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miércoles, 31 de enero de 2018

Supersoul : la nueva y poderosa oferta griega


Tomando como pretexto la visita de 1000mods a la Ciudad de México en próximos días, regresamos la vista a Grecia para saber qué hay de nuevo en su escena independiente. La suerte nos ha llevado a encontrar el álbum debut de una banda originaria de Atenas que en sus venas corre el hard blues eléctrico, la distorsión del stoner según el nuevo siglo y algunos instantes de la música alternativa y el garage incisivo de las últimas décadas. Ellos son Supersoul...

A finales de septiembre de 2017 fue publicado el primer disco de este trío helénico conformado por Rami Winston en la guitarra y voces, Orestis "Rusty" Mass en el bajo y Evan Maragkoudakis en la batería. Bajo el nombre de Faith bender escuchamos una colección de catorce temas bien trabajadas en estudio que delatan su gusto por bandas dispares como Royal Blood, The Black Keys, Queens of the Stone Age o Crobot, aunque la banda habla más de un gusto por los géneros musicales que por las bandas. Buscando en la red nos encontramos con la sorpresa que pocos han escrito sobre Supersoul, así que van algunas líneas sobre esta opción fresca que vale la pena rescatar y compartir.


Desde los primeros acordes marcados por la inaugural "Mind me when I'm gone" sabemos que Faith bender no nos puede decepcionar. El material ofrece riffs directos y adictivos, que a pesar de la alta potencia alcanzada por el poder del fuzz, por momentos nos puede hacer levantar las manos para llevar el ritmo y hasta obligarnos a bailar. La velocidad constante a través de algunos trazos de blues modernizado muy al estilo de The Black Keys o los canadienses Highkicks la encontramos en "Jacob Williams", pero todo se convierte en un lamento cavernoso al estilo de los alemanes The Picturebooks por medio de su "Carve my stone"; lo que nos demuestra del amplio espectro que este trío puede abarcar con su propuesta.

El primer disco de Supersoul ofrece canciones desgarradoras como "Blackhorse" hasta temas llenos de sentimiento como en "Divine", demostrando en ambos casos que el común denominador de la banda griega es el dominio de los tiempos entrecortados que permiten al silencio en convertirse en un integrante más de la banda. "Wrong side of suicide" fue escogida como primer single del disco gracias a su ritmo venenoso que demuestra la fuerza del grupo en combinación a excelentes líneas melódicas, pero Faith bender ofrece melodías suaves y cadenciosas que explotan a la menor provocación como "The torment" o arranques funkys como el ofrecido en "Gold".


Para ejemplificar de qué está hecho el Faith bender, escogemos a "The manipulator" por su intensidad, su lírica y su calidad interpretativa condensada en tan sólo tres minutos y medio. Los instrumentos de cuerda se encuentran en una misma figura arrebatadora que termina en una nota suelta para permitir a la voz entonar una cruda historia sobre la esperanza perdida ante la manipulación, el poder y el control. La batería golpe de manera implacable para denotar fuerza e imposición, el bajo eléctrico se distorsiona por momentos y la guitarra inunda las bocinas con un solo impresionante. 

"Tú doblas mi alma y sabes lo que haces. Tú amas el hecho de que yo también lo sé. Desde aquel primer dulce beso letal, mucho antes de que me declararas la guerra. Me tragué la culpa por aquel imperio construido sobre tu hombro. Respirando en el dolor, ella arma la culpa para su amante. La punta de los dedos se abren como un capullo que gotea en gasolina, como un laberinto maníaco y volcánico. Hay noventa y nueve dioses con una cruz que seguir, pero tú construiste tu camino hacia México. Llámalo amor, pero es una guerra fría. Entre los sin techo y el gobernador, la esperanza muerta ya no se llora más desde hace mucho tiempo..."

Una motocicleta rueda por los caminos a toda velocidad mientras una bella mujer aguarda su llegada mientras se quema su cigarro. El ventilador del cuarto intenta bajar la temperatura, pero la impaciencia crece irremediablemente. Sin embargo, el amante jamás llegará... Con esta historia, Supersoul presentó el video de "The manipulator" para acompañar la promoción del Faith bender. El fino trabajo visual fue realizado por el propio baterista de la banda, quien logra un perfecto equilibrio entre la breve narración y la imagen del grupo entre amplificadores e instrumentos.


