Páginas vistas en total

viernes, 31 de agosto de 2018

Rivers of Gore : el ruido que quiebra la noche


Una vieja casa abandonada sirve de escenario para que la legión de amantes del ruido y la distorsión se encuentren y compartan por una sola noche el clamor de sus instrumentos eléctricos, el rugir de un sentimiento oculto que se resguarda pero que siempre está en espera de encontrar la más mínima oportunidad para salir del abismo y explotar con toda su furia. Bajo un hipnótico ambiente de llovizna y humo, el fortuito encuentro versa sobre libros, películas, ideas filosóficas y mágicas referencias hasta que la cita con la música nos obliga a callar y permitir que las densas melodías se internen en las neuronas e impregnen con su olor el mensaje que protegen.

La oportunidad de ser uno de los primeros en escuchar de manera directa y sin mediaciones a Rivers of Gore tras la publicación de su debut, era una tentación imposible de no aceptar. Tras algunos días de ver la luz el primer álbum de la banda, las reseñas sobre el material por las páginas especializadas obligaban a vivir aquello que calificaban como potente y abismal. La invitación aseguraba encuentros, música de altos decibeles que harían vibrar la tierra bajo nuestros pies y extrañas pláticas entre alcohol y yerba, pero sobre todo, la primicia de presenciar a una banda presumiendo a su retoño sin el calor y el resguardo de un estudio de grabación, una desnuda muestra de lo que tres tipos pueden hacer por medio del doom y el stoner más ácido posible.


Esa banda mexicana que está haciendo ruido por las aguas turbulentas de las redes electrónicas nació a mediados del año 2017 por el encuentro de varios integrantes de algunas leyendas de la escena áspera de este país como Bloodwitch, Power Trip y Vinnum Sabbathi. Como si se tratara de una segunda generación escandalosa y alucinada, Rivers of Gore emerge desde lo desconocido para regalarnos el sonido escondido de las grutas del inconsciente, un desgarrador animal que aprovecha la improvisación canábica para reptar y soltar su ácido veneno tras morder al desprevenido.

Lo primero con lo que te enfrentas al encontrarte con el álbum son tres infranqueables muros de sonido con más 15 minutos cada uno, para al arriesgar un paso hacia su horizonte de sucesos, el agujero negro te engulle por completo sin oportunidad de escape.  Un violento viaje por la pesadilla de la vida, un paseo escandaloso por aquella humanidad aferrada al exterminio, un río de sangre que corre caudaloso entre odio, miedo y muerte. 


Concretos riffs son llevados hasta sus últimas consecuencias, improvisaciones enfermas que buscan cualquier pretexto para arrancarte del suelo, golpearte al rostro y salir huyendo con el frío de la noche para encontrarse con la cruda realidad. Los vientos de la guerra soplan por el panorama auditivo hasta crear el caos y alcanzar la destrucción, himnos dedicados al vacío que reflejan la desesperación  de las almas mientras se lamentan de su suerte. Un ejército de guitarras disparan sin compasión mientras los cavernarios golpes de batería caen como meteoritos al suelo y el bajo se desintegra en nuestros tímpanos.

Rivers of Gore nos ofrece un épico álbum que bien puede buscar una razón por la cual se vende el alma entre pesadillas e insistentes figuras encontradas como en "Glory and Punishment" o nos puede abandonar en una trinchera mientras nos desangramos como en "Shell shock". El debut de los mexicanos deja a quien osa aventurarse en sus tenebrosos pasillos frente a un abismo que por momentos puede transformarse en una marcha fúnebre de paso aletargado, pero luego de angustiosos minutos bajo una densa atmósfera, todo se transforma en una desbocada persecución que intenta alcanzar alguna estrella fugaz a la mitad de la noche. 


El piso comienza a cimbrarse ante una lisérgica figura de bajo que enseguida es repetida por una guitarra hiriente. Una melodía hipnótica se arrastra lentamente mientras el ambiente se torna sombrío, pero la irrupción de una voz tenebrosa nos obliga a retroceder y poner atención a su mensaje. Bajo el nombre de "Abduction (The massage)" escuchamos el primer tema del debut de Rivers of Gore, track que además de definir el sonido violento de riffs insistentes de la banda, le dota de su nombre e identificación. Una vez que la nave espacial choca contra el miedo, la velocidad cambia entre cegadoras luces y almas que se derriten entre gritos y fuego. La utópica Arcadia se desvanece frente a nuestros ojos a pesar de los sacrificios que se hagan a los dioses, sólo nos demuestra con ello que lo único seguro es la muerte. Pisamos el acelerador y dejamos todo atrás, respiramos el momento y permitimos que lo desconocido y lo inesperado llegue con lo que oculta la noche...


En compañía de amigos y extraños, la noche del humo eléctrico nos permite estar frente a Rolo Riemer, Daniel García y Samuel López para que desde el primer acorde todo pierda sentido. Aquel ejercito de guitarras contenido en el disco es transforma en un contundente rifle de repetición con la capacidad suficiente para saturar las bocinas y hacer delirar a las almas que se han dejado seducir por el fuerte sonido. El rebote de las cuatro cuerdas sobre el mástil colma de notas graves al pequeño local mientras los contundentes golpes de percusión desmoronan los cimientos sin que nadie lo impida. La tormenta que unos instantes antes bañó la ciudad queda reducida en un simple soplo frente al titánico brío de tres tipos que hacen rugir al propio silencio.

Abraham Anell de Bong Records ha logrado capturar la furia que Rivers of Gore suda sobre el escenario para condensarlo en un material francamente incendiario. Gracias al resultado final de la grabación, el debut de los mexicanos será editado en vinil por la disquera danesa Cursed Tongue Records y formará parte del catálogo de la argentina South American Sludge Records, etiqueta comandada por Sergio Chotsourian (ex-Natas y guitarrista de Ararat y Soldati). Si acaso no se han decido saltar hacia el precipicio, aquí está el empujón definitivo... aspiren fuerte, suelten las cadenas y sientan el ruido golpear sus neuronas sin piedad!! 


No hay comentarios:

Publicar un comentario