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jueves, 15 de agosto de 2019

The Heavy Minds : el retorno del fuzz austriaco


Peuerbach es una pequeña población ubicada en el distrito de Grieskirchen, dentro del estado austriaco de Upper Austria. En dicho lugar existe una extraña instalación artística llamada Kometor que hace coincidir el arte abstracto con la imaginación inspirada en los antiguos conceptos de lo galáctico y el cosmos creados en los años 60's y 70's. Como una forma de mostrar el lugar de su nacimiento, The Heavy Minds escogió dicho espacio de magia y ensoñación para crear el video promocional del primer single del Second mind, álbum que significa el retorno discográfico de la banda.

Cuando reseñamos su debut Treasure coast (reseña-review), The Heavy Minds se sumaba a la fuerte tendencia del hard psych que había fundado gente como Radio Moscow, Dead Meadow, Earthless, Colour Haze. Ahora que han pasado los años desde dicho material discográfico, ha llegado el momento de dar el siguiente paso para consolidar lo alcanzo y fijar los horizontes que orientarán la marcha de la banda. En Second mind escuchamos a un grupo seguro de su sonido que se siente seguro de explorar todas sus posibilidades sin escapar de la esencia que le dio origen a partir del blues electrificado y la experimentación de la vieja psicodelia.


The Heavy Minds se metió a grabar al pequeño estudio casero de su baterista para grabar su segundo material discográfico, lo que le permitió al grupo tener el tiempo necesario para crear un excelente trabajo de producción que fue perfeccionado con la mezcla de Marco Kleebauer y la masterización realizada en Alpha Mastering.

Si la banda ya se distinguía por sus guitarras ahogadas en fuzz para fundamentar su estilo a través del hard psych  y el áspero garage rock nacido directamente del blues electrificado, la banda de Austria logra en Second mind romper las cadenas para experimentar con otras sonoridades y géneros como el krautrock y hasta rock alternativo cercano al lo-fi. A través de curiosos efectos de sonido qe remiten de manera inevitable a las viejas películas y documentales sobre los viajes espaciales durante los años 60, temas como "Dystopia" o "Heavy load of fools" desarrollan la nueva psicodelia pesada hacia otras posibilidades acústicas que permiten la ensoñación y paseo cósmico.


Aún y con las nuevas opciones sónicas sumadas al estilo de The Heavy Minds, la banda no abandona lo alcanzado en su debut, y por si fuera poco, más bien lo retoma para potencializarlo sin límite ni freno. El brutal hard blues de Footpath to fortress nos remite a lo más básico del género mientras la áspera voz de Lukas desgarra las bocinas, aunque el disco alcanza la estratósfera con el acelerado arranque de "Trip tide" que termina por dejarnos al amparo de la gravedad cero. Finalmente, "Flight / Future days" nos muestra un  paisaje más sosegado de los austriacos, pero el trance dura poco tiempo gracias al poder del fuzz y la intensidad de su interpretación más allá de la suave melodía.

Sin embargo, la banda austriaca tuvo que realizar modificaciones en su alineación para alcanzar las condiciones necesarias para lograr la soltura y confianza obtenida en su Second mind y conseguir reproducirlo en directo. Al baterista Christoph Hofer y a los guitarristas Tobias Hochwagen y Lukas Götzenberger se ha sumado para las presentaciones en vivo el bajista y tecladista Benedikt Brands, quien colaboró como músico invitado en la grabación del disco junto con las vocales y cuerdas de Magadalena Mayrhofer en la experimental "Spheres".


Aquel video que sirvió de promoción para este segundo disco de The Heavy Minds que fue grabado en las galácticas instalaciones del Kometor fue "Second mind", tema que bautiza al álbum. Tras algunos tiempos marcados por la batería, un riff nos golpea las neuronas para no permitirnos el escape. El bajo juega con las cuerdas por el mástil mientras la guitarra pisa el pedal wah sin piedad. Unos momentos de calma permiten que las vocales se dejen escuchar a través de una sencilla melodía que logra el lucimiento de cada instrumento mientras el ruido queda reducido a tan solo un efecto que dota de fuerza y magia al track. Hard psych en todo su esplendor mientras observamos algunos secretos de Austria...


