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miércoles, 15 de marzo de 2017

Electric Lady : retro-hard rock hecho en China


Cuando uno analiza los alcances de la música a nivel mundial, es imposible imaginar a los lugares hasta donde se infiltran ciertos géneros que se consideran correspondientes a una cultura específica. Esto puede generar algunas preguntas si observamos que la música occidental es la que ha entrado a los países orientales, surgiendo inmediatamente el fantasma de la penetración y la invasión ideológica que puede generar resistencia. El caso de China especial, lo que nos lleva a recordar las tristemente célebres protestas estudiantiles de la Plaza de Tian'anmen, un evento histórico que con el tiempo llevó al régimen totalitario del país asiático a permitir una incipiente apertura, logrando con ello a que los jóvenes se acercaran a otras formas de expresión artística.

Hoy decidimos buscar alguna referencia sobre la historia del rock en China, descubriendo en ella que el género comenzó a desarrollarse bajo la figura de Cui Jian a finales de los ochenta. Sin embargo, con el paso de los años y la resistencia de las bandas en el underground de Beijing, los sonidos que ahora dominan la pequeña escena son el post-punk, el dream-pop y el noise-music. Es así que podemos identificar más allá de la gran muralla nombres como Zhou Shouwang y sus experimentales Carsick Cars, el rock suave de influencia reggae de Miserable Faith o el indie de Hedgehog. A pesar de lo logrado en nuestra primera búsqueda, nuestra ansiedad por encontrar un rock más fuerte nos llevó a un nombre que recuerda al maravilloso dios de la guitarra Jimi Hendrix: Electric Lady.


Con una población de más de 1,300 millones de personas, las posibilidades se multiplicaban para encontrar a gente interesada en el hard rock de los años setentas, quizá en la ácida psicodelia o en el doom primerizo. Fue así que cuatro chicos de Beijing se reunieron desde 2013 para formar a Electric Lady con la intención de recuperar las semillas del rock pesado: Bai Hauchen "Baizong" en las guitarras, Chen Kaiyu en el bajo, Sun Wufan en la batería y Jenny en las vocales.

Con el apoyo del ingeniero de sonido Zhang Yuan, Electric Lady grabó su disco debut a través de Catalyst Production conformado por siete temas propios y un cover a la banda americana de culto Sir Lord Baltimore. Tras un largo trabajo de estudio, la banda presentó en enero de 2016 Queen of electricity and her coming kingdom, un material nacido directamente por el gusto a aquellas bandas que sembraron las semillas del heavy metal, principalmente Black Sabbath.


Esta placa realmente puede ser calificada como "revival", pues desde el momento en que escuchamos sus primeros segundos, un dialogo en inglés sacado de alguna película de serie B olvidada y un riff asesino levanta de manera inmediata una densa neblina que mezcla los espasmos multicolores de la psicodelia y el hard blues con la obscuridad del reino de las tinieblas que sólo el proto-doom logró reunir. Mientras los acordes llenos de fuzz sirven de telón de fondo para duelos a muerte entre un bajo reptante y una guitarra ahogada en wah, una carismática voz femenina nos canta mórbidas líricas que sólo pueden encontrar referente en el pasado con la emblemática Jinx Dawson de Coven.

Queen of electricity and her coming kingdom es un derroche de rock vintage que por momentos alcanza el virtuosismo en su interpretación. Desde el obvio homenaje a "NIB" de Black Sabbath en "Heaven in my eyes" hasta la psicodelia de "Jimi the exploder" al estilo de Janis Joplin en sus épocas en el Big Brother & The Holding Company, pasando por la crudeza de "Crisis pig" y su entrecortada figura que deja sin palabras a cualquier enamorado del hard rock inspirado en el tufo setentero.


