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viernes, 7 de septiembre de 2018

The Vintage Caravan : el reinicio del hard rock islandés


Lo que inicialmente comenzó como plataforma para establecer el estilo sonoro de The Vintage Caravan, la publicación de su tercer álbum Arrival en mayo de 2015 se transformó en un largo proceso de reconstrucción tras la repentina salida de su baterista original Gudjón Reynisson y el ingreso de Stefán Ari como su remplazo. La banda originaria de Islandia se dedicó desde entonces a la promoción de dicho material discográfico y no fue hasta este 2018 que nos enteramos de su trabajo en los estudios de grabación Sundlaugin para crear lo que sería su cuarto disco. 

Hace algunos días fue presentado a través de la disquera Nuclear Blast Gateways, el primer álbum con la más reciente alineación de The Vintage Caravan que ha sido anunciado por ellos mismo como "el más maduro" de su trayectoria. El material tiene la producción técnica realizada Ian Davenport, quien en su historial cuenta con haber trabajado con Band of Skulls, lo que permite que el colosal sonido de la banda sea capturado en su plenitud y logre atrapar al escucha más allá de lo alcanzado desde el triunfo que significó Voyage en su re-edición de 2014 (reseña-review).


A pesar de los años que han pasado para la construcción de este recién editado Gateways, este álbum se podría calificar de un momento de transición, pues la banda ha buscado ampliar su rango sonoro hacia mayores posibilidades estilísticas que no limiten sus capacidades a partir de su reconocida calidad interpretativas. Mientras la mirada se pierde en aquel bucle mágico creado por Julian Haas que sirve de portada para el disco, la banda nos lanza tres dardos iniciales que sirven de referencia para todo aquel que se quedó atrapado por aquel primer sonido de la banda.

Gateways comienza con la versión más impulsiva del trío islandés a través de "Set your sights" y sus riffs venenosos surgidos de la tóxica combinación de la guitarra de Óskar Logi y el bajo de Alexander Örn. "The way" delimita el nuevo andar del grupo a través de su entrecortada figura, y aunque "Reflections" también regresa la mirada a sus épocas pasadas con sus intempestivas figuras, The Vintage Caravan intenta establecer nuevos sonidos más allá de su colosal hard rock del que nos enamoró y terminó por acostumbrarnos.


A partir de "On the run", el álbum baja su intensidad interpretativa para soportar su estilo en temas donde se respira la sensibilidad que logran crear lentas melodías por medio de arpegios de guitarra; los cuales alcanzan su punto máximo en la onírica "Nebula". En un intento por romper sus propias cadenas, la banda quiebra los modelos de sus géneros musicales como el hard blues en el que se fundamenta "All this time" para terminar creando un estribillo con obvias referencias al rock pop pero al mismo tiempo ofrecernos un estridente solo de guitarra. 

Misteriosos sonidos reptan en la base sonora de la suave balada "Tune out", tema que contiene la participación de Magnus Ragnarsson en los teclados, músico invitado que también colaboró en Arrival. En contraste, "Farewell" nos ofrece acordes secos bajo una armonía de aires setenteros que logran contener aquella explosión impulsiva que distinguía a The Vintage Caravan en materiales pasados, algo que ocurre también en la concluyente "The chain" más allá de sus lisérgicos juegos vocales.


Quizá tenemos en el single "Reset" el más claro ejemplo de la transición del trío islandés en su Gateways. El track arranca con el clásico riff lleno de notas que suben y bajan de manera incansable, pero que al llegar las estrofas se transforma en una melodía de acordes insistentes y cortantes. Una vez que el estribillo entra en escena, nos encontramos con un hard rock ligero que por momentos recuerda a algunas de las últimas ideas melódicas de los suecos The Hellacopters. Sin embargo no todo queda una disminución energética, pues The Vintage Caravan logra una explosión sónica al quebrar el tema en su parte media con una sincopada figura que fácilmente puede llevarnos a la locura.

El obsesivo trabajo de oficina que el capitalismo salvaje a implementado en el mundo ha logrado nublar la mente del hombre, pero una vez que el tiempo libre brinda la oportunidad del escape, aquel ser de traje y corbata se transforma para sublimar su ira, su aburrimiento y su frustración. Bajo esta idea observamos el trabajo visual realizado por Freyr Árnason que acompaña el lanzamiento de "Reset" como single, un video irónico que nos permite ver la interacción de los integrantes de la banda en un espacio de máquinas tragamonedas y juegos virtuales. Sin embargo, más allá de la diversión y la catarsis, en las imágenes de "Reset" podemos detectar la violencia reprimida que intenta encontrar una salida, pero es quizá en el poder de la música donde podemos encontrar un punto de encuentro y reconciliación, antes de que el mundo te hiera...