Esta segunda dosis de The Heavy Mind fue recetada a partir de julio de 2019 por medio de StoneFree Records, así que ya existe la posibilidad de tener el álbum en formato físico más allá de las opciones digitales. Second mind requiere varias vueltas a sus surcos para ser digerido como obra total y descubrir con mayor calma cada uno de sus detalles, sin embargo también tienen el suficiente veneno para impactar a quien sea desde la primera mordida. Sin lugar a dudas, los austriacos se han ganado un lugar dentro de la escena mundial del hard psych, así que no debemos de quitar el tímpano sobre sus próximos trabajo mientras terminamos de descifrar esta pequeña maravilla.


martes, 13 de agosto de 2019

Lightning Born : cuando distintos caminos confluyen en un solo sendero


Los estudios de grabación pueden convertirse en puntos de encuentro para músicos de los más diversos géneros, espacios de coincidencia que permiten el diálogo entre integrantes de bandas, ingenieros de sonido y productores técnicos. En aquellos tiempos muertos creados entre toma y toma, las pláticas llevan a desarrollar ideas, planes y propuestas que abren las posibilidades para enfocar el trabajo que se está realizando o hasta proponer la conformación de otros proyectos musicales entre los involucrados. Gracias a los juegos de la casualidad tenemos ahora el nacimiento de Lightning Born, y éstos son los involucrados...

La leyenda nos cuenta que Mike Dean, bajista de Corrosion of Conformity, decidió aprovechar su tiempo libre para grabar a varias bandas locales de la zona de North Carolina, quedando sorprendido con la agrupación de punk rock The Hell No gracias a la voz de su cantante Brenna Leath. Tiempo después, el destino hizo que el propio Dean fuera el encargado de la grabación del álbum Prophecies and lies de la valorada banda de proto-doom Demon Eye. En las clásicas charlas entre cada corte registrado en las cintas, el guitarrista Erik Sugg le comentó a Dean que precisamente se había reunido con Brenna Leath para crear un proyecto paralelo a Demon Eye junto con el baterista Doza Hawes, quien de manera previa había participado con otros grupos como Mega Colossus y Bloody Hammers.


En aquella plática ocurrida en 2016, Erik Sugg comentó que estaban buscando un bajista para el proyecto, por lo que de manera inmediata Mike Dean se propuso para el puesto. El cuarteto estuvo trabajando desde entonces entre los espacios disponibles que tenían los integrantes fuera de sus bandas hasta que lograron conformar su álbum debut bajo un mismo nombre: Lightning Born.

En alguna entrevista realizada a Doza Hawes, cuenta que el nombre de la banda nació tras una plática que tuvo con su hijo luego de ver un viejo programa de la serie Cosmos de Carl Sagan. En dicha trasmisión se hablaba sobre una teoría que postula que los rayos cósmicos fueron los que generaron las primeras moléculas complejas del Universo, mismas que a la larga conformaron la vida en nuestro planeta. Cuando el pequeño dijo: "Todos nacemos de un rayo", el nuevo proyecto musical encontró su nombre ideal.


El debut de Lightning Born fue publicado en junio de 2019 a través de la disquera norteamericana Ripple Music. Como era de esperarse, el interés por conocer el resultado obtenido tras el encuentro de sus integrantes logró que el disco fuera escuchado por mucha gente y reseñado por varias páginas electrónicas especializadas. Lightning Born es una colección de once temas ubicadas en sonidos vintages del hard rock setentero pero que al mismo tiempo terminan divagando entre muy diversos tópicos como la hermandad, la revolución, la destrucción industrial, la opresión y la muerte.

Aunque el primer disco del cuarteto de Raleigh mantiene una misma esencia sonora en sus cincuenta minutos de duración, cada track tiene los elementos suficientes para ser valorados de manera separada, lo que permite detectar los ingredientes aportados por cada integrante. Si bien podemos escuchar un hard rock de herencia blusera y sonidos pop en "Renegade" con su cascada de notas  y en "Salvation" con su entrecortado ritmo, Lightning Born puede crear crudas melodías como la densa "Silence" o temas directos de riffs asesinos muy bajo la escuela de Erik Sugg como en "Out for blood" con ese misterio que se posa sobre sus estrofas. Sin embargo, este disco nos puede sorprender gratamente con canciones llena de luz como "Magnetic" con sus maravillosas figuras en el bajo de Mike Dean, o girar 180 grados a través de aletargadas llenas de melancolía para terminar explotando con furia como en la cerradora "Godless".



El primer sencillo del disco es la inaugural "Shifting winds", un track de acordes directos inspirados en el proto-doom setentero que logra tornar hacia otras latitudes gracias a su estrofa quebrada que permite crear el espacio necesario para que la voz de Brenna Leath se pueda lucir mientras las cavernarias percusiones de Doza Hawes acompañan de manera magistral. Mientras un solo de guitarra se divide entre las bocinas separadas en estéreo, la melodía entra como cuchillo hasta nuestro interior sin oportunidad de escape ni evasión.