Quizá uno de los mejores temas del disco sea su track inicial, canción que inmediatamente nos toma de la mano con su riff adictivo, que cuando ya estamos envenenados, nos sumerge en una melodía aletargada donde podemos saborear esa añoranza por las figuras encontradas de Tony Iommi y Geezer Butler que de manera libre siguen caminos distintos y terminan creando juntos un monstruo sonoro de dos cabezas y un solo cuerpo. Bajo es sugestivo título de "Space lady #48", una potente voz femenina entona una melodía dictada por la guitarra mientras nos habla sobre una mujer con un terrible mensaje para todas las criaturas del universo, palabras sobre un cambio que sólo traerá dolor y maldad.

"Durmiendo en la obscuridad, ella entró al vacío. El despertar se aproxima y ella podrá sentir el dolor otra vez. Las criaturas del universo pelean contra la dama del espacio nuevamente, aquella que ha aterrizado luego de haber despegado. Ella dice que todo se destruirá por la maldad sagrada para traernos un nuevo orden al mundo..."

Con un sencillo video realizado para "Space lady #48", Electric Lady promocionó su Queen of electricity and her coming kingdom a través de su canal de YouTube. En sus imágenes podemos ver como una extraña escena toma el control de nuestra vieja pantalla receptora para mostrarnos a una extraña figura femenina caminando por un sendero que cruza un misterioso y desolado bosque. Tras un largo recorrido, la dama encuentra un viejo altar en ruinas donde podrá realizar un ritual satánico con velas y un pentagrama marcado en el suelo. Filtros multicolores y juegos simétricos juegan con nuestra percepción mientras nuestro recuerdo nos lleva a las épocas cuando los primeros instantes del hard rock y la psicodelia eran transmitidas por la televisión.


A través de los créditos registrados dentro de humilde arte realizado por Smart GE que acompañó al disco debut de Electric Lady, nos enteramos que Sandy, la chicá que formó parte del grupo desde sus inició y grabó las voces en el Queen of electricity and her coming kingdom, abandonó la banda al terminar las sesiones de estudio. Desde entonces, la encargada de darle voz a la dama eléctrica es Xiao Pi, chica con la cual promocionaron durante 2016 el disco y con quien la banda está haciendo nuevas canciones; así que seguramente tendremos noticias de ellos muy pronto. Mientras tanto, pulsemos nuevamente el botón de play y disfrutemos de lo que saben hacer en China...



lunes, 13 de marzo de 2017

Bad Acid : un fuerte viaje hacia el cosmos interior


Hace muy poco tiempo escribíamos sobre la banda sueca Mamont y el deseo que teníamos de escuchar su stoner psicodélico. Al buscar algunos rastros sobre ellos, nos encontramos que el mastodonte lanudo de un solo ojo se había transformado en una bella y mística hechicera que nos enseñaría las revelaciones del tercer ojo a través de un viaje cósmico, lisérgico y distorsionado. Ahora todo quedaba bajo la protección del nombre Bad Acid para recuperar el tiempo perdido y regalarse así una nueva oportunidad en el difícil universo del rock.

Una vez terminada la caravana del mamut, Victor y Jonathan Wårdsäter decidieron comenzar desde cero y fundar una nueva banda. Para ello, contactaron a la pareja conformada por el guitarrista Mattias Lundberg y por la vocalista Simona Mignola con los que encontraron la química perfecta para componer y hacer un fabuloso disco lleno de colores, magia y poder. Sin embargo, lejos de hacer un rompimiento con el sonido de banda anterior, los Wårdsäter encontraron la fórmula perfecta para complementar lo logrado con Mamont al sazonarlo con la psicodelia más ácida que pudieron encontrar.


La arena del desierto se convierte en polvo de estrellas y el onírico paseo comienza para no soltarnos durante más de cuarenta minutos en los cuales entramos a nuestro interior para observar como nos explotan las neuronas sin control. Una hermosa bruja ácida nos toma de la mano para subirnos a su escoba y volar a la mitad de la noche, una voz que fácilmente podría competir con la de las nuevas divas del hard rock vintage del siglo XXI como Rosalie Cunningham de Purson, Elin Larsson de Blues Pills, Ann-Sofie Hoyles de Spiders o Alia O'Brien de Blood Ceremony.

