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viernes, 19 de octubre de 2018

Demonauta : entre el fuzz, seres infinitos y pueblos desaparecidos


Al elaborar el antropólogo francés Marc Augé su dura crítica al área de conocimiento donde desarrolló su trabajo de investigación a finales del siglo pasado, logró definir el lugar como aquel espacio cargado de sentido para quien se encuentra en él y para quien se aventura a estudiarlo. De esta manera, el sitio de nacimiento es constitutivo de "lo propio" en contra de aquellos espacios del anonimato que ha creado la modernidad por medio de la tecnología y la aglomeración. Más allá de los límites de un concepto concreto como éste, los pocos pueblos nómadas que aún habitaron el siglo XX encontraron dentro de ciertas áreas de nuestro planeta su "lugar propio". Aquí tenemos una breve parte de la historia de uno de ellos: los selknam.

Con un digno trabajo de recuperación sobre la forma de ver su realidad, el poderoso trío de stoner y hard psych Demonauta ha creado una continuación a su Tierra del Fuego de 2016 (reseña-review) para hacernos entender un poco de los selknam, aquel pueblo nómada del extremo sur de América donde hoy se unen Chile y Argentina que sufrió un exterminio hasta tener en Ángela Loij, su última nativa. Es así que tenemos bajo el nombre de Temaukel: the spirit before time el más reciente material discográfico de la banda originaria de Santiago de Chile, mismo que será editado por la reconocida disquera independiente alemana Kozmik Artifactz.


A través de la idea de Temaukel, el ser eterno que según los selknam creó la cúpula celeste y la tierra primitiva, Demonauta nos plantea aquellos mitos que sirvieron a dicho pueblo para establecer su cosmovisión. El viaje astral que hace el trío chileno por medio de su onírico sonido eléctrico nos obliga a levantar la mirada al cielo para intentar comprenderlo desde el punto de vista de los primeros habitantes de la Tierra de Fuego.

Como una continuación del álbum de 2016, Temaukel: the spirit before time podría correr el riesgo de ser un disco aburrido al repetir la fórmula anterior, pero lejos de dicha posibilidad, el nuevo material que fue grabado y mezclado directamente en el estudio Planetario Fuzz Recs nos ofrece un paso más allá de lo alcanzado por Demonauta, logrando así ampliar sus propios horizontes sonoros y hasta sus líneas compositivas. Durante los más de cuarenta minutos que duran los siete tracks del Temaukel nos permite conocer nuevas facetas de la banda sin que éstas difuminen su estilo ya configurado.


Sumado al stoner desértico y onírico logrado en Tierra del Fuego, Demonauta logra introducir la magia del heavy psych y el sentimiento profundo del hard blues sin abandonar la aspereza del fuzz. Si bien podemos escuchar la fuerza derivada de una tormenta de arena a través de la inicial "Sons of black sun", los chilenos tienen la capacidad de virar al otro extremo del ritmo para sumergirnos en un pantano viscoso por medio de la lisérgica y aletargada "Summer hell". Sin olvidar los paisajes instrumentales como en la ambivalente "Pscilobeat", Demonauta le otorga mayor peso a las líricas para hablarnos del final de un pueblo como en "Planeta muerto" cantada en español o para referirse a la muerte como en "Death as an advisor"; ambos himnos crudos de desgarradoras guitarras y abismales bajeos.


Para ejemplificar el avance estilístico de Demonauta, tomamos como referencia su "Blues para Angela Loij", una eléctrica oda de gran fuerza en las guitarras de David Véliz que de manera inesperada se tornan cósmicas por medio del hechizo de un pedal wah. Blues desgarrador de batería exacta en las manos de Alejandro Sanhueza y ritmo profundo soportado por el bajo de Miguel Quezada que nos habla sobre la última mujer selknam que aún vivió dentro de las viejas costumbres de caza y recolección hasta que fue confinada en una especie de reserva tras el exterminio emprendido por los ganaderos y buscadores de metales preciosos de la Isla Grande de la Tierra del Fuego. Aquellos terrenos que sirvieron alguna vez de lugar propio para un pueblo, hoy se han convertido en territorios dominados por la ambición y la modernidad. Los relatos se desmoronan con el paso del tiempo, pero las entidades que resguardan las montañas, la luna y el sol permanecerán en aquel espacio mágico que se une con el universo para unirse en un abrazo con el mar, la sangre y  el viento.


Temaukel: the spirit before time es un álbum perturbador porque así como nos arranca la visión moderna de explotación de nuestro medio, nos muestra el respeto y adoración del mundo que alguna vez tuvo un pueblo hoy exterminado. Su sonido onírico busca reflejar pensamiento mágico que explicaba el mundo según los selknam, pero al mismo tiempo es una protesta contra la negación de los otros, contra el olvido de quienes piensan diferente y contra os que se atreven a mirar el cielo. Su crudo sonido nos sacude el alma, pero sus ácidos paseos nos hacen pasear por nuestras neuronas hasta que su semejanza con las estrellas nos pueden dejar extraviados. Sin embargo, Demonauta define su mensaje al recuperar el pensamiento de un pueblo desaparecido como un intento por defender lo natural, lo auténtico y lo mágico...


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