El nuevo álbum de The Vintage Caravan ya está disponible para quien deseé escucharlo y descubrir en él los nuevos caminos que busca el trío islandés. Por lo pronto han salido las fechas de su gira europea que los llevará a Francia, Rusia, Alemania, Polonia, Inglaterra y Austria; así que tendremos que esperar que para el 2019 se animen a cruzar el Atlántico y compartan sus nuevos sonidos con aquellos que jamás hemos tenido la oportunidad de verlos en directo. 


miércoles, 5 de septiembre de 2018

The Octopus : un sacrificio ritual de alianza y muerte


Cuando una banda cumple diez años desde su formación, el evento significaría un motivo de festejo; pero cuando también tiene la oportunidad de publicar su álbum debut, el júbilo es mayor. Esta es la historia de Octopus, un grupo que ha sufrido varias transformaciones durante todo este tiempo hasta el momento de poder ver reflejado su esfuerzo en una grabación multifacética que merece un análisis detenido y mientras sus acordes deleitan a quienes estamos enamorados del rock en sus muy diversas variantes.

Fue durante el año de 2008 en la mítica ciudad de Detroit, Michigan que tras una plática entre Joseph Frezzato (ex-guitarrista de Electric Six) y su amiga Masha Marjieh que se decidieron a conformar una banda. Los recurrentes sueños del músico sobre un submarino que se transformaba en nave espacial bajo una imagen de un gran pulpo de hierro derivado de la constante lectura de un libro escrito por Kenn Thomas y Jim Keith había inspirado la composición de algunos temas con sonidos psicodélicos, por lo que Frezzato invitó a Marjieh a que se uniera al proyecto como vocalista.

Marjieh y Frezzato, por Juan N Only
La primera encarnación de The Octopus tuvo a Adam Cox en los sintetizadores, David Vaughn en la batería y Dale Wilson en el bajo, miembros con los que Frezzato y Marjieh grabaron algunos temas que fueron publicados en forma de demo a través de Dead Sea Records en 2009 bajo el nombre de At her feet. De dicho trabajo se desprendió un video publicado en 2011 del tema "The mercy of bullets" donde se podían ver los referentes del grupo sobre persecuciones contra lo desconocido mientras la banda interpreta su base sonora de hard rock vintage entre criptas abandonadas.

Sin embargo, desde ese momento Octupus comenzó un proceso de cambios de integrantes, provocando que a finales de 2015 se unieran al proyecto el bajista Matt O'Brien y el baterista Todd Glass. Con esta alineación, la banda se metió a los estudios Hamtramck Sound durante agosto de 2016 para que su propio tecladista Adam Cox grabara y mezclara el material que conformaría su álbum debut; producción que fue presentada con el nombre de Supernatural alliance hasta marzo de 2018 a través de la reconocida disquera Rise Above Records.


Supernatural alliance es un disco que logra compilar una diversa cantidad de estilos y sonidos inspirados en los ambientes obscuros creados por la fértil imaginación de H.P Lovecraft y Robert E. Howart en un encuentro entre el terror y la fantasía cósmica. Su fusión sónica del material discográfico hace coincidir el hard rock psicodélico con algunos instantes inspirados en el primer metal para lograr un sombrío panorama que mágicamente se transforma en un paseo por galaxias y nebulosas desconocidas. De esta manera, el grupo transita por lo hecho por bandas clásicas como Deep Purple y Pink Floyd hasta lo hecho por otras bandas de front-woman de tintes sombríos como los australianos Devil Electric, los canadienses Blood Ceremony, los finlandeses Jess and the Ancient Ones o los americanos Ruby the Hatchet.

El álbum arranca de manera explosiva con una bomba de sabor a proto-metal llamada "The center", tema infernal de guitarras insistentes que por momentos nos recuerda a The Oath pero que en su melodía guarda su distancia para crear algo más pop. Los teclados de "Slave and master" construyen a su alrededor un áurea misteriosa muy cercana al hard psych, aunque el Supernatural alliance tiene la capacidad de virar 180 grados para ofrecernos un tenebroso hard rock obscuro como en "The unknow" con su pequeño tufo a los primeros instantes del doom o hasta un hard blues muy a la escuela de Deep Purple como en "Black dynamite". Pero si aun así no fuera lo suficientemente versátil el sonido de Octopus, la banda nos ofrece pasajes alternativos muy infecciosos como en "Strike" o suaves baladas que termina por desgarrarse como en "All the love".

Una tormenta de notas cae desde el cielo entre guitarras ahogadas en wah y sintetizadores galáticoss herederos del krautrock. La armonía finalmente toma el control de la atmósfera sonora para que una voz femenina nos enamore mientras viajamos en una cápsula especial hasta alcanzar la velocidad necesaria para observar a las estrellas a un costado de nosotros. Sin embargo, poco a poco el tema se endurece hasta ofrecernos una obscura imagen de entrega total a los poderes de la noche y la maldad. Con un estribillo francamente adictivo, Octopus nos hace partícipes de un rito maligno al que sólo los elegidos pueden presenciar; algo muy cercano a lo que se observa en la ilustración de Bruce Pennington que sirve de portada. Por momentos la banda nos brinda la posibilidad de lisérgicos y oníricos viajes, pero jamás se permiten que se les vaya de las manos el control, por lo que de manera concreta regresan las líneas rítmicas a la melodía original.


