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lunes, 31 de diciembre de 2018

Artesano de Piedra : el mensaje primitivo del stoner doom


Cuando el primitivo doom corre por las venas es imposible sosegar su cabalgata desbocada en el interior del cuerpo. La áspera música de ritmos aletargados comienza ha ser transpirada por cada uno de los poros de la piel, pero el esfuerzo que se oculta bajo las capas de ruido quizá sea tan grande como cuando se compone una sinfonía. El ritual maldito dedicado a los antiguos dioses del metal pesado han arrastrado a estos condenados sonidos hasta aquellos abismos abandonados donde todo se transforma en pesadumbre, pero que también de manera irónica, sabe mirar al cielo para descifrar los arcanos resguardados en su interior.

Desde hace muchos años, un baterista de Monterrey, México desarrolló varias ideas musicales alrededor de su pasión: el primer doom y el stoner más denso. El concepto sonoro de su 3 Wheeler Band está más que definido por medio de dos concisos álbumes de estudio, pero la indomable sangre llena de obscuridad y sonidos lisérgicos de José Maldonado requería explotar para encontrar por sí misma su cause. Poco a poco se fueron condensando las ideas hasta que en 2018 nació como proyecto terminado el Artesano de Piedra.


Bajo el resguardo y cobijo del estudio de Abraham Madera, Maldonado fue cincelando la tosca piedra para sacarle sonidos precisos, pesadas piezas que saben rugir por medio de sus figuras hirientes y sonidos hipnóticos, odas que recogen el fruto que aquella la semilla sembrada con ira y maldad.  Para los que seguimos de cerca a José Maldonado no es una sorpresa que construyera este colosal trabajo, ya sea a partir de los diferentes publicaciones en las redes sociales sobre su admiración por Sleep o Monolord o su desbordada pasión por el género que lo ha llevado a tocar sus temas favoritos en los juguetes de sus dos hijas; pero quizá el resultado obtenido nos arrastra a lugares inhóspitos que muy muy pocas bandas se han atrevido a pisar.

Sin embargo, para esta ocasión Maldonado se ha hecho acompañar por Beto Aldape (bajista de The Crimson Trip) para que le ayudara a grabar dos líneas graves de los tres temas que conforman el Paterna Nuntius, álbum presentado de manera digital el día de muertos de este 2018. Como reguero de pólvora, el material comenzó a correr por todos lados hasta generar buenos comentarios por los diversos medios especializados. Aún así, es necesario seguir cavando en su interior para descubrir todos los secretos que resguarda, desmenuzarlo poco a poco para detectar cada uno de sus toscos sabores.


Paterna Nuntius arranca con una hipnótica melodía instrumental que de manera precisa nos lleva a los ambientes clásicos del doom y sus encuentros fortuitos con el stoner más desgarrador. "Levitating stones" está construida a partir de instrumentos que se desintegran a cada nota que sueltan, pero son una muestra del peso que reta a la gravedad para salir de la atmósfera con la intención de descubrir los mensajes ocultos en las estrellas. La melodía nos canta al oído atrás de la tormenta de arena, pero es imposible no sentir el ruido como nos roza la piel hasta lastimarla lentamente. 

Luego del eco que deja el sonido distorsionado, una suave línea heredera del hard blues y las semillas plantadas por el proto-doom de principios de los setentas suena por las bocinas hasta que todo explota nuevamente con furia gracias al poder del fuzz. "Ancestral message" nos toma de la mano para enamorarnos con su cadencia, pero el veneno inyectado desde el inicio del Paterna Nuntius es imposible de abandonarla, por lo que a la menor provocación se levanta ante nosotros una impenetrable muralla de sonido.


Como si se tratara de un puente que comunica a dos lugares separados por un gran vacío, al término de "Ancestral message" escuchamos una granada doom que por momentos se acerca al metal. Los acordes graves golpean las neuronas como si se tratara de una cápsula especial intentando escapar de los confines de nuestro sistema solar a través de la Nube de Oort. Poco a poco, los sonidos dsitorsionados van dejando paso a los lísérgicos como si inesperadamente nos hubiéramos metido los pies en una zona pantanosa difícil de escapar. El wah y flanger toman el control de la situación para dejarnos escuchar "The traveler" para demostrarnos que el Artesano de Piedra no sólo es capaz de atravesar el espacio, sino también el tiempo. Sin darnos cuenta, los poco más de dieciséis minutos de duración del Paterna Nuntius se nos han escapado como granos de arena entre las manos, lo que sin duda nos deja con el deseo por otra dosis mayor.