Revelations of the third eye fue presentado en abril de 2016 y ha sido distribuido desde entonces por Ozium Records y Transubstans Records. El material que se escucha en él fue grabado y producido por Fedrik Lundberg en el estudio Goldfish, quien junto con los hermanos Wårdsäter lograron darle el sabor equilibrado entre la distorsión furiosa del stoner que tenían con Mamont, el sonido lisérgico de los teclados con la guitarra ahogada en wah y una voz que conjuga dulzura e intensidad necesaria para este cocktail sónico.


Si aún la descripción sonora de lo que ofrece Bad Acid no fuera suficiente para despertarnos el deseo por escuchar su álbum debut, una granada visual nos explota ante los ojos gracias a su espectacular portada. Así como lo ha hecho con bandas reconocidas como The Vintage Caravan, Beelzefuzz y Wo Fat, el ilustrador David Paul Seymour nos vuelve a regalar un dibujo genial que coincide con los conceptos que la banda en cuestión ofrece: el desierto y el universo unidos a través de una hechicera que tiene el don de ver más allá de lo evidente, fuerza y sensibilidad que nos llevan por los senderos interiores del inconsciente.

La aguja cae sobre el vinil para inyectar una sustancia multicolor que es capaz de mostrarnos el cielo y el infierno al mismo instante con tan solo cerrar los ojos. Una explosión estereofónica se escapa por las bocinas e inmediatamente sabemos que no hay posibilidad de escape ante el bombardeo de estridencia demoledora y melodía adictiva. El cuerpo se libera de sus ataduras para permitir que un arco iris de acordes nos inunda hasta saturar las neuronas, para sentir que el manto estelar se despedaza poco a poco hasta aplastar todo a su paso, para gozar aquella música emanada de los amplificadores hasta enamorarnos perdidamente del sonido y la magia.


Y para muestra, tan sólo pulsamos un botón para escuchar el tema que bautiza a la banda, pegajoso himno que previamente había sido publicado por el grupo para enganchar a los buscadores de tesoros melódicos. Las guitarras de Mattias Lundberg se deshacen al cruzar los altavoces, pasando desde el fuzz más arenoso hasta llegar al wah más místico, pasado por un maravillo solo que sumerge las metálicas cuerdas en el ácido lisérgico que inspira este fuerte viaje llamado Revelations of the third eye. Mientras la seductora voz de Simona Mignola nos habla sobre una odisea psicotrópica, los platillos de la batería de Jonte no ceden un segundo al silencio y el bajo de Victor construye una densa atmósfera que ahoga todo en una nube de sopor y pesadez.

El efecto del brebaje a cedido, la dosis ha terminado y los últimos acordes del Revelations of the third eye se han dejado escuchar. La adicción ha surtido efecto y rápidamente buscamos el botón de play para repetir la alucinante sesión de notas metafísicas que nos han hecho vibrar y despertar sensaciones extrasensoriales. Sacudidos hasta los huesos, ahora tan sólo queda esperar de manera irremediable que estos cuatro suecos lleven esta quimera auditiva a los escenarios y, ojalá muy pronto, entren de nuevo a los estudios de grabación para regalarnos otra porción de esta dulce droga ruidosa que embelesa y hace despegar los pies de la tierra...



viernes, 10 de marzo de 2017

Messa : caminando sobre terciopelo escarlata


Un campanario bajo el agua, densas nubes cubriendo el cielo y una sensación de obscuridad y zozobra inunda el ambiente. Una grave distorsión se escapa por las bocinas al bajar la aguja del vinil, sonido abismal que podría espantar a cualquiera que se haya animado a poner un pie sobre este tétrico paisaje desolado. Sin embargo, los segundos pasan y el ruido se convierte en una melodía de lento andar, tonadas distorsionadas que dan espacio a una hermosa voz de mujer que nos hace guardar una esperanza, pero su canto sólo nos hace perdernos más en la atmósfera lúgubre que se posa a nuestro alrededor.

