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sábado, 30 de mayo de 2020

The Sonic Dawn : atrapados en la psicodélica realidad



Junto con Uffe Lorenzen de Baby Woodrose, las únicas referencias de la psicodelia en Dinamarca son The Sonic Dawn, un trío de Copenhague que recupera la esencia del pop lisérgico de los años sesenta gracias a sus ácidas melodías de oníricas rítmicas que jamás se exceden de fuerza o volumen para mantener una atmósfera retro y alucinógena difícil de imitar. Ahora nos ofrecen un nuevo álbum donde buscan afianzar su estilo sonoro en un material que requiere pasos de plomo para no perder la gravedad ante sus sonidos delirantes.

The Sonic Dawn nació en el verano de 2013 en la capital danesa por el encuentro entre el guitarrista Emil Bureau, el bajista Neil "Bird" Fugdele y el baterista Jonas Waaben quienes buscaron desde su álbum debut publicado en octubre de 2015 titulado Perception crear un áurea vintage inspirada en el pop de la segunda mitad de los años sesenta a través de la recuperación del rock ácido, el blues electrificado y los lisérgicos divagues sonoros que remiten a la música oriental, quizá de la India principalmente. Los años han pasado y la banda ha compartido Into the long night de abril de 2017 con algunas variantes sonoras hacia el jazz, la balada acústica y hasta algo de folk rústico que fue finalmente totalmente olvidado con el salvaje rock garage de inunda el Eclipse de febrero de 2019.

 
Sin perder la esencia de aquel Eclipse, The Sonic Dawn ha decidido explorar aún más sobre las ácidas aguas del pop psicodélico para crear un álbum denso y onírico titulado Enter the mirage, publicado en mayo de 2020 a través de la disquera Heavy Psych Sounds Records. Las guitarras lisérgicas y las múltiples voces llenas de ecos que escuchamos en la inicial "Young love, old hate" nos amenazan con lo que escucharemos en el resto del material: canciones breves y directas donde el viaje hacia el interior del ser a través de la alucinógena música provocará el cambio de percepción de la realidad entre cientos de colores y distorsiones que nos harán dudar de lo que observamos alrededor de nosotros.

El primer single del cuarto álbum del trío danés es "Hits of acid", un track de suaves melodías que sin lugar a dudas nos ahora en una atmósfera vintage de psicotrópicas guitarras colocadas en reversa, teclados profundos y arco iris liberados sin remedio. Inmediatamente después recibimos una dosis de garage lisérgico por medio de la infecciosa "Loose ends", pero de manera inesperada una guitarra acústica azota las bocinas hasta que los teclados nos retornar al aire psicotrópico del álbum, logrando así que "Children of the night" nos ofrezca una riqueza sonora más allá de las obvias influencias de la banda. 


En el álbum se saborea la esencia sonora de gente como Jefferson Airplane o Strawberry Alarm Clock, pero Enter the mirage tiene el suficiente espacio para desarrollar ideas frescas sin perder su gusto por los sonidos retros de melodías sosegadas bajo efectos psicotrópiocs que provoquen la introspección. La onírica "Shape shifter" sobrevuela los abismos internos de manera tenue hasta contraponerse a sí misma con un final más crudo, algo que nos sorprende tras la escucha de la funky "Join the dead" con aquellos  arreglos de teclado en manos del sorprendente Erick Errka Petersson de Siena Root

Asimismo, el material discográfico provoca el viaje alucinógeno sobre antiguas y misteriosas tierras como ocurre con "Enter the mirage", tema que le da nombre al disco entre místicos acordes orientales que por instantes recuerda algunas cosas probadas por la etapa ácida de The Byrds o por el primer álbum de Kula Shaeker. De todos modos, el cuarto álbum de The Sonic Dawn ofrece múltiples opciones para lograr un retorno al verano del amor, ya sea a través de "Sun drifter" y su contradictorio encuentro de guitarras acústicas y atmosféricos teclados o con "UFO" y su obvio pasaje cósmico de suave melodía que sabe alcanzar una intensidad gravitatoria mientras expresa un plegaria para retornar a casa y colocar los pies de nuevo en la tierra.  


"Déjame decirte algo
porque he visto el final:
hay ciertas reglas en el mundo
que ni siquiera el dinero podrá doblar.

Estamos sellando todas nuestras salidas,
cerrando todas nuestras puertas,
no hay vuelta hacia atrás y no hay salida nunca más.

Levántate todas las mañanas,
llega a tiempo al trabajo.
Pierde otro día,
Es sólo otro precio que tienes que pagar.

Desperdiciando todos tus momentos
moliendo en los engranajes
de alguna gran máquina...
éso te ha llevado a todos tus mejores años

Estamos atrapados.
Nunca saldremos vivos de aquí.
Un alma en sacrificio
sólo esperando morir"

Para comprender todas las posibilidades sonoras del Enter the mirage, escuchar "Soul sacriface" puede ser la mejor opción. Tras su alucinante introducción de teclados ambientales en las manos de Erick Errka Petersson y una onírica línea de guitarra, el track rompe nuestros sentidos con un ritmo tribal que invita al baile mientras entregamos el alma. Mientras la batería sostiene el contagioso tiempo, el bajo juega sobre el soporte sonoro, la guitarra hace sus rasgueos cortantes y el teclado provoca la ensoñación lisérgica. Algo que es necesario destacar es aquel solo de guitarra atascado de efectos y opciones que tan solo aprovecha la venenosa melodía que la banda ha creado mientras los misterios de la muerte son revelados.


Sin lugar a dudas, Enter the mirage reafirma el estilo de The Sonic Dawn, quienes bajo la estética vintage del pop psicodélico, han construido un viaje lisérgico de diez temas que muestran las diversas posibilidades del género para crear distintas atmósferas introspectivas. Más allá del sonido, el trío danés ha desarrollado un universo lírico propio donde podemos observar un puente multicolor entre la realidad y la fantasía, colocando el énfasis en el deleite y el goce de la vida más allá de la reflexión frente al esfuerzo cotidiano. The Sonic Dawn no es una sorpresa, es una referencia obligada de la nueva psicodelia del siglo XXI.


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