Para acompañar el lanzamiento del single,  Lightning Born publicó un video promocional hecho a partir de las animaciones realizadas por el artista gráfico Costin Chioreanu de Twilight 13 Media, quien es reconocido por su trabajo visual en otros videos como "Reaper's danse" de Scorpion Child o la portada del "Sunrise to sundown" de Spiritual Beggars. En esta ocasión podemos observar una veleta que se mueve a merced de los vientos mientras la tétrica casa observa como la modernidad tecnológica y el avance del voraz capital acaba con los espacios antes dominados por la naturaleza, además de matar las voces misteriosas que los antiguos pueblos respetaban. Sin embargo, las fuerzas la Madre Tierra cobrarán venganza contra la insolencia del hombre industrializado.


La coincidencia permitió que el camino de cuatro músicos se encontraran, y ahora tenemos la oportunidad de presenciar el nuevo sendero que han construido juntos. Aunque Lightning Born podría entenderse como un proyecto alternativo dentro de sus carreras, los integrantes de la banda han logrado crearle su espacio necesario para que se desarrolle con su propio sonido y esencia. Sin caer en lugares comunes o clichés dentro sus estilos personales, Lightning Born nos ofrece un conjunto de temas nacidos fuera de cualquier prejuicio, permitiendo así que surja una banda nueva que logra refrescar los oídos de quienes escuchamos hard rock inspirado en los viejos estilos pero con nuevas miradas y diferentes expectativas. Más de una vuelta merece su álbum debut si es que realmente deseamos sacar el jugo que tiene en su interior, así que está en nosotros aceptar el reto acústico...


viernes, 9 de agosto de 2019

Datura4 : la resurrección de un viejo perro negro australiano


La vida de los proyectos musicales dependen de la coincidencia entre ideas y objetivos desarrolladas por sus integrantes. Sin embargo, el correr del tiempo lleva a cambios y la búsqueda de nuevos caminos que no siempre son compartidos por todos los miembros de la banda. Así es como tras la publicación del lisérgico Hairy mountain de 2016 (reseña-review), la pareja formada por los guitarristas Dom Mariani y Greg Hitchcock se rompió para dejar al primero de ellos con encomienda de seguir con Datura4. Esta es la historia de su regreso y reconfiguración...

Datura4 se formó a finales de la primera década del siglo XXI en la zona conurbada que hace coincidir a Perth y Fremantle, al suroeste de Australia. Tras dos materiales discográficos que divagaban entre la psicodelia y el hard rock vintage, Dom Mariani decidió retornar la idea original de la banda para fincar su sonido en el hard blues con otros elementos del boogie y el rock pesado. De esta manera se construyó Blessed is the boogie, álbum publicado a través de Alive Naturalsound  en abril de 2019.


Para la reconstrucción de Datura4, Dom Mariani mantuvo en la alineación al bajista Stu Loasby y al baterista Warren Hall, pero sumó al equipo a Bob Patient en los teclados y como músico invitado a Howie Smallman en la armónica. Ya con la formación completa, la banda australiana se metió a grabar a los estudios Real2Real y Killerwatt para construir una colección de diez temas que demuestran la versatilidad de géneros sonoros, pero que al mismo tiempo no pierden entre sí de una esencia coincidente.

Como su nombre lo dice, Blessed is the boogie es un álbum fundamentado en el sonido pegajoso y adictivo del boogie, ritmo de patrón sonoro que se repite una y otra vez con la finalidad de incrustarse en las neuronas y obligar a seguir su tiempo con los pies, puente auditivo ideal para comunicar al blues eléctrico con el hard rock y la cadencia con la energía. Gracias a este encuentro sonoro, el tercer material discográfico de Datura4 entra de manera directa mientras los acordes desgarrados nos van atrapando con mágico veneno.


Desde el impresionante slide de "Run with Lucy" que recuerda los primeros instantes de Aerosmith hasta obvio boogie del tema que le da nombre al álbum o que tributa de manera directa a Canned Heat y a ZZ Top, Blessed is the boogie logra tomarnos de la mano para llevarnos de paseo por los diversos pasillos recorridos por el hard rock durante los años setentas sin perder la frescura del nuevo siglo. Sin embargo el álbum tampoco se queda atrapado en la adicción del rock inspirado en el viejo blues electrificado como lo escuchamos en "Looper" o en el cover "Ooh Poo Pah  Doo", ya que Datura4 tiene bajo la manga diversos ases para provocar la sorpresa como en "Not for me" con su sabor a balada glam ochentera o en la polifacética power ballad de "Cat on a roof".