Así son los primeros segundos del Belfry de Messa, álbum debut de la banda italiana originaria de Cittadella, Véneto; lugar conocido por sus murallas medievales. Publicado a través de Aural Music en mayo de 2016, este material contiene una extraña mezcla de géneros y tendencias hasta crear un laberinto sonoro que puede desorientar a los oídos más entrenados. Bajo el concepto de "scarlet doom", Messa integra los acordes sostenidos y distorsionados del drone, las figuras adictivas del occult rock setentero, la atmósfera obscura del black metal, los cambios de ritmo del progresivo y obviamente, la levedad y el letargo del doom clásico.


Messa nació en 2014 tras el encuentro del guitarrista y bajista Mark Sade y la vocalista Sara, quien era bajista de la banda de death metal Restos Humanos. Luego de trabajar en el concepto de la banda y componer algunos temas, se unieron el guitarrista Alberto Piccolo y el baterista Mistyr. Sus distintas personalidades y sus diferentes gustos musicales se convirtieron en caldo de cultivo donde terminaron de cocinarse los temas, haciendo coincidir en un mismo lugar sus opuestas influencias como St. Vitus, Pentagram, Windhand, Jex Thoth, Bellwitch, Bathory, La Piramide di Sangue, Goatness o Sabbath Assembly.

Lo primero con lo que nos enfrentamos con el Belfry es su seductora pero sombría portada, la cual nos muestra el campanario de la iglesia de Santa Catarina, una construcción del siglo XIV al norte de Italia que está sumergida bajo las aguas del lago artificial de Resia, las cuales ahogaron al pequeño poblado de Graun en los años 40. La bella imagen a blanco y negro nos ofrece el marco ideal para recibir la atmósfera auditiva de un experimento sonoro bien logrado si su objetivo era crear un espacio lúgubre, obscuro y abismal.


El álbum debut de Messa nos toma de la mano para sobrevolar un pozo lleno de dolor, lamento y misticismo; nos hace partícipes en ritos satánicos, sesiones espiritistas y ceremonias que buscan el inicio de un nuevo orden. Sin embargo, para lograr este propósito maldito y trasgresor, es necesario que dejemos a un lado los temores y permitamos que la mente rompa con sus cadenas.

Con esta idea es como cierra el Belfry gracias a "New horns", tema de áspero riff que inmediatamente enamora a las almas descarriadas y errantes. Así como los muros que circundan Cittadela, una robusta pared de sonido se levanta frente a nosotros para poner fin a todo lo que ha ocurrido en el pasado. Por increíble que nos pudiera parecer, tan sólo la fantasmagórica voz de Sara cruza el imponente dique de acordes distorsionados para hablarnos sobre un desolador paisaje que contiene las semillas del cambio tras un rompimiento total. La batería quiebra el sonido a través de su espléndido contratiempo en las estrofas y el solo de guitarra parece arrancado de un fuerte viaje ácido que nos regresa al mundo de los sueños tras una marcha fúnebre de paso aletargado que sirvió de puente musical clavado en el doom más clásico.

"Desde la tierra devastada, algunas nuevas formas serán creadas.
Lo que ofende a tus pequeños ojos, se convertirá en algo que sea de tu agrado.
Hemos tenido que llorar por siempre, en una larga noche sin final...
El miedo no lo es todo, ni los hombre y su fe, ni los dioses ni nada. El dinero no da miedo, ni la risa de la locura popular, ni cualquier poder en el cielo, ni debajo o sobre la tierra..."


Aquí está la densa propuesta de Messa: sus sonidos desgarradores cimbran la tierra bajo nuestros pies, sus lentos acordes nos sumergen en un mórbido precipicio, las voces de ultratumba nos murmuran al oído hasta ver nuestro temor salir a flote para desgarrar los amplificadores en una lenta combustión que nos consuma hasta las cenizas. Un camino forrado en terciopelo escarlata se muestra ante nuestros pies, nos invita a recorrerlo hasta la perdición, nos abandona frente a nuestros peores demonios internos, nos ofrece una posible salvación...


miércoles, 8 de marzo de 2017

Christian Mistress : rescatando al viejo heavy metal


La llave da vuelta sobre el tablero y el poderoso V8 deja escuchar su potente combinación de engranes y pistones. La carretera se muestra libre para que las llantas del bólido devore millas a su feroz paso. Sin freno alguno, la máquina avanza gracias a su combustión perfecta y al experto conductor en el volante, pero nada se logrará si no llega a su destino. La meta es clara pero la distancia es enorme, este el momento de pisar el acelerador y concentrarse en el camino.