Un viejo televisor sirve de apoyo para una videocasetera de formato VHS, se pulsa el botón de play y la música sale por las bocinas mientras observamos a The Octopus en la pantalla interpretando "Supernatural alliance", tema que le da nombre a su álbum debut. De manera muy lenta nos adentramos a la cinta mientras algunos destellos misteriosos nos hacen comprender que estamos frente a un extraño ritual. Extraños personajes ataviados con pesadas túnicas se pasean frente a nosotros hasta que el torso desnudo de una mujer nos hace comprender que todo esto se trata de un sacrificio al maligno, una ofrenda sagrada que requiere la sangre inocente liberada por el filo del cuchillo, un rito de compromiso hasta la muerte...

Desde la publicación de Supernatural alliance, The Octopus ha tenido la oportunidad de compartir escenarios con Earthless y Here Lies Man, pero se encuentran esperando que el álbum les otorgue los elementos necesarios para el reconocimiento. Publicar un álbum debut tras diez años de formación es un proceso duro que permite la liberación de una idea que por muchos años no ha dejado de rondar, así que ahora está viva dejándose escuchar por todo aquel que busque música fresca y mágica. Dejemos que el material discográfico madure mientras la banda termina de asimilar el parto, momentos necesarios para replantearse y tomar la decisión de un siguiente paso hacia adelante... ahí estaremos nosotros esperando de manera impaciente.



viernes, 31 de agosto de 2018

Rivers of Gore : el ruido que quiebra la noche


Una vieja casa abandonada sirve de escenario para que la legión de amantes del ruido y la distorsión se encuentren y compartan por una sola noche el clamor de sus instrumentos eléctricos, el rugir de un sentimiento oculto que se resguarda pero que siempre está en espera de encontrar la más mínima oportunidad para salir del abismo y explotar con toda su furia. Bajo un hipnótico ambiente de llovizna y humo, el fortuito encuentro versa sobre libros, películas, ideas filosóficas y mágicas referencias hasta que la cita con la música nos obliga a callar y permitir que las densas melodías se internen en las neuronas e impregnen con su olor el mensaje que protegen.

La oportunidad de ser uno de los primeros en escuchar de manera directa y sin mediaciones a Rivers of Gore tras la publicación de su debut, era una tentación imposible de no aceptar. Tras algunos días de ver la luz el primer álbum de la banda, las reseñas sobre el material por las páginas especializadas obligaban a vivir aquello que calificaban como potente y abismal. La invitación aseguraba encuentros, música de altos decibeles que harían vibrar la tierra bajo nuestros pies y extrañas pláticas entre alcohol y yerba, pero sobre todo, la primicia de presenciar a una banda presumiendo a su retoño sin el calor y el resguardo de un estudio de grabación, una desnuda muestra de lo que tres tipos pueden hacer por medio del doom y el stoner más ácido posible.


Esa banda mexicana que está haciendo ruido por las aguas turbulentas de las redes electrónicas nació a mediados del año 2017 por el encuentro de varios integrantes de algunas leyendas de la escena áspera de este país como Bloodwitch, Power Trip y Vinnum Sabbathi. Como si se tratara de una segunda generación escandalosa y alucinada, Rivers of Gore emerge desde lo desconocido para regalarnos el sonido escondido de las grutas del inconsciente, un desgarrador animal que aprovecha la improvisación canábica para reptar y soltar su ácido veneno tras morder al desprevenido.

Lo primero con lo que te enfrentas al encontrarte con el álbum son tres infranqueables muros de sonido con más 15 minutos cada uno, para al arriesgar un paso hacia su horizonte de sucesos, el agujero negro te engulle por completo sin oportunidad de escape.  Un violento viaje por la pesadilla de la vida, un paseo escandaloso por aquella humanidad aferrada al exterminio, un río de sangre que corre caudaloso entre odio, miedo y muerte. 


Concretos riffs son llevados hasta sus últimas consecuencias, improvisaciones enfermas que buscan cualquier pretexto para arrancarte del suelo, golpearte al rostro y salir huyendo con el frío de la noche para encontrarse con la cruda realidad. Los vientos de la guerra soplan por el panorama auditivo hasta crear el caos y alcanzar la destrucción, himnos dedicados al vacío que reflejan la desesperación  de las almas mientras se lamentan de su suerte. Un ejército de guitarras disparan sin compasión mientras los cavernarios golpes de batería caen como meteoritos al suelo y el bajo se desintegra en nuestros tímpanos.

Rivers of Gore nos ofrece un épico álbum que bien puede buscar una razón por la cual se vende el alma entre pesadillas e insistentes figuras encontradas como en "Glory and Punishment" o nos puede abandonar en una trinchera mientras nos desangramos como en "Shell shock". El debut de los mexicanos deja a quien osa aventurarse en sus tenebrosos pasillos frente a un abismo que por momentos puede transformarse en una marcha fúnebre de paso aletargado, pero luego de angustiosos minutos bajo una densa atmósfera, todo se transforma en una desbocada persecución que intenta alcanzar alguna estrella fugaz a la mitad de la noche. 