Supersoul está presentado su Faith bender por su país natal para convertirse en la nueva referencia sonora de lo que se hace en su escena independiente, pero aprovechando el impulso, la banda ya se ha presentado en Rumania, Serbia y Macedonia. El poder de las redes sociales a través de Internet ha llevado su propuesta sonora al extranjero y en México no es la excepción. El rock griego no se reduce al stoner que hemos compartido en ocasiones anteriores en este espacio (Lord 13, Out of the Earth, 1000mods y Godsleep), el país helénico ofrece otras opciones y Supersoul lo tiene todo para convertirse en el grupo que tome el liderazgo. Escuchen su álbum debut y compruébenlo ustedes mismos...




lunes, 29 de enero de 2018

The Wicked Ones : la obscuridad de México para el mundo


Poco a poco México se ha convertido en un lugar de interés para ser elegido como un punto en el cual tocar dentro de las giras promocionales de las diversas bandas de hard rock, stoner y proto-doom del mundo. A finales del año pasado se anunció que se presentaría el 16 de marzo de 2018 en el Foro Alicia la banda norteamericana Red Fang para compartirnos su última producción Only ghosts (reseña-review); pero por si ésto fuera poco, el cuarteto de Portland compartirá escenario con dos bandas mexicanas: Vinnum Sabbathi y The Wicked Ones.

Vinnum Sabbathi lograron en 2017 su reconocimiento internacional al girar por Europa y por la publicación de su álbum debut Gravity works (reseña-review), sin embargo es hora de escribamos algunas líneas sobre The Wicked Ones. La banda nació hace un poco más de dos años en la Ciudad de México por la unión de Chess Malo en la guitarra y vocales, Nemonaz en guitarra principal y Antonio T en el bajo, quienes encontraron en la fusión del hard rock ácido de finales de los sesentas y el occult rock de principios de los setentas un espacio ideal para componer temas propios y crear una atmósfera mística a su alrededor que pocos grupos logran.


El misterio acecha al hablar sobre The Wicked Ones pues nadie sabía de su existencia hasta la publicación de un maravilloso EP titulado homónimamente que fue presentado poco a poco a partir abril de 2017 en su página de Bandcamp, material que fue grabado entre los estudios Archway y The Man's Cave por Jimena Contreras y el propio guitarrista de la banda Nemonaz, además de ser mezclado y masterizado por Hector Ulises Vera en La Casa En Llamas. Sin una sola imagen del grupo con la cual identificar a sus integrantes, la ilustración de una tétrica monja con un tercer ojo sobre la frente bajo un diseño psicodélico nos atrapa la atención irremediablemente. Al pulsar el botón de play sobre el reproductor digital, aletargados y poderosos acordes se escapan por las bocinas para enamorarnos, haciéndonos entender en ese preciso momento que estamos ante un disco indispensable.

Más allá de la ficha técnica arriba descrita, la banda capitalina logra crear un material magnético bajo sus propios méritos gracias a melodías pesadas que se arrastran por los suelos como grilletes atados a los tobillos y un sonido que nos teletransporta al pasado por medio de excelentes cambios armónicos que van desde el hard blues eléctrico hasta los primeros instantes del doom. Los riffs son arpones que se incrustan en la piel para no soltarla, dardos venenosos de gran intensidad a pesar de la baja velocidad a la que se mueven. 


The Wicked Ones arranca con "Rising sun", un tema que confiesa el gusto que tiene la banda por Black Sabbath gracias a su lenta figura que construye un verdadero himno para lo que hoy conocemos como occult rock, aunque en su puento nos encontramos con unos suaves acordes que nos sumergen en la intensidad del hard blues eléctrico de finales de los años sesentas. Bajo la misma atmósfera mórbida nos encontramos con "Hypnotize", track construido a partir de melancólicos arpegios muy al estilo de The Oath que contrastan con la fuerza del bajo eléctrico que explota hacia el final y con la intensidad de las vocales que hablan sobre los crímenes del poder. El hard rock se adueña del ambiente a través de "Morning star", la cual permite que cada instrumento encuentre su espacio propio y empuje el tema hasta el manto estelar de donde nace. La banda mexicana nos muestra sus influencias por medio de un cover al clásico de Jefferson Airplane "Somebody to love", que además de interpretar de manera textual el tema que determinó el éxito comercial del Surrealistic Pillow y dio a conocer a la genial Grace Slick, contiene un mágico puente tomado directamente de la ácida "White rabbit" contenida en el mismo material de la banda norteamericana (reseña-review). 

