La mirada sube al cielo y una mórbida gaviota nos invita a volar junto con ella. Una vez sobre sus alas, el ave surcando sobre profundos paisajes sonoros y abismos ahogados en temor y obscuridad. Su irritante canto se convierte en un ruido distorsionado que funde los tímpanos a través de fuertes escenas que sólo aquella línea imaginaria bautizada por los hombre del sur como Trópico de Capricornio puede inspirar. Su vuelo se convierte en electricidad que devora todo a su paso, y como si se tratara de un ácido baile sobre notas agresivas, termina clavando su pico sobre la piel hasta arrancar los sentidos...
Hace unos días nos enteramos que los brasileños de Tropical Doom, aquella gaviota de agresivos sonidos. están en los estudios de grabación construyendo su siguiente material; así que para preparar el terreno con este pretexto ideal, hemos decidido compartirlos con aquellos que no han tenido la suerte de escucharlos y repasar su breve historia en unas cuantas líneas con la intención de saber qué podemos esperar sobre ellos en los próximos meses.
En la industrial Curitiba, capital del estado brasileño de Paraná, se juntaron cuatro chicos con la intención de formar una banda de sonidos pesados y distorsionados con base en el stoner, ampliando el rango de su estilo desde el hard rock hasta el doom metal. Como si el mundo se fuera a terminar al día siguiente, los jóvenes se reunieron inmediatamente en el pequeño estudio que tenía uno de ellos para definir su estilo y comenzar a componer material propio.
Esta "condena tropical" se integró por cuatro compañeros de la universidad, que sin miramientos ni tiempo qué perder, tomaron los instrumentos para soltar la imaginación y su deseo por hacer un heavy doom de sabores propios. Joao Farah en el bajo y vocales, Rodrigo Kohntopp y Sergio Sone en las guitarras eléctricas y Pedro Valente en la batería le dieron cuerpo a una pesada bestia voladora hambrienta por oídos ansiosos por propuestas frescas y llenas de coraje.
Fue así que en marzo de 2015, Tropical Doom publicó de manera independiente su álbum debut, disco de ocho temas cargados de furia, coraje y muerte como resultado de una paranoia que llega hasta la locura, misma que es provocada por la obscuridad que tiene todo lo que nos rodea como del propio hombre y sus demonios internos. Es así como podemos escuchar cosas tan desérticas como "Down in Peña" hasta la densidad aletargada de "Jellyfish death" y sin olvidar la intensidad melódica de "Date murder" con su mágica introducción inspirada en suaves figuras de jazz.
Exactamente un año después, la banda brasileña presentó su Mangue, disco compuesto tan sólo por cinco canciones que muestran una mayor integración entre los miembros del grupo y una maduración en las composiciones. Este material nos muestra la vena más proto-doom y ácida de los de Curitiba con "Far sight" o el inicio de "Roadkill meal", aunque la sorpresa llega cuando escuchamos la facilidad que tiene la banda para pasar de un lento rasgueo muy doomy hacia figuras agresivas herederas del stoner metal.
Para darnos una idea de lo que es el concepto sonoro de Tropical Doom, compartimos "Red light bandit", tema del primer disco que desde sus primeros segundos nos infecta con su riff hiriente lleno de intención. Los cambios melódicos que se van desarrollando durante sus cinco minutos y medio nos dan cuenta de lo que es capaz la banda, ritmos que fácilmente llegan a puntos de encuentro y transforman la canción de manera natural. Las guitarras marcan la figura principal mientras el bajo se queda al centro creando el soporte para el tema, la batería marca el tiempo con ritmo entrecortado y la grave voz de Farah se levanta sobre el muro de sonido para entonar un asesino canto sobre odio, sangre y muerte.
A falta de un video promocional de la banda, hemos decidido tomar como muestra visual de lo que hace Tropical Doom un extracto de su presentación en vivo grabada el 09 de agosto de 2016 para Studio Tenda, un canal de YouTube con un programa semanal que tiene el objetivo de compartir la escena underground del Brasil. Gracias a dichas imágenes podemos comprobar el poder de la banda y su calidad interpretativa, ambas muy cercanas a lo que se escucha en el álbum. Las guitarras de Rodrigo y Sergio desgarran las bocinas mientras las cuerdas vocales de Farah hacen vibrar la tierra junto con su bajeo. La batería golpea hasta obligar al corazón a seguir su endemoniado ritmo mientras la distorsión del fuzz cimbra la escena.
"La bufanda está puesta, luz roja viene por ti hasta tu gran casa. Robando más que tus pertenencias, tomaré tu alma porque soy tu sueño más obscuro. De alguna manera deseo que entiendas mi desgracia ya que cargo con seis muertes, así que no me jodas, estoy lleno de odio. Rompo la cerradura y empujo la puerta, estoy buscando mi siguiente víctima. Observo tu miedo mientras los tiempos obscuros se acercan. No hay nada que que puedas hacer para salvar tu alma de esta miseria. De alguna manera entenderás que tú alimentas mi apetito de un dolor sin fin, así que nos vemos en el infierno esta noche... Las balas se deslizan a través de tus rodillas, de tu pecho, de tu cabeza y tu cuello. Observo al suelo y hay sangre por todos lados. Tu muerte me da vida hasta sentirme sano. Aquí no hay compasión, me perteneces y tu fe no te salvará de tu destino lleno de sufrimiento."