  
Con la idea de llevar el Paterna Nuntius a los escenarios, José Maldonado ha sumado a su Artesano de Piedra a Robert Traco de Moonwatcher; una noticia que nos hace fundamentar nuestras esperanzas por nuevas cosas. Por el momento, nuestros tímpanos escuchan el mensaje ancestral mientras retornan al agujero negro causado por el ruido y su masa concentrada en un espacio tan concreto. Pulsamos play, cruzamos el horizonte de sucesos y el retorno resulta imposible. Fuerza, poder y música que ha implosionado de la mente de un amigo hasta condensarse en un impresionante proyecto con todos los elementos para convertirse en algo muy muy grande... Aquí estaremos aguardando mientras ello ocurre!! 


jueves, 27 de diciembre de 2018

Alastor : ante la muerte todos somos iguales


Las tragedias griegas hacen referencia sobre deidades maliciosas que provocaban errores en los hombres, demonios que exhortaban a cometer malos actos y derramamiento de sangre familiar. Bajo el nombre de Alastor encontramos a dichas entidades perversas que provocan a los seres humanos realizar los más bajos y viles actos, pero al mismo tiempo nos enfrentamos con un condenado cuarteto sueco que produce con sus malignas odas las más temibles pesadillas.

Tras las campanas que delimitan la víspera de Todos los Santos y quiebran al mismo tiempo aquella noche maldita en dos mitades, unos desgarradores acordes anuncian la inminente llegada de una áspera tormenta eléctrica, una descarga que llena de luz y color a la obscuridad de manera fugaz. La distorsión afila sus cuchillas para ofrecer en la fatídica fecha su sacrificio a los poderes malignos bajo el mórbido nombre de Slave to the grave


Fue hasta el 31 de octubre de 2018 que tuvimos la oportunidad de escuchar los desgarradores lamentos de Slave to the grave, el nuevo material discográfico del temible cuarteto sueco. Por medio de la distribución de la reconocida disquera Riding Easy Records, el segundo disco de larga duración de Alastor lleva su ocultismo hacia nuevas direcciones, quizá hasta senderos que recorren los abismos más profundos de la desesperación, la maldad y la muerte. Condensado en seis colosales bestias sonoras, esta nueva entrega se interna en los precipicios de la mente para mostrarnos lo más sombrío del ser humano mientras la cripta que resguardará sus restos es abierta por los profanadores de tumbas y los amantes de lo maligno.

Alastor se ha distigudio desde su debut Black magic como una banda aferrada al proto-doom más clásico que encuentra su rasgo distintivo en la distorsión del hard psych, una mezcla que recuerda a Electric Wizard y a Uncle Acid and the deadbeats y que provoca la comparación con sus compatriotas Salem's Pot. Sin embargo, Alastor tiene la capacidad de transportarnos a una lúgubre zona de tinieblas bajo una suave y fría llovizna mientras el peso del ruido nos cae sobre la espalda sin freno ni remedio.


Slave to the grave se caracteriza por ser un álbum más directo que su antecesor gracias a sus melodías hipnóticas con duraciones mucho menores, aunque en esta ocasión Alastor logra reducir también la velocidad para crear densas neblinas sonoras que poco a poco nos ahogan hasta ensombrecer todo a nuestro alrededor. "Your lives are worthless" es un himno para el ángel caído que será del completo agrado para los amantes de lo depravado y el doom más clásico, mientras que el frenético ritmo de "N.W. 588" nos obligará a mover los pies gracias a su tiempo contagioso que, una vez inyectado el veneno, logra someternos en una etérea atmósfera de la que será imposible escapar. 

Alastor ha confesado que su Slave to the grave gira alrededor del concepto de la muerte, lo que queda demostrado en el maravilloso tema que le da nombre por medio de su fuerza destructiva heredera de aquel doom primitivo y su referencia hacia la muerte como temor, búsqueda y encuentro gracias a su eterno acecho (algo que por momentos recuerda las ideas de Heidegger y su ser-para-la-muerte). Las hirientes guitarras de Lucy Ferian y Terry Fying que nos desgarran al fin de dicho track bien pueden penetrar la carne por medio de su filo, pero también tienen la capacidad de llevarnos a tenues universos insospechados como en la acústica "Gone". La batería de Levi Athan no es un conjunto de golpes salvajes que podrían esperarse, ya que sus percusiones lograr crear a su alrededor un ambiente auditivo muy cercano al misterio y al ritual, aunque los ocasionales teclados de Dharma Gheddon son los que terminan por completar la escena. La épica "The spider of my love" lleva al extremo el sonido de Alastor gracias a su aletargada melodía hasta dejarnos abandonados ante el umbral de la muerte.