Sin embargo, para ejemplificar el estilo alcanzado por The Wicked Ones, "From lust till dawn" es perfecta. El segundo track del EP arranca con toda la fuerza de la voz de Chess como aquellos viejos y abandonados bluseros hasta que la guitarra suelta un riff incendiario que cae del cielo como un deslumbrante relámpago. La batería golpea sin piedad hasta que el bajo toma el control para crear a sus pies una melodía infecciosa para soportar el tema por completo. Los acordes sueltos de la guitarra de acompañamiento otorgan a la canción espacios de silencio que logran crear intensidad y permiten el lucimiento de cada miembro de la banda. El tema sube poco a poco en su fuerza interpretativa hasta explotar en remates poderosos que obligan a quien los escucha a seguir el rimo con el cuerpo y a soltar su alma para que sea tomada por las fuerzas obscuras del maligno...


Ante la sorpresa de que existen pocas reseñas sobre The Wicked Ones en toda la red, hacemos justicia con la intención de saber qué es lo que escucharemos antes de Red Fang el próximo marzo. Para ser el comienzo de una nueva banda, bien podemos escribir que no ha podido ser mejor: su EP ha sido reconocido en el extranjero, han compartido escenario con una banda ya establecida en nuestro país como Maligno y pronto lo harán con una de las más importantes de Estados Unidos. Sus rostros pronto serán develados y con ello se despertará el deseo por obtener más de su música. Sin temor a equivocarnos, The Wicked Ones tiene en sus manos todo para convertirse en el próximo referente mexicano en cuanto occult rock se refiere... estemos atentos!!

The Wicked Ones a través de Bandcamp:


jueves, 25 de enero de 2018

Blind Horse : regresando al rock n' roll de protesta


Cuando escribimos sobre la Patagonia, forzosamente tendríamos que hacerlo sobre aquella zona del cono sur del continente americano que por momentos es una estepa semiárida que termina por convertirse en glaciares e islas rodeadas de lagos y montañas nevadas. Sin embargo, escribir bajo estos conceptos es caer directamente en el cliché y reducir aquel hermoso lugar a través de prejuicios que fácilmente podrían despertar la ira de aquellos que lo viven a diario, muchos de ellos amigos de este espacio virtual de rock y letras.

Para evitar el riesgo, este magnético rincón del planeta sólo nos sirve el día de hoy como referente onírico y de nombre para el álbum debut de una banda originaria de Rio de Janeiro, Brasil llamada Blind Horse. Aunque su fuente de inspiración queda a muchos kilómetros de distancia, este cuarteto formado en 2014 retoma a la Patagonia como fuente inevitable de inspiración para enmarcar su mágica música que combina la psicodelia más fuerte con algunos instantes de stoner y rock progresivo hasta lograr un multifacético material digno de relatar.


La banda ya había mostrado sus primeros esbozos musicales de la mano de la publicación del EP In the arms of road que fue lanzado en mayo de 2015. Sus tres temas evidenciaban un gusto por el hard blues directo y sin contemplaciones, pero el paso de los años logró una maduración en el concepto hasta que dos años después fue presentado Patagonia, disco que aprovecha las místicas noches estrelladas de lo más extremo del hemisferio sur americano para hacerlo explotar de manera desprevenida en nuestras bocinas.

Blind Horse está conformada por la furiosa voz de Alejandro Sainz, la polivalente guitarra de Rodrigo Blasquez, el profundo bajo de Eddie Asheton y los tambores precisos de Maicon Martins; quienes bajo el cuidado técnico de Sergio Filho dentro del Mitinga Studio condensaron su fuerza y su mística en un álbum que bien podría competir con cualquier otro de su género por obtener el premio a lo mejor del 2017.


