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jueves, 28 de febrero de 2019

Spidergawd : una orgía acústica hecha en Noruega


Un grave saxofón ofrece la bienvenida gracias a una tormenta de notas escupidas desde su boca hasta inundar toda la atmósfera a nuestro alrededor. Salvajes figuras hechas a base de metal y viento anuncian el regreso de la quimera noruega que en más de una ocasión han quebrado tímpanos a base de colosales sonidos ahogados en intensidad y distorsión. El tiempo ha pasado hasta conseguir que el rugido de la bestia escandinava encontrara su camino tras la salida de uno de sus pilares, pero una vez orientada su brújula, ahora es el momento de entonar nuevos himnos y demostrar su fuerte imaginación.

Spidergawd vivió un periodo de construcción sonora cuando, tras la publicación del impresionante III en enero de 2016 (reseña-review), el bajista Bent Saether decidió concentrar sus esfuerzos con Motorpsycho, aquel indefinible monstruo de múltiples cabezas que él mismo fundó. Desde entonces, Hallvard Gaardløs se unió a la banda para cumplir varias fechas contraídas hasta que definitivamente se quedó con el control de las cuatro graves cuerdas. Desde esta manera, el siguiente álbum de la banda titulado IV  que fue presentado en febrero de 2017, terminó siendo un material de transición que navegó en grandes improvisaciones, largos puentes instrumentales y algunos momentos frenéticos construidos bajo el estilo ya definido previamente.

Tras un tiempo de adaptación vivido entre los estudios de grabación y los escenarios, Spidergawd logró establecer su marca auditiva a través de sus poderosas armonías que se levantan como grandes murallas de sonido construidas por el encuentro de las guitarras distorsionadas de Per Borten, el saxofón barítono de Rolf Martin Snustad y las líneas de bajo en manos del recién llegado Gaardløs. Si bien en IV la banda pudo explorar sobre nuevos terrenos, en el recién estrenado V podemos escuchar a un grupo suelto y confiado que puede dedicar a componer melodías memorables sin perder su estruendo característico. 

El quinto álbum de estudio ha sido publicado por Crispin Glover Records en enero de 2019 bajo su estética visual previamente definida por la artista Emile Morel, quien en esta ocasión nos satura la mirada con una barroca ilustración atascada en detalles y misteriosos personajes que hacen coincidir la fantasía y la naturaleza. Ante dicha portada, las múltiples posibilidades sonoras responden a las expectativas sembradas por la imagen, estilos y géneros que se funden para crear una orgía acústica sobre melodías llenas de riffs y ganchos que indudablemente quedarán anclados a las neuronas.


V está inspirado en las líneas melódicas y la intensidad del New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM) según la reinterpretación hecha en la última década por bandas suecas como Hypnos, Horisont, Black Trip o Saturn; aunque todo termina bajo el tamiz estridente de Spidergawd que invariablemente recuerda a un zumbido de abejas que satura los tímpanos o la sensación de una tormenta de arena sobre la piel. Sobre la base NWOBHM, el cuarteto noruego diferentes toques para cada tema: "All and everything" es una oda in crescendo que remata con un estribillo viscoso imposible de soltar, "Ritual supernatural" está construida sobre una directa melodía pop que bien podría ser el primer single del álbum, y "Knights of C.G.R." es una granada a punto de explotar por medio de su adictivo y filoso riff tras una colosal introducción llena de misterio y zozobra.

Sin embargo, el nuevo álbum de Spidergawd recupera elemento de otros géneros como lo hace su alter-ego Motorpsycho, aunque todo termina sobre los ásperos dominios sonoros de la banda de Trondheim. Podemos detectar ciertos aires progresivos en "Green eyes" gracias a su inicial guitarra acústica y algunas figuras orientales sobre un ritmo constante que busca clavar los dientes en la yugular. "Avatar" es construida a partir de un heavy rock clásico, aunque con una velocidad moderada en sentido contrario de "Twentyfourseven", track que recuerda por instantes al clásico "Old fangs" de Black Mountain. Ante las múltiples posibilidades, Spidergawd termina por ofrecernos un impresionante sonido atmosférico que sorprende por su volumen y textura, algo que queda demostrado en los apocalípticos vientos de "Whirlwind rodeo" que se escuchan sobre sus constantes cambios de melodía.


Si un elemento distintivo de Spidergawd hacía falta en V, la cerradora "Do I need a doctor...?" lo tiene. Cuando se asiste a un concierto de la banda noruego, lo primero que se ve sobre el escenario es la impresionante batería de Kenneth Kasptad, elemento que funciona de centro de gravedad dentro del sonido del grupo. En el último track del quinto disco de Spidergawd podemos escuchar la potencia y la gran imaginación del baterista, quien a base de golpes nos ofrece un constante y acelerado ritmo, construye un poderoso himno a la intensidad. La poderosa velocidad es sólo quebrada por instantes gracias a la gravedad del saxofón de Snustad y la afilada guitarra de Borten, la cual nos ofrece en el clímax del tema un memorable solo lleno de magia y misterio. ¡¡Descomunal forma de concluir el álbum!!


El regreso de Spidergawd es espectacular. Así como es de barroca su portada, V también está saturado de sonidos hasta el punto de requerir un oído fino y tiempo suficiente de escucha para lograr identificar cada uno de sus elementos. Sin embargo, más allá de tecnicismos y especialidades, el último disco de los noruegos es una bomba que puede volar las neuronas de quien se atreva a pasear por sus pasillos; y aunque es alto el riesgo de perderse entre ellos, con tan sólo el deleite de escuchar esta majestuosa obra musical de alto nivel interpretativo, habrá valido la pena el salto hacia el abismo...


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