Vistas de página en total

jueves, 10 de noviembre de 2016

Red Fang : rescatando las cervezas robadas


Luego de tres años de silencio discográfico pero lleno de ruido sobre los escenarios, regresan los norteamericanos de Red Fang con su cuarto álbum titulado Only ghost a través de Relapse  Records. Tras una larga gira promocional para su Whales and leeches donde alternaron con bandas como Black Tusk, Orange Goblin, In Flames y Opeth, los originarios de Portland, Oregon regresan a las andadas con una colección de diez temas desbocados que seguramente golpearán los tímpanos de aquellos que gustan del llamado stoner metal.

Para una banda más que establecida como Red Fang, el anuncio de un nuevo disco puede convertirse en un arma de doble filo: o el nuevo material es una repetición de lo alcanzado hasta el momento o puede ser un rompimiento con todo lo anterior para ofrecer nuevos caminos musicales. Sin embargo, Only ghost es un desarrollo del sonido de la banda, donde las melodías son directamente construidas y su producción logra explotar todas las capacidades que han desarrollado con el paso de los años.


Como pocas bandas lo han logrado, Red Fang mantienen su alineación original, lo que genera una estabilidad sonora y compositiva para un grupo que se ha convertido en un estandarte del rock fuerte y directo de los Estados Unidos. Desde 2005 tenemos a Bryan Giles en una guitarra, Aaron Beam en el bajo, David Sullivan en la otra guitarra y a John Sherman en la batería, un cuarteto bastante firme que sigue demostrando su gusto por tronar bocinas y pasársela bien haciendo lo que más les gusta.

Para esta ocasión, la producción de su material corre a cargo de Ross Robinson, reconocido por su trabajo en los controles técnicos con gente tan variada como The Cure, Slipknot, At the Drive-In, Sepultura, Korn o Vanilla Ice. Pero para asegurar la calidad del disco, las grabaciones fueron mezcladas por el experimentado Joe Barresi, ingeniero de sonido que ha trabajado para Melvins, Queens of the Stone Age, Fu Manchu, Clutch, Tomahawk, Bad Religion y Apocaliptica. Creo que con antecedentes como éstos, la calidad sonora del Only ghost está asegurada.


Como primera prueba a su cuarto disco, Red Fang nos regala "Shadows", una granada que inmediatamente explota en las manos gracias a su riff distorsionado y ritmo endemoniado que no frena ni un segundo. Tres minutos de golpes salvajes en la batería y guitarras marcado una melodía estridente que termina por morder y no soltar. El bajo marca la figura a pesar de que por instantes pareciera deshacerse por las bocinas gracias a su efecto demoledor. El primer sencillo del Only ghost es infeccioso, directo y sin contemplaciones.

Y como ya es una costumbre, los videos que acompañan a los singles de la banda son unas pequeñas joyas gráficas que funcionan gracias a su buena dosis de buen humor. Desde los caballeros con armaduras hechas con latas de cerveza que protagonizan "Prehistoric dog" hasta los jueces del peculiar concurso de guitar-air de "Hank is dead", pasando por explosivos y destructivos retos automovilísticos  de "Wires", el director Whitey McConnaughy vuelve a crear una historia bizarra ideal para acompañar el lanzamiento de "Shadows".

En esta ocasión, los integrantes de Red Fang se van a la tranquilidad de los bosques norteamericanos para disfrutar de algunas cuantas cervezas. Obviamente, primero necesitan abastecerse en un mini-super de los insumos alcohólicos necesarios; pero cuando arrancan su vagoneta le pegan un ligero golpe al vehículo de unos nerds/geeks. Una vez en la tranquilidad de la naturaleza, la hielera repleta de latas de cerveza comienza a moverse hasta que huye de los borrachos músicos. Lo anterior desata una guerra contra un invisible enemigo, quien hasta el final muestra su rostro.