Uno de los temas con mayor profundidad sonora del Slave to the grave es "Drawn of the abyss" gracias a la estridencia de sus guitarras que oscilan misteriosamente entre el áspero fuzz y el lisérgico wah, aunque sus provocativos y helados juegos vocales nos remiten a lúgubres terrenos que de manera inmediata nos erizan la piel. Aprovechando el simétrico y sangriento trabajo visual que ha realizado Gryphus Visual, rescatamos el "Drawn of the abyss" dentro de la desoladora y ruidosa tormenta que resulta ser Slave to the grave; pero el track tiene los elementos suficientes para enamorar las neuronas, destrozar los tímpanos y derribar nuestros nervios. Poco a poco nos sumergimos en sus profundas aguas hasta que cruzamos el límite y todo explota en un frenesí de energía, pasión y pecado. 


Lo alcanzado por el cuarteto sueco en los estudios de grabación con este Slave to the grave es digno de calificar como lo mejor de su corta carrera, pero quizá también sea lo mejor que hemos escuchado dentro de su género en muchos años dentro de Escandinavia. Dejemos que el tiempo pase para que el album sea digerido con mayor calma y poco a poco nos de la razón sobre este juicio, pero está en  las manos de Alastor la posibilidad de transportar este sorprendente disco a niveles míticos por medio de su representación en directo sobre los escenarios. No, Slave to the grave no es una sorpresa... el álbum es el resultado alcanzado por una banda que ha construido su estilo sonoro y su concepto lírico hasta crear uno de los mejores disco dentro de su género. No, no es una exageración... ahogate en sus surcos y permite que sus acordes te arrastren hasta sus profundos y enigmáticos abismos.


jueves, 20 de diciembre de 2018

Lord Vapour : la distorsión cósmica que surge de una isla


Guernsey es una isla ubicada en el Canal de la Mancha, aquel espacio líquido que separa a Inglaterra y Francia. Ese territorio rodeado de agua frente a Normandía es conocido en el mundo por ser resguardado por el impresionante castillo de Cornet y por darle refugio a reconocidos artistas como al escritor Víctor Hugo y al pintor Renoir. Sin embargo, hoy se convierte de nuevo en un lugar que despierta la atención gracias a que su espacio nació una de las bandas más interesantes dentro de la polifacética escena del stoner y sus múltiples posibilidades sonoras: Lord Vapour.

Fue en el año de 2014 cuando el bajista y vocalista Joe Le Long, el guitarrista Henry Fears y el baterista Christiaan Mariess conformaron un proyecto musical inspirado en el stoner lisérgico que se desarrolló en Estados Unidos en la última década del siglo pasado y la fuerza interpretativa del hard rock heredero del desgarrador Blue Cheer; creando así un estridente combo que te toma de la mano para hacerte volar por el inconsciente mientras te truena los tímpanos a la menor provocación.


Si su Mill street blues de 2016 fue lo mejor que podría esperarse de un álbum debut, ahora era necesario conocer si dicho disco no había sido solamente un maravilloso instante en el tiempo que jamás se repetiría. Sin embargo, también es necesario comprender que todo grupo busca dar el siguiente paso tras un excelente trabajo, así que ahora tenemos en los oídos el siguiente material de Lord Vapour, es necesario escucharlo hasta sus últimas consecuencias para descubrir en él lo que podríamos llamar "el estilo de la banda" y lo que podrían ser sus nuevos senderos sonoros.

Bajo el nombre de Semuta, el trío de Guernsey nos ofrece un denso viaje a través de las posibilidades que brinda la improvisación y los largos jams construidos por una banda que tiene en sus manos el dominio de su sonido. Si su debut había sido una erupción incontrolable, su continuación puede ser considerada como una pausa para admirar todas las imágenes que el humo tóxico contenido en los pulmones puede generar tras el primer golpe. No se ha perdido el poder del fuzz que logró arañar las paredes, pero ahora el lisérgico wah se ha apoderado de la banda para demostrarnos la eléctrica tormenta de notas que contiene en su interior.