El piso comienza a cimbrarse ante una lisérgica figura de bajo que enseguida es repetida por una guitarra hiriente. Una melodía hipnótica se arrastra lentamente mientras el ambiente se torna sombrío, pero la irrupción de una voz tenebrosa nos obliga a retroceder y poner atención a su mensaje. Bajo el nombre de "Abduction (The massage)" escuchamos el primer tema del debut de Rivers of Gore, track que además de definir el sonido violento de riffs insistentes de la banda, le dota de su nombre e identificación. Una vez que la nave espacial choca contra el miedo, la velocidad cambia entre cegadoras luces y almas que se derriten entre gritos y fuego. La utópica Arcadia se desvanece frente a nuestros ojos a pesar de los sacrificios que se hagan a los dioses, sólo nos demuestra con ello que lo único seguro es la muerte. Pisamos el acelerador y dejamos todo atrás, respiramos el momento y permitimos que lo desconocido y lo inesperado llegue con lo que oculta la noche...


En compañía de amigos y extraños, la noche del humo eléctrico nos permite estar frente a Rolo Riemer, Daniel García y Samuel López para que desde el primer acorde todo pierda sentido. Aquel ejercito de guitarras contenido en el disco es transforma en un contundente rifle de repetición con la capacidad suficiente para saturar las bocinas y hacer delirar a las almas que se han dejado seducir por el fuerte sonido. El rebote de las cuatro cuerdas sobre el mástil colma de notas graves al pequeño local mientras los contundentes golpes de percusión desmoronan los cimientos sin que nadie lo impida. La tormenta que unos instantes antes bañó la ciudad queda reducida en un simple soplo frente al titánico brío de tres tipos que hacen rugir al propio silencio.

Abraham Anell de Bong Records ha logrado capturar la furia que Rivers of Gore suda sobre el escenario para condensarlo en un material francamente incendiario. Gracias al resultado final de la grabación, el debut de los mexicanos será editado en vinil por la disquera danesa Cursed Tongue Records y formará parte del catálogo de la argentina South American Sludge Records, etiqueta comandada por Sergio Chotsourian (ex-Natas y guitarrista de Ararat y Soldati). Si acaso no se han decido saltar hacia el precipicio, aquí está el empujón definitivo... aspiren fuerte, suelten las cadenas y sientan el ruido golpear sus neuronas sin piedad!! 


lunes, 27 de agosto de 2018

Deadly Vipers: a qué suena el stoner francés


Escribir sobre stoner en Francia no es común. Europa tiene algunas bandas bastante bien identificadas alrededor de este género, pero el país galo no se distingue por los sonidos ásperos del fuzz. Nuestras búsquedas por las redes electrónicas nos llevaron en algún momento hasta las estridentes aguas de Denizen o al hipnótico sonido de Out of Space, aunque una ilustración realizada por Jo Riou nos atrapó nuevamente la mirada para regalarnos otra propuesta llena de poder y desgarradoras notas.

Una hermosa mujer se desgarra el pecho para mostrarnos su mecánico interior, un bello robot postrado sobre un terreno árido bañado por la anaranjada luminosidad de un extraño planeta que sirve de portada del álbum debut de Deadly Vipers. Ya con la atención ganada desde el poder visual, le damos una oportunidad a su contenido y el fragor de algunos acordes secos rompe con la trayectoria de alguna sonda espacial perdida en una lejana galaxia. Los segundos pasan y todos aquellos elementos característicos del viejo stoner californiano fluyen por las bocinas hasta saturar de arena los tímpanos.


Siguiendo las reglas de aquel stoner californiano de Kyuss, Nebula y Fu Manchu, esta banda construye un disco rasposo que aborda la ciencia ficción sobre una base sonora de fuzz, guitarras secas e imaginación psicodélica. Pero tratándose un grupo formado en Perpignan, una pequeña ciudad escondida en los pirineos franceses, uno no podría esperar una propuesta tan concisa en lo auditivo ni una linea conceptual tan definida en lo temático.  

Bajo el nombre de Fueltronaut, Deadly Vipers nos ofrecen ocho tracks que sirve de travesía por lo que ha sido el stoner, desde sus bases desérticas establecidas por Masters of Reality hasta el estilo robotizado de la primera encarnación de Queens of the Stone Age, pasando por las fundamentales enseñanzas de los suecos Truckfighters. Gracias a este panorama tan amplio, el primer disco de la agrupación francesa brinda varias opciones sonoras que permiten su versatilidad y dinamismo para crear un material robusto sin llegar a la monotonía.


Fueltronaut fue grabado y mezclado por David Hannier en el estudio Seven Theory entre los meses de diciembre de 2015 y junio de 2016. Una vez terminado el material, fue enviado al Crystal Clear Sound de Dallas, Texas para que fuera masterizado por Kent Stump, quien es guitarrista y vocalista de Wo Fat. Luego de la firma con la disquera Oak Island Records, el disco pudo ser publicado finalmente en octubre de 2017.

Deadly Vipers presentó como primer single "Supernova", una granada de fragmentación que te explota en la cara desde su primer segundo por medio de su insistente figura ahogada en fuzz. En su video promocional podemos observar un antiguo V8 corriendo sobre el ardiente asfalto mientras se cuenta la historia de un sórdido secuestro de una chica rubia. Sin embargo, el álbum debut de los franceses contiene varios tesoros enterrados en sus tracks que son necesarios descubrir frente a un single que se queda corto frente a ellos.