Luego del reconocimiento alcanzado con su debut Agony & opium de 2010 y la apresurada publicación de Possession en 2012, Christian Mistress se concentró para presentar un material maduro con buen trabajo en estudio, disco que salió en septiembre de 2015 bajo el nombre de To your death. Gracias a dichos trabajos, el grupo conformado en Olympia, Washington alcanzó la madurez sonora, pero para lograrlo, la banda tuvo que recorrer un largo camino de esfuerzo y constancia... Ésta es parte de su historia.


Christian Mistress se integró en el ya lejano 2008 y tras hacer ruido por la costa oeste de Estados Unidos, grabaron su primer álbum con tan sólo 500 dólares. Su base musical rápida y metalera les hizo ganar muchos adeptos, llevándolos así a tener muchas ofertas de diversas disqueras para realizar su segundo material. Con la idea de no perder impulso, el grupo firmó con Relapse Records e inmediatamente presentó Possession, material orientado hacia el occult rock setentero que les hizo bajar la velocidad de música al incluir algunos temas obscuros y lentos con instantes de guitarras acústicas.

La poderosa voz de Christine Davis sobre las afiladas bases musicales de las guitarras eléctricas de Oscar Sparbel  y Reuben Storey, el bajo de Jonny Wulf y la batería de Ryan McClain crearon un estilo propio bajo la velocidad de las sesiones de grabación y el interés de ver a la banda en vivo. Sin embargo, en 2013 la banda se tuvo que reconstruir con la salida de McClain, quien sería sustituído por Tim Diedrich. Dicha situación y la separación física entre los integrantes del grupo (Seattle y Portland), llevó a Christian Mistress a realizar una pausa para pensar en su nueva orientación sonora, obteniendo así el  tiempo suficiente para construir temas de mejor confección que demostrara su madurez y su calidad interpretativa.


Fue así que Christian Mistress entró a los Louder Studios en Grass Valley, California bajo las órdenes del productor Tim Green quien es reconocido por su trabajo con bandas como Los Natas y los Melvins. Con el material terminado, las cintas fueron enviadas a materizar con John Golden quien ya había colaborado en álbumes de Baroness, Faith No More, High on Fire, Nebula y los propios Melvins. 

A pesar de la impactante portada realizada por Pedro Felipe de Ars Moriendee, artista gráfico que ha realizado ilustraciones para las tapas de poderosas bandas de doom y stoner metal brasileño como Ruinas de Sade y Son of a WitchTo your death es un disco que regresa a las bases del heavy metal por medio de su influencia al New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM) y al punk de la segunda parte de la década de los setenta. De hecho, en propias palabras de Christine Davis, este material es como "un auto corriendo por la ciudad bajo sus luces de neón".


Y si dicha imagen no fuera tan clara, el primer sencillo del disco es una verdadera persecución por las autopistas americanas donde las aceleradas guitarras no frenan ni un segundo. "Open road" es un verdadero tributo al viejo heavy metal de riff agitado e hiriente que busca alcanzar su objetivo a la mayor brevedad posible, una oda a la velocidad en la que la melodía quema el asfalto sin importar la cantidad de combustible que se gaste para mantener el impulso. Es imposible no recordar temas como "Highway star" de Deep Purple, "Wildest dreams" de Iron Maiden o "El amo del camino" de Rata Blanca.