Si Mill street blues estaba basado sobre el stoner, Semuta catapulta el género por medio del golpe cannábico y se permite divagar por las sendas cósmicas que sólo el blues electrificado logró a finales de los años sesenta. Los seis temas del álbum publicado en los primeros días de diciembre de 2018 son un conjunto de odas colosales construidas para quebrar el plano de esta realidad y divagar por todos los mundos alternativos, un grupo de largas melodías que buscan sensibilizar a las somnolientas neuronas para obligarlas a crear nuevas sinapsis entre ellas, una calada a las dulces hojas que alargan el tiempo para permitirnos observar nuevas posibilidades.

El tema que le da nombre a este segundo álbum sirve de puente perfecto con el debut de la banda, pues a través de un tema frenético comienza a investigar sobre los terrenos de la improvisación sin perder la energía de una melodía directa; algo que también queda claramente establecido en "Nasubi", pero que al transcurrir los minutos, todo se transforme en un denso paseo por el espacio sideral. El asesino riff inicial de "The spice" confiesa el gusto por el rock de antaño hasta que logra despegar con la fuerza que sólo el nuevo stoner y hasta el hard psych puede alcanzar, aunque en "The Mothership connection" queda reducido a un ejercicio libre con fronteras muy definidas. Sin embargo, si no es suficiente con toda la nube tóxica expandida en el material, la impresionante "Through the doors of Kukundu" bien podría ser un himno dedicado al misterio que resguarda el uso de sustancias psicotrópicas a través de una historia mítica sobre entidades antiguas.


"Ahí he visto mi mundo levantándose en llamas. Ardiendo a través de la atmósfera, el vacío sella nuestro destino. Escapar es nuestra única esperanza por medio de una carrera por el espacio. Viajando por el espacio exterior, Saturno está en nuestros ojos. Abandono mi planeta y a la raza humana. Navego a través de estrellas que evolucionan en el tiempo y el espacio. Encuentro mi hogar bajo cielos marcianos y dejo mi cuerpo sobre el suelo..."

El veneno de Semuta está contenido en "Burning planet", tema inaugural del disco que ha sido presentado como single promocional. Las sublimes neblinas multicolores se elevan al instante mismo en que su pantanosa línea de bajo comienza a entonar la melodía y su guitarra entra como cuchillo ritual para desgarrar el cuerpo y liberar el alma. Las percusiones tribales asemejan una marcha fúnebre que recrean a su alrededor una contradictoria atmósfera pesada pero onírica, un ahogado vacío que resulta tras ser abandonados en la nada. Por medio de una intergaláctica lírica, Lord Vapour nos narra una apocalíptica historia sobre la huida de nuestro planeta en llamas y la búsqueda de un nuevo espacio para vivir. 


Mientras observamos a Lord Vapour en las imágenes que conforman el video promocional de "Burning planet" y la hipnótica portada realizada por MontDoom, encontramos con agrado a una banda que no quedó atrapada en el reconfortante calor de las críticas alcanzadas por su debut, sino a un tercio de greñudos que buscan dentro de su sonido nuevos espacios para desarrollarse. Semuta requiere paciencia y atención para descubrir todos los tesoros que bajo él están resguardados, pero una vez que salen a la luz, el deleite está garantizado...


lunes, 17 de diciembre de 2018

Captain Caravan : el despegue del nuevo cohete stoner noruego


Al sur de Noruega existe una pequeña población llamada Egersund, lugar que se caracteriza por ser uno de los mejores puertos de Escandinavia gracias a sus características naturales y su gran producción. Sin embargo, aquel paraje de robles que observan las heladas aguas se convirtió en refugio para Captain Caravan, una nueva banda que busca hacerse de un lugar dentro de la fuerte oleada de grupos nacidos en tierras vikingas con el deseo hacerse de un nombre dentro de los desgarradores sonidos del stoner metal y sus diversas bifurcaciones. 

La banda nació por iniciativa del vocalista Johnny Olsen por medio de su ghusto por el stoner y el hard rock clásico, pero no fue hasta su encuentro con el guitarrista BK Saestad que todo fue tomando un rumbo definido. Finalmente, la llegada del baterista Morten Skogen y el bajista Geir Solli terminaron por determinar la verdadera esencia del grupo por medio del poder del fuzz y la furia contenida en melodías llenas de historias mitológicas.