El primer tema  develado del Only ghost es sin duda un gancho, una droga adictiva que nos hace pedir una dosis mayor. Stoner metal reducido a una pequeña píldora de gran poder infeccioso que logra su cometido por sí sola, pero su empaque gráfico de historia chusca termina por acertar en el centro de la diana. Aquí están los cuatro veteranos que realmente le ha sabido tomar el pulso a lo que el público espera de una banda de rock en esta década: riffs poderosos, actitud y mucha cerveza. Combinación sencilla pero difícil de equilibrar, pero Red Fang tienen la fórmula perfecta para mezclar los ingredientes explosivos. Tomen asiento, abran una fría lata y permitan que estos tipos les vuelen los tímpanos...



lunes, 7 de noviembre de 2016

Prophets of Saturn : cazando ácidas brujas


Una reverberación se escapa por las bocinas, puede ser el volumen o quizá sea feedback. De la nada, dicho zumbido se transforma en un riff de guitarra ahogado en fuzz al que es imposible dejar pasar por desapercibido. Unos cuantos remates en la batería y ante nosotros se levante un impresionante muro de sonido, una locomotora sonora sin freno ni control. El sonido explota y un fuerte viaje ácido nos arrastra a tétricos parajes difíciles de asimilar de manera inmediata. Buscamos a los culpables del escándalo y los encontramos bajo un extraño y cósmico nombre: Prophets of Saturn.

Formados durante 2012 en Leicester, una de las ciudades más antiguas de Inglaterra, la banda buscó su propio sonido a partir del hard rock vintage, la psicodelia pesada, el doom setentero y el stoner más crudo. Su álbum debut de abril de 2013 es un fiel testigo de esta bizarra mezcla sonora, pero el trabajo logrado en su Retronauts publicado en julio de 2015 por HeviSike Records consigue el equilibrio entre distorsión, melodía y magia necesarias para un grupo bipolar que funde el arco iris lisérgico de la experimentación (teniendo a Sleep como referente) y la lúgubre obscuridad del misticismo (teniendo a Black Sabbath como referente).


Sin embargo, el sonido logrado en el Retronauts no es una casualidad. Tras la salida de Jonathan Meacock (su primer bajista), el resto de los integrantes de Prophets of Saturn comenzó a componer de manera individual, hasta que los temas fueron terminados en conjunto cuando se integró Max Mead como nuevo bajista; al grado que él fue quien grabó y mezcló lo que hoy escuchamos en el disco. Por si fuera poco, la masterización final del material corrió a cargo del experimentado Tony Reed a través de su HeavyHead Recording Co. (guitarrista de Mos Generator, quien ha trabajado en los discos de Desert Suns, Red Wizard, Seedy Jeezus, Doctor Doom, Goya o Doublestone).

De esta manera, el baterista Duncan Torrance, el guitarrista Ben Shore y el vocalista/letrista George Sanderson retomaron el camino para sus "profetas" para enfrentarlos a un nuevo universo de esoterismo y acidez a través de temas directos que tuvieran la posibilidad de ser "estirados" a través de la improvisación y la libertad musical llevada hasta sus últimas consecuencias.


Retronauts son cuatro puertas que viajan por el tiempo y el espacio, abiertas por cuatro tipos para que cualquier incauto viajero se arriesgue a cruzar por ellas. La advertencia está hecha desde la portada del disco, una fuerte imagen realizada por Goatess Doomwych que muestra una bruja cósmica sobre un gran altar cósmico dedicado a la muerte. Sin embargo, al escupir las primeras notas desde las bocinas, sabemos que estamos frente un fuerte viaje sin regreso.

Como sencillo se lanzó el tema más pequeño en duración del disco, canción que no esconde su descendencia directa del Electric Wizard más denso. Los poco más de tres minutos de "Witchrider" son un golpe directo al rostro que no permite hacer nada más que recibirlo y gozar su fuerza, su estruendo y su toxicidad. Colosal sonido inquebrantable que tan sólo permite que una chillona voz con efecto a la Ozzy Osbourne nos cuente sobre brujas que vagan por los bosques olvidados de las Midlands de la gran isla británica. Tres palabras pueden resumir al single: densidad, crudeza y acidez.


A través del canal de YouTube de Prophets of Saturn, en octubre de 2015 fue lanzado el video promocional de "Witchrider" dirigido por Brendan Grimley, el cual es un fuerte paseo por lúgubres ambientes que sólo la madre naturaleza nos puede regalar y que son utilizados por una hermosa bruja para perder a estos hijos de Sabbath mientras nos lee la suerte a través del Tarot. Una figura de rostro oculto en una máscara de temible ave y refugiada en su larga túnica obscura nos persigue hasta que, irremediablemente, comenzamos una huida sin control; pero una vez en sus garras, será imposible regresar a la realidad.