El cuarteto francés construye su primer disco por medio de los clichés del stoner californiano de guitarras ásperas sobre una mezcla lírica de desierto y cosmos. "Doppleganger sun" nos coloca sobre la carretera mientras el ardiente astro quema todo a su paso, la instrumental "Meteor valley" repta lentamente sobre las arenas mientras la misteriosa noche se impone sobre el panorama, y la hipnótica "Dead summer" golpea con su crudeza hasta saturar las bocinas. Sin embargo, Fueltronaut tiene la capacidad de salir del prejuicio del rock desértico para ofrecernos algunos elementos alternativos como en "The prey goes on" que luego se transforman en una tensa calma como se escucha en "Stalker" y su innegable sabor a melancólico blues eléctrico.


Quizá el track que mejor condensa el sonido de Deadly Vipers es la inaugural "Universe", tema infeccioso de stoner clásico que sabe correr por los polvorientos caminos del desierto para terminar volando por el espacio exterior. Su riff directo clava sus colmillos en la piel e inmediatamente suelta su veneno para comenzar un paseo sin regreso posible por galaxias desconocidas y planetas abandonados. Aunque el tema tendría la capacidad de mantener de manera indefinida su desbocada velocidad, al llegar a su puente la melodía pierde aceleración para dejarnos abandonados en el vacío total del espacio, sin gravedad ni refugio todo es confusión y misterio. Los golpes de la batería de Vincent asemejan asteroides chocando contra la sonda, las densas figuras del bajo de Thomas se conjugan con los violentos acordes de la guitarra de David en un constante relampagueo que confirma nuestra odisea cósmica y la desgarradora voz de Fred marca las órdenes que dirigen el paseo cósmico por insospechadas estrellas que estallan ante los tímpanos.


Tras una promoción exitosa del Fueltronaut, la banda se encuentra dando el siguiente paso. Hace unos días anunciaron que se encuentran en su siguiente álbum, por lo que tendremos elementos para saber si Deadly Vipers tienen la capacidad de ofrecernos otra bomba stoner de gran calidad como su debut con la que puedan afianzarse como una referencia del género dentro de Europa. Mientras ello ocurre, regresemos nuestros oídos al maravilloso despegue del cuarteto de Perpignan y disfrutemos su cósmica imaginación entre ásperos sonidos sin control...



viernes, 24 de agosto de 2018

The Rare Breed : el rescate de un obscuro diamante


El tiempo ha pasado desde que el trío californiano The Rare Breed publicó su álbum debut, y desde entonces, las circunstancias se confabularon para que Earthquaker no escribiera sobre él. Gracias a la re-edición del Looking for today que presentó en junio de 2018 la disquera Ripple Music, tenemos el pretexto perfecto para regresar a este disco y escribir sobre las razones que hacen obligatoria su reseña. La revancha está en nuestras manos y ustedes la oportunidad de disfrutar un álbum lleno de 

Considerado como un material de culto dentro de la escena del proto-doom y el hard rock obscuro de Los Ángeles, Looking for today ha tenido la oportunidad de regresar de ultratumba para ser nuevamente valorado por las diversas páginas y blogs especializados en los viejos sonidos herederos del primer Black Sabbath, pero principalmente por quienes amamos al género y todo aquel intento por rescatarlo y encontrar elementos para alimentarlo. 


The Rare Breed nació a mediados de 2015 con el objetivo de recuperar el misticismo y la obscuridad que alguna vez tuvo el rock pesado cuando hizo encontrar el blues eléctrico con la acidez psicodélica, aquel momento en el que fueron sembradas las primeras semillas de lo que el tiempo bautizaría como doom y heavy metal. Sin embargo, la banda tendría la capacidad de asimilar dichos sonidos hasta lograr su aterrizaje dentro de lo hecho por otras bandas americanas como Freedom Hawk, Orchid, Demon Eye, Brimstone Coven o Salem's Bend.

Cuando Looking for today fue presentado por primera vez de manera independiente en septiembre de 2016, el material contenía una portada sombría hecha por David Paul Seymour donde podíamos observar a una frágil dama vendada y acorralada en un callejón obscuro por varios seres enigmáticos llenos de misterio. Este trabajo visual coincidía con el sonido del álbum de la misma manera como lo ha hecho con el Revelations of the third eye de Bad Acid, el Serpents, gods and men de Tempelheks, el Black magic de Heavy Stone o el The righteous bloom de Beelzefuzz. Sin embargo, en la re-edición de Ripple Music tenemos una hipnótica ilustración realizada por Kyrre Bjurling, quien es reconocido por su trabajo icónico para Vokonis y Mental Tremors.