Foto: Joakinm Kirø
Cuando Captain Caravan reunió una suficiente cantidad de temas, decidieron grabarlas en el estudio propio de BK Saestad para conformar un EP. Ya con el material capturado, éste enviado al líder de Wo Fat, Kent Stump, para lo que mezclara y lo masterizada en su estudio Crystal Clear Sound, en Dallas, Texas. Dentro de sus planes de promoción, la banda publicó como primer single el tema "Clown" gracias a su riff infeccioso lleno de stoner clásico, instantes que remiten al eterno Black Sabbath y al poderío que demuestra todo lo que es capaz de hacer el cuarteto noruego por medio de melodías que engullen de una sola mordida pero que al mismo tiempo tienen la capacidad de ofrecer diversas sensaciones por medio de naturales cambios de ritmo y sublimes viajes sonoros.

Gracias a las excelentes reseñas cosechadas por "Clown", la reconocida disquera Cursed Tongue Records firmó al grupo para lanzar su álbum debut, por lo que Captain Caravan grabo nuevos temas para completar lo que hubiera sido su primer EP, mismos que fueron publicados de manera digital en noviembre de 2018 mientras se publican en forma digital a través de un vinilo durante la primavera de 2019.

Shut the sun es un material conformado por ocho temas llenas de melodías concretas que se permiten  así mismas desarrollar hacia caminos propios sin abandonar del todo su estilo. Es innegable un sesgo sonoro cercano a Wo Fat, pero la banda reconoce otras influencias como Greenleaf, Dozer, Mountain Dust y Sasquatch; lo que nos llevan a definir a su estilo como stoner metal basado en la distorsión y voces poderosas. Además de lo escuchado en "Clown", "Illusion of meaning" logra mantener el sonido creado por la banda para catapultarlo hasta los confines del sistema solar mientras se permite explorar terrenos más conocidos herederos del hard rock de finales de los 80 y principios de los 90. Si el ritmo tribal de "Dirty red velvet" no logra enamorarnos con su hipnótica melodía y su cruda voz, el misterioso bajo de "Zombie machine" que se transforma en un ruidoso monstruo tiene todos los elementos para quienes adoran el stoner al estilo de Mastodon. 

Sin embargo, el debut de Captain Caravan se permite algunos experimentos auditivos sin perder por un solo segundo su estilo definido por toda la placa. Los primeros instantes de "Shadow king" nos hacen escuchar una batería a través de un sampleo muy cercano al rock alternativo de principios de este siglo, aunque la tentación por seguir senderos distinto al stoner explosivo queda reducido tan solo a un adorno. El toque campirano de "Godkiller" (con sus guitarras acústicas dentro de la escuela de los ex-Kyuss John García o Brant Bjork que recientemente fue alcanzado por Red Mesa en su último álbum) supone un intermedio desértico dentro de la granada sonora que es Shut the sun, aunque la suavidad de "Book of Oblivion" logra cerrar el álbum de manera magistral gracias a su ligero tufo a hard blues que poco a poco se transforma en una explosión imposible de contener.


Unos días antes del lanzamiento digital del debut de Captain Caravan, la banda presentó el video promocional de "Shut the sun", tema que le dan nombre también al disco. Con algunas imágenes tomadas de viejas películas, el trabajo visual realizado por Alan Smithee nos muestra un viaje intergaláctico y batallas sostenidas entre ejércitos enemigos que buscan el control del sistema solar. Más allá de esta colección icónica nacida de los viejos conceptos estéticos sobre la carrera espacial, el cuarteto noruego nos satura las bocinas con un riff sostenido y entrecortado queda explotando en acordes sueltos que nos abandonan ante la ausencia de gravedad; aunque el wah y flanger con los que a guitarra crea sus solos se permite transformar el tema de un stoner heredero de la imaginación estelar de los suecos Truckfighters en una ensoñación lisérgica de múltiples posibilidades...