Esto es un poco de Prophets of Saturn, una banda que no sólo se refugia en el confort del estudio ya que tiene la capacidad de llevar su monstruoso sonido a los escenarios, mismos que ha compartido con bandas como Goatess, Windhand o Admiral Sir Cloudsley Shovell. Esta es una pequeña dosis de su lisérgico sonido, aquel que provoca fuertes viajes entre la distorsión fuzz y el ocultismo pesado de esas bandas que fundaron el doom. Estas son algunas notas que penetran la sangre con facilidad, causan adicción y nos hacen desesperar por un poco más...


viernes, 4 de noviembre de 2016

Dead Witches : desde el amor hasta un supergrupo


Desde hacía ya varios meses, Virginia Monti, vocalista y líder de Pschydelic Witchcraft, presumía en las distintas redes sociales su relación con Mark Greening, quien fuera baterista de Electric Wizard (banda de la pareja de Jus Oborn y Liz Buckingham) y With the Dead (banda de Lee Dorrian, ex-vocalista de Cathedral y de Napalm Death), además de forma parte ahora de la re-encarnación de Ramesses. Con unos antecedentes musicales de tal magnitud, era de esperarse que pronto se produjera un proyecto musical más allá de la relación de pareja de la italiana y el inglés.

A mediados de julio de 2016 se anunció por medio de Facebook y un canal de YouTube la conformación de una nueva banda creada por Monti y Greening junto con el guitarrista Greg Elk y el bajista Carl Geary. Una tabla de Ouija nos guíaba sobre su alfabeto para decirnos letra a letra el nombre del nuevo grupo sobre el cual se crearía una gran expectativa: Dead Witches. 


Pasaron algunos meses sin que supiéramos mucho del nuevo grupo hasta que durante octubre de 2016 se develó el misterio rápidamente. El cuarteto se metió a grabar en Chuckalumba Studios en Dorset, Inglaterra a principios del mes, y quince días después, anunciaron de manera oficial la firma de la banda con la disquera Heavy Psych Sounds, con la cual publicarían su álbum debut a principios de 2017. De esta manera, el ruido sobre Dead Witches crecía sin saber a qué sonaría su música y sin el título del disco siquiera.

Sin embargo, una pequeña nota de condolencia publicada el 29 de octubre en la página de Facebook del grupo sacudió lo que en tan poco tiempo había logrado. En dichas líneas se leía una despedida al guitarrista Greg Elk por su fallecimiento. Esto podría romper todos los planes de la banda en cuanto publicación de su disco y promoción, pero todo quedaba en un profundo silencio y una incertidumbre sobre el futuro del proyecto de Monti y Greening.


Pero como podríamos esperarlo de dos almas errantes como las que soportan a Dead Witches, la noche de Halloween nos fue regalado un denso dulce a quienes hemos seguido esta peculiar historia de música y amor a través de las redes sociales. El 31 de octubre fue presentado el sencillo "Mind funeral", primer tema del que será el álbum debut del grupo, mismo que aún no tiene título definido (bien podría ser Ouija, bien podría ser de manera homónima Dead Witches).

Bajo la escuela de las distintas bandas donde ha militado Mark Greening, Death Witches guerda ese sabor a doom de guitarras lentas y rasposas, un bajo ahogado en fuzz y una batería cortante que golpea a la menor intención. Hipnótico ritmo que nos lleva a las profundidades con su muro instrumental infranqueable que abarca todo el espectro sonoro posible. Quizá quien nos sorprende es Virgia Monti, quien se aleja de voz melodiosa directa influenciada por su gusto por la vieja psicodelia y las primeras bandas de occult rock que orientaron su composición con su proyecto personal Pschydelic Witchcraft, para obscurecerse más allá de su imagen de bruja amante de lo todo lo esotérico. Las notas son arrastradas, casi gemidas como si la maldad y el dolor tomaran posesión de la vocalista.

El video promocional que acompaña a "Mind funeral" fue lanzado desde el canal de YouTube de la banda y fue elaborado por la propia Virgia Monti. En este trabajo visual podemos observar diversos extractos de películas y documentales donde se mezclan perfectamente rituales satánicos, posesiones demoníacas, exorcismos y cementerios con imágenes católicas como cruces, misas, iglesias y sacerdotes. Una omnipresente tabla Ouija y su puntero piramidal se mueven sin control mientras la sensual Bettie Page baila como si el maligno hubiera entrado en su cuerpo.


