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lunes, 8 de junio de 2020

Black Rainbows : la confirmación de una poderosa máquina italiana



En los primeros días de diciembre de 2019 tuvimos la noticia sobre el ingreso de Black Rainbows a los estudios de grabación, lo que supondría sería el registro de su séptico álbum completo de estudio de la mayor referencia italiana en cuanto habla de hard psych y fuzz rock. El resultado del trabajo realizado en los Forward Studios en Roma bajo la supervisión técnica de Fabio Sforza sería publicado en mayo de 2020 a través de Heavy Psych Sounds Records bajo el sugerente nombre de Cosmic ritual supertrip, lo que permitiría desde un principio conocer las intenciones de la banda tras una larga carrera sonora que los ha posicionado como uno de los grupos más importantes dentro de la escena mundial de la distorsión y el ruido.

La historia de Black Rainbows se remonta a 2007 cuando se integró la agrupación bajo la intención de crear una banda que fusionara el stoner y el hard psych bajo una temática cósmica y maldita, algo que con tiempo lograrían definir dentro de un estilo propio e inconfundible a través del sonido de Gabrielle Fiori. Tras la publicación de su Pandaemonium en abril de 2018 (reseña-review), pudimos detectar cómo el grupo buscaba endurecer su estilo con temas poderosos y obscuros sin perder el referente obligado que es la guitarra ahogada en fuzz, sin embargo ahora con su recién estrenado Cosmic ritual supertrip nos encontramos con un álbum que no sólo confirma lo hecho en dicho material anterior, sino que ahora bajo a los últimos círculos del infierno de Dante para construir un álbum incendiario mientras no olvida mirar al manto estelar.


Cosmic ritual supertrip fue grabado por Fiori en las guitarras y vocales, Filippo Ragazzoni en las baterías y Giuseppe Guglielmino en el bajo, pero unas semanas antes del lanzamiento del álbum se anunció la salida de Peppe, quien sería sustituido por Edoardo "Mancio" Mancini, el que fue el bajista de la primera encarnación de Killer Boogie cuando publicó su debut Detroit (reseña-review). Aun con estos cambios en la alineación, en el material se respira la continuación del trabajo sonoro de Black rainbows realizado desde el lanzamiento del Pandaemonium.

El más reciente disco de Black Rainbows es un asteroide que baja del espacio para impactar con toda su fuera en la Tierra, pues desde los primeros acordes de la inaugural "At midnight you cry" tenemos un poderoso riff que sabe golpear mientras otorga el espacio suficiente para que su eco resonante vibre por las bocinas por sí solo, aunque una vez iniciada su melodía todo se convierte en un incontrolable V8 corriendo por los polvorientos caminos olvidados del desierto, lo que provoca que su venenoso ritmo nos muerda y suelte toda su infecciosa ponzoña.


De la misma manera, Cosmic ritual supertrip se hace espacio dentro de sus surcos para ofrecer tracks de los más diversos calibres. Si bien podemos escuchar cosas hipnóticas como la constante "Radio 666" bajo su lógica  de la vieja escuela del stoner desértico, el material discográfico puede romper el molde con la impresionante "Master rocket power blast" y aquel tufo al proto-metal que trae al recuerdo la propuesta de Monster Magnet, o hasta la sombría "Sacred graal" con sus ligeros toques doom más allá de sus impresionantes ataques que logran hacer del séptimo disco de los italianos en un álbum denso que recupera todo lo hecho durante su ya larga historia.  

Para esta ocasión, Black Rainbows nos ofrecen doce tracks concretos con tiempos reducidos en comparación a lo mostrado en sus álbumes anteriores, logrando de esta manera que la atención quede atrapada en pequeñas cápsulas de ruido hechas a través de objetivos precisos. Los secos golpes de percusión de "Insolation" construyen armonías más cadenciosas en comparación con el misticismo cósmico de "Glittereyzed" o la intensidad de "Snowball" y su soporte hecho a través del hard blues electrificado de lento paso. Por si fuera poco, el Cosmic ritual supertrip ofrece pequeños respiros sonoros como en la onírica "The great design" o en la acústica "Searching for satellites" con el obvio recuerdo a The Pilgram, el proyecto folk del Gabrielle Fiori solista bautizado como The Pilgram. Sin embargo, el álbum cierra de manera explosiva por medio de la áspera "Fire breather" con aquel sabor a stoner cósmico inspirado en el clásico estilo del primer Fu Manchu


El tema más representativo de la actual propuesta sonora de Black Rainbows lo encontramos en "Universal phase", el track más doomy del álbum basado en un riff obscuro y denso que sabe cimbrar el suelo hasta sus cimientos. Mientras en si trabajo visual vemos correr un viejo Taunus Ford entre los restos de un deshuesadero, escuchamos un a colección de acordes pesados que convierten al clásico heavy psych de los italianos en una oda muy cercana al stoner metal llena de poder y rabia muy dificil de controlar. Su esencia salvaje se contrapone con las voces grabadas que recuerdan aquellos diálogos de intercomunicación espacial, construyendo de esta manera una atmósfera mágica que permite el viaje de nuestras neuronas hacia galaxias desconocidas. "Universal phase" es un gancho a la mandíbula que sin lugar a dudas provoca el K.O.


Cosmic ritual supertrip tiene la capacidad de resguardar todas las posibilidades sonoras que ha creado Black Rainbows con el paso de los años, desde los tracks más lisérgicos hasta los más rabiosos y sin olvidar a los más introspectivos. Aun así, el sabor de boca que queda tras escuchar detenidamente el último material de la banda comandada por Gabrielle Fiori es de que estamos frente a una de las agrupaciones más importantes del escenario actual, un grupo que ha sabido madurar sin perder su estilo propio y que al mismo tiempo sabe ofrecer nuevas posibilidades. Cosmic ritual supertrip ofrce diversas opciones que sabrán ingresar a los oídos más exigentes, pero al mismo tiempo nos despierta la interrogante sobre el futuro de la banda y los senderos que tomarán para su próximo material...


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