En los últimos meses hemos tenido varias muestras de la escena noruega, pero quizá lo que sorprenda de ella es sus variadas posibilidades sonoras que no terminan dependiendo de un mismo estilo o género. Captain Caravan nos demuestra con su debut a un grupo que rescata lo mejor del stoner metal para hacerlo propio y encontrar un espacio auditivo bajo a sus posibilidades e identidad. La coherencia lograda en Shut the sun está alcanzada gracias a un concepto propio alcanzado por el cuarteto de Egersund, pero el disco está lejos de ser un álbum concebido como una unidad; sin embrago se pueden rastraer en él varios elementos que muestran a un grupo con todos los ingredientes necesarios para convertirse en una referencia dentro de su género y dentro de lo mejor que nos ha ofrecido Noruega en los últimos años. El tiempo nos dirá en el futuro qué será de Captain Caravan...


martes, 11 de diciembre de 2018

Sergeant Thunderhoof : en el vacío que provoca el pecado


La mujer le respondió a la serpiente: 'Podemos comer de los frutos de los árboles del jardín
pero no de ese árbol que está en medio del paraíso, porque si lo hacen morirán'
La serpiente dijo a la mujer: 'No es cierto que morirán.
Sabe Dios que el día que coman de él se abrirán vuestros ojos y seréis como dioses, 
conocedores del bien y del mal'
(Génesis, 3: 2-5)

La vieja leyenda nos narra que existió un hermoso jardín habitado por los primeros padres. Al centro de dicho lugar existía un enorme árbol que contenía la ciencia y el conocimiento que dividía al bien y el mal. El creador prohibió comer de su fruto, pero la tentación tomó la forma de una serpiente para convencer al ser humano de arrancarlo y obtener con una sola mordida toda la sabiduría y la razón. Ante la furia del Dios, el hombre y la mujer fueron echados del paraíso para deambular por el mundo entre incertidumbres y búsquedas insistentes; pero a partir de ese momento, ellos tuvieron en sus manos la posibilidad de responder a todas sus preguntas...

Recuperando aquella historia contenida en la Biblia, la banda inglesa Sergeant Thunderhoof ha creado un tema hipnótico que ha sido utilizado como primer single del último disco titulado Terra Solus; álbum publicado en mayo de 2018 de manera independiente. Y aunque la banda se ha distinguido por un sonido fuerte que hace coincidir el hard psych con algunos elementos del stoner metal, el primer corte promocional de este material discográfico quiebra cualquier prejuicio para mostrarnos a un grupo con diversas posibilidades sonoras.


Sergeant Thunderhoof es una banda ya con un buen camino recorrido. El cuarteto se formó desde 2013 por el guitarrista Mark Sayer, el baterista Darren Ashman, el vocalista Dan Flitcroft y el bajista Jim Camp en la pequeña ciudad de Bath, en el condado de Somerset, al sudoeste de Inglaterra. Su estilo áspero y directo los ha convertido en referencia obligatoria cuando se habla de stoner europeo, mismo que se ha ido conformado por medio del EP Zigurat de 2014, su álbum debut Ride of the hoof de 2015 y un material de 2016 que rescata parte de sus presentaciones en directo titulado Live on Earth.

Terra Solus significa el primer intento de la banda inglesa por crear un material nuevo tras el colosal resultado obtenido con su debut. Para construir este nuevo material, Sergeant Thunderhoof se metió a los Stage 2 Studios de su ciudad natal de la mano del productor Josh Gallop; logrando tras un arduo trabajo una colección de ocho temas que catapultan el estilo logrado por el grupo hacia nuevas opciones que permiten saborear nuevos panoramas insospechados.


La experiencia obtenida por el cuarteto de Bath tras años de presentaciones con gente del nivel de Orange Goblin, Karma to Burn, Elephant Tree o Mos Generator nos sirve de excelente referencia para comprender su sonido; pero lo alcanzado por Terra Solus nos permite escribir que Sergeant Thunderhoof  tiene los elementos suficientes para colocar su nombre dentro de los más importantes de su género.

Sin escaparse de aquellos largos pasajes sonoros que transforman cada una de sus melodías en impresionantes odas de proporciones colosales de identidad propia, Sergeant Thunderhoof ha encontrado la fórmula perfecta para crear un sonido magnético que atrapa tu atención y te arranca del suelo hasta lograr una irremediable abducción. Luego de pulsar el botón de play en la inaugural "Another plane" con su misteriosa introducción, nos encontramos con un golpe directo a la mandíbula que logra sacudirnos; pero que tras algunos segundos, todo muta en una melodía infecciosa que nos obliga a llevar el ritmo con los pies y disfrutar su estruendo en el pecho.