El primer sencillo de Dead Witches suena a Windhand, a Uncle Acid & the deadbeats y a Electric Wizard, pero será mejor que aguardemos a febrero cuando sea publicado el disco completo y podamos así realmente hacer un veredicto a su estilo y su cercanía con otras bandas del género. Por el momento, recordemos al guitarrista Greg Elk que ha dejado este plano de la realidad y pulsemos nuevamente sobre el botón de play en el video para escuchar el pedazo de tema que se sacaron de la nada esta pareja maldita, una relación que no podía dejar de crear música bastarda, poderosa y abismal.


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Pesta : infección doom desde Brasil


El clásico de la literatura El Decamerón, obra creada por Boccaccio que nos cuenta cómo diez jóvenes se refugian a las afueras de Florencia, Italia en 1348 para escapar de los horrores vividos en la Europa del siglo XIV por la epidemia de la peste, enfermedad que sirvió de inspiración para un grabado de 1801 realizado por el pintor italiano del neoclásico Luigi Sabatelli. Ahora en 2016, dicha ilustración sirve de portada ideal para el álbum debut de la banda brasileña Pesta. 

Para esta ocasión, la peste juntaría a cinco jóvenes originarios de Belo Horizonte para crear ocho tenebrosas historias de locura, enfermedad y muerte bajo el nombre de Bring out your dead, material editado por Burning London Records y publicado en enero de 2016. Como un paso adelante al Here she comes, primer EP de la banda presentado un año antes, Pesta se establece sonoramente y construye un material maduro, pesado y completo en concepto, lírica y proyecto.


Herederos de un lugar netamente metalero con bandas como Sepultura, Sarcófago, Witchhammer y Chakal, desde 2014 Pesta busca construir un sonido propio a través de su gusto por el doom tradicional de los años setentas como Black Sabbath y Pentagram en mezcla con sonidos mucho más densos como Trouble, Cathedral o Sleep. El proyecto nació a través de dos viejos compañeros de escuela, Anderson Vaca en el bajo y Daniel Rocha en la guitarra, el grupo realmente terminó de conformarse cuando se integraron Thiago Cruz en las vocales, Flávio Freitas en la batería y Marcos Resende en la guitarra. 

Grabado en Engenho Studio durante diciembre de 2015, Bring out your dead muestra el poderoso sonido que juega con los densos riffs del doom clásico y la energía del stoner metal, un coloso sonoro difícil de derrumbar. A través de atmósferas abismales, Pesta nos lleva por los diversos horrores de la humanidad hasta sumergirnos en aquella sensación de dolor, asco y terror que sólo las pandemias provocadas por las enfermedades contagiosas logran despertar. 


Como primera prueba de este disco tenemos al tema inicial del disco: "Black death". Cierta cepa de la peste que infectó en la Europa del siglo XIV se distinguió por su contagio a la sangre, lo que provocaba grandes manchas obscuras en la piel de los enfermos, quienes tenían la muerte asegurada. De ahí nació la idea de la "muerte negra", imagen que fácilmente podría revocarnos a uno de los cuatro jinetes que narra el Apocalipsis galopando sin control por las feudos medievales.

"Una plaga camina hacia nosotros y la gente huyó de las ciudades llenas de miedo, sin embargo, la enfermedad se calmó y enseguida la muerte estaba por todos lados. Los hombres se odian entre sí, los padres abandonan a sus hijos enfermos, las esposas han quedado atrás, los esposos han sido enterrados. Varios se negaron a huir, pero los hogares pagaron con la muerte. Frailes y monjas tuvieron que cuidar de los pacientes. Monasterios y conventos pronto quedaron desiertos ya que también quedaron severamente afectados. Muchos querían confesar sus pecados y expresar su última voluntad, pero viviendo en el miedo no pudieron entenderlo. Sin embargo, las casas de los muertos quedaron abiertas con todas sus pertenencias de oro y joyas. Con los brazos abiertos, la muerte negra los estaba esperando... sólo quedaron cuerpos abandonados en las casas porque no hubo alguien quien les hiciera un funeral"

Con la imagen distorsionada de un hombre bajo una túnica negra y una máscara de gran pico como aquellas que se utilizaron en el siglo XVII para acercarse a la gente enferma por peste, observamos el video promocional de "Black death", el cual fue publicado en julio de 2016. En dicho trabajo visual podemos ver una amplia colección de imágenes sobre rituales satánicos, paganismo, orgías sexuales, brujas en las hogueras, escenas de guerra, asesinos seriales, cementerios y campos abandonados a la muerte, mientras la banda demuestra toda su fuerza enfundados en playeras con logotipos de los grupos que admiran cada uno de sus integrantes. 

