipresencia de las redes sociales y los medios electrónicos de información para ofrecer tan sólo un poderoso material discográfico del cual es imposible escapar? Mientras intentamos desvanecer el halo de misterio que se posa sobre aquel álbum mágico que ha trasgredido las murallas digitales desde hace unos días, permitimos que las palabras fluyan desde la cripta maldita que ha sido abierta con el desgarrador sonido...

Con el correr del tiempo, la ciudad mexicana de Monterrey se ha convertido en un nicho para esas bandas que retornan a los orígenes del metal y el doom con la intención de crear música inspirada en la obscuridad, la dolor y la muerte. Por los rincones de Earthquaker hemos escuchado ya los tétricos murmullos de Maligno, Space Goat, Fool Magician y Artesano de Piedra, pero hace pocas lunas se ha unido a ellos una nueva criatura diabólica con toda la intención de palidecer a cualquiera que se coloque frente a ella: The Dark Silence of Death.


El juego de los dedos sobre el mástil de una guitarra sirven de bienvenida para el álbum debut de una revelación maligna, quizá una premonición de los horrores que en su interior resguarda. Tras unos segundos de zozobra, el pequeño demonio sonoro se transforma en una poderosa bestia de acordes tétricos y percusiones rituales que logra conformar a su alrededor un maldito aquelarre a la mitad de la nada que logra enamorar a todo aquel que se arriesgue a escuchar su maldita tonada. Se ha tornado obligatorio saber quién está detrás de este mórbido sonido.

En un intento por descifrar quienes son los responsables tras el nombre de The Dark Silence of Death, el correr del tiempo nos lleva a septiembre de 2017 cuando el nombre de un proyecto aparece de manera somera. Como almas en pena que aparecen tras el llamado de un medium a través de una sesión espiritista, tres obscuros seres coincidieron en un mismo momento y lugar para unir sus fuerzas y crear así un proyecto que rescatara los primeros instantes del rock endurecido: Guillermo Uribe en las cuatro graves cuerdas, Javier Monzón en los gritos de ultratumba y Jesús Osuna, quien en su re-encarnación como "Viejo Macabro" se hace cargo de las fatídicas guitarras.

Viejo Macabro (Guitarra)
Ha sido hasta marzo de 2019 cuando surge de su sepulcro el homónimo álbum The Dark Silence of Death, una colección de temas que beben directamente del santo grial del occult rock y el primigenio doom  a partir de las imágenes del terrorifico y demoniaco cine giallo y las películas de serie B creado por los icónicos directores Mario Bava, Darío Argento y Jesus Franco. Muertos vivientes, bellas mujeres y sangre derramada son la fuente de inspiración para una música agresiva llena de riffs adictivos y líricas insanas que olvidan el canto melódico para convertirse en necrófilos relatos.

Sin embargo, para completar el trabajo de grabación de cada uno de los temas, la banda mexicana invitó a José Maldonado, miembro de 3 Wheeler Band y Artesano de Piedra, para encargarse de las percusiones como perfecto complemento para sus negras composiciones. Golpes infernales que muestran furia y primigenia pasión al igual como los antiguos rituales dedicados a terroríficas entidades pudieron desarrollar, truenos que sirven de marco ideal para la tempestad creada por los poderes resguardados más allá del umbral que separa a la vida de la muerte.

Javo Monzón (voz)
Mientras el anuncio de una muerte reptante que de manera sagaz llegará por nosotros se escucha en "It's coming for you", una enferma línea de bajo rompe el ritmo marca la base para una historia sobre muertos vivientes titulada "Alive (to kill again)" que se distingue por su climático y agresivo final. Sin embargo, el debut de The Dark Silence of Death se caracteriza por construir ganchos directos a las neuronas a través de riffs precisos como en "Don't open the door" y su aletargada figura que hipnotiza por largos minutos hasta que suelta la traicionera mordida; algo que también ocurre con "Shades of red", track que de manera inmediata impacta por su áspero bajo y concreta melodía que permite a la guitarra sobrevolar los sangrientos parajes a los cuales hace referencia.


Un rumor comienza a filtrarse desde las bocinas hasta las neuronas, voces extrañas que hablan de maldad y muerte. Mientras el estruendo sacude al cuerpo, el alma recibe el llamado de la oscuridad.  Una vez que el sello apocalíptico ha sido abierto, comenzamos a escuchar una  mórbida lírica sobre malignos presagios y posesiones demoniacas que despiertan el instinto asesino, espíritus malignos que toman el control de este plano de la realidad para acabar con él sin piedad ni perdón...

"Strange happenings" es uno de los temas más explosivos del debut de The Dark Silence of Death gracias a su incendiario riff inicial que arde desde su primer segundo y el gemido lacónico de su guitarra que nos golpea sin previo aviso. Como si uno de los cuatro corceles del Apocalipsis se lanzara de manera desbocada contra nosotros, recibimos el impulso eléctrico de manera directa hasta impactarse sin remedio sobre la carne asustada y las neuronas invadidas. Sin embargo, el valor que alcanza "Strange happenings" lo adquiere gracias a su desgarrador estribillo soportado por una percusión tribal que en su encuentro con las cuerdas sueltas de un grave bajo criminal hace cimbrar a la tierra desde sus cimientos.

Guillermo Uribe (bajo)
La daga esta preparada para penetrar sobre el cuerpo que se ofrece en sacrificio al maligno. La muerte ronda alrededor del aquelarre dedicado al maestro de las tinieblas y sólo queda entregarse al ritual salvaje, a la ofrenda primitiva, al sangriento encuentro. The Dark Silence of Death ha dado su primer paso hacia el abismo, pero ahora es momento en que su áspero ruido nos tome de la mano para saltar con ellos. Las densas atmósferas nos han hechizado ya, las funestas historias han clavado sus colmillos sobre la memoria implacable y la adicción por las venenosas melodías han causado estragos en el endeble control propio. Es momento que utilicemos el libre albedrío otorgado para permitir que la obscuridad se pose sobre nosotros...

Página de Bandcamp deThe Dark Silence of Death,:
https://thedarksilenceofdeath.bandcamp.com/album/the-dark-silence-of-death
(Streaming y Descarga del álbum por $1USD para crear un próximo digipack)


miércoles, 3 de abril de 2019

Picaporters : el renacer de una ruidosa ave fénix


"Entonces salió otro caballo, rojo;
y al que estaba montado en él
se le concedió quitar la paz de la tierra
y que los hombres se mataran unos a otros"
Apocalipsis. 6,4.

Dentro de la numerología, el veintitrés se considera como el símbolo de las mutaciones y la libertad. En los sueños de algunos se ha rebelado este signo de transformación, en la vigilia de otros ya ha tomado forma. Sin embargo, más allá de las predicciones y destinos marcados por la magnitud, el hombre observa una bifurcación sobre su sendero y opta por aquella que su alma le dicta. Quizá una oportunidad, quizá un error. Aunque la decisión está tomada, los astros acompañan al ser mientras tiñen la atmósfera de bermejos reflejos en señal de un presagio; bueno o malo, sólo el tiempo lo definirá...

Bajo el misterioso velo de una abstracción numérica, hoy tenemos entre nosotros el renacer sonoro de Picaporters, aquella banda argentina que nos arrastra hasta el umbral de todo lo conocido para invitarnos a cruzar y descubrir ese abismo de obscuridad, ponzoña y muerte. Así como lo hizo el ave fénix, el trío de La Plata resurge de sus cenizas para compartir sus desgarradoras y apocalípticas imágenes bajo una colección de temas rabiosos que cabalgan desbocados por sensaciones contradictorias entre sí.
XXIII es el tercer álbum publicado por Picaportes, material que vio la luz en los últimos instantes de marzo de 2019 tras un arduo trabajo en el mítico El Attic de Patricio Claypole, quien se dedicó a grabar en vivo a la banda de manera análoga como sólo él sabe hacerlo. El resultado es un sonido orgánico lleno de magia y furia, ensoñaciones que se quiebran a la menor provacación en un grito de desesperación y ruptura.

Si El Horror Oculto de mayo de 2016 (reseña-review) nos había dejado aquel agridulce sabor de oníricas esencias sonoras e irremediables escenas de crueldad y dolor que relataban historias donde hombre se destruye así mismo, XXIII traslada su enfrentamiento contra los astros e, irónicamente, contra su interior. El nuevo álbum de Picaportes es una explosión que intenta darle destrucción a todo lo anterior, pero la verdad es que el trío argentino nos lleva a  a nuevos terrenos más salvajes pero sin olvidar su esencia básica con la que logró enamorar a muchos tímpanos en el pasado.


En primera instancia nos encontramos con un álbum bronco muy cercano por momentos al metal más sucio, algo que en sus materiales anteriores sólo quedaba esbozado pero no definido. XXIII arranca con una agresiva linea de bajo seguida por la guitarra llamada "La soga de los muertos", track que se transforma de manera inesperada en un caballo del Apocalipsis que corre sin control por los cielos. Sin embargo, este tema inaugural nos muestra en sus impresionantes ocho minutos de duración lo que será el álbum completo: una incesante ráfaga de ritmos y melodías que mutan de manera incesable a partir de los principios básicos de la psicodelia más onírica y el hard rock frenético que hace coincidir el stoner metal con el doom.

Las líricas entonadas en inglés han quedado en el pasado, XXIII versa todo en español a través de encriptadas letras que juegan entre el cosmos, los sueños y el enfrentamiento del ser humano con sus propios demonios. Los laberintos sonoros de "Despertar" te llevan desde un trash avasallador hasta un abismo doom del cual será imposible escapar mientras escuchamos el intento por escapar de la obscuridad y el tétrico mundo d las pesadillas, aunque todo torna nuevamente a la ironía cuando escuchamos "Por el sendero del desarme" con su hermoso solo de guitarra y su dulce línea melódica rotos por la violencia de sus acordes hirientes.


El primer sencillo de promoción para XXIII ha sido "Jinetes del Universo", un track venenoso y valvular basado en una figura entrecortada de la guitarra de Lucas Barrue y la desgarradora voz de Juan Pablo "Salta" Herrera Morales. Si "War is over" nos habla del intento por sanar las heridas abiertas por la guerra (reseña-review), "Jinetes del Universo" denuncia el regreso del corcel rojo que tiene el poder de anular la paz entre los hombre; aunque la batalla será librada en esta ocasión dentro de sí. Los tambores de Juan Vázquez entonan una marcha militar, pero respetando la construcción armónica del álbum, en su cenit transforma su ritmo en una aletargada pero rabiosa melodía que anuncia la explosión que trae consigo la guerra y la muerte. Poco a poco la pesadilla se torna más violenta, la música se hace más áspera mientras el final es inevitable.


XXIII nos ofrece todavía en "La sierpe argotiana" otro golpe más de coraje, sin embargo en Picaporters no es todo estridencia. Su tercer álbum nos regala tres oníricos remansos a través de la acústica "Número 5", la mística "Vencida" con su atmósfera de zozobra y ausencia de vida, además de la colosal "M.I." que en pocas palabras es un fatídico vals de casi 19 minutos que juega con los misterios que esconde la noche bajo una extraña letra cantada en inglés, la única.

El tercer disco del trío argentino juega con el poder simbólico de los números, abstracciones que se tornan mágicas cuando aparecen en los sueños de aquellos quienes desarrollan su forma de expresión a través de la música. La electricidad muta en sonido e imagen hasta que una idea queda atrapa en las neuronas, ruido y óptica que hacen dudar al individuo sobre su existencia en el Universo. La puerta está abierta hacia el cambio y la libertad, ¿pero estamos preparados para ello? Algunas respuestas están aquí en el XXIII y en nosotros la capacidad para encontrarlas y disfrutarlas...

XXIII en descarga libre desde: https://picaporters.bandcamp.com/