Los australianos comandados por Mariani se distinguen por ofrecer temas muy concretos como en la rockanrolera "Sounds of gold" con su ligero tufo al rock glam de T. Rex que logra transformarse en una melodía llena de gancho al estilo de los Rolling Stones, pero al prestar un poco más de atención logramos detectar que Blessed is the boogie recupera algunas cosas logradas en Hairy mountain que permiten al grupo jugar con el viaje psicotrópico y la improvisación como se logra en "Evil people, Pt.2".


Como primer single del Blessed is the boogie, la banda eligió a "Black dog keep running", track inicial del álbum. Tras unos golpes de batería sin volumen, un riff asesino de guitarra nos dispara sin contemplaciones para asegurar nuestra atención. Sin embargo, el tema logra caminar a través de una melodía cantada por el propio Mariani aprovechando el eco sostenido de un acuerdo suelto y el ritmo marcado en los tambores. Aquel viejo perro negro citado por Led Zeppelin que añora cariño es resucitado para hacernos recordar que los sonidos del antaño pueden ser recuperados para crear nuevas canciones llenas de energía y pasión. Por si fuera poco lo alcanzado por "Black dog keep running" con su figura adictiva, Datura4 logra acelerar el ritmo para llevarnos hasta las estrellas por medio de un solo de guitarras bicéfalas que recuerdan a los conceptos sonoros patentados por Tony Iommi con Black Sabbath entre sonidos distorsionados del fuzz y efectos lisérgicos del wah.

Junto con este lanzamiento, la banda australiana publicó el video promocional que nos permite observar a Datura4 haciendo lo que sabe hacer. Luego de ser abierta la puerta, podemos ver a Warren Hall construir el ritmo principal hasta que es quebrado por las figuras mortales de la Gibson Les Paul de Mariani. Imágenes que tornan hacia blanco y negro para rozar con viejas ilustraciones, fugaces fragmentos visuales que muestran a un grupo que busca reconstruirse tras los cambios en su interior.


El retorno de Datura4 es un regreso a las bases que le dieron origen al hard rock, pero al mismo tiempo, Blessed is the boogie es una muestra de la capacidad que tiene Mariani y su gente tras años dentro de la escena musical. La psicodelia ha sido restringida para dar paso al blues electrificado y el boogie venenoso, permitiendo de esta manera la reconfiguración de una banda que es referencia obligada del rock con tintes vintage en Australia. El tiempo ha pasado y con él las cosas se transforman, pero a la vez, este proceso brinda la posibilidad de retomar aquellas ideas que dieron orientaron el camino para comenzar de nuevo... éso es Blessed is the boogie.


miércoles, 31 de julio de 2019

BlackDoor : cuando la aspereza toca a tu puerta


Cuando los diversos proyectos musicales no terminan por cuajar en algo tangente y determinado, los integrantes que formaron parte de aquel plan sonoro huyen de dicho punto de fuga para continuar sobre sus senderos propios. En los distintos avatares del destino, las circunstancias provocan el re-encuentro entre algunos miembros hasta que vislumbran juntos la posibilidad de crear algo nuevo. Así es la leyenda que nos habla sobre la formación de BlackDoor y que compartimos a través de las letras del Earthquaker...

Cuando las ideas musicales terminaron por naufragar sin un mejor futuro, el guitarrista Ricardo Ramo y el baterista Javier Hernández decidieron reconsiderar el itinerario con la intención de cambiar completamente de ruta auditiva. En ese momento de 2014 dentro de algún obscuro lugar de la Ciudad de México nació BlackDoor, un estruendoso dúo que retomaría el heavy blues electrificado para alimentarlo con diversos elementos del hard rock, la psicodelia más áspera y el stoner hasta construir un sonido propio que jamás niega sus obvias influencias.


En aquellos primeros instantes, la pareja decidió dejar registro de sus incipientes pasos bajo el nombre de Black Label EP, un material directo y sin contemplaciones que fue grabado y masterizado por René M. Blancas en el Estudio 2324. Sin embargo, el tiempo ha pasado desde entonces hasta lograr una maduración del estilo y el sonido, mismos que se hacen notar claramente en Blackness, el álbum debut de los mexicanos publicado en junio de 2019.

Ese largo tiempo de manufactura sirvió para BlackDoor definir cada uno de sus elementos sonoros, además de terminar de confeccionar cada uno de sus temas. De hecho, Blackness está conformado por cuatro tracks nuevos y por los cuatro temas del EP de 2014 que fueron grabados nuevamente por Ricardo López entre 2017 y 2018. Sin embargo, el paso de los años no logró domar ese ruido agreste que desgarra los tímpanos mientras escuchamos nuestros demonios internos que nos retan a cada verso.