Un riff de guitarra distorsionado y lento repta por el suelo. Tres golpes y el resto de los instrumentos siguen la melodía como si se tratara de una danse macabre. La tétrica introducción se resguarda en sus lúgubres golpes, pero de su eco surge un caballo desbocado de ritmo hipnótico que anuncia la llegada de la peste. El hombre busca huir de la infección, un escape a la muerte y una loca carrera contra la enfermedad. Un descompuesto solo de guitarra se escapa de la densidad creada por la banda, acordes mórbidos que se alejan de la comprensión en un sopor de fiebre y delirios sin control.


Este es tan sólo un ejemplo del abismal sonido de Pesta (el disco fue grabado, mezclado y masterizado por André Cabelo, guitarrista de Chakal) y las líricas de las cuales son capaces (algo que no es de extrañar si son escritas por un historiador como Anderson Vaca, bajista del grupo). La banda busca la más mínima oportunidad de tocar (ya han coincidido con Necro, por ejemplo), pero las grandes distancias de su natal Brasil les dificulta alternar con gente de su perfil como Son of a Witch (de Natal), Stone House on Fire (de Volta Redonda) o Ruínas de Sade (de Brusque). Sin embargo, la fuerza que están logrando crear las bandas de doom y stoner metal brasileñas sin duda los llevará a establecer una identidad en su país, misma que muy pronto los llevará a cruzar las fronteras.  Por lo pronto, nos quedamos disfrutando de las profundidades logradas en Bring out your dead mientras esperamos que en 2017 Pesta nos regala un poco más de su sabor doomy que nos gusta tanto de los sonidos pesados, distorsionados y aletargados.


lunes, 31 de octubre de 2016

Bretus : la noche de los muertos vivientes


En esta noche cualquier cosa puede ocurrir, el frío recorre por la espalda y una densa niebla cubre toda la vista alrededor. El profundo silencio es roto por un grave clamor que viene desde las criptas olvidadas, aquellas que en días como éstos vuelven a la memoria, regresan al recuerdo y despiertan de su pesado sueño para vagar por unos instantes en el mundo de los vivos. El umbral de la muerte está abierto y las almas en pena que en ella habitan aprovechan la obscuridad para buscar venganza y dolor. Fantasmas, demonios, monstruos y muertos vivientes se encuentran bajo el resguardo de la luna con la única intención de que no olvidemos que en aquel lado obscuro aguardan el instante en que dejemos de respirar...

Desde la antigua Catanzaro, pequeño puerto italiano donde el viento sopla eternamente, llegan cuatro amantes del horror y el misticismo al estilo del maestro H.P. Lovecraft quienes crearon una banda desde el año 2000 con la premisa de traer aquel mundo de tinieblas a nuestros oídos a través de su pasión por el doom de finales de los 70 y principios de los 80 creado por los dioses Black Sabbath,  Pentagram, Witchfinder General, y sobretodo, Saint Vitus. Nuestros tímpanos se encuentran con su The shadow over Innsmouth que nos sirve de soundtrack ideal para estas noches en que las ánimas regresan desde el olvido.


Bajo un proyecto original del guitarrista Ghenes, Bretus surgió desde la obscuridad de aquel hard rock que explotó las posibilidades abiertas por la acidez psicodélica y que terminó por definir el stoner americano, pero su esencia está indudablemente en la densidad del doom y los primeros instantes del heavy metal. Fue así que con el tiempo se unieron a la banda Azog en el bajo, Striges en la batería y en las voces a Marko Veraldi, mejor conocido como Zagarus.

Fue hasta 2010 que la banda publicó un EP homónimo por medio de MadDie Records, llamando la atención de los amantes del género hasta lograr la oportunudad de grabar su álbum debut en 2012 con Arx Prods y Bloodrock Record bajo el título de In Onrica. Una vez con las bases más firmes, y luego de publicar un disco split con sus compatriotas Black Capricorn, Bretus terminó de afinar su concepto sonoro para lograr en abril de 2015 la presentación de su The shadow over Innsmouth, segunda placa del grupo nuevamente con Bloodrock Records.


