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miércoles, 17 de octubre de 2018

Uncle Acid & the deadbeats : la ruidosa neblina que cae sobre la distopía


Aquellas imágenes creadas por los distópicos autores George Orwell o Aldous Huxley en sus míticas obras escritas durante el siglo pasado se han tornado con el paso del tiempo en una realidad palpable. Los horrores que vivimos en la actualidad derivados de la tecnocracia y su dependiente mundo político han conformado una sociedad sin reflexión, sin conocimiento y sin sentimiento. La insistente propaganda reflejada en las pantallas ha configurado a un conglomerado de muertos vivientes confinados a grandes ciudades amuralladas bajo una vigilancia extrema, provocando al mismo tiempo miedo y desconfianza al otro. La ceguera impide observar el infierno en el que se ha transformado el mundo, aquel cúmulo de terrenos baldíos a los cuales el hombre no tiene acceso porque insiste continuar bajo el férreo resguardo del poder y no enfrentar la perturbadora verdad...

Abandonando aquella obscura atmósfera de asesinos seriales y rituales satánicos a los que estábamos acostumbrados, hoy tenemos en los tímpanos el desolador Wasteland, quinto álbum de los míticos Uncle Acid & the deadbeats. La banda es quizá el grupo con el sonido más definido de la escena mundial, lo cual la ha convertido en referente obligado para quien quiere entender lo que es el rock en la última década gracias a su mezcla de áspero hard psych, melodías pop vintage y una mórbida esencia proto-doom a través de un sonido lo-fi que por momentos araña la crudeza.


Más allá de lo que podríamos esperar en un primer momento, la banda comandada por Kevin R. Starrs ha creado un álbum bajo un concepto concreto dentro de las composiciones donde además podemos degustar las diferentes etapas sonoras que ha tenido el grupo desde su debut Vol.1 de 2010. Wasteland está pensado como un programa pirata que se oferta en los suburbios no detectados por la mirada omnipresente del sistema que está elaborado con la finalidad de restablecer en el cerebro los conocimientos y las emociones para que con ellos la gente pueda pensar nuevamente por sí misma y así pueda salir de la miseria y luche por libertad de acción y reflexión.

Sin perder por un instante el sonido crudo del grupo, Wasteland se permite explorar diversos terrenos auditivos, bien pueden ser melodías asesinas como aletargados riffs que se repiten incesantemente hasta la hipnosis. Kevin R. Starrs ha mantenido como cómplice al bajista Vaughn Stokes y ha integrado al baterista Jon Rice al equipo de trabajo, el cual se metió a grabar a los legendarios estudios Sunset de Los Ángeles, California para registrar de manera directa en cinta los ochos tracks que conforman el nuevo material; los cuales fueron trabajados con mayor calma en The Overlook Elstree, el estudio personal  de Starrs. 


Desde que los misterios teclados sirven como introducción a la inicial "I see through you", sabemos que Wasteland nos deparará muchas sorpresas durante sus 46 minutos de duración. Este primer tema tiene la rabia suficiente para morder y no soltar, pues una vez inyectado su veneno, de manera inmediata quedamos prendidos a la onírica magia que siempre ha distinguido a Uncle Acid & the deadbeats. Aquellos teclados que no habíamos escuchado con tanta presencia desde el Vol. 1, hoy los sintetizadores y el mellotron se tornan fundamentales para otorgarle al álbum una mística especial sin que ellos sustituyan las afiladas guitarras; como bien se puede degustar en la lisérgica "Bedouin". El denso sopor de "Exodus" y la abismal "No return" irónicamente nos regresan a las épocas del Blood lust del 2013 (reseña-review), pero al mismo  tiempo Wasteland nos golpea con temas iracundos como "Blood runner" (con su tufo a proto-metal que escuchamos en el Mind control con "Evil love") o la adictiva "Stranger tonight" (con su innegable sabor al The night creeper de 2015).