Sin lugar a dudas, las bocinas explotarán junto con todas tus neuronas con cualquier tema que conforma el Terra Solus, pero quizá sea con "Stellar gate drive" con su línea de hard rock clásico el tema perfecto para entender la desgarradora pared estridente que bien sabe construir la banda. Sin embargo, el álbum nos permite escuchar otras tonalidades creadas por la banda como aquel misterioso vacío interestelar de "Diesel breath" luego de su acelerado stoner directo o la fuerte manufactura de "Priestess of misery" que de manera contradictoria contiene una melodía suave. Por si fuera poco, el segundo álbum completo de los ingleses se distingue por el uso de sintetizadores por algunos instantes como en "Om Shanantih", tema que genera un sonoro mantra atmosférico que termina roto por la explosión eléctrica que contiene, misma que es muy cercana a lo que hace el metal progresivo.

Como muestra perfecta de los nuevos terrenos que explora Sergeant Thunderhoof, el single "The tree and the serpent" pareciera creado a la medida. Su riff de guitarra se arrastra suavemente por el suelo hasta lograr la mordida e inyectar su tóxico veneno. Una vez que la hipnótica melodía corre por las venas, un hermoso viaje nos arrastra hasta el principio de la humanidad para escuchar una cruel historia de tentación y soledad. Su onírica atmósfera nos envuelve para crear ese ambiente donde se encontró el paraíso hoy perdido, el lugar negado tras el pecado de nuestros primeros padres. Lejos del stoner que distinguió al Ride of the hoof , "The tree and the serpent" construye a su alrededor una extraña neblina que poco a poco nos ahoga con su ligera pesadumbre y amargura, quizá una añoranza por los placeres negados que terminan reflejados en la belleza del solo de guitarra que suavemente nos toma de la mano y nos abandona en la nada...


"Una llamada a la Madre, la responsable de la caída. Un extraño sabor a otras visiones de otro mundo. Entonces busco a mi Padre, pero estoy asustado y completamente solo. El vapor y el azufre se elevan desde un agujero distante. El árbol y la serpiente atraen a otra ramera, entonces llamo a mi Padre: ¿Cuándo regresarás?  Hay niebla en la distancia y una torre hecha de piedra. Las palabras que guían nos prometen el renacer de la vida, entonces rezo por el hermano cuyo rostro no puedo recordar. Sueño con el trueno, la lluvia y la nieve. Me aflijo por la Luna, grabada por siempre en piedra. El viaje que hemos tomado es un mar de muerte y sangre. Esta es el alba de un futuro predicho que se aferra a las respuestas de un vacío...."

Si la maravillosa portada del Terra Solus realizada por Sara-Jane Swettenham no logra despertar el deseo por escuchar su contenido, la sublime magia de "The tree and the serpent" tiene el suficiente poder para hechizar y obligarnos a devorar el álbum de una sola mordida. Sin embargo, el último álbum de Sergeant Thunderhoof requiere ser digerido con la calma suficiente para descubrir sus diversas texturas y sabores. Quizá en una época de inmediatez y velocidad sostenida sea muy difícil apreciar un material discográfico con lo descrito hasta este momento, pero con trabajos musicales como éste se hace obligatorio poner una pausa para regalarse un instante de sonido y paseo profundo.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Burn Ritual : desangrando al mórbido cuervo


"But the raven, sitting lonely on the placid bust, spoke only
that one word, as if his soul in that one word he did outpour...
Then the bird said 'Nevermore'. "
The Raven (Edgar Allan Poe, 1845)

Acordes crudos y monolíticos nos desgarran la carne mientras la melodía creada por ellos se clava en la memoria. Una voz lisérgica cruza el plano sonoro para hablarnos desde el otro lado del espejo sobre ritos malditos, horrores sobrenaturales y demonios ocultos en nuestro interior. Ruido tenebroso y aletargado que a la menor provocación se desboca hasta dejarse caer en un abismo profundo mientras la noche lo intenta  acallar con su peso. Sin embrago, de manera inesperada, el seco graznido de un cuervo se escucha a lo lejos hasta dejar en silencio todo a nuestro alrededor...

Lo que comenzó como un proyecto solista creado por el guitarrista Jake Lewis tras un receso con King Earth, se convirtió en una banda en búsqueda de hacer llegar su propuesta más allá de los bares en su natal San Antonio, Texas. Es así que encontramos bajo el nombre de Burn Ritual a un grupo que surge directamente de los sonidos primitivos que dieron origen al doom metal en los años 70's por medio del mítico estilo de Black Sabbath caracterizado por sus sonidos obscuros con distorsiones afiladas y velocidad lenta. 