La segunda placa de Bretus está clavada en la lúgubre estética de H.P. Lovecraft, pero en ella también se alcanza a respirar el tufo del viejo cine de horror italiano conocido como "Giallo", en referencia al color amarillo de las cubiertas de las novelas policíacas publicadas en los años 30 en Italia y que dieron pauta a sus argumentos (algo parecido a la idea de Pulp fiction con las narraciones norteamericanas). Al igual como ocurrió en España con la obra de Jess Franco o los filmes de Serie B en Estados Unidos, directores como Mario Bava, Dario Argento y Lucio Fulci crearon una generación de películas en los años setentas donde el suspenso, el thriller, el terror y la muerte saturó las pantallas de los cinemas a través de producciones de bajo presupuesto que mostraron sangre, hermosas mujeres y seres de ultratumba.

Como una muestra de dicha influencia, compartimos el video de "The horrible hunt", el cual muestra una selección de imágenes tomadas de Paura nella città dei morti viventi (La ciudad de los muertos vivientes) dirigida en 1980 por Lucio Fulci y que fue protagonizada por Christopher George, Catriona MacColl y Carlo de Mejo. Su historia se desarrolla en la ciudad de Dunwich (la semejanza con El horror de Dunwich de Lovecraft es tan sólo una feliz coincidencia...), un lugar que dice la leyenda que se fundó sobre la antigua Salem, aquella que quemó brujas a finales del siglo XVII. Un sacerdote se ha suicidado y su muerte logra abrir las puertas del infierno, permitiendo así que los muertos regresen a la tierra. A través de una sesión de espiritismo, una chica descubre lo que ha ocurrido, pero cae desvanecida y es enterrada viva. Un periodista se interesa por el caso de su "extraña muerte" y termina desenterrando a la desafortunada mujer, misma que lanza una terrible sentencia: Si no se cierra el umbral del infierno antes del día de todos los santos (1° de noviembre), los muertos no descansarán en paz y mantendrán su venganza contra los vivos.


Con este telón de fondo, Bretus nos ofrece un poderoso tema de aletargado riff tan denso como el arrastrar un grillete amarrado a los tobillos, ritmo ansioso que termina en una loca carrera por salvar la vida. "The horrible hunt" viaja desde aquellos elementos que conformaron el doom hasta los primeros instantes del trash gracias a sus cambios de tiempo y al efecto sonoro logrado por la producción de los instrumentos quienes conforman un muro de sonido impenetrable. La voz de Zagarus se escucha como un estertor que sale desde las profundidades, aunque en algunos instantes termina acercándose a los tonos de Danzig en sus primeros discos tras la separación de los Misfits. Los moradores del averno encuentran refugio perfecto en los acordes obscuros llenos de sangre, dolor y muerte.
Bretus ha logrado con The shadow over Innsmouth una obra redonda de sonido uniforme y temas que muerden y no sueltan. El morbo nos atrapa y nos obliga a internarnos por los lúgubres pasajes que el disco crea, espacios que terminan explotando en persecuciones furiosas y ritmos venenosos. El sol se ha ocultado y el final de este día se acerca, así que esta noche tenemos la última oportunidad de acabar con la maldición y cerrar las puertas del infierno antes de que la muerte nos robe la vida para siempre...


viernes, 28 de octubre de 2016

Los Planeta Rojo : bailando con la muerte


Un pie presiona el pedal de fuzz y un feedback se escapa del amplificador para dejarse escuchar por las bocinas del local. Un riff asesino se entona hasta desencadenar una melodía hipnótica que sin duda podría levantar hasta a los propios cadáveres de sus tumbas. Acordes sucios que golpean en la cara directamente y un ritmo adictivo que embruja sin proponerlo. Tres chabones destruyen un popular antro de Morón, Argentina con su apocalíptico sonido y todo queda plasmado en un álbum para repetirlo una y otra vez.

 Aquí está Pánico en Detroit, el segundo material de Los Planeta Rojo, banda originaria de Merlo, suburbio del Gran Buenos Aires, Argentina. Proto punk bastante sucio que rompe con todos los cánones establecidos, pues en su propuesta se alcanzan a distinguir algunos instantes garage, stoner, doom y hasta sludge, logrando así sumergir las neuronas en un fuerte viaje sonoro de difícil retorno.


El grupo se formó en 2009 como un proyecto de guitarra y batería que giró por la capital argentina y su zona conurbada hasta 2014, año en que el baterista abandonó a la banda. Tras un pequeño receso, Los Planeta Rojo resurgieron con un nuevo integrante en las baquetas para grabar un primer EP; pero al cabo de unos meses el grupo se transformaría en un trío al incorporar un bajo eléctrico a la alineación con la cual capturarían una presentación que sería presentada como un segundo EP.