Gracias al poder de las diferentes plataformas electrónicas y el poder ilimitado de las redes, Tropical Doom ha llegado a nuestros oídos. Muy pronto tendremos nuevo material de los brasileños, así que habrá que esperar un poco para que esta sangrienta gaviota levante el vuelo y nos regale una nueva mirada a su obscuro y desgarrador abismo...
Quizá lo más importante en esta vida no sea comenzar, sino mantenerse en el camino y luchar contra todas las adversidades para mantener los distintos proyectos con la intención de alcanzar las metas trazadas. La constancia demuestra tenacidad, compromiso y trabajo, pero sobre todas las cosas, pasión por lo que se hace. No importan los sacrificios ni los grandes esfuerzos, ya que la recompensa final será más gratificante que cualquier cosa...
Hoy hace dos años comenzamos esta aventura llamada Earthquaker, un pequeño blog escrito por un amante del rock empeñado a compartir con sus amigos aquellas bandas que lo hacían vibrar, aquellas canciones que lo hacían llevar el ritmo con los pies, aquellos discos que giraban una y otra vez sobre su eje hasta que cada nota era tatuada en la memoria. Lo que un día fue un simple ejercicio de escritura se ha convertido en un circo de tres pistas que no para de crecer, un monstruo de diversos tentáculos que se extiende sin freno y un lugar de encuentro para aquellos que tenemos en la música pesada y distorsionada nuestro deseo por despertar cada mañana.
Mantener activo un blog durante dos años no ha sido cosa sencilla, así que hemos tenido que recurrir a otras plataformas y redes sociales para alimentar a este demonio lírico. Facebook siempre ha sido un fuerte aliado con el que hemos logrado llegar hasta rincones insospechados, pero durante este segundo año de vida de Earthquaker nos dedicamos a fortalecer Spotify con diversos playlist que atestiguan lo publicado en el blog mes tras mes, además de permitir la creación vínculos temáticos dentro de la propia página más allá de las letras...
Abril de 2016 (link)
Mayo de 2016 (link)
Junio de 2016 (link)
Julio de 2016 (link)
Agosto de 2016 (link)
Octubre de 2016 (link)
Noviembre de 2016 (link)
Diciembre de 2016 (link)
Enero de 2017 (link)
Febrero de 2017 (link)
Marzo de 2017 (link)
Mujeres en Earthquaker (link)
Sin embargo, Earthquaker buscó nuevos mecanismos de difusión en este año, encontrando en Twitter otra vía de comunicación reducida a 150 caracteres y una sola imagen. Sumando todos los medios que utiliza este proyecto, publicamos un total de 152 entradas o textos y logramos pasar de 5,600 visitas durante el primer año (algo que habíamos calificado de un logro en nuestro primer aniversario reseña-review) a 31,500 visitas durante nuestro segundo periodo de vida, logrando alcanzar un total desde su creación de más de 37,000 !!!
Ilustración realizada por Maarten Donder
¿Cómo puedo aparecer en Earthquaker?
En repetidas ocasiones nos ha preguntado por qué no se habla mal de las bandas que aparecen en la página, y la razón a ésto es muy sencilla... El único filtro para aparecer entre las líneas de Earthquaker es que nos guste la propuesta musical de la banda. No importa el idioma y no importa el país, lo único que interesa es que la música valga la pena para ser compartida con los amigos. Si ya es dificil conseguir la atención de las personas para que le den un vistazo a lo escrito y den click en el video como para perder el tiempo quejando sobre algo que no gusta y no convence.
Como escritor dentro de Earthquaker sólo puedo confesar que los audífonos no dejar de escupir ruido ni un sólo segundo, que cualquier recomendación es escuchada detenidamente y, una vez que algo atrapa la atención, es masticada una y otra vez para descifrar su sentido hasta valorar si requiere ser publicada en este pequeño espacio que revela hasta doce entradas al mes.
Quizá una de las pocas reglas de este blog (ojalá las hayan podido descubrir) es que la música sobre la que escribimos se encuentre dentro de los límites de hard rock, desde psicodelia hasta el doom y desde el progresivo hasta el stoner, siempre con la intención de romper las cadenas de los géneros y permitir que cada proyecto compartido hable por sí mismo.
Asimismo, intentamos dar variedad sobre las nacionalidades de las propuestas publicadas, aunque no es un secreto que tenemos algunos países que no para ni un segundo de ofrecernos algo nuevo como Estados Unidos, Suecia, Alemania o Argentina. Es por eso que nos hemos dado a la tarea de rascar en los lugares más sorprendentes donde uno no podría esperar algún indicio, como nos ocurrió con The Ringo Jets de Turquía, Electric Lady de China, BandX y Nothern Revival de Serbia, No Man's Valley y Desert Colossus de Países Bajos, The Bonnevilles de Irlanda del Norte o los indo-noruegos de Spiral Shades, sin olvidar a los suizos The Dues, Those Furious Flames y Hey Satan.
Gracias amigos!!
Sin embargo, gracias a esta tenaz forma de trabajo nos ha llevado a tender puentes de comunicación con las bandas que hemos publicado, teniendo la oportunidad de esta manera para expresarles nuestra admiración directamente y, en algunos casos, platicar sobre otras bandas, la situación de las escenas locales y hasta de próximos proyectos. Es así como hemos hecho grandes amistades dentro de las redes virtuales como Mumu Bertholuzzi de El Negro, Paulo Vitor Machado de Ruínas de Sade, Pedro Salvador de Necro, Luan Rodrigues y Gilderland Holanda de The Red Boots, Samuel y Mauro Fontoura de Muñoz, Germán Aragón y Cristian Montero de Tierra Tribal, Robert Parker de Salem's Bend o Woogie Maggard de Desert Suns.