"Estoy en el camino, sobre la carretera. Estoy en blanco y azul, esta es mi manera. Tú tienes una palabra para decirme algo bueno, para encontrar una salida. Tú sabes que quiero escaparme de estas botas de concreto, pero seguramente me dirijo al infierno. Te llevaré a un lugar que conoces bien, regresamos a nuestras raíces para arrancarlas. He estado escondiendo este dolor toda mi vida, así que comenzará de nuevo. Te quiero de regreso a mis brazos. La piedra y la sangre se han ido y no recuerdo lo que teníamos, pero me han hecho sentirme vivo. Nos estamos haciendo viejos pero nunca perderemos los años, así que vivamos nuestras vidas, no hay tiempo que perder. Encontremos la ruta más corta al centro de la tierra y comencemos de nuevo. Dime si estás en el camino que nos lleva al final..."

Con un video dirigido por Marit Schmidt y por la propia vocalista de la banda, Christian Mistress promocionó "Open road" como corte previo al lanzamiento de To your death. En sus imágenes podemos ver el correr de una vagoneta por las carreteras de bordean el Pacifico norteamericano mientras los integrantes de la banda piden un "ride" para seguir en esta aventura llamada "heavy metal". Las guitarras Flying V explotan sobre los escenarios mientras el reflejo de un espejo nos guía el camino que hay que seguir, no antes sin antes regresar la mirada a uno mismo. Los granos de arena se escapan entre las manos al igual que los minutos, pero aun queda tiempo para agitar las largas cabelleras y disfrutar la caída del sol sobre el mar.


Christian Mistress ya está trabajando en nuevos temas, por lo que ya se observa en el horizonte un nuevo disco de la banda. Todo el 2016 sirvió para promocionar el To your death, pero Jonny, Reuben y Tim se dieron el espacio para crear un proyecto alterno llamado Quayde LaHüe, banda de hard rock con la que publicaron un EP con seis temas. Por lo pronto, nuestros oídos regresan a ese disco de 2015 que rescató el viejo heavy metal así como lo han hecho algunas bandas como Night Viper, Black Trip o los propios Horisont. Sin embargo, Christian Mistress ofrece un sabor americano que le da un toque especial a este género que busca regresar con toda su fuerza...


lunes, 6 de marzo de 2017

Black Vulpine : un ruidoso aquelarre alemán


Invocando a las fuerzas de la naturaleza, la mujer de magia blanca lanza su hechizo contra la obscuridad. La luna arde en llamas mientras se alejan los malos augurios, el alma busca la luz mientras se rasga en confesiones y exorcismos. Este es el ritual de la diosa madre, una ofrenda para alcanzar el equilibrio entre la mente y el espíritu, un baile de ninfas en honor a la dama de los bosques. Sin embargo, un halo de misterio se posa sobre la hechicera pues su fuerza puede disputar con el poder de lo maligno, equilibrio orgánico fuera de lo deseado por las leyes del hombre y sus dioses, energía que predice lo próximo y conecta con el interior.

Una banda originaria de Dortmund, Alemania desarrolla estas ideas a través de su "White witch woman", tema que mezcla la fuerza sonora de los instrumentos con las suaves voces que sobrevuelan su melodía. El morbo sobre los poderes de la naturaleza y la invocación que una mujer realiza sobre ellos despierten la imaginación para crear una oda de guitarras distorsionadas, tambores tribales y profundos sonidos graves que enfrentan a la magia blanca con los poderes de la obscuridad. Bajo el nombre de Black Vulpine, el distorsionado embrujo explota en los tímpanos hasta lograr un irrevocable amarre.


Con una mezcla de stoner y occult rock, además de una pequeña dosis de psicodelia dura, desde 2004 cuatro jóvenes han construido poco a poco un sonido propio con un rango que va desde el ligero rock desértico y adictivo de Queens of the Stone Age hasta la potencia bestial de Red Fang, logrando crear una atmósfera densa que sirve de telón perfecto a las voces etéreas que se pasean por los muros infranqueables que los instrumentos levantan a su alrededor.

Los culpables de este ruidoso aquelarre son dos hermosas brujas y dos enigmáticos demonios: Sarah y Daria en las guitarras eléctricas, Rüdiger en la batería y Stefan en el bajo. A través de la pequeña disquera Moment of Collapse, Black Vulpine publicó en septiembre de 2015 su álbum debut que llevó por título Hidden places, disco de once temas ahogados en guitarras arenosas y ritmos hