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viernes, 21 de mayo de 2021

Book of Wyrms : entre cantos de libertad, fantasía y cosmos

 


Escribir sobre un nuevo álbum publicado por una banda que ha establecido su sonido, supone la obligación de hacerlo a partir de una admiración por un material innovador donde la sorpresa al escuchar la reciente grabación, se convierte en algo obvio. Sin embargo, cuando se tiene la precaución de darle seguimiento al desarrollo de la agrupación tras una escucha detenida de sus producciones previas, aquellas características que los distinguen se convierten, más bien, en un deber que deberá ser cumplido en los nuevos tracks; pero que al mismo tiempo, se desarrollan nuevos senderos que pueden ser recorridos bajo la misa perspectiva auditiva. Así es el caso del Occult new age de Book of Wyrms... 

El cuarteto de Richmond, Virginia, trabajó en la grabación de su tercer álbum completo durante el mes de diciembre de 2020, y bajo los preceptos con los que llamaron la atención previamente, los nuevos temas serían construidos a través de concisos riffs y líricas que versan sobre horror, ciencia ficción y fantasía. Aquel sabor a space-rock de Hawkwind en encuentro perfecto con el occult rock de Blood Ceremony se puede degustar de manera inmediata, logrando de esta manera la conformación de un estilo definido que se podría convertir en una prisión; aunque el valor de Book of Wyrms es tomar como punto de partida su sonido para componer nuevas melodías hasta llevarlas a nuevas posibilidades.

Al escuchar los contundentes rasgueos de "Hollerglobin" por medio de su figura aletargada y acordes sueltos, encontramos al Book of Wyrms en su estado más puro, donde las largas melodías de ásperos sonidos se transforman en oníricas ensoñaciones de líquidas improvisaciones y cósmicas visiones. Entre teclados intergalácticos y voces etéreas los minutos pasan entre devaneos y escapes sin control, aunque si escuchamos la imponente "Dracula practice", sabemos que nos encontramos ante una banda que puede hacer del proto-doom su base para crear verdaderos colosos que podrían intimidar a cualquiera dentro del género gracias a su imaginación armónica y las múltiples posibilidades que pueden desarrollar en una sola canción sin traicionar su esencia.

Sin embargo, Occult new age rompe con sus predecesores al ofrecer una colección de temas más cortos y directos donde el común denominador son los riffs pegajosos y, ¿por qué no?, hasta bailables. La inicial "Meteoric dagger" juega con una guitarra boogie lisérgica que a la menor provocación muta hacia la aspereza gracias a la destreza de Kyle Lewis. Si permitimos que el disco continúe sobre sus surcos, las bocinas nos sorprenden con un hard rock contundente llamado "Colossal yield", un track que cuando se decide levantar el vuelo, la guitarra juega nos ofrece una serie de extraños sonidos que varían entre figuras orientales y rayos caídos desde algún punto alejado del universo. 


La acústica "Albrionlilly" nos puede servir como un beve respiro dentro de la atmósfera pesada que ofrece el Occult new age, pero con tan sólo escuchar las graves y profundas líneas de bajo creadas por Jay Lindsay en "Keinehora", sabemos que retornamos ante una banda que sabe provocar la zozobra si se lo propone. Si a ello le sumamos los hipnóticos cantos de sirena que salen de las cuerdas vocales de Sarah Moore Lindsay, todo se puede tornar hasta tétrico y abismal.

Efectivamente, el tercer álbum completo de Book of Wyrms, el cual fue publicado en los primeros días de mayo de 2021 por medio de Desert Records, es un material que ronda por diversos lugares del amplio espectro del hard rock, ya sea desde los reflexivos sonidos progresivos hasta la psicodelia más pesada, pasando obviamente por el proto-doom y las semillas del heavy metal. Una muestra muy clara de estas múltiples posibilidades sonoras se encuentra en "Weatherworker", un track que inicia con una sueva progresión de acordes misteriosos que logran endurecerse hasta dotar de cuerpo a la melodía gracias al ritmo impuesto por la batería de Chris DeHaven; mismo que termina mutando en un hard psych de múltiples guitarras que se desintegran ante nosotros y sintetizadores de referencias intergalácticas. 

"Orando de rodillas en un templo construido por abejas, recolectando granos de vida para su santa reina. El poder hecho por patrones que sólo ellos pueden conocer, mata a los incrédulos con la cosecha que ellos siembran.

Oh nena, cuando gritas, bueno, tal vez verás lo que quiero decir. Caos mágico, metasináptico...

Forzada a la geometría del robot, la apis encuentra su clave. Secretando aromas de amor, la colmena está lista para liberarse"

Una guitarra cíclica entona sus acordes de forma viciosa hasta que el resto de los instrumentos encuentran la forma de construir la melodía que la acompañe, pero tras unos segundos de búsqueda infructuosa que termina siendo utilizada como introducción, todo se transforma en una adictiva persecución sonora de ritmo desbocado bajo las enseñanzas de Black Sabbath. Aún así, Book of Wyrms se las arregla para inyectar su estilo en "Speedball sorcerer" al adornar la canción con múltiples cambios y arreglos hechos con elementos psych y space. Con sólo cuatro minutos tenemos de manera clara los objetivos que marcaron la construcción del Occult new age, aunque por méritos propios, "Speedball sorcerer" sobresale del resto debido a su aguijón que inyecta su veneno y, al mismo tiempo, muestra todos los elementos sonoros que identifican al cuarteto de Virginia bajo el dulce sabor de la libertad y la magia. 


Los astros comienzan a alinearse y poco a poco están generando las condiciones para que los escenarios se abran, permitiendo así que álbumes como el Occult new age se puedan escuchar de forma directa. Pero mientras ello ocurre, es necesario que terminemos por descifrar cada uno de los elementos que conforman al material hasta que, tras su constante escucha, sus melodías en conjunto nos terminen por enganchar de manera irremediable. El último material presentado por Book of Wyrms tienen muchas aristas que le permitirán al escuchar entrar a él como si de distintas puertas se trataran, cada una a la medida de cada gusto; sin embargo, la banda tiene la capacidad de resguardar todas esas posibilidades sonoras bajo una misma intención que dota de unidad al disco gracias un estilo propio y sus líricas cubiertas por el velo de la fantasía. El reto ha sido lanzado... ¿quién se anima a aceptarlo?

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