Tras la publicación del EP Like suffering en agosto de 2017 (material que fue masterizado por el incansable Tony Reed de Mos Generator), Jake Lewis se vio en la necesidad de reclutar a otros músicos para presentar en directo lo obtenido en el estudio de grabación, además de tener con ellos una fuerte plataforma para desarrollar sus ideas musicales. Fue así que se integraron a Burn Ritual el guitarrista Richard Perez, el bajista Chris Trezona y el baterista Brent Standifer, el cual había grabado los tambores en uno de los temas del EP. 

Luego de trabajar en nuevos temas con la alineación completa, el grupo texano publicó en octubre de 2018 por medio de la disquera Cursed Monk Records su álbum debut que lleva por título Blood of the raven. Dicho material está conformado por siete densos temas grabados y mezclados en su totalidad por el propio Jake Lewis, pero masterizados en esta ocasión por Mammoth Sound Studios.


¿Qué es lo que nos ofrece Burn Ritual a diferencia de la pléyade de bandas norteamericanas amantes del proto-doom como Orchid, The Rare Breed, Freedom Hawk o Demon Eye? El cuarteto de San Antonio tiene la capacidad de sonar bastante pesado si se lo propone, lo que por momentos nos puede recordar a lo creado por Beastmaker, pero sin perder ese toque ácido muy definido por la psicodelia más densa con la que la agrupación logra crear una atmósfera misteriosa que no abandona a la propuesta ni por un solo segundo.

Blood of the raven nos recibe con una bizarra portada conformada por un ave rapaz sobrevolando las pirámides egipcias de Giza, la cual se contrapone con el concepto gráfico que ha identificado a la escena de proto-doom que se renacido en los últimos años; pero en el instante en que las primeras cuatro tétricas notas de "The mirror" se escapan por las bocinas, sabemos que de manera indiscutible estamos frente a un álbum maravilloso. Y si aún nos queda alguna duda, cuando escuchamos el fabuloso cambio de ritmo del tema inaugural, todo se convierte en un bucle que nos retorna a la mística magia del hard rock obscuro y maligno creado en los 70's. 


Sin embargo, el álbum debut de Burn Ritual no se estanca en un "revival" de las viejas glorias confeccionadas por Black Sabbath o Pentagram, ya que el grupo se arriesga a dar un paso hacia adelante sin perder la esencia que el propio género tiene: "Mountain of smoke" es una enorme oda dedicada a las hojas dulces que por momentos se acerca al stoner noventero, "Follow me" mantiene la misma línea hasta ofrecer algunos elementos del primer stoner metal que terminan por ser definidos por los crueles acordes de "Repent", la estridente "Cast away" regresa a la neblina doom de indescriptible peso y la onírica "The creature inside you" nos arranca de la atmósfera general del disco gracias a sus etéreos teclados y su suave melodía.


Mientras un feedback se escapa por los altavoces, al final de un ruinoso pasillo podemos observar un ventanal que permite el ingreso de una tenue luz que a su vez nos muestra a Burn Ritual en todo su esplendor. Así es como tenemos frente a nosotros el video promocional de "Blood of the raven", primer single del álbum de mismo nombre del cuarteto texano que sirve de carta de presentación para su estilo. Una serie de acordes delimitan una melodía construida en base a un sonido monótono que logra hipnotizar hasta caer en el éxtasis de un ritual dedicado al maligno. La sangre del ave nocturna se ofrece en sacrificio para que la noche nos muestre sus secretos y todo aquello que se oculta bajo su pesado manto. El hechizo surte efecto para lograr un escape de la realidad y un paseo por lo desconocido, pero cuando estamos por perder el control ante el aquelarre, todo se transforma en un profundo sueño que permite sobrevolar por los abismos más obscuros.


Blood of the raven no es un álbum que se digiere fácilmente, ya que requiere varias vueltas para poder atravesar su áspero muro de sonido y descubrir tras de él los bellos tesoros que resguarda. Quizá para aquellos amantes del primer doom podrán encontrar dentro de sus surcos los más diversas referencias al género, pero al mismo tiempo tendrán la oportunidad de disfrutar de un grupo que busca inyectar frescura por medio de algunos sonidos tóxicos e historias mórbidas. Sin embargo, Burn Ritual tendrá ahora el gran reto de trasladar esta pequeña y ruidosa maravilla a los escenarios y, quizá su mayor desafío en el futuro, crear una secuela que logre superar lo alcanzado por este material.