Aunque la banda ya nos presume en sus redes sociales que se han convertido en un trío gracias a la entrada del bajista Adrian Castañeda, con quien han logrado darle mayor profundidad sonora y libertad a los vuelos de la guitarra, Blackness nos ofrece ese crudo encuentro entre las seis cuerdas eléctricas y las toscas percusiones. Haciendo un obligado recorrido por lo hecho por gente como Black Keys o The White Stripes con su recuperanción del blues rasposo hasta el ingenio auditivo realizado por The Picturebooks y Royal Blood pasando por los ásperos sonidos de Black Rainbows, el álbum es un perfecto muestrario de la potencia de los riffs creados entre atmosféricos acordes y figuras hirientes (como claramente se puede escuchar en la impresionante "Smoke towers" con todo su infeccioso estribillo) y la capacidad percusiva que logra crear una base rítmica mientras explota sin piedad como si de una tormenta se tratara (como queda demostrado en la poderosa "Closer to the sun" con sus remates y golpes secos que logran cimbrar el suelo).

Distorsiones, efectos de fuzz y octavadores se transforman en un ejército sonoro bajo el férreo dominio de una guitarra rabiosa que sabe encontrar el equilibrio entre el acorde y la figura para crear melodías venenosas mientras levanta un muro impenetrable de sonido. Mientras escuchamos la búsqueda de la sintonización, "Black level" nos golpea  sin piedad como si se tratara de una lluvia de meteoros. Blackness viaja desde la armonía directa y ácida como se logra en "The Sword" hasta el hard rock desgarrador de "Stratosphere" que sabe inyectar su veneno a base de sonidos lisérgicos y percusiones certeras, pasando por el hard blues "Voices in my head" y la descarga eléctrica del tema que bautiza al álbum bajo su ritmo que sabe manejar la fuerza y el volumen mientras se "panea" el sonido de bocina a bocina.


"¿No has visto que he perdido mi mente? Cuando intenté buscarte, tú habías cambiado tu mente. No huyas, no me dejes aquí, porque no encuentro el camino... Estaré esperado por el tren, y él me llevará muy lejos. Mejor correr, se está poniendo frío. Enfermo de tí, nena. Por favor, corre. Huye, sólo déjame aquí, porque no encuentro el camino. Ahora que te has ido, todo es tan frío..."

Desde septiembre de 2017 se presentó como adelanto del Blackness su track inaugural "The train", aun cuando el material discográfico tenía como título tentativo de High fidelity. Una guitarra poderosa nos ofrece un riff inicial lleno de poder y infección inevitable para dejarla pasar, mientras la batería nos azota en una figura que guarda un ligero tufo a "Come together" de The Beatles. Sin embargo, el track jala la rienda para crear una melodía de innegable blues eléctrico que enamora desde el primer segundo mientras la locomotora mantiene su velocidad sobre las vías.



Blackness es un material ruidoso y vehemente, pero dentro de sus desgarradores acordes podemos encontrarnos con los diferentes sentimientos que quedan resguardados en el interior de cualquiera de nosotros. Desesperación y confusión se filtra por los parlantes entre distorsiones eléctricas y percusiones fundamentales que demuestran la capacidad de una pareja para cubrir todo el espectro sonoro gracias al sutil juego entre el sonido y el silencio. Ahora la banda mexicana se encuentra frente al reto de sumar los graves estruendos del bajo dentro de su esquema auditivo logrado tras años de ensayo, pero sin duda permitirá abrir las posibilidades sonoras que enriquecerá la experiencia de vivir en directo el Blackness, y ¿por qué no?, abrirá un nuevo panorama para el trabajo compositivo de un esperado nuevo material discográfico.


viernes, 26 de julio de 2019

Lord Vicar : el impacto del doom metal nacido en Finlandia


La leyenda cuenta que tras la disolución de Reverend Bizarre en 2007, su guitarrista Peter Vicar decidió conformar una nueva banda que rescatara la esencia del clásico doom metal de principios de los 80, lo que lo llevó a recuperar su nombre real y a utilizar su apodo para nombrar al nuevo proyecto. De esta manera nació Lord Vicar, una referencia obligada de los densos y aletargados sonidos desgarradores de Finlandia.

Para lograr su cometido, Kimi Kärki invitó al baterista Gareth "Milly" Millsted y al vocalista Christian "Chritus" Linderson, quien ya tenía reconocimiento gracias a su participación con Saint Vitus. Tras el paso de varios bajistas en la historia de a banda, finalmente desde 2016 cuentan con Rich Jones como integrante definitivo. De esta manera es como Lord Vicar se ha establecido como baluarte de su género por medio de tres grabaciones de larga duración, pero ahora con su regreso con la publicación de su The black powder en abril de 2019, tenemos los elementos suficientes para anclar nuestra atención y desmenuzar poco a poco su estilo y sus ideas líricas.