A través de la pequeña disquera OhuB Records, en 2015 publicaron su primer disco titulado de manera homónima conformado por siete estruendosos temas. Sin embargo, nuevamente la banda sufriría cambios en su formación, llegando un nuevo bajista con el que se mantiene la alineación hasta el día de hoy. Con una esencia nacida de los escenarios y con el poder que el grupo tiene con sus integrantes actuales, Los Planeta Rojo regresaron a los shows en vivo para afinar nuevos temas y retomar algunos que habían quedado en la historia de la banda.


Como banda subterránea y alternativa, Los Planeta Rojo se han unido a distintos colectivos independientes para realizar eventos y promover su proyecto sonoro. Fue así que por medio de Emisiones Subterráneas se presentaron en el pequeño local Detroit Club de Morón en el mes de mayo de 2016, mismo que fue grabado en video y capturado su sonido para se publicado en junio del mismo año nuevamente por OhuB Records en conjunto con South American Sludge Records, sello independiente creado por Sergio Ch. (ex- Los Natas y actual líder de Ararat y Soldati) que tiene por objetivo difundir aquellas bandas de estética fuerte y sólida que cantan en castellano de toda América Latina.

Pánico en Detroit es un material que logra captar la potencia sonora de Los Planeta Rojo en su medio natural, sin mediaciones ni frenos. Una vez rotas las cadenas que podría suponer un estudio de grabación, el escenario es tomado por asalto para quemarlo lentamente con la distorsión de los instrumentos eléctricos y la cavernaria percusión. Acordes primitivos que conforman temas sencillos que logran arrancar los pies de la tierra, líricas directas entonadas con voces abismales sin temor alguno y melodía que terminan obligando a mover el cuerpo a través de sus ritmos crudos.


Como muestra del monstruo sónico que son Los Planeta Rojo, aquí les va "Ella es muerte", tema ahogado en fuzz de ritmo maldito que embruja a todo aquel que se encuentre a su alcance. Es imposible no seguir su contagioso beat, mismo que ha sido acompañado por una bella mujer desnuda entre criptas empolvadas sacada de alguna vieja película de Serie B en el DVD realizado por Adri de Remedios Caducos para Emisiones Subterráneas. 


"Ella es ciega, ella es sorda, ella es muda, ella es fría y calculadora... y le gusta bailar en la obscuridad" 

Gracias a su sonido, Los Planeta Rojo han tenido la oportunidad de compartir escenario con gente como Los Viejos (México), Cardiel (Venezuela/México) y The Black Furs (Argentina), bandas que bien lograr fundir sus proyectos a través de guitarrazos que se deshacen en las bocinas y baterías tribales. A nosotros sólo nos queda romper cualquier prejuicio para dejar que las notas desgarradoras y los cantos abismales entren a nuestras neuronas hasta hundirnos en un golpe sonoro sin contemplaciones ni cuidados. Aquí está la oda para la Muerte, aquella que nos pierde y se adueña de todo gracias a su misterio, su belleza y su frialdad... 


miércoles, 26 de octubre de 2016

Snowy Dunes : arena y psicodelia desde Suecia


La ilustración de un medio rostro de frondosa cabellera nos arranca la atención, un dibujo de memoria psicodélica que nos hace recordar el poster promocional de la películaThe Doors dirigida por Oliver Stone. Sin embargo, la mirada se afina y descubrimos que esta es la portada del álbum debut de una banda sueca que se hace llamar Snowy Dunes, irónico juego de palabras que delata lo que en su interior podemos escuchar. 

La aguja se postra sobre el vinil para dejar escapar densos acordes de blues psicodélico y análogo, ritmos acompasados que se llenan de acidez, fuzz y arena en una conjunción perfecta, adictiva y delirante. Efectivamente se puede escuchar algunos trazos de The Doors, pero también se puede saborear la densidad del Black Sabbath y el sentimiento del Led Zeppelin. Pero no todo queda en referencias hacia el pasado, pues aquel sonido vintage de sus compatriotas Graveyard, la clavada psicodelia de los californianos Mondo Drag y la potencia de los británicos Orange Goblin tienen su espacio propio en esta banda de Estocolmo.