Lejos de lo que se podría esperar, Looking for today no es otro tributo más a Black Sabbath. Sin negar la obvia influencia, The Rare Breed busca explorar otros terrenos sonoros alcanzados por el hard psych y el stoner sin abandonar el proto-doom fundamental. Tras una introducción llena de zozobra bajo el título de "Funeral pyre", la banda nos asesta un certero golpe a la mandíbula con un riff asesino lleno de poder y obscuridad llamado "The stranger" donde podemos escuchar los acordes descendentes que saben clavar los colmillos en la yugular y desangrar inevitablemente. La banda se permite jugar con los ritmos como en la psicodélica "Visions" con su puente lisérgico o la francamente densa "Witches lore" con su épica batalla de notas entre el bajo de Joey Castle contra la guitarra de Oscar de la Torre, sin olvidar su desenfrenada carrera hasta el apocalipsis que bien podríamos comparar con un orgasmo explosivo.

El álbum debut de los angelinos está basado en concretas melodías desgarradoras creadas por un powertrio que al mismo tiempo funcionan de brebaje lisérgico para infectar con su tóxica adicción como también de soporte para hipnóticas improvisaciones de proporciones abismales y líricas llenas de misticismo e incertidumbre ante lo que resguarda la obscuridad. "Mountains of dreams" desgarra el alma con sus ásperas figuras mientras su infeccioso ritmo basado en la batería de Hernan Rojas te hace bailar ante el fuego ritual de un aquelarre maldito mientras el solo de guitarra se derrite por tus tímpanos. El bajo lleno de fuzz de "Echo from the sun" nos remite al primer Sabbath, pero cuando la voz de Oscar de la Torre se filtra por la bocinas, las sospechas son desterradas gracias a su color de voz tan cercano al del viejo Ozzy Osbourne.


Dentro del definido estilo sonoro de The Rare Breed, quizá "Rusted diamond" sea el track que condesa todo lo que podemos escuchar en su álbum debut. Unos cuantos golpes de batería sirven para soltar a los demonios de un bicéfalo riff que desgarra todo lo que tiene al frente hasta que encuentra la pausa onírica de sus estrofas mágicas que hablan sobre la eterna lucha entre la luz y la obscuridad. Mientras la guitarra se lamenta en una figura hipnótica, una voz repite de manera desesperada tu amor es un diamante oxidado una y otra vez hasta trasmitirnos su angustia. Cuando el terreno sonoro está preparado, la banda nos regala una impresionante muestra de su capacidad interpretativa que logra llevar al tema hasta sus últimas consecuencias, un áspero viaje que nos arrastra a las profundidades del ser para dejarnos abandonados en ellas sin posibilidad de regreso.


Han pasado casi dos años desde la grabación de Looking for today y la fuerza del material aún sigue intacta. The Rare Breed continúa presentándose por toda la costa oeste norteamericana desde entonces, pero quizá sea ahora el momento ideal para rescatar a esta gran banda de las incontenibles arenas del tiempo y volver a colocarla en la palestra de grupos que recuperan el proto-doom setentero para ofrecerlo a las nuevas generaciones junto con algunas aportaciones propias al género. Mientras esperamos que el trío californiano nos regale la continuación a esta joya, nosotros regresamos a sus surcos hasta perdernos en sus pantanosas aguas y sus sombríos ambientes.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Hazemaze : el maldito himno de la bestia


Cuando uno cree que la impresionante fuente de bandas de occult rock, vintage y proto-doom que existe en Suecia se ha secado, de la nada surgen otra invasión de grupos que regresan al género para alimentarlo con más obscuridad e intensidad. Con el apoyo de la disquera alemana Kozmik Artifactz, hoy tenemos la oportunidad de escuchar el mórbido debut de Hazemaze, una propuesta heredera de aquel hard rock denso de principios de los años 70 que ha asimilado lo que han hecho otras agrupaciones en Europa durante el resurgimiento de estos sonidos durante la última década.

Hazemaze es un powertrio nacido en Estocolmo a principios de 2016 que hace coincidir el primer doom con algunos elementos del stoner ácido a través del poder del fuzz, obteniendo como resultado su primer disco publicado de manera digital en febrero de 2018. Desde las desgarradoras melodías llenas de zozobra hasta los ritmos aletargados que se arrastran por el suelo como un animal rastrero, la banda encuentra el suficiente espacio para demostrar su pasión por la música áspera nacida de las manos de Tony Iommi y compañía con la intención de interpretarla desde su visión para ofrecer un aire fresco a estos sonidos que han postrado sobre el mundo en los últimos años.


Sin embargo, lo primero que supimos de Hazemaze en este lado del Atlántico fue gracias a Live at Copperfields, un álbum grabado de manera directa en una presentación de la banda realizada en junio de 2017 en su natal Estocolmo. En dicho material podemos encontrar todos los elementos que conforman el sonido de los suecos a través de una explosión sin mediaciones: guitarras ásperas  en manos de Ludvig Andersson inspiradas en los densos riffs del proto-doom al estilo de Black Sabbath y Pentagram, lineas de bajo creadas por Estefan Carrillo que saben llenar cada resquicio del panorama auditivo que ofrece el grupo y una batería concreta a cargo de Nils Ein que sabe cambiar los tiempos según las exigencias de cada melodía propuesta.