Wasteland ofrece una mayor precisión sonora dentro de la ruidosa neblina que siempre ha caracterizado a Uncle Acid & the deadbeats. La participación de Geoff Neal como ingeniero de sonido (NIN, A Perfect Circle, Fuzz, The Black Keys) ha permitido que cada instrumento encuentre su espacio propio sin perder su fuerza y su capacidad para crear muros de sonido al estilo de Phil Spector. Una capa de sonido sobre otra y otra hasta conformar un símil de aquello a lo que hace referencia Kevin R. Starras en las líricas del disco: una muralla que encierra a los manipulados ciudadanos dentro de un espacio de vigilancia constante. Finalmente el sonido termina de encontrar su potencia gracias al trabajo de masterización de Noel Summerville (Saturn, Rival Sons, Blood CeremonyThe Octopus), intensidad que busca representar la insistencia de la propaganda y la desinformación de los diversos sistemas de control que lavan la mente de los individuos contenidos por el miedo, la violencia y la destrucción.


Sin embargo, no todo es ruido en Wasteland. En algún momento anterior Uncle Acid & the deadbeats ya había paseado por suaves parajes acústicos como en "Black motorcade" o en algunos instantes de "Lonely and strage", pero es ahora en el track que le da título al álbum es donde podemos escuchar una balada agridulce que nos remite de manera extraña a un rancio juglar que nos relata sobre los sombríos paisajes que ha dejado la tecnocracia tras de sí. Aun con dicho intento por relajar los oídos, la banda sucumbe a la tentación y de nuevo nos sumerge en sus escandalosas aguas turbias que arrasan con todo lo que hay a su frenético paso.

El track que mejor resume la temática abordada durante todo el Wasteland es "Shockwave city", tema que fue lanzado precisamente como single y video promocional del álbum a través de apocalípticas imágenes donde la tecnología y el progreso se ha tornado perturbadoras. Sus acordes hirientes entran como puñalada de manera instantánea mientras la batería ametralla sin piedad como si de un bombardeo militar se tratara. Las agudas y espectrales voces relatan lo que ocurre dentro de los muros de las grandes ciudades panópticas mientras todo cae a su alrededor. Un ritmo entrecortado se levanta imponente frente a nosotros mientras una guitarra eléctrica inyecta su tóxico elixir para quebrar las pocas sinapsis que comunican nuestras neuronas...


"Mientras camino por el fuego, volteo mis ojos para observar.
Nos llevaron por el cable, pero eso no importa mucho para mí.
Cabalgamos por terrenos baldíos hacia un lugar al que nunca te llevarán.
Ellos saben que no hay lugar dónde esconderse
dentro de los muros de la ciudad de la onda de choque...

Mientras las nubes caen sobre la medianoche, voltean sus ojos para observar.
El parpadeo del brillo de la pantalla nunca los dejará ser.
Desde las obscuras tierras caemos hacia un vacío que nos espera.
Tienen sus cadenas sobre todos nosotros
dentro de los muros de la ciudad de la onda de choque..."


Uncle Acid & the deadbeats se dedicó a mostrar sobre los escenarios su The night creeper por mucho tiempo, y no será la excepción el Wasteland. Para ello, Starrs ha decidido reclutar al bajista Justin Smith para permitir que Vaughn Stokes se haga cargo de las guitarras de acompañamiento durante la gira; la cual contará con L.A. Witch y Blood Ceremony como bandas abridoras. Algunas voces dicen que el quinto disco del grupo inglés está pensado en su totalidad para ser interpretado de manera íntegra en vivo, pero una vez que arranque la gira sabremos si ello es verdad. Por lo pronto, hoy tenemos la posibilidad de rascar dentro de esta nueva cripta creada por el Tío Ácido y sus secuaces para descubrir en ella todo lo que tiene oculto tras las superpuestas capas de sonido y descifrar los mensajes que en ella se resguardan... 


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