Por si esto fuera poco, logramos establecer un vínculo de difusión y compañerismo con dos disqueras: con la austriaca StoneFree Records y, de manera espectacular, con la argentina South American Sluge Records, una hermandad hecha a través de la figura del mítico guitarrista de Los Natas Sergio Chotsourian, quien junto con Felix Bunge y Juan Vázquez, se ha logrado presentar en nuestras páginas a grandes proyectos musicales y hacer buenos amigos como Angel Rex Rizzo de Manthrass, Max Jones de Pulpo Negro y Mil Tormentas, Gabriel Ravera de Mephistofeles, Fernando Valeria de Comeculebras, Tomás Vilche de Los Bluyines y ex-Patrulla Espacial, Mariano Bertolazzi y Javo Romani de Viaje a Ixtlán, además de Lucas Barrue y el propio Juan Vázquez de Picaporters.
En este segundo año de vida de Earthquaker tuvimos un acercamiento mayor con nuestra propia escena, lo que nos permitió mostrar al mundo el trabajo hecho en México por bandas como Apolo, The Old Red Wines, Black Overdrive, Johnny Nasty Boots y The Risin' Sun; pero lo más importante, fue construir una genial amistad musical con grandes músicos como Miguel Vázquez Rescalvo de Pirámide, Jhon Medrano de The Wizard, Themo Alonso de Death Plays Guitar y José Maldonado de 3 Wheeler Band (con quien tuvimos una entrevista exclusiva para promocionar su último disco Space Tribe).
Unos de los pilares fundamentales para escribir sobre música es ser músico, no importa si amateur o profesional, pero sí un intérprete que se ha parado sobre los escenarios y ha tronado uno que otro amplificador. Es por eso que como un agradecimiento a todos los que en algún momento han compartido guitarrazos con quien escribe estas líneas, además de sentirme un poco dentro del esfuerzo que todos las bandas han tenido que vivir en sus inicios, comparto un poco de música propia...
Amnesiac nació como un proyecto entre amigos que coincidieron en sus estudios de Comunicación en la FES Acatlán de la UNAM. Atlet en la guitarra, John en la batería y Ariel en las vocales se empezaron a reunir periódicamente para formar una banda de covers donde pudieran hacer versiones a sus bandas favoritas como Tool, Pink Floyd, Black Sabbath o Rage Against the Machine. Ahí fue donde fui invitado como bajista, estableciendo el proyecto hasta sumar al repertorio Queens of the Stone Age, Fu Manchu y Wolfmother. Sin embargo, un día surgió la inquietud de hacer algo propio que pudiera incluir parte de las influencias, y tras varios meses de trabajo sin constancia y pocos logros, terminamos este pequeño intento por construir música original.
"Follow the sheep" sólo fue interpretada dos veces ante los amigos y conocidos, pero dentro del experimento y la tentativa por hacer música propia, Amnesiac añadió un trabajo visual basado en una bizarra película llamada Black sheep con la intención de crear una atmósfera propicia al sonido creado por la banda. Desgraciadamente, todo quedó varado en ese pedazo del tiempo del que sólo queda el recuerdo y el deseo por intentarlo una vez más...
¿Qué es lo que sigue en los planes de Earthquaker?
Con tan sólo dos años, este proyecto ha cumplido varios sueños y ha creado nuevas metas. Aunque no todo ha sido tan sencillo y en más de una vez han existido inconvenientes, Earthquaker ha logrado establecer su nombre como un referente obligado para saber sobre el rock pesado y distorsionado dentro del idioma español. Dentro de los nuevos proyectos, tan sólo podemos adelantarles que muy pronto se publicarán entrevistas con las bandas e integrantes de las mismas, buscaremos complementar nuestro trabajo escrito con algunos proyectos visuales presentados a través del canal de YouTube, entre otras ideas.
Sólo nos queda agradecer a todos los que se dan la oportunidad y el tiempo de leer estas líneas, por lo que prometemos que ésto seguirá adelante... Rock y letras para todos!!!
Luego de dominar distintas tierras, es necesario establecerse para realizar nuevos descubrimientos, pero quizá la seguridad y el confort de lo alcanzado se pueden convertir en un lastre, un grillete que frena el avance y la aventura. El conquistador, el guerrero y el artista llegan al límite de lo conocido hasta que pierden su empuje por no arriesgar lo obtenido, pero aquellos que siguen su andanza, se convierten en soñadores que dan un salto hacia el abismo en un ejercicio de búsqueda, locura y plena libertad.
Tras presentar en mayo de 2015 su crudo álbum debut Ride the wilderness (reseña-review), la banda originaria de Conpenhagen Demon Head comenzó a trabajar en nuevas ideas con la intención de crear un nuevo disco, un material que recogiera las experiencias del grupo sobre los escenarios de Escandinavia y terminara por definir sus conceptos sonoros. Fue así que trasladaron una vieja consola Neotek hasta una casa de campo en Heather Hills (su cuartel de operaciones al norte de la gran isla de Zelanda, en Dinamarca) para experimentar con sus posibilidades técnicas y poner en práctica algunos trucos obtenidos en antiguas revistas, en olvidadas entrevistas y uno que otro chisme de pasillo y recomendación hecha por bandas, técnicos de estudio y amigos.