Patagonia inicia con la épica oda que dota de nombre al disco, una enorme composición de casi dieciséis minutos que contiene la potencia del hard rock heredero de la psicodelia y el blues eléctrico de los años sesentas para fundirse con la intensidad del stoner desértico y las múltiples posibilidades del progresivo más ácido. Con anticipación se había lanzado como single "Noite estranha", tema cantado en su idioma que nos muestra aquel sonido vintage  de guitarras incendiarias y teclados profundos que recuerdan a bandas como Deep Purple hasta Sienna Root; por lo que hace necesario la mención de la participación de Rolando Rodrigues para la interpretación de dicho instrumento como músico invitado. Sin embargo, la confesión descarada sobre las influencias de la banda se encuentra en "Soul locomotive", track bluesero de riff crudo y obvia armónica que nos remite al "Train kept a rollin" de The Yardbirds o a Robert Plant en los primeros años de Led Zeppelin.

El álbum debut de Blind Horse contiene dos track que bien se podrían considerar como transiciones entre el resto de los temas. Tras la impresionante bienevenida, escuchamos la rasposa voz de Alejandro Sainz para regalarnos algunos segundos de frases a capella para demostrarnos su potencial bajo el nombre "Stun bomb blues". Asimismo, al terminar el disco nos encontramos con una abismal melodía bajo el nombre "Los heraldos negros" que nos somete a un pesado sopor de obscuridad, sueño y muerte mientras escuchamos sus apocalípticas líricas recitadas en español.


Sin embargo, para desmostar de qué están hechos Blind Horse, los acordes secos de "Rock and roll me" nos bastan. El nombre de este pequeño e incendiario tema condensa lo que ofrece la banda, pues con una melodía infecciosa de hard rock sazonada con un poco de proto-punk hiriente logra mordernos y soltar su veneno gracias a su ritmo y una lírica mordaz que invita a tomar las calles, protestar y pelear contra el control y poder conservador (¿quizá militar?). Las bocinas se saturan mientras los instrumentos buscan su espacio propio para demostrarnos la calidad interpretativa de cada miembro del grupo, pero la canción alcanzando su cometido con una impresionante escala descendente hacia su final y las insistentes voces que gritan Come on!!!



"Vamos nena, sacudamos las calles otra vez. Los fascistas han caído y los estudiantes han tomado sus escuelas para correr a patadas a sus directivos. Ocupa mi cuerpo y mi alma, vandaliza mi corazón. Es hora de cantar nuestras canciones de revolución ahora. Ahora podemos luchar en las calles juntos, ahora podemos convertir ésto en una amenaza. Los fascistas han encontrado su crepúsculo y la anarquía les traerá su amanecer. Las banderas rojas, negras y arco iris están aquí, los puños están levantados hacia el cielo, los cerdos sostienen sus escudos mientras nosotros mantenemos la moral en alto. En los suburbios donde el rock n roll es más ruidoso y toda la gente baila sobre las ruinas de su prejuicio y su odio, los fascistas no pueden tocar ni vivir el rock n roll. El blues de las bombas que aturden explota mi mente, el amor de gas pimienta llena mi corazón. Vamos, rock n' rolleame y ocupa mi corazón! Vamos, rock n' rolleame a través de la noche!"


Gracias a la productora Abraxas de la cual ya hemos escrito en ocasiones anteriores, Blind Horse ha encontrado los espacios necesarios para darse a conocer en Brasil, logrando compartir escenarios junto con otras bandas como Son of a Witch, Gods & Punks y I am the Sun. Sin embargo, no todo ha sido miel sobre hojuelas para el grupo, ya que recién publicado el Patagonia fue anunciada la salida de Maicon Martins como baterista de la banda, siendo sustituido por Gabriel Santiago. Mientras Blind Horse se adapta a los cambios para continuar con la promoción de su álbum debut, hoy tenemos la oportunidad de escuchar esta pequeña maravilla contestataria y de disfrutar de las infinitas posibilidades que guarda este cuarteto brasileño dentro del sombrero...

Patagonia de Blind Horse desde su página de Bandcamp:
https://blindhorse70.bandcamp.com/album/patagonia



viernes, 12 de enero de 2018

Fireball Ministry : un nuevo comienzo para una banda californiana


Tuvieron que pasar siete años para que la banda angelina de Fireball Ministry publicara un nuevo disco. Al igual como el ave fénix resurgió de sus cenizas, James A. c tuvo una nueva oportunidad en esta vida para seguir en ella, recuperando al mismo tiempo al grupo que fundó hace veinte años. Por obvias razones, este nuevo material nace directamente de las profundidades del dolor, la pérdida y el caos para alcanzar una catarsis musical llena de fuerza, coraje y ruido.