El cuarto álbum de Lord Vicar es un lento rugir de acordes que buscar inspirados en el viejo doom metal de Pentagram, Trouble, Witchfinder General, The Obsessed y Saint Vitus; pero que al mismo tiempo corre el riesgo de encasillarse en un mismo sonido hasta caer en la monotonía. Sin embargo, el cuarteto finés tiene la suficiente capacidad de otorgar distintos matices a cada uno de los tracks que componen al material. Aún con ello, The black powder arranca de forma temeraria con un colosal tema de diecisiete minutos llamado " Sulphur, charcoal and saltpetre" donde podemos escuchar desde melancólicas guitarras acústicas hasta desgarradoras notas de aletargado paso y misteriosas figuras que lograr atemorizar a quien lograr llegar hasta ellas gracias a su paciencia y fino oído.

Tras aquel enorme golpe, la banda decide ofrecernos un track desgarrador titulado "Descent" que logra cumplir lo prometido en su nombre al arrastrarnos poco a poco al inframundo como si se tratara de un infinito suplicio. Una vez que estamos en el fondo del abismo, Lord Vicar nos receta una tétrica melodía llamada "Word encircled" que tiene la capacidad de soltar una serie de acordes herederos del eterno maestro Iommi que nos sacuden la parsimonia que hasta ese instante a saturado al The black powder. Bajo la misma lógica sonora podemos escuchar "Levitation"con todo y su infecciosa línea melódica y la hiriente "The temple in the bedrock" con su reminiscencia a épocas antiguas y mundos alternativos que posibilitaron razas distintas a la humana.


En el The black powder se puede respirar el mismo ambiente directo pero crudo que pudimos escuchar en el anterior Gates of Flesh que logró capturar Joona Lukala en el estudio Noise for Fiction, y eso lo podemos escuchar de manera muy clara en la poderosa "Black lines" y en la multifacética "A second chance" con su letargo inconsolable que habla sobre la imposibilidad de la liberación de nuestra alma tras una vida llena de pecado. Por si fuera poco, el cuarto álbum de Lord Vicar se permite experimentar con un tema acústico titulado "Nightmare" que confiesa de manera magistral su mensaje general sobre cómo el hombre busca ocultar los horrores de su realidad cotidiana hasta perder irremediablemente la razón.


¿Puedes escuchar a la Tierra acercándose y al horizonte enrojeciendo? El tiempo se ha congelado entre dos mundos como si fuera una mente vacía. Una cosa que seguramente has perdido es la única que aún anhelas. La gente congelada siempre quiere dejar este mundo atrás. Ver el techo cómo se viene abajo y al horizonte enrojecido girar alrededor. Las personas rotas son terrenales y todo ellos tocarán el suelo. Siempre fuiste el primero en ir, el primero en poner a prueba tu mente. La gente pensó que serías fuerte pero fuiste el primero en quemarte. Todos ellos tocarán el suelo, sin sonido y con la intención de curarse. Todos ellos son reales y verdaderos. Serán encontrados, leídos, bajo la tierra. Todos ellos conquistarán la muerte. 

Lord Vicar escogió a "Impact" como single promocional para su The black powder, track directo de pequeña duración que abandona el doom en su construcción melódica al ofrecernos un hard rock certero, pero que en su lírica asesta un certero golpe al criticar a la humanidad hasta dejarla reducida en sus cenizas. Para su video promocional, la banda nos muestra una colección de imágenes donde podemos ver el proceso de grabación del álbum mientras se distinguen algunos de sus principales influencias literarias como Edgar Allan Poe, H.P. Lovecraft, Robert E. Howard o Mary Shelley.


The black powder no es un álbum sencillo, pues requiere de manera obligatoria varias escuchas para descubrir su sutil belleza escondida entre el ruido, su pausado ritmo y las crudas líricas que siembran la semilla de la reflexión sobre la humanidad y sus acciones. "Impact" puede llegar fácilmente al gusto de los oídos sensibles, pero el resto del disco debe ser tratado con las debidas reservas. Lord Vicar ha creado una obra monumental que necesita tiempo y atención, pero que logra al final del su recorrido completo una sensaciones de renovación para un género tan definido por el paso de los años como lo es el doom metal...


miércoles, 3 de julio de 2019

Lo-Pan : la sutileza del ruido que se escapa


Las mandíbulas se han abierto para lanzar la poderosa mordida de una bestia desértica que sabe mirar hacia las estrellas. La guitarra eléctrica es conectada al amplificador para hacer escuchar su áspera figura llena de rabia y ansiedad. Bajo las capas de ruido que cubren los sutiles mensajes, las fuertes melodías se filtran poco a poco hasta saturar las neuronas mientras el sonoro monstruo se encuentra a sí mismo tras los cambios sucedidos en su interior. Desde Columbus, Ohio, nuestras bocinas explotan por cortesía de Lo-Pan.