Tras diversas pruebas de sonido y juegos acústicos, la banda se encerró durante 10 días del duro invierno nórdico para grabar varios temas en cintas magnéticas de carrete abierto. Ya con el material terminado, se envió a mezcla y masterización con Lasse de los Ballade Studios, un productor muy cercano a la escena del metal y el hardcore que terminó colocándole su sello personal a lo pensado originalmente por Demon Head.
Así es como se publicará el próximo 7 de abril el segundo disco de la banda bajo el título de Thunder on the fields, nombre que busca hacer un ambivalente juego conceptual: el relámpago que amenaza en el horizonte y la promesa que ilumina sobre el obscuro ambiente. Sin ser un álbum conceptual, este disco habla sobre diversas escenas o sentencias de obscuras épocas pasadas que fueron reflexionadas entre sueños y pesadillas hasta que encontraron un significado lírico o sentimental. Acorde a este misterioso ambiente, un fotografía de un cabra fuera de foco tomada por un miembro de la banda terminó convirtiéndose en la imagen ideal para la portada del disco con la intención de generar esa incertidumbre que se escucha bajo su idea sonora.
Luego de escuchar "Gallow´s omen" y "Hic svnt dracones", los dos sencillos que han sido lanzados durante los primeros meses de 2017 como presentación al Thunder on the fields, podemos encontrar una serie de letras misteriosas y profanas que versan sobre el amor pasional, la lucha por la libertad, el presentimiento, las creencias y el miedo a la muerte dentro de un denso y distorsionado marco sonoro que recuerda al hard rock y al primer doom setentero de Black Sabbath, Pentagram y Witchfinder General, mezclado con el sonido análogo de Uncle Acid and the deadbeats y la agresividad del punk y el NWOBHM.
Este concepto sonoro ya había sido alcanzado por Demon Head en su primer disco, pero para este nuevo material la banda se metió casi por completo en la parte técnica de la grabación con la intención de mantener el sonido natural del grupo que se perdió en Ride the wilderness: la batería de Jeppe Wittus se escucha con mayor presencia gracias al gran trabajo acústico sin retoque digital, el bajo de Mikkel Fuglsang logra tener cuerpo al centro de la mezcla final mientras las guitarras de Thor Gjerluff Nielsen y Birk Gjerlufsen Nielsen mantienen su distorsión sin arañar las bocinas como ocurrió en la entrega anterior, y por si fuera poco, la peculiar voz de Marcus Ferreira Larsen fue grabada con aquella vieja técnica de doblaje al estilo de Ozzy Osbourne, pero con su cercano color al Danzig de su época con Misfits y sus primeros discos como solista, logra crear una tétrica entonación ideal para la mórbida neblina que envuelve al disco.
Para darnos una idea más cercana a lo que se escuchará en Thunder on the fields, tomamos como punto de partida a "Hic svnt dracones", tema que recuerda la vieja inscripción que se colocaba en los mapas y las cartas territoriales para hacer referencia a los misterios que rodeaban los lugares inexplorados o desconocidos según el imaginario medieval que rezaba aquí hay dragones. Las guitarras entran directas con un rasgueo que hechiza al incauto con su agresividad, ritmo adictivo que atrapa la atención hasta hacernos caer en sus redes. Una vez embelesados con la melodía, el tema gira 180 grados para convertirse un aletargado arrullo que nos envuelve lentamente hasta sumergirnos en un abismo llenos de temores, pesadillas y secretos que logra ser iluminado por la fuerza eléctrica de una densa tormenta de acordes desgarradores que cae del cielo en un intento por hacernos despertar del sopor y la ensoñación.
A finales de febrero de 2017, Demon Head lanzó el video promocional de "Hic svnt dracones" en su canal de videos de You Tube, un trabajo visual que inicia con manto de la noche y el tenue brillo de la luna. Como si de un grupo forajido de motociclistas se tratara, la banda se lanza a la aventura para descubrir los caminos perdidos, mientras observamos la vida del grupo entre el cuarto de ensayo y las presentaciones. Un extraño personaje con una enorme máscara de ave sobre su cabeza nos hace recordar a la mascota de los ingleses Admiral Sir Cloudesley Shovell, pero para el caso de los daneses todo queda en un extraño simbolismo de misterio y libertad.
Mientras esperamos unas cuantas horas para devorar entero el Thunder on the fields, desmenuzamos las dos probadas adelantadas hasta saborear el denso sonido que ha alcanzado Demon Head a fuerza de buscar y no darse por vencidos ante los elogios de su placa anterior. Sin embargo, ellos mismos han adelantado que no todavía no están plenamente satisfechos, así que saldrán de gira por las tierras nórdicas, Europa central, Inglaterra e Irlanda para terminar de construir su ruido propio, y más pronto de lo que podamos imagina, componer los nuevos temas que formarían parte de su siguiente material...
Las estrellas se han alineado para mostrarnos las enseñanzas del cráneo cósmico. El cuerpo ha recibido la ondas sonoras que llegan del espacio exterior y la mente se ha dedicado a descifrarlas hasta descubrir su mensaje. El poder de los astros descargan su energía sobre los hombres que los contemplan, pero es necesario un mediador para que nos devele su misterio. Aquí está el nuevo culto que une la música y el universo, un hermoso regalo para el hombre que se convierte en arte y religión.
