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miércoles, 26 de mayo de 2021

Bretus : entre el mito y la leyenda

 


La aparición de aquella enfermedad virulenta que ha tenido la capacidad de alcanzar la categoría de pandemia, ha ofrecido la oportunidad a la memoria para rescatar de sus rincones algunas imágenes y referentes sobre otras epidemias y horrores que han azotado al planeta. Las historias que han sido contadas desde los tiempos remotos, ofrecen relatos tétricos donde la imaginación hace mutar a la realidad hasta dotarle de una esencia mística y hasta que hace nacer del miedo y el temor a personajes y entidades de las cuales será imposible huir...

Luego de aquel momento de definición que significó Aion Tetra de 2019, la banda de doom clásico Bretus ha creado un álbum bajo los preceptos definidos de su estilo sonoro con la finalidad de ofrecer un audiorama a una selección de cuentos fantásticos y fantasmagóricos de su Italia natal. Si bien el cuarteto del ventoso puerto de Catanzaro se ha distinguido por crear una colección de odas inspiradas en las películas de horror y suspenso que forman parte del conocido cine giallo de gente como Mario Bava, Dario Argento o Lucio Fulci, pera esta ocasión el grupo se ha concentrado entre los mitos y las leyendas para lograr crear un disco ahogado en zozobra que a pesar de la pesadumbre no pierde su fuerza e intensidad a cada acorde realizado.


Tras dos misteriosa notas sumergidas en la congoja total, el ambiente se transforma a partir del ruido eléctrico que hace explotar las bocinas en un primitivo doom de ritmo constante, que como si se tratara de una tormenta eléctrica a la mitad de la noche, ilumina de manera breve y fugaz a la pesada penumbra que se posa sobre nosotros. A través de la inaugural y poderosa "Celebration of gloom", nos encontramos ante Magharia, el quinto álbum de Bretus que ha sido publicado en mayo de 2021 por medio de las disqueras The Swamp Records (CD), Overdrive Records (Vinil) y Burning Coffin Records (cassette).  Una vez escuchada esta afilada sentencia de melodía sostenida, la mordida suelta su veneno adictivo para evitar cualquier retorno posible de sus neblinas envolventes de sonido y terror.

Es innegable la influencia del cuarteto italiano con la vieja escuela del doom tradicional de bandas como Candlemass, Saint Vitus o Witchfinder General, pero poco a poco Bretus ha ido construido un estilo propio por medio de certeras melodías que utilizan como base ritmos aletargados creados a partir de colosales acordes y primitivas percusiones. Y para que no que quede alguna duda al respecto, Magharia nos ofrece en "Moonchild's scream" una muestra de su poder bajo su atmósfera sombría que los distingue mientras todo fluye hasta dejarnos abandonados y sumidos en la más densa obscuridad de los tan temidos bosques europeos a la mitad de la noche.

Dentro del tufo sombrío y fantasmal que satura el Magharia, el álbum ofrece algunos instantes llenos luminosidad que, de manera irónica, le ofrece más poder y magia a su esencia tenebrosa. La intensidad de "Headless ghost" creada a partir de fuertes cambios melódicos, las armonías afiladas de "Sinful nun" o los sonidos distorsionados hasta el feedback de "The bridge of damnation" que contrastan a la perfección con su abismal tonada, son una muestra de la dicotomía perfecta que onstruye a su alrededor una niebla de intriga ante lo desconocido y los seres que lo habitan.

No podía faltar un un puente sonoro de remanso para generar suspenso y tensión, y ésto lo podemos escuchar en la breve "Necropass", quizá un minuto que ofrece la oportunidad para recuperar el aliento para seguir hacia este muestrario de fantasmas y almas en pena. Sin embargo, lo mejor se encuentra en el cierre de Magharia por medio del track que lo bautiza, pues luego de una introducción bajo los preceptos de "Necropass", escuchamos una melodía insistente que está escondida entre teclados y sintetizadores hechos por Ghenes al abandonar la guitarra y que no se habían mostrado en el resto anterior del álbum. El tema se transforma misteriosamente en una sucesión de acordes que denotan temor ante los secretos ocultos en la obscuridad, aunque va pasando el tiempo y todo se torna aun más extraño debido a los efectos sonoros sobre las percusiones de Striges. Ocultas se encuentran las cuatro hirientes cuerdas graves de Janos, las cuales no pierden la oportunidad de ofrecer un soporte al tema, aunque los constantes cambios melódicos se transforman en un verdadero reto, terminado todo en un largo pasaje instrumental que reta al amante del doom clásico para que rompa sus cadenas y se abra a nuevas posibilidades sonoras.


Las guitarras toman el control y sólo nos queda la opción de recibir su vómito a través de las bocinas desgarradas. Riffs hirientes y concretos que saben clavarse en la mente para no abandonarla a pesar de su intensidad. Unos ligeros teclados dotan de mayor obscuridad hasta que finalmente que caemos rendidos y de rodillas ante una melodía venenosa sin mayores posibilidades de transformación. "Cursed island" tiene todos los elementos para convertirse en la primera mordida al Magharia gracias a su vigor constante donde fluyen entes misteriosos y seres fantasmales que alteran los sentidos hasta el grado de provocar su pérdida. La poderosa voz de Zagarus cruza el plano sonoro con su desgarradoras notas vocales mientras nos narra una historia tenebrosas de una isla maldita perdida a la mitad de la nada mientras todo se torna espantoso. Doom sin contemplaciones ni experimentaciones, sonidos abismales y desgarradores que son directos dardos a las neuronas.


Bretus ha creado otra obra de arte dentro de los sonidos obscuros ahogados en vehemencia, pero es necesario permitir el fluir de cada uno de sus temas para que poco a poco nos vayan creando una perfecta atmósfera de zozobra y nos coloque en la antesala de la ultratumba. Magharia repta por los suelos hasta que de manera inesperada te atrapa en un marasmo de sonidos y texturas ásperas del que será imposible escapar, aunque se requerirá tener la paciencia y los oídos finos para poder descifrar los secretos que resguarda en su interior. Permitamos que la música hable por sí sola mientras los portales del más se abren ante nosotros para dejar que deambulen por este plano de la realidad aquellas melancólicas entidades llenas de rabia, dolor y venganza...



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