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viernes, 13 de marzo de 2020

Lunar Swamp : entre obscuros humedales y el fango oculto por la noche


Los constantes vientos del antiguo puerto italiano de Catanzaro vuelven a soplar con toda su fuerza para hacer llegar las notas que se resguardan en su obscura atmósfera. Las criaturas de la noche vuelven a tomar el control para lanzar sus clamores al vendaval mientras los tímpanos vibran con su tétrica melodía. Ha llegado el momento de escuchar los lamentos que surgen de aquel pantano oculto entre las sombras nocturnas, aquellos cantos de los que han quedado varados entre las aguas viscosas que ahora intentan atrapar a todo aquel que ose acercarse a sus sombríos terrenos.

En aquel vendaval mediterráneo ha surgido una nueva bestia llena de magia, fuerza y obscuridad que ha sido bautizada como Lunar Swamp. Tras aquel gusto por los distorsionados acordes aletargados, tres engendros de la noche han regresado la mirada a los primeros instantes de su género para recuperar las semillas con la intención de alimentar su estilo sonoro. Ahora es el momento de dotar de fuerza al doom clásico con la acidez lisérgica del hard rock psicodélico y con la esencia melancólica del blues electrificado inspirado por los tétricos terrenos del delta del Mississippi.


El distino hizo que el guitarrista Machen y el baterista S.M. Ghoul coincidieran en los senderos de la música, por lo que comenzaron a trabajar con nuevos sonidos que retornaran a los orígenes del hard rock y el protodoom, pero no fue hasta el regreso del vocalista Mark Wolf a su tierra natal que el proyecto encontró su soporte básico para terminar de construir su propuesta sonora y definir su concepto.

Como primera prueba de lo que ha creado Lunar Swamp como banda lo podemos escuchar a través de su primer EP titulado UnderMudBlues, material publicado de manera independiente a principios del mes de marzo de 2020. A través de sus cinco alimañas logramos comprender el universo lírico que acompaña al trío italiano mientras su desgarradora música nos golpea sin cesar como si se tratara de una metáfora de aquella condición climática que distingue a su natal Catanzaro.


Si buscamos dentro de las líricas de Lunar Swamp una lógica o constante temática, las fuerzas obscuras y desconocidas de la naturaleza serían las grandes protagonistas. El pantano lunar se transforma en una fosa de brea de la cual es imposible de escapar para que acerque sus pasos y al mismo tiempo es inspiración para que de ella surjan terribles entes que hacen temer por nuestras seguridad y nuestra vida. Mientras un río sangriento alimenta a ese estero maldito entre acordes que se hacen polvo ante los tímpanos como se escucha claramente en "Crimson river", esa ciénega viscosa llamada "Green swamp" nos muestra lo mejor que sabe hacer la banda: densas melodías oníricas que se arrastran por el suelo hasta que logran asirse del tobillo para no dejarnos escapar de nuestro irremediable destino.

Las aguas estancadas sirven de trampa perfecta para animales, hombres y criaturas desconocidas, un espacio sombrío que alimenta la fértil imaginación de Lunar Swamp para crear espesos temas que son pesados como la carga de una pesada losa sobre la espalda, pero que al mismo tiempo se hacen pegajoso para crear alucinaciones multicolores que bien pueden provocar la pérdida de la razón. "Magic circle at twin moons" logra en su áspera tormenta sonora condensar los conceptos de los italianos, pero es en aquel momento en que la guitarra se ahoga en su efecto de sonido cuando encontramos una propuesta propia más allá de estilos y géneros tributados. Sin embargo, el trío de Catanzaro no se queda ahogado en su aletargados fluidos y, finalmente, logra desarrollar otras atmósferas gracias a la acústica "Creeping snakes" mientras la llovizna no cesa de caer sobre los obscuros humedales que ocultan aquel fango maldito donde quedaremos enganchados.


La primera probada a lo que sería UnderMudBlues la tuvimos con "Shamanic owl", una lisérgica oda dedicada a las fuerzas de la naturaleza que se encuentran resguardas en los húmedos bosques cubiertos por el manto de la noche. Sus criaturas no cesan ni un solo segundo de emitir su murmullo mientras el lamento de una armónica provoca una zozobra difícil de explicar. El wah se transforma en fuzz, el misterio en temor y la música en un clamor. Lunar Swamp encuentra los espacios suficientes para derrochar su rabia sonora y al mismo tiempo construir suaves letargos que le permiten levantar el vuelo e improvisar sobre soportes oníricos. Siete minutos y medio de ruido que sirve de metáfora perfecta frente a los temores creados por la mente humana ante lo desconocido, la ausencia de luz y un ambiente hostil.


Tras la escucha detenida UnderMudBlues del tenemos los elementos suficientes para escribir que Lunar Swamp puede convertirse en un nuevo referente del doom lisérgico gracias a su acercamiento a las raíces sonoras que le dieron origen. Sin lugar a dudas en el material hay fuerza y riffs malignos, pero el trío italiano sabe imprimir en esta primera entrega la esencia melódica del viejo blues sin que se pierda el sello inconfundible del doom, logrando con esta fórmula un sonido propio que casi nadie ha logrado más allá de emplear el mismo método de trabajo acústico. Sus casi treinta minutos de duración fluyen a gran velocidad en forma contradictoria a las aguas estancadas que le dotan de inspiración, por lo que sin duda está en esta capacidad el ingrediente que lo hace indispensable dentro de nuestra colección sonora...


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