Snowy Dunes es un banda formada en junio de 2013 por Christoffer Kingstendt en la guitarra, Stefan Jakobsson en la batería y Carl Oredson en el bajo, quienes tras algunos meses de ensayar y crear canciones propias por medio del jamming, reclutaron al vocalista Niklas Eisen, un verdadero amante del blues. Una vez establecidos como cuarteto, el grupo terminó de afinar sus temas hasta que tuvieron un repertorio suficiente para presentarse en vivo. 

Luego de una presentación en Estocolmo de la banda norteamericana de stoner y hard psych Dead Meadow, Christoffer tuvo la oportunidad de conocer al bajista Steve Kille y presentarle su proyecto. Luego de siete meses, Kille se contactó con Snowy Dunes para ofrecerles su estudio en Joshua Tree, California para grabar y producir su primer disco. Si el concepto musical de la banda estaba ya definido, las arenas del desierto terminarían de dirigir sus líricas mientras la mano de un experimentado músico de la escena americana los orientaría hacia el camino del sentimiento, la improvisación y la calidad interpretativa.


A través del pequeño sello Xemu Records, en mayo de 2015 se publicó el álbum debut de Snowy Dunes, placa con nueve temas que pasean por la sensibilidad del blues, la ensoñación ácida de la psicodelia y la explosión sonora del rock desértico, todo condensado en el poder de la live session y el jamming que Steve Kille pudo capturar en el estudio al tener al grupo en un mismo espacio y con escasos efectos de sonido. Un tiempo después, Rock Freak's Records y Kozmik Artifactz reeditarían el disco, lo que ayudaría mucho a la difusión del material más allá de Suecia. 

Sin lugar a dudas, la ilustración que sirve de portada para el disco ha logrado cautivar al ojo y tentar al oído. Robin Gnista nos muestra una misteriosa silueta femenina en un bosque encantado mientras todo se funde en juegos visuales de referencia lisérgica. Su obra resulta ideal para la propuesta musical de Snowy Dunes, pero que también nos hace entender las razones por las cuales este artista ha trabajado en las portadas de gente como Vidunder y Horisont.


Fijamos nuestra atención en "Desert cold", quizá el tema que mejor nos sirve como muestra de la idea conceptual de Snowy Dunes y el impacto del desierto californiano en la banda sueca. Un hard bues explota en las bocinas sin compasión, acordes directos que golpean los tímpanos que sirven tan sólo de bienvenida a una aletargada melodía de armónica y sentida voz. La intensidad sube al llegar a su insistente coro que transforma la guitarra limpia en un ahogado wah de acidez indiscutible. Sin embargo, una densa nube de sopor se postra sobre nosotros gracias al poder de la improvisación que tiene la banda, un viaje cósmico por las heladas y estrelladas noches desérticas que logra hacernos despegar los pies de la arena para fundirnos con el universo. 

"Desert cold" a través de la página de Bandcamp de Snowy Dunes: 

Sin embargo, un año antes de la publicación del disco, Snowy Dunes había realizado un video para "Desert cold" realizado por Amanda Ljung. En este trabajo visual se puede observar al grupo bajo su imagen vintage mientras se desarrolla entre las dunas cercanas al mar una historia de soledad, ilusión y muerte. Esta versión del tema es una hecha por la banda antes de la definitiva trabajada con Steve Kille, misma que es más corta y sin la misma intensidad sonora que la quedó plasmada en el disco.

Gracias a este disco, el cuarteto sueco ha tenido la oportunidad de alternar con bandas como los canadienses Black Mountain, los alemanes Galactic Superlords y, obviamente, con Dead Meadow. Pero no es todo, ya que Snowy Dunes fue invitado a participar en el reconocido evento alemán Freak Valley Festival de 2016 junto con grupos establecidos como Spiders, Baby Woodrose, Graveyard, Lonely Kamel, Spidergawd, Black Rainbows y Orange Goblin, lo que nos habla de la calidad del grupo en vivo y del futuro que tienen al frente. Para nuestra fortuna, el grupo ya se encuentra en el proceso de composición de lo que será su próximo disco, aunque todavía no tienen claro si será grabado nuevamente con Steve Kille o buscarán otras opciones en su natal Suecia. Por lo pronto, sintonizamos nuestra memoria para recordar un disco de momentos extraordinarios que logran recuperar la esencia del rock directo y la ensoñación de la vieja psicodelia y el blues pesado.