Luego de ser el bajista del ácido monstruo stoner llamado Mammothwing, Bill Fisher tomó la guitarra eléctrica para formar parte de un ambicioso proyecto bicéfalo: fundar un movimiento religioso que buscara liberar a la humanidad de las posesiones materiales para unificar a todos los seres vivos es un todo cósmico y crear a una banda que fusionara aquellos sonidos que definieron los años setentas: el rock progresivo, la psicodelia y el pop. Así es como nació Church of the Cosmic Skull.
Desde el punto de vista conceptual, el proyecto de Bill Fisher estaría basado completamente en el número siete gracias a su valor mágico y su carácter místico (recordemos los planetas de la astronomía clásica, los chakras hindúes, los pecados capitales, los días de la semana o los colores del arco iris). Bajo la estrella de siete puntas, encontramos el símbolo de la integración que resultaría ideal para la banda: siete integrantes, siete objetivos o preceptos ideológicos y siete temas incluidos en el disco debut.
Refugiado en Nottingham, Inglaterra, Bill Fisher integró a su grupo con diferentes músicos de distintas bandas con la intención de lograr un equilibrio perfecto entre la instrumentación y los juegos corales: Michael Wetherburn en el órgano Hammond y teclados (Hellset Orchestra, Ulysses Storm), Amy Nicholson en el violonchelo eléctrico (Hellset Orchestra, Polymath) Caroline Cawley (Dystopian Future Movies) y Jo Joyce en las voces, Loz Stone en la batería (Iron Swan, Rescued by Wolves) y Sam Lloyd en el bajo (You slut!, Pilgrim Fathers).
Ya con la banda conformada, Fisher estableció un listado de siete pautas conceptuales que servirían de lineamientos a seguir por la agrupación como por sus seguidores: 1) reconocer la la naturales alucinatoria de la realidad, 2) investigar todos los aspectos de la realidad alucinatoria, 3) recibir todos los fenómenos con ecuanimidad, 4) celebrar y defender la libertad del arte, la ciencia y el pensamiento, 5) conocer los misterios con misericordia y determinación, 6) hacer lo que se quiera con amor en el corazón, y 7) mantener el enfoque sobre la unidad de todos los seres vivos.
En septiembre de 2016 fue publicado a través de Bilocation Records y Kozmik Artifactz el primer disco de Church of the Cosmic Skull bajo el sugerente nombre de IsSatan real?. En los 38 minutos que dura el material podemos escuchar una especie de ópera rock donde el misticismo de las líricas se mezcla con emotividad de la interpretación instrumental, pero lo que de manera irremediable llama a atención al gusto auditivo son las armonías vocales logradas por el grupo en un franco tributo a Queen.
Desde el punto de vista musical, IsSatan real? es un disco que juega con los recursos estilísticos de Mahavishnu Orchestra y su jazz progresivo, las líneas melódicas de Led Zeppelin, Deep Purple y Thin Lizzy, además de las estructuras sonoras cercanas a la teatralidad de Meat Loaf. A pesar de estar referencias hacia al pasado, Church of the Cosmic Skull logra crear puntos de encuentro con los conceptos sonoros actuales de gente como Black Mountain, Ghost y Uncle Acid & the deadbeats; lo que nos hace entender los distintos momentos del disco, desde las orgiásticas alabanzas de "Mountain heart" hasta la tétrica y dommy "Black slug", pasando por el paisaje folk de "Answers in your soul".
Quizá en momento cumbre del primer disco de Church of the Cosmic Skull sea "Movements in the sky", tema que valora cada uno de los elementos que conforman a la banda. Todo inicia con el arpegio de una temblorosa guitarra que obtiene confianza al entrar un atmosférico teclado. Una vez marcada la línea armónica de la pareja, las voces entonan una oda sobre el milagro estelar y los mensajes que el cosmos ofrece a todos los seres. El bajo eléctrico y el violenchelo eléctrico nos regalan la fuerza y la intención que requiere la melodía hasta construir el clímax del estribillo, mismo que bautiza a la canción y penetra en nuestra mente para no dejarlo de cantar una y otra vez.
"Escucha a las estrellas hablado en metáfora, así arriba como abajo. Observa al hombre buscando un semáforo que alimente su mente. Escucha a tu alma anhelando algo qué encontrar a través de los bosques. Siente a la luna jalando la marea, así arriba como abajo. Observa al sol cegando para que apartes la vista de la señal que nos muestra. Escucha al hombre hablando tan alto que yo no puedo escuchar nada más. Movimientos en el cielo que nos cambian a tí y a mí, movimientos en el cielo que cambian mi mente..."
La blanca congregación está de gira por Europa en estos momentos, llevando su mensaje estelar a los escenarios que han permitido que el ritual del heptagrama se realice. La luz que ilumina al manto estelar nos es compartida a través de himnos litúrgicos que ponen en duda las cosas la simple dicotomía entre el bien y el mal, regresando la mirada a los astros y al interior de cada ser. La música alimenta el alma mientras el anuncio astral es comunicado a los hombres, esperando a su vez que éstos lo interioricen, lo vivan y lo gocen...
Varias bandas del universo rockero que han sucumbido por la invasión vintage están preparando nuevos materiales con los cuales puedan refrendar lo logrado con sus discos debut, estableciendo al mismo tiempo un estilo propio. Durante el último mes, la banda alemana Travelin Jack se ha encerrado en los Big Snuff Studios para grabar su segundo disco, así que esto nos da un excelente pretexto para escribir sobre ellos y compartirlos con aquellos que todavía no han tenido la suerte y el gusto de escucharlos.