Aquella primera prueba de Hazemaze nos mostró a una banda cruda enamorada del poder del fuzz y el hard rock aletargado inspirado en las improvisaciones del blues eléctrico, pero al escuchar los ocho tracks contenidos en su debut, encontramos a una banda con muchas más posibilidades sonoras. Las obvias referencias hacia las primeras semillas del doom las podemos escuchar en la demoledora "Wall of confusion" hasta las lisérgicas "Black mamba" y "Lord Cubensis" donde encontramos algunos elementos de la psicodelia ácida recuperada por el stoner desértico al estilo de Sleep y Kyuss o más recientemente explorado por Black Rainbows.


Siguiendo los lineamientos establecidos por Electric Wizard, Hazemaze nos ofrece en "Lies" una impresionante melodía que de manera sencilla que lleva desde los abismos hasta el cosmos como lo hacía el químico estilo de Hawkwind en sus primeras épocas. Sin embargo, si nosotros quisiéramos escoger un track que sirviera de ejemplo perfecto para identificar al primer disco de los suecos, "Mind abyss" sería la elegida gracias a que sabe contener la zozobra dentro de una armonía lenta y obscura para que a la menor provocación desgarre las bocinas con una furia descontrolada de guitarras estridentes y ritmos dignos de un aquelarre que saben acompañar a una lírica que habla sobre el cosmos y la vida gracias al consumo de hongos y sustancias alucinógenas.

A pesar del ambivalente sonido que define el estilo de Hazemaze, la banda escogió a "Beast and prey" como su primer single, un track rabioso que recuerda las figuras cortantes llenas de maldad hechas por grupos como Beastmaker o Uncle Acid and the deadbeats. El trabajo realizado por Timmy Ternestal en el estudio de grabación nos permite escuchar de manera clara cada instrumento sin perder ese fundamental ambiente vintage, quizá hasta lo-fi. Su asesino riff es un éxito seguro para el amante del proto-doom y el hard rock obscuro, pero cuando el tema llega a su estribillo logra explotar en un orgasmo multicolor del cual es imposible regresar a la realidad. Escalas pentatónicas que suben y bajan como espirales demoníacas, percusiones tribales que danzan ante un sacrificio ritual y cósmicas ensoñaciones que no permiten el descanso para crear un himno maldito dedicado a la bestia.


Entre pentagramas, demonios y machos cabríos que sirven de tétrico telón de fondo, la música  se escapa por las bocinas a todo volumen. "Beast and prey" resuena mientras observamos el trabajo icónico de Gryphus Visual, aquel mezclador de imágenes que ha realizado fanvid de Haunted, Satori Junk o Mephistofeles a partir de una selección de viejas películas de serie B para mostrarlas entre filtros de colores, juegos de simetría herederos de la psicodelia ácida y caleidoscopios oníricos. El sacrificio de una bella joven sirve de tributo perfecto para el hijo de la maldad, sangre inocente de una presa y una bestia sedienta de poder y obscuridad.


La mística vibra del trío de Estocolmo se respira en cada acorde contenido en su disco debut, un álbum que de manera inevitable recuerda al primer Black Sabbath, pero que dentro de sus surcos se pueden encontrar algunos elementos ácidos y desérticos. Relacionados sonoramente con lo hecho por otras bandas europeas como Dunbarrow, Mountain Witch o Burning Saviours, Hazemaze logra desmarcarse a partir de su áspera interpretación y sus riffs infecciosos que tienen la capacidad suficiente de escapar por caminos insospechados. Atención amantes del proto-doom, estos suecos tiene todo para convertirse en su nueva banda favorita.




viernes, 17 de agosto de 2018

Bordelique : imagen y sonido en búsqueda de la memoria silenciada


Las contradicciones en el seno de una sociedad compleja conllevan a que los mecanismos de represión orquestados por los diferentes grupos de poder se traduzcan en un día posterior en condiciones para la participación ciudadana y el cambio. El lado obscuro de la realidad permaneció oculto, pero su influencia logró crear un imaginario colectivo restringido, censurado y sepultado. El carácter de mito se posa sobre la historia hasta silenciar a sus actores y colocar un velo de misterio difícil de eliminar. 

Pero es precisamente en la insistencia del activista, la palabra del poeta, la enseñanza del profesor, el esfuerzo del campesino, la imagen del fotógrafo y el acorde del músico cuando la memoria se resiste al olvido y comienza a labrar un nuevo camino para redimir las heridas y buscar los nuevos mecanismos para la lucha por la equidad, la libertad de expresión, la educación y la comunicación como forma de vinculación entre todos... Es en ese lugar donde se inscribe Bordelique.


Con la idea de crear un colectivo experimental que sirviera de punto de encuentro y fuga para músicos, fotógrafos, videastas y artistas conceptuales, en el año de 2015 nació Bordelique, proyecto que logra la interacción entre el sonido y la imagen, un espacio donde la música cobrar un valor trascendental mediante el uso de lo visual. Con el paso del tiempo, esta comunidad de artistas fue definiendo sus conceptos a través de la idea central del desorden, significado de la palabra que nombra al proyecto que poco a poco ha cobrado un matiz más definido hasta llegar a la noción de alcanzar el límite y el desconcierto.