Un buitre rasgando un libro nos impacta directamente a las pupilas a través de un dibujo realizado por Caitlin Mattisson que busca reflejar la renovación y un nuevo comienzo. Sin embargo, este regreso no busca olvidar al pasado, sino a partir de él continuar el difícil viaje de la vida sobre su accidentado camino lleno de obstáculos y extenuantes pruebas.


Sin embargo, el renacer de Fireball Ministry no sólo se remite al regreso de la banda tras permanecer tanto tiempo en el limbo,  sino también significa una reconstrucción como banda gracias al ingreso en 2014 del mítico bajista Scott Reeder, músico que formara parte de las leyendas stoner Kyuss y Unida, además de ser parte del supergrupo Sun & Sail Sun. Manteniendo el resto del grupo junto con el baterista John Oreshnick y la guitarrista Emily Burton, el reverendo Rota ha logrado el balance perfecto entre su hard rock que lo ha identificado con el sonido arenoso del stoner californiano.

Bajo el referente título de Remember the story, el quinto disco de Fireball Ministry es una colección de diez temas llenos de profundidad temática y potente sonido, combinación que compensa el largo tiempo que pasó tras la publicación de su disco anterior en 2010. Publicado por la pequeña disquera Cleopatra, este material viaja desde la intensidad de guitarras llenas de rabia como en "Wavers dawn" y "End of our truth" hasta temas llenos de rock n' roll como en "Back on Earth", pasando por densos pasajes instrumentales como en "Stop talking" o una mágica versión a "I don't believe a word" de Motörhead.


El sonido alcanzado por la banda para este disco puede tener una razón extra más allá de la estructura creada por Fireball Ministry con la llegada de Scott Reeder. Remember the story ha sido grabado, mezclado y producido por Paul Fig, reconocido ingeniero de sonido que ha trabajado con gente de diversa índole como Alice in Chains, Ghost, Trivium, Death Angel o Rush. Dicha versatilidad se escucha claramente en el material de los angelinos a través de la profundidad de un claro bajeo en contraste con las ásperas guitarras que siguen una batería directa sin retoques ni efectos.

Como claro testigo de lo que ha logrado la banda del reverendo James A. Rota, tenemos el golpe directo al rostro bautizado como "The answer". Unos cuantos golpes de los tambores de Oreshnick  y la melodía arranca quemando sus ruedas sobre el asfalto con una melodía sostenida e infecciosa que intenta mezclar la aspereza del primer Black Sabbath con las líneas armónicas del Thin Lizzy de Phil Lynott. Las escasas pausas del tema son aprovechadas por Reeder para mostrarnos su imaginación sobre las cuatro cuerdas, aunque durante sus cuatro minutos y medio de duración podemos encontrar una muralla de sonido creado por la pareja de guitarras que momentos permite el lucimiento de Burton. 

Gracias a la participación de James A. Rota con Dave Grohl en el proyecto fílmico de The Foo Fighters Sonic Highways, el reverendo tuvo la oportunidad de conocer al director Brandon Trost. Luego de varias pláticas, el ofrecimiento para realizar un video a la banda llegó junto con el estreno del Remember the story. El grupo escogió  "The answer" como single y se lo entregó a Trost para que lo trabajara visualmente, logrando un excelente resultado.

Con un clásico paisaje desértico californiano como telón de fondo, un bólido corre a velocidad sostenida sobre los polvorientos caminos mientras los integrantes de Fireball Ministry hacen escuchar por las bocinas el adictivo ritmo de "The answer". Los crudos recuerdos del bigotón conductor se agolpan en su mente, haciéndole recordar la huida de su amada y el balazo recibido de su amante. El ardiente sol sobre el asfalto y la sangre corriendo por el vientre provocan a nuestro protagonista alucinaciones que poco a poco le hacen perder el control...