Travelin Jack nació en Berlín a partir de la búsqueda de cuatro chicos enamorados de la moda glam setentera al puro estilo de David Bowie, T. Rex y Slide, pero con el deseo de hacer un rock más crudo cercano al sonido de AC DC de la época de Bon Scott, el UFO de sus primeros discos y el estilo agresivo que dió origen al NWOBHM. Entre plumas, diamantinas y rostros pintados se creó la imagen de la banda. Entre riffs afilados de guitarras Gibson, ritmos adictivos y voces forzadas se creó el estilo musical de la banda.
Lo primero que conocimos de estos alemanes fue Madness, energético single lanzado en agosto de 2014 que sirvió como una declaración de intenciones. Un acorde seco abre el telón y da pie a la marcada figura de guitarra interpretada por Flo "The Fly" Kramer que es seguida por el resto de los instrumentos: el implacable bajo de Steve Burner y la marcada batería de Montgomery Shell. Sin embargo, cuando escuchamos la voz cantante caemos rendidos en las redes de la banda, pues la rasgadas cuerdas vocales de Alia Spaceface nos enganchan inmediatamente para no soltarnos un solo segundo. Aun si lo anterior no ha logrado atraparnos, el infecciosos estribillo nos obliga a levantar el puño y cantar a todo pulmón in the middle of the night!!!
Aunque fácilmente podríamos encasillar a la banda en aquellos sonidos glam que sirvieron de base al naciente punk, Travelin Jack le da vuelta a la moneda en su mismo primer sencillo al bajar totalmente la velocidad al llegar a su puente musical para regalarnos un hard blues con un sentido solo de guitarra. Tras unos cuantos compases, todo regresa a la acelerada normalidad para terminar de explotar la canción... sin duda un single ideal!!
Gracias a esta bomba contenida en cinco rabiosos segundo, Travelin Jack logró grabar su álbum debut con el reconocido productor Richard Behrens, ex-bajista de Samsara Blues Experiment y Heat, quien había trabajado con las reconocidas bandas germanas Kadavar y Wucan. Fue así que junto a Madness se crearon siete temas más para conformar el New world, disco que se publicó en septiembre de 2015 a través de This Charming Man Records.
Las distintas críticas al disco acercaron al grupo con el estilo directo de los suecos Spiders, con quien tuvieron la oportunidad de ser su banda de soporte; pero además fueron comparados con el contemporáneo The transcendence de Honeymoon Disease publicado unos meses después. Sin embargo, New world brilla con luz propia, ya que el disco de los alemanes tiene un sonido más sucio, más crudo y más salvaje. La incontenible voz de Spaceface logra transportarnos al espacio exterior mientras las melodías nos infectan hasta la adicción, pero el éxito del disco esté (quizá) en lo variado del material, logrando que el grupo pueda ofrecer un variado espectáculo musical más allá del cliché visual que podría encasillarlos y, en un caso extremo, ahuyentar a los buscadores de tesoros musicales.
El amplio espectro sonoro del New world nos demuestra la gran calidad de Travelin Jack, ya que va desde las explosiones proto-punk del single "Madness" y "Heavy chain" hasta las heavy metaleras "Steely sun" y "Home sweet home", sin dejar de resaltar la blusera "Child of misery", maravillosos tema de ritmo aletargado que nos lleva al recuerdo de algunos instantes del primer disco de los Blues Pills. Quizá en un intento de romper con la cadena glitter autoimpuesta por la banda, el arte de Eugenia Loli para la portada del disco logra transportarnos a otro planeta conceptual a través de las rosas reflejadas en un casco espacial, quedando muy lejos de las estolas de plumas y las brillantinas.
Las explosivas presentaciones de Travelin Jack los llevó a compartir escenario con bandas como Mountain Witch, Baby Woodrose, All Them Witches y The Golden Grass, además de participar en algunos de los más importantes festivales del género como el DunaJam, el Junkyard Openair y el Stoned from the Underground. Zapatos de plataforma, brazos completamente tatuados y largas cabelleras... un espectáculo garantizado sobre los escenarios que son complementados por la belleza cósmica de Alia y la gran capacidad interpretativa de la banda comprobada con las figuras de twin guitars y el alto volumen que truena las bocinas...
Travelin Jack se ha ganado su lugar a fuerza de buena música y explosivas presentaciones, así que ahora es el momento de dar el siguiente paso. Muy pronto tendremos en nuestro oídos el próximo álbum de la banda, así que para hacer más corta la espera, recordemos el gran disco que es New world y gocemos de su búsqueda por hacer renacer el glitter y aderezarlo con otros ritmos para crear un estilo único. Atentos a Berlín en los próximos meses...
La noche ha ganado la batalla contra el día para darle la oportunidad a los seres que se ocultan en ella para salir de sus guaridas, extraños sonidos comienzan a escucharse y poco a poco todo se transforma en un lúgubre ambiente dominado por las tinieblas. Bajo el manto nocturno, nuestra imaginación transforma cada ruido en un riesgo eminente, en una amenaza escondida en cada rincón, en un misterio que en un momento u otro podría arrancarnos el alma. Entre los murmullos alcanzamos a escuchar el canto de una bruja, quien entre conjuros y maldiciones, lanza un embrujo ante la hoguera para sellar un pacto sagrado con los poderes ocultos de la naturaleza, la obscuridad y lo desconocido.
Los obscuros caminos de la música se han cruzado con el destino para que coincidiéramos con el sonoro aquelarre de Sisters Ov The Blackmoon, banda nacida en la ciudad de Los Ángeles, California a finales de 2013. Algunos acordes se escapan por las bocinas entre la fauna nocturna y frases de viejas películas terror hasta crear una mórbida atmósfera de fuertes notas y melodías que hechizan. Es así que en esta caldera que sirve de ofrenda al maligno podemos escuchar una mezcla entre el heavy metal y el primer doom que se hizo en los años setentas, una amalgama de poderosos sonidos bien armados que tienen hirientes riffs y crudas voces femeninas en equilibrio perfecto.
Blood cauldron fue el obscuro espíritu que nos llevó a vivir la experiencia de este rito pagano a la mitad del desierto, un sabbat auditivo formado por una hermosa bruja llamada Sasha Wheatcroft y cuatro demonios: Dan Schlaich y Andrew Vega en las guitarras, Josh Alves en la batería y Jared Baxter en el bajo. Este material es un EP de cuatro desgarradoras canciones que tienen su base en los fuertes rasgueos de las guitarras y la peculiar voz de su hechicera, una mujer que creció entre Deep Purple y ZZ Top gracias a su padre y que logra un estilo propio a la mitad del camino entre las líneas melodicas de Jinx Dawson (Coven), la fuerza de Miny Parsonz (Royal Thunder) y su admiración por Janis Joplin y Christine McVie (Fleetwood Mac).
Sisters Ov The Blackmoon entró a los estudios de grabación durante noviembre y diciembre de 2014, entregaron las cintas a Mick Kenny para que las mezclara y las masterizara, logrando así la publicación de Blood cauldron en abril de 2015 de manera totalmente independiente. Gracias a esta pequeña dosis de su proyecto sonoro, la banda logró llamar la atención dentro de la escena local californiana hasta lograr su participación en el Wastedland Weekend, pequeño festival realizado a la mitad del desierto donde los participantes desarrollan su ingenio con enfermos disfraces que recuerdan el estilo apocalíptico de las películas de Mad Max.
La banda se considera así misma como una familia, un clan donde la música se convierte en su puente de comunicación y entendimiento que busca colocar en una misma balanza el metal pesado y el rock setentero, filtrándose en el resultado final algunas cosas de hard blues y stoner (sonidos herederos de la costa oeste norteamericana).
El track que abre el Blood cauldron es quizá el tema que condensa el sonido de esta joven banda. El riff de "Haunt" está construido a partir de una aletargada figura de guitarra que se arrastra por el suelo al igual que un viejo reptil por el desierto y la rasposa voz de Sasha que logra meternos en el obscuro universo de los rituales paganos y el misterio de lo oculto. Los tambores resuenan como si una secta tribal escondida a la mitad de la jungla realizara alguna danza ritual, pero al momento que se mezcla con el bajo todo se convierte en un densa música de fondo ideal para una vieja película de horror de los años setentas y ochentas. El muro sonoro se levanta frente a nosotros y a través de él podemos sentir la fuerza maligna que la naturaleza esconde en su interior, el obscuro clamor de la noche que tiñe de miedo y duda todo a su alrededor.
A través de una colección de diversos cortes tomados de viejas películas de horror y serie B, Sisters Ov The Blackmoon realizó un video promocional para "Haunt" que fue publicado en su canal de YouTube. Entre rituales satánicos, vírgenes sacrificadas al macho cabrío y muertos viviente, observamos algunas imágenes de la banda sobre el escenario del mítico Whisky a Go Go de Hollywood. Mientras bellas mujeres son entregadas en sangrientas ofrendas, las hermanas de la obscura luna ofrecen su lenta oda de guitarras distorsionadas al igual que una danse macabre en honor de las almas abandonadas que vagan sin perdón. Brujas y demonios bailan alrededor de la fogata ritual hasta que los primeros rayos del sol obligan el final de la orgía en honor del ángel caído.
Hace algunas semanas nos enteramos por la página de Facebook del grupo que Sisters Ov The Blackmoon había entrado a los Swing House Studios para grabar nuevo material, lo que nos hace pensar que próximamente tendremos nueva música de la obscura congregación. Por lo pronto, volvemos a escuchar el llanto del búho mientras las cigarras y los grillos cantan con su cuerpo con la esperanza de aparearse, una tétrica introducción que nos sumerge en los lejanos valles y los obscuros bosques donde se encuentra la inspiración de este quinteto californiano...
Al estar navegando por los profundos océanos de internet, una sugerencia llegó por medio de la reproducción automática de YouTube. Al dejarla correr, las obscuras imágenes dejaban entrever un legendario micrófono 55SH mientras una bella chica de cabello ensortijado se acercaba a él. Una guitarra eléctrica se desliza sobre las cuerdas para hace un riff con un ligero toque fuzz mientras la batería marca el tiempo. A ellos se suma un bajo de notas profundas que reptan sobre la figura principal hasta que la profunda voz de la joven nos impacta irremediablemente.
Tratamos de buscar a los responsables de esta pequeña maravilla de cuatro minutos y medio hasta que sólo encontramos el nombre de la banda: Rukh. A través de este trabajo visual realizado por Dmitriy Ratushniy, observamos al grupo tocando en los estudios DTH (Destroy the Humanity) de Moscú, Rusia, lugar donde grabaron su primer álbum titulado Tickets for a second round, disco publicado en septiembre de 2015 de manera totalmente independiente. Así que con estos pocos datos, nos dimos a la tarea de investigar más sobre ellos...
Una vez que comenzamos a buscar información sobre Rukh en la web, de manera inesperada llegamos a un callejón sin salida: su página de Facebook tiene más de un año sin ninguna publicación y Google no ofrece mayores datos más que los links para entrar a las perfiles del grupo en Bandcamp y VK; ésta última es la red social creada por Pavel Durov que es muy popular en Rusia y que tiene su base en San Petesburgo, la ciudad de origen de la banda.
En la primera página pudimos escuchar el disco en su totalidad los nueve temas del Tickets for a second round y descubrimos que la banda había publicado en noviembre de 2014 un EP con cinco temas titulado Blue surface of the true love. Sin embargo, cuando entramos a VK cochamos con pared al encontrarnos con puros símbolos del alfabeto cirílico. Aún con ello pudimos saber que Rukh se conformó a finales de 2013 con Rimma Trukhina en las vocales, Yury Konstantinov en el bajo, Andrey Abaydulin en la guitarra y Nicolay Snezhko en la batería.
Aunque pudiera ser un inconveniente no tener suficiente información sobre la banda, los pocos datos nos permiten poner plena atención al material para saborearlo sin un prejuicio que nos predisponga a su contenido. Tickets for a second round es un disco obscuro que surca por las aguas del rock alternativo de pasajes sombríos al estilo de Portishead y el occult rock setentero con su resurgimiento durante la última década, aunque por algunos momentos se pueden respirar algunas brisas del stoner a la Queens of the Stone Age y las distorsiones místicas de la psicodelia en tributo a The Doors .
Al revisar las líricas de cada tema que conforma el disco podemos descubrir la influencia de la literatura esotérica y las películas de terror con el objetivo de crear un ambiente místico general, meta que sí fue lograda en este material a diferencia de su primer EP en donde se nota la búsqueda por un sonido propio. Gran parte del responsable de la unidad lograda en Tickets for a second round fue Kea Wood, quien grabó a Rukh en los estudios durante mayo de 2015, para que posteriormente mezclara y masterizara el álbum. Por si fuera poco, para completar la densa atmósfera se contó con el arte de Michael Ninked para la portada del disco, donde una tétrica rosa se entrelaza con el nombre de la banda.
Uno de los elementos que más llaman la atención de Rukh es la voz de Rimma, pues en su estilo podemos encontrar una obvia influencia de Beth Gibbons en consonancia perfecta con el resentimiento vocal de PJ Harvey (a quien recordamos por su colaboración en las Dessert Sessions, proyecto de Josh Homme) y la agresividad de Brody Dalle (esposa del líder de Queens of the Stone Age y cantante de The Distillers y Spinnerette). Dulce por momentos y tétrica por otros, esta chica rusa logra encajar a la perfección con la intención sonora de la banda: fuerza, obscuridad e intriga.
Los senderos que recorre el Tickets for a second round van el rock arenoso de "Dreaming of a night" hasta la inesperada danse macabre de "Loosening the reins", pasando por la ácida ensoñación de "Hard to believe" y el sensual encanto de "Gloomy charm". Pista a pista perdemos el faro de la razón mientras nuestro barco zozobra bajo el manto de las tinieblas. Poco a poco, el disco nos va sumergiendo en su abismo sin luz hasta perdernos irremediablemente mientras su sirena nos hechiza con su canto.
Aquel video que nos atrajo al Tickets for a second round y el universo sonoro de Rukh fue el trabajo visual realizado para promocionar "Secret place", tema de riff adictivo que repta como serpiente al acecho hasta que lanza la mordida traidora para inyectar su veneno. Un muro de sonido se levanta frente a nosotros y entre sus resquicios se filtra la voz de una bella mujer que nos habla de enfrentamiento, vacío y soledad hasta que la muerte hace acto de presencia. La intensidad de la melodía crece al igual que que el volumen de los instrumentos, todo aumenta hasta que una ruidosa explosión truena las bocinas y al final sólo queda un eco hiriente vibrando en los tímpanos.
"Malas caras y lugares extraños, este no es mi mundo. No se requiere educación para ser transformado. Hemos salido sin corazón hasta el final, pero yo sólo recuerdo los ojos vacíos de mi amigo. Me he cansado de tocar el alma vacía de mis amantes por la profundidad de su miedo a descubrir. Estamos yendo a un lugar secreto con mi muerte para formar parte de una competencia feroz y tomar un respiro..."
Tras la feroz impresión que deja "Secret place" en los sentidos, todo ha quedado en silencio. Desde la publicación de Tickets for a second round tan sólo sabemos que la banda ha tocado en su natal Rusia y tuvieron la intención de realizar una gira por Alemania, Francia, Polonia y los países bálticos. A principios de 2016 sufrieron la salida de su baterista (quien fue sustituido por Cyril) y las presentaciones han sido esporádicas desde entonces; lo que ha aprovechado Rimma para formar un proyecto alterno de indie-pop llamado Karma Lovers con el que ha sacado tres sencillos. El futuro de Rukh es incierto, así que lo único que nos queda es aferrarnos a lo publicado y desear que el grupo tome nuevamente su rumbo para regalarnos algo más de su obscuridad...