Aunque la gran Ciudad de México sirvió de primera base, las circunstancias han difuminado los espacios físicos hasta encontrar en los digitales la posibilidad de creación, trabajo y encuentro. Ahora Bordelique se concibe como una plataforma en expansión y comunión entre diversas disciplinas, rompiendo los límites de las condiciones para generar música por medio de la experimentación de nuevas áreas y herramientas de expresión artística. Una amplia variedad de géneros musicales confluyen en su sonido como una oportunidad de dar sentido a un estilo arriesgado de expresión, provocando a su vez innovadoras experiencias artísticas y multidisciplinarias que se desarrollan hasta sus últimas consecuencias.


Aquel flexible y complejo colectivo encuentra en Joe, Lex, Darius y Rojo sus soportes creativos e interpretativos más visibles, pero el trascurrir de ideas y personas interesadas en colaborar en este proyecto se transpira en cada elemento de su propuesta audiovisual, granos de arena que hoy encuentran en su nuevo trabajo una muestra de pasión y entrega. Earthquaker se une a esta plataforma participativa para presentar Paramensia.

Una figura de guitarra en loop infinito se escapa por las bocinas para crear un ambiente de tensión y lograr un estado de hipnosis, onírica figura que te extra de la realidad para perderte en lugares desconocidos, quizá ocultos. Los remates de batería rememoran aspas de esos helicópteros militares que sobrevolaron los campos de arroz bombardeados en Vietnam o acaso aquellos que vigilaron las selvas de Chiapas y las multitudinarias marchas estudiantiles realizadas en conjunto con otros sectores sociales contra la represión y la privatización desde los años sesentas hasta el nuevo siglo. Líneas de bajo contenidas y encerradas como el preso político dentro de un bunker olvidado, como la mente de quien busca negar lo ocurrido y finge bajo el sopor de un falso bienestar. Una segunda guitarra eléctrica toma el control a través de un riff nocturno lleno de zozobra que de manera inesperada se transforma en acordes hirientes que ha manera de collage nos remite al sonido pantanoso de Creedence Clearwater Revival, la agresividad interpretativa de La Revolución de Emiliano Zapata y al psych que hace coincidir lo ácido con lo árido como lo hecho por Black Angels, Brian Jonestown Massacre, Psychic Ills o The Walking Who.

Bordelique 'Paramnesia' from Bordelique on Vimeo.

¿Por qué un Estado asesina a sus gobernados? Porque le son un peligro a su posición de poder. En el origen de los estados modernos, se concibió el concepto del Estado benefactor y protector de sus ciudadanos a través de un contrato social que dotaría de sustento al funcionamiento del sistema. Sin embargo esto no sucede... Desde hace mucho tiempo, en México y en el resto de los países latinoamericanos  se desaparece, se elimina y se asesina. La constante en nuestras tierras es la matanza de estudiantes, de campesinos, de ciudadanos, de todo aquel que piense diferente. ¿Y por qué olvidamos ésto? Porque la verdad está velada, mutilada, sepultada o trasgiversada. Con versiones a medias y leyendas llenas de misterio, la memoria colectiva crea imágenes falsas de los hechos del pasado o simplemente los omite por completo. El no hablar de estos hechos ha generado una indiferencia,  una opacidad por conocer las causas de los eventos ocurridos, aquellas razones ocultas y silenciadas. Para entender el presente, esta realidad que vivimos, el motivo por lo que el pasado duele está en entender la historia como una afrenta contra la muerte y la mentira. ¿Por qué no debemos olvidarlo? Porque duele y aún no se ha hecho justicia...

La censura icónica siempre ha sido una consecuencia de la eficacia emocional de las imágenes plasmadas, de su capacidad turbadora e insurrecta. El rescate de aquellos extractos visuales censurados que fueron resguardados en controlados archivos históricos sirven como herramientas para que Javier Sánchez construyera un video hecho totalmente de manera análoga donde observamos los dispositivos del poder para ejercer el control, instantes captados en cinta que confiesan la represión sistemática contra los actores y los testigos presenciales de una realidad que fue anulada mientras otro imaginario sustituyó los recuerdos de una época pasada. La denuncia del escritor mexicano Fernando del Paso al recibir el Premio Cervantes de manos del Rey de España en 2015 tan sólo es un intento por darle voz a quienes por años permanecieron en silencio. Aquí está la memoria borrosa que enfrenta al recuerdo en blanco y negro contra el destello onírico y multicolor del presente y el engaño de los sentidos condicionados de la mediación.


Aquí está tan sólo una probada de la multifacética propuesta de Bordelique, una de sus opciones para acercarse al borde del abismo y sentir el conflicto interno. Su propuesta instrumental encuentra un significado a través de su título y un trabajo visual concreto que busca despertar sensaciones y asociaciones conceptuales, pero sin olvidar la posibilidad de obtener una simple apreciación estética del producto audiovisual sin referente alguno. Sin palabras, sonidos e imágenes se encuentran en una flexible plataforma artística que rompe con lo convencional en búsqueda de una propuesta abierta, reflexiva y, finalmente, compleja...

Un poco más de Bordelique en: http://soundcloud.com/bordelique-musique