Fireball Ministry está de regreso y afortunadamente con profundo disco lleno de buenas melodías y sonido poderoso. De la misma manera, la banda está de nuevo sobre los escenarios con la intención de exorcizar sus demonios internos y no abandonarnos en un buen rato. Hard rock directo lleno de sentimientos surgidos desde lo más profundo, un triunfal regreso a la vida con el deseo de no perder más tiempo... Gracias reverendo por estar nuevamente entre nosotros con tu ministerio musical!!


viernes, 5 de enero de 2018

Lizardmen : Alemania entre el blues y el stoner


En este 2018 se cumplirán 80 años de la mítica segunda grabación de Robert Johnson en un estudio de la ciudad de Dallas, Texas. Las diferentes leyendas nos cuentan que el blusero negro vendió su alma al diablo en un cruce de caminos para convertirse en un mejor músico y que murió envenenado por algún hombre celoso durante una presentación en algún bar de mala muerte. Lo cierto es que con tan sólo 13 temas se convirtió en uno de los músicos más influyentes del siglo XX gracias a su fascinante forma de tocar, a su lastimera voz y a sus mágicas composiciones que influyeron a gente tan importante como The Rolling Stones, Eric Clapton, Jimi Hendrix, Led Zeppelin y el Fleetwood Mac de Peter Green.

Entre las escasas grabaciones realizadas por Robert Johnson, se encuentra "I'm a steady rollin' man", un tema que ha sido versionado por gente como Eric Clapton para su 461 Ocean Boulevard de 1974 y por George Thorogood and The Destroyers como único tema nuevo para su recopilación de 1992 The baddest; pero ahora nos toca escribir sobre lo hecho con este clásico del blues por el grupo alemán Lizardmen.


Un trío formado en la ciudad de Osnabrück, dentro de los confines del estado alemán de Baja Sajonia, se dio a la tarea de crear un collage musical que fundiera el stoner desértico californiano, el grunge noventero y el blues que sirvió de base para el hard rock de finales de los años 60 y principios de los 70. El resultado que se obtuvo del experimento es una poderosa banda de amplia gama sonora que se permite tocar de manera áspera y distorsionada mientras el slide corre por todo el mástil de la guitarra con aquel sentimiento negro nacido en el delta del Mississippi. 

Bajo la figura del hombre reptil que ha dado lugar a diversas historias desde las profundidades de las aguas marinas hasta las estrellas más lejanas del universo, Lizadmen se conforma como un poderoso grupo que bien puede arrastrarse por las ardientes arenas como esconderse entre los manglares de algún lúgubre río bifurcado. Nikki Engelbrecht en las guitarras y vocales, Tore Knipping en la batería y Niklas Giese en el bajo, tres saurios dispuestos a tronar las bocinas con su árido blues electrificado de fácil digestión.


Desde hace algunos meses Earthquaker deseaba redactar algunas líneas sobre Cool Blooded Blues, el primer álbum de este power trio de largas cabelleras publicado en agosto de 2016; pero con la publicación del video para su versión a "Steady rolling man" tuvimos el pretexto perfecto. La disquera austriaca StoneFree presume a la banda como una de sus más preciadas joyas y no es en vano, pues el grupo ha logrado construir una excelente colección de ocho temas grabadas de manera directa que merecen su detenida revisión.

Cool Blooded Blues arranca con el stoner agresivo de "Dust" que nos remite a las dunas californianas por medio de su fuzz que quiebra los tímpanos, pero cuando la entrecortada "Turn the screw" se escapa por las bocinas, Lizardmen nos muestra su otra cara por medio del rock alternativo de finales del siglo pasado que recuerda algunas melodías de NIN. "Seven" entra escena y la guitarra distorsionada nos recuerda el hard blues que se ha hecho en la última década, pero su armonía se queda con el recuerdo de la música de los setentas. Un efecto de retroalimentación satura los parlantes para mostrarnos a "Karma" con un stoner cercarno al Queens of the Stone Age en su versión más cruda, aunque todo se transforma radicalmente con la guitarra slide que mezcla al rock sureño con el delta blues por medio de la adictiva "Mammoth creep". Aquí es cuando la velocidad del material comienza a bajar por medio del ritmo aletargado de obscuros matices que conforman a "Prey to the Lord", pero por instantes se vuelve violento para recordarnos la ambivalencia del lagarto. Finalmente el disco cierra con la apocalíptica "The cannibal" que hace encontrar al stoner metal con el grunge a la forma de Soundgarden en un mismo lugar.


Sin embargo, la cereza en el pastel es "Steady rolling man", pues así como lo hiciera Led Zeppelin a finales de los años 60, Lizardmen se adueña del viejo blues acústico de Robert Johnson para transformarlo en un filtrado sonido de guitarras distorsionadas bajo la estética de The White Stripes o The Black Keys pero con el sentimiento muy cercano al Jimi Hendrix en sus momentos con su Experience. El trío se permite la magia del silencio para citar las frases del tema y sentenciar al hombre atormentado por el trabajo y el escaso amor recibido. Quizá algunos juegos con los tiempos nos recuerda a sus compatriotas de The Picturebooks, pero Lizardmen logra apoderarse del tema para explotar en un millón de posibilidades. Por si fuera poco, hacia la mitad de la canción la banda se permite un ácido jam para arrancarnos los pies de la tierra y atascar de colores nuestra mirada. Slide,  chorus, POG al estilo Electro-Harmonix y pedal wah... o sea, un arsenal de efectos de explotan frente a nosotros para regalarnos un hard blues electrificado al grito de "I ain't got what you need, fuck off!!" que transforma lo hecho en el siglo pasado por la furia del día de hoy.

Con un video dirigido por  Nils Koppenbrink, Lizardmen realizó el último golpe de promoción al Cool Blooded Blues. El trabajo visual para  "Steady rolling man" comienza con algún paraje al aire libre de Alemania mientras se escucha de fondo el tema original de Robert Johnson, pero de repente arrancan los motores de la camioneta de la banda y todo el andamiaje eléctrico del grupo explota por las bocinas. Una misteriosa silueta camina entre los maizales con su herramienta de trabajo al hombro, y tras una extenuante jornada bajo la luz de la luna, el hombre extrae de la tierra un sorprendente féretro. Una carroza fúnebre corre por los abandonados caminos mientras los instrumentos ahogan el ambiente hasta llegar a la ciudad, lugar donde el tipo de larga cabellera ofrece su tóxica mercancía: todo queda en una fachada para ocultar la ilícita actividad. El cannábico producto comienza ha ser consumida y los efectos no tardan en aparecer...


Las bestias lacertilias que Headbang Design muestra en la portada del Cool Blooded Blues han comenzado su invasión y es imposible resistirse a su veneno. "Steady rolling man" vuelve a colocar a Lizardmen en nuestro radar musical, pero también sirve de carta de presentación para Tobias Prause, quien es el nuevo baterista de la banda. Mientras visitamos nuevamente la guarida del hombre-saurio, dejamos que pase el tiempo hasta que llegue a nuestros oídos su siguiente paso, quizá el definitivo para su consolidación como una de las mejores propuestas de la Alemania...



miércoles, 3 de enero de 2018

The Atomic Bitchwax : el regreso del super stoner rock


Cuando intentamos definir a un género musical, la objetividad se pierde entre estilos, tendencias y diversos proyectos que así mismos se llaman como el término en cuestión. Quizá dentro de las diversas vertientes del rock, el stoner sea una de las líneas más diversas que bajo su manto se han refugiado muchas bandas. El concepto fue repudiado en su momento por las primeras bandas que fueron enmarcadas dentro de dicho nombre, grupos que nacieron a partir del dessert rock californiano como Kyuss y Fu Manchu y de las nuevas mezclas entre el hard rock setentero y los sonidos alternativos de principios de los noventas del este norteamericano como Monster Magnet y Clutch. 

A finales de los años noventas surgieron otras bandas con un sonido más definido enmarcado en guitarras ásperas y velocidad sostenida como Nebula, Dozer y The Atomic Bitchwax, siendo ésta última la que se destacó por su endemoniado estilo de acelerados riffs heredados de la vieja psicodelia y el heavy metal ochentero.  Ahora en diciembre de 2017, la banda originaria de Nueva Jersey publicaron su séptimo disco de estudio titulado Force field, una lluvia de meteoritos  que golpean sin piedad mientras nos hacen recordar sus primeros materiales discográficos cuando iniciaba el actual siglo.


Al escribir sobre The Atomic Bitchwax es imposible no hacerlo también sobre Monster Magnet. La banda se formó en 1993 por e bajista Chris Kosnik, el baterista Keith Ackerman y el guitarrista Ed Mundell, quien formaría parte de Monster Magnet hasta el año 2010. Desde sus orígenes como un grupo de jamms, la agrupación iría definiendo su sonido hasta soportarlo con la inspiración cósmica y espacial de Dave Wyndorf, además de grabar dos discos. Sin embargo, las obligaciones de Mundell con Monster Magnet lo llevarían a dejar The Atomic Bitchwax a finales de 2004, permitiendo así la llegada de Finn Ryan para hacerse cargo de las seis cuerdas hasta el día de hoy.