En 2014 llegó a los oídos del mundo Colossus, un estridente álbum que a partir del hard rock cercano al stoner metal buscó hacerse un espacio dentro del competido universo de ruidosas propuestas; logrando en dicho momento despertar el interés de varios. Sin embargo, Lo-Pan quedó varada entre la promoción de dicho disco y los cambios de integrantes que provocaron la salida de su guitarrista Adrian Zambrano. No fue hasta enero de 2017 cuando el grupo norteamericano se reconfiguró a partir de su nuevo guitarrista Chris Thompson y lograron presentar su EP In tensions, material que se basó en el poder de la banda para crear melodías AOR (Adult oriented rock) que tan sólo demuestró su incertidumbre para definir un estilo propio.


Sin embargo, en mayo de 2019 Lo-Pan anunció el lanzamiento de Subtle, álbum producido por James Brow (quien es conocido por su trabajo con Foo Fighters, NIN y Ghost) y masterizado por Ted Jensen (reconocido por colaborar con Mastodon y Deftones. El resultado obtenido en este material discográfico es una colección de once temas bien logrados que sin abandonar el stoner metal que ha distinguido al grupo podemos escuchar otros ingredientes que condimentan a su fuerte sonido como el grunge de los 90's, el stoner desértico y hasta el metal progresivo del nuevo siglo.

Al analizar cada track del Subtle nos encontramos con un sonido fuerte bajo un mismo estilo que se mantiene en su totalidad, sin que ello signifique un descuido por la melodía. Así como podemos escuchar temas hirientes como "Sage" o hasta desgarradores como "Bring me a war" con pequeñas duraciones que tan sólo demuestran lo conciso de su idea, el nuevo álbum de Lo-Pan nos puede también ofrecer largos temas que se permiten una experimentación a través de un mayor uso del tiempo como en la hipnótica "Everything burns" o la sombría "Butcher's Bill".


Quizá el error de Subtle está en el orden de las canciones, pues su tracklist arranca con todo lo innovador que nos ofrece hoy Lo-Pan pero poco a poco la banda regresa a esos temas errantes del In tensions. Por eso es necesario rescatar las propuestas de los de Ohio que logran hacerlos destacar de otras propuestas semejantes. Si bien la cerradora "The law & the swarm" atrapa al escucha con su figura en bucle, su despegue definitivo desde la insistente "Savage heart" y la explosiva "Ascension day" con esas figuras tan atractivas que permiten al tema volar hacia distintos panoramas mientras la melodía en la voz de Jeff Martin nos obliga a abandonar el suelo.

Si bien "Khan!" tiene todo el poder para sacudir la tierra hasta sus cimientos (por lo que podríamos proponerla como siguiente single), el tema que logra atrapar los tímpanos es la valvular "Ten days" con ese sabor stoner desértico y su adictiva melodía. Aunque el track nos recuerda irremediablemente a los Stone Temple Pilots de la época con Scott Weiland, el encuentro entre el áspero rock con el grunge noventero logra que la canción funcione entre crudas frases y riffs venenosos que no dejan un solo segundo de azotar la mente.


Respetando la esencia carretera que tiene "Ten days", su video promocional nos muestra el correr de las ruedas sobre el asfalto entre instrumentos y escenarios. La vida de las bandas sobre los áridos caminos, cuartos de hotel y estudios de grabación quedan registrados para un trabajo visual que demuestra el esfuerzo y las contrariedades contras las que se enfrentan los grupos. Mientras la batería de Jesse Bartz mantiene el ritmo como si se tratara de un poderoso V8,  los dedos de Skot Thompson recorren las cuatro cuerdas para delimitar la afilada figura que de manera insistente corta Chris Thompson para lograr la intensidad necesaria.


