Páginas vistas en total

lunes, 4 de mayo de 2020

Datura4 : los múltiples rostros de una banda australiana


Luego de la reconstrucción de la banda y la publicación del Blessed is the boogie a partir de un sonido infeccioso (reseña-review), Dom Mariani y su Datura4 ha lanzado un nuevo álbum que busca mantener y afianzar lo alcanzado en la producción anterior. Aquella resurrección de abril de 2019 logró colocar su mezcla de vieja psicodélica con hard blues eléctrico como una de las mejores referencias del rock vintage de Australia, pero ahora es el momento de dar el siguiente paso para mantener dicho sonido y establecerlo como un estilo propio.

La mirada es golpeada con la intensidad de los colores mientras las parvadas levantan su vuelo sobre una abandonada carretera que tiene como destino una bella mujer de flores en el cabello. Bajo esta ácida estética hippie , nos adentramos a un álbum que busca alimentar de riesgos y nuevos sonidos a lo alcanzado por Datura4 en su elogiado Blessed is the boogie. Un año bastó para que el grupo de Perth desarrollara su sonido hacia nuevos horizontes que de manera inmediata escuchamos con aquella tonada chamánica y desenchufada llamada "You're the only one" que sirvió como preámbulo al lanzamiento del disco y tributo a Tony Joe White bajo un misterioso sesgo western.


Manteniendo la base musical que construyó el Blessed is the boogie, las rasposas guitarras de Mariani se unen a al grave soporte del bajo de Stu Loasby, los teclados profundos de Bob Patient y las exactas percusiones de Warren Hill para construir un álbum con objetivo claro y estilo propio. Sin embargo, el primer track del West coast highway cosmic nos sorprende con una cachetada psicodélica a partir de un intenso viaje cósmico que recuerda los primeros materiales de UFO y al mismo tiempo bautiza al material discográfico. Aun así, Datura4 mantiene su esencia blusera por medio de la participación de Howie Smallman en la armónica para crear temas sucios como "You be the fool" o la obviamente stoniana "Wolfman boogie".

Al pasar las diez pistas que conforman el West coast highway cosmic podemos detectar las diferencias con su antecesor, pues aunque mantiene esa coincidencia entre psicodelia controlada y blues electrificado, Datura4 deja a un lado las guitarras ásperas y los riffs violentos para ofrecernos ahora canciones por una parte más desenfrenadas como el rock n' roll de reminiscencia sueca del clásico sonido de The Hellacopters en "Get out", pero por otra podemos encontrarnos con desenfadadas melodías pop como en "Give" con sus atmosféricos teclados y sus tenues acordes.


Con estas descripciones bien podríamos esperar que la banda australiana habría abandonado la fuerza y la intensidad de aquellas figuras de guitarra venenosas que permitieron funcionar al Blessed is the boogie, pero rascando entre sus surcos podemos rescatar algunos vestigios de dicho sonido. Si bien "A dark shade brown" es un fugaz dardo de guitarra fuzz domada con un tenue sabor a pop psicodélico, West coast highway cosmic nos sacude con el hard blues clásico de la adictiva "Rule my world" con sus armónicas hipnóticas y sus afiladas notas que no frenan ni por un solo segundo.

El cuarto álbum de Datura4, que ha sido nuevamente publicado por Alive Naturalsound, cierra de manera coincidente como inició gracias a un melodía hipnótica de esencia lisérgica llamada "Evil people, pt. 1", un track que inicia con una armonía lenta y envolvente gracias a su constante repetición y sus teclados ambientales. Sin embargo, el tema es quebrado gracias a una furiosa guitarra fuzz que explota por ambas bocinas que confesar que ahí está Mariani aguardando al acecho para demostrar lo que sabe hacer con su instrumento.


Quizá la mejor canción del West coast highway cosmic sea "Mother Medusa", un potente hard rock de percusiones tribales que hacen temblar los cimientos de la tierra y al mismo tiempo logra ofrecer la mejor base para un salvaje riff que sabe a travesar las neuronas. Una vez hechizados por la belleza de la bella mujer de serpientes por cabellera, Datura4 nos ofrece una entrecortada e infecciosa melodía mientras es retomada la vieja leyenda de aquel monstruo femenino que volvía piedra a quien se cruzara con su mirada. En su interior resguarda al hijo de Poseidón, pero la muerte que le ha provocado Perseo rompe con la posibilidad de convertirla en madre al cortarle la cabeza de un solo tajo; algo que sonoramente escuchamos con aquellos efectos que cruzan nuestro horizonte auditivo. Es necesario rescatar aquel solo de guitarra preciso de logra transportarnos a esa isla desolada que sirve de guarida a Medusa mientras nuestros sentidos se tornan en estatuas sin vida.


Sin lugar a dudas, el West coast highway cosmic es un álbum multifacético que es necesario recorrer con pies de plomo y tímpanos afinados, pues más allá de tener a una banda tocando bajo un mismo concepto sonoro, Datura4 nos sorprende a cada pista como si se tratara de retar a quien se anima pasear por su laberinto sonoro. Sin embargo, el disco es de sencilla escucha y contiene en su interior varios ganchos que logran infectar al incauto que anima oírlo completo, una acción que invitamos a realizar si desean tener una perspectiva de lo que una banda australiana puede hacer bajo un mismo estilo sonoro pero con amplia capacidad interpretativa.



No hay comentarios:

Publicar un comentario