Sin embargo, la estabilidad de la banda se vería comprometida nuevamente en 2006 cuando Keith Ackerman deja al grupo. Pero como si The Atomic Bitchwax no hubiera aprendido la lección, el grupo integró a Bob Pantella como su nuevo baterista sin que él abandonara su proyecto principal: Monster Magnet. Por si fuera poco, a partir del año 2013 Chris Kosnik forma parte también de la reconocida banda norteamericana, lo que deja a The Atomic Bitchwax como un grupo que aprovecha los tiempos libres de la banda de Dave Wyndorf para hacer sus propias cosas.


Lejos de lo que se podría esperar, desde 2007 The Atomic Bitchwax tiene una estabilidad que le ha permitido definir su sonido más allá de la sombre de Monster Magnet. A diferencia de estos últimos, el power trio es un cohete a propulsión de chorro, un cometa a toda velocidad que nos regala melodías incendiarias que no frenan un solo segundo. Sin dejar a un lado la inspiración astral, The Atomic Bitchwax nos ofrece un stoner rock alegre, directo y alucinante. 

Todo lo anterior queda totalmente claro en su nuevo Force field. El álbum es una maravilla desde cualquier punto de vista, pues equilibra el rock salvaje y valvular de alto octanaje con melodías bien estructuradas, lo que ofrece un disco que se disfruta más allá de la calidad interpretativa y de la excelente producción técnica, la cual fue lograda por la masterización de Alan Douches. Si el anterior Graviton había llamado la atención de los amente del hard rock cósmico sumido en pastillas y riffs ahogados en fuzz, Force field termina de definir el concepto para crear un excelente disco sin algún desperdicio.


El séptimo disco de The Atomic Bitchwax comienza con golpes de batería y acordes furiosos cortesía de "Hippie speedball" para ponernos sobre aviso de lo que nos depara el material. A pesar de la advertencia, quien se anime a surcar por las órbitas de Force field podrá encontrar las juguetonas figuras de "Alaskan thunder fuck" que bajan y suben por todo el mástil de las guitarras, la melodía adictiva de "Crazy" con su garantizado éxito si fuera lanzado como single, la aferrada velocidad de  la entrecortada "Humble brag" y la distorsionada "Super highway", sin olvidar la maestría mostrada en la instrumental "Fried, dyed and layin to the side" con su juego de wah. 

Es bastante dificil escoger una de las doce bombas contenidas en Force field, pues bien cualquiera podría demostrar lo que hay en él. Aunque cada tema tiene lo suyo, como la violencia motorizada de "Shell of a man" y la cósmicamente sexual "Tits and bones", nos quedamos con lo que la propia banda nos ofrece como primer extracto. Para promocionar el lanzamiento del disco, The Atomic Bitchwax presentó como single "Houndstooth", una rabiosa melodía de batería llena de destiempos que irónicamente no permite perder el ritmo. Mientras el bajo estira la base sonora para que la guitarra explote en un millón de pedazos como si entrara en un agujero negro, la voz se desgarra por las bocinas al alcanzar la velocidad de la luz junto con el riff insistente. En tan solo dos minutos y medio The Atomic Bitchwax encapsula lo que es su stoner: fuerza, energía y velocidad.


El video promocional de "Houndstooth" se encuentra en las redes desde noviembre, un trabajo visual que nos muestra algunas imágenes de la banda a través de un distorsionado lente que asemeja el consumo de sustancias psicoactivas mientras ellos tocan como bólido sin freno posible. Acrobacias pirotécnicas, brillos fulminantes y amplificadores a todo volumen. Bajo la protección de unos lentes obscuros, el power trio lleva a hasta sus últimas consecuencias su sonido junto con un bombardeo de luces y colores que iluminan la obscuridad del cosmos. 

Los dos últimos meses de 2017 los pasó The Atomic Bitchwax de gira por Europa, por lo que estamos esperando que pronto se anuncien sus fechas de 2018 por América. Mientras esperamos una estrella fugaz para pedir el deseo que el power trio se anime a pisar suelo mexicano, volvemos a bajar la aguja sobre el Force field para que deje a su instantáneo paso el rastro de su polvo cósmico y el brillo de su explosión estelar...