Bajo el manto protector de Aqualamb Records, Subtle está girando con la intención de golpear los tímpanos y sacudir las conciencias a partir de líricas fuertes que se aferran a la memoria como si fueran sanguijuelas. Sin embargo, es necesario escuchar de manera detenida cada una de sus piezas que lo conforman, pues además de su construcción sonora creada para ellas, el estilo alcanzado por el cuarteto de Ohio podría jugar en su contra. Lo-Pan ha logrado componer una serie de temas con diversas posibilidades compositivas, pero lejos de servir como punto de fuga, el sonido del grupo logra condensarlo en un material, que sin la atención requerida, se nos puede escapar de las manos sin alcanzar su comprensión.


viernes, 28 de junio de 2019

Mount Atlas : el futuro de una promesa alemana


Si existe una banda en Alemania que sabe retomar la influencia del hard rock setentero de teclados profundos para crear melodías crudas en el nuevo siglo, es sin duda Mount Atlas. Si llegar ha ser considerados "revival", el quinteto originario de Oldemburgo ha construido un sonido propio a partir de clásico sonido del Hammond de Deep Purple o Uriah Heep mientras nos ofrecen melodías directas que recuerdan el ligero heavy metal que ha hecho en los últimos años Spiritual Beggars y Belzefuzz. Sin embargo, es necesario escuchar detenidamente su propuesta para deleitarse con los elementos que logran desprenderse del resto.

Mount Atlas ya había despertado nuestro interés cuando publicaron Titan, su álbum debut de abril de 2017 (reseña-review). En aquel momento sorprendía la intensidad de cada una de sus armonías que era potenciada por el uso de los teclados vintage mientras las melodías te tomaban de la mano para levantar la voz junto con los estribillos. Sin embargo, la salida del bajista Thomas Greenway para ser suplido ahora por Florian Eckey, obliga a la banda a replantear su sonido hacia nuevas posibilidades acusticas a partir de lo alcanzado con su primer disco.


El resultado final de esta metamorfosis al interior de Mount Atlas se puede escuchar en Mistress, un EP compuesto por cuatro temas antagónicos entre sí que permiten a la banda expandir sus horizontes sonoros más allá del estilo definido del Titan. Para esta ocasión la banda alemana reafirma su hard rock por medio de instrumentaciones más fuertes, ritmos ambivalentes que corren en direcciones contrarias y temas llenos de veneno que llegan directo a las neuronas sin mediación alguna.

Los cuatro temas de Mistress pueden ser comprendidas como entidades independientes con vida propia más allá de estar incluidas en un mismo envase. El tema que le da nombre al EP mantiene la línea trazada por el Titan donde podemos escuchar una fuerte melodía basada en teclados atmosféricos y líricas que inyectan el dolor causado por una desilusión amorosa, pero cuando escuchamos Pace nos encontramos con un track lleno de metal que recuerda el poder y la velocidad de las clásicas bandas alemanas de los años ochentas.


Sin embargo, si no estuviéramos sorprendidos con esta propuesta sonora, Mount Atlas nos demuestra todas sus posibilidades en una sola canción a través de "The unknow", tema que inicia con un demoledor riff heredado de los sonidos más clásicos del hard rock setentero pero que con el paso de los segundos se va transformando se torna en una balada ochentera que se aferra al uso de los teclados que van desde los órganos ambientales hasta los futuristas sintetizadores del krautrock. De la misma manera, la entrecortada "Evil side" configura una melodía sencilla de seguir conforme su estribillo nos engancha irremediablemente, cerrando el círculo perfecto de un material bien definido.


"Tú eres el amor mío, áspero y divino
con una canción y vino, verdad y mentira
pero el cuento no terminará hoy
pero el cuento no terminará aquí

Oh, mi cruel amante que se aferra a la soledad
Hay un mejor lugar donde podemos escondernos
Bienvenida a mi noche...

Sé que nuestro amor no es real
No cambies la forma como me siento
No hay manera tranquila para pelear
Bienvenida a mi mente...

Las promesas que hiciste ya no valen nada
Una platica a mi espalda, perdón y olvido

Ahora no tengo a dónde ir
No queda nada qué mostrar

Oh, mi cruel amante, siento este malestar
Hay un mejor lugar donde podemos escondernos
Bienvenida a mi noche..."


Como sencillo promocional del EP, Mount Atlas escogió precisamente "Mistress", para lo cual presentó un video realizado por Daniel Pi que cuenta con algunos extractos de la película The naked witch, filme realizado por Larry Buchanan en 1964. Entre teclados hipnóticos y acordes concretos que rompen la tranquilidad, la banda alemana nos ofrece un tema que habla sobre los demonios que giran dentro de la mente de los amantes, entre el placer y el rompimiento, entre la realidad y la imaginación.

Mistress apenas nos sirve de una pequeña probada con respecto a todo lo que nos puede ofrecer en un futuro muy próximo. Aquellos teclados profundos jamás abandonarán al sonido propio de Mount Atlas, sin embargo la banda tiene dentro de su sombrero muchas más sorpresas guardadas que pueden presumir. Sin lugar a dudas, los alemanes tienen las condiciones para convertirse en una referencia obligatoria si se trata de hard rock europeo, pero será el tiempo quien ponga las cosas en su lugar correcto.