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viernes, 20 de septiembre de 2019

Luna Sol : cuando la arena se transforma en montaña


Cuando escribimos sobre David Angstrom, tenemos que referirnos a un guitarrista que experimentó desde distintas trincheras como Black Cat Bone y Suppafuzz durante los años 90's, pero no fue hasta que llegó a la banda de rock desértico Hermano donde tuvo la oportunidad de afianzar su nombre dentro de la escena cuando alternó con John García (Kyuss, Unida, Slo Burn) y Steve Earle (Afghan Wings). Sin embargo, iniciada la segunda década del siglo XXI, Angstrom decidió conformar un banda propia con la cual pudiera exponer su gusto por el rock crudo con aquel sabor arenoso, pero bajo la óptica de las montañas rocosas de Colorado.

El concepto sonoro con el que Luna Sol ha fundamentado su estilo es el high mountain rock, que otras palabras es una base de rock desértico californiano creado a partir de riffs venenosos pero que logra una mayor variedad a partir de un encuentro contradictorio entre líneas melodiosas, la magia nebulosa del stoner del nuevo siglo y armonías vocales que chocan literalmente contra los colosales abismos montañosos.


Cuando Angstrom publicó el debut de Luna Sol bajo el nombre Blood moon en abril de 2015, el disco llegó en el momento en que el stoner como estilo se había fragmentado en un millón de astillas, logrando de esa manera rescatar la esencia del rock desértico para alimentarlo con diversas posibilidades melódicas más allá del áspero e insistente sonido característico del género. De esta manera, Blood moon construyó nuevas bases para el rock con poder a través de temas impactantes que contaron con la colaboración del propio John García, de Nick Olivieri (ex-bajista de Kyuss y Queens of the Stone Age), Jason Grooves (bajista de Suppafuzz) y Dizzy Reed (tecladista de Guns n' Roses).

Sin embargo, David Angstrom se dedicó a conformar una banda que soportara a su proyecto, por lo que reclutó en el bajo y coros a Shannon Fahnestock, al guitarrista David Burke y al baterista Justin Baier. Con esta alineación, Luna Sol se dedicó a crear un poderoso segundo álbum a partir de la obscuridad y la zozobra que lograra desarrollar un rock directo e infeccioso sin perder la magia alcanzada en Blood moon.


De esta manera, en julio de 2019 fue presentado Below the deep, un material conformado por doce temas de gran cohesión entre sí que logran su identidad gracias a la portada realizada por Amplified Design donde observamos el cuerpo de una mujer flotando a los pies de un impresionante paisaje montañoso. En primera instancia, un riff asesino nos arranca de los cimientos para asestarnos el primer golpe sin piedad bajo el nombre de "Black cloud" y un ligero tufo al cliché stoner, pero la banda logra eliminar dichos sabores con temas más profundos como "Man's worth killin'" con su aletargada melodía cercana a un blues lastimero o la  directa "The dying conglomerate" con sus guitarras electrónicas que juegan con la imaginación.

Si uno espera que todo el segundo disco de Luna Sol sea un compilado de riffs poderosos rebotando contra las montañas de Colorado, Below the deep sorprende con temas de atmósferas mucho más tenues como se escucha en "Garden of the Gods" (un tema que logra explotar con furia sin abandonar su melancolía fundamental), en el misticismo que repta de manera sigilosa en "Mammoth cave", o en la lúgubre neblina que posa sobre "Home". Aun así, el álbum tiene otros dardos envenenados como la entrecortada "Hallelujah" con su asesina figura descendente, la melódica "Along the road" con aquel clímax intermedio y la áspera "Wait for it" con su inesperado juego vocal que logra explotar las neuronas.

Sirve otra ronda y llama a tu enemigo, recuesta tu cabeza y déjala subir con una armonía sureña.
Tú colocas la gloria pero debajo de tu piel, todos tus problemas circulan y te ahogan al final.

Tú tendrás el dinero y tú tendrás el pecado que llegarán con rejas y corazones rotos y noches sin final.
Una parte de ti está preocupada y el problema muere solo cuando en la duda lo escupes y lo arrojas a un agujero.

Algunas veces lo hacemos bien...

Tú tienes la enfermedad una y otra vez, te arrastras sobre un terreno vacío y te dejas aprisionar en él.
Todos se declaran culpables sobre cómo comienza la historia atando la mierda a una roca y echándola a la bahía.

Algunas veces lo hacemos bien...
Bien, si tú lo crees, yo no diría que es cierto

Tomando oportunidades día a día
Pero qué demonios, lucharemos contra ellos de cualquier manera
Siempre vamos de lo correcto a lo equivocado
Pregunta qué sabemos y qué tenemos todo el tiempo




Como primer single del Below the deep, Luna Sol presentó "Sometimes we get it right", track de rock infeccioso y melodía adictiva que de manera inmediata se queda atrapada en la memoria como si se tratara de un earworm (gusano musical). Sin negar su herencia desértica, Angstrom construye un tema de métrica exacta y rima directa que habla sobre cómo se niegan los problemas propios mientras se tiran por la borda sin compromiso ni preocupación. Mientras una persecución entre dos automóviles nos sirve de telón de fondo, escuchamos las armonías que logran crear un estribillo muy cercano a la escuela fundada por el rock arenoso de John García; pero quizá lo que vale la pena es el sentido solo de guitarra que sabe respetar la melodía del track y al mismo tiempo logra hacerla volar hasta la estratósfera.


El segundo trabajo discográfico de Luna Sol es una confirmación del estilo propio de David Angstrom, pero es claro que esta ocasión la banda afincada en Denver, Colorado ha logrado subir los vatios para crear un álbum poderoso que haga vibrar a las montañas mismas sin perder aquel sabor arenoso del primer stoner. Es momento de levantar el puño mientras entonamos los pegajoso estribillos de cada uno de los tracks que conforman al Below the deep mientras esperamos que poco a poco las aguas tomen su curso y podamos descubrir cómo madura este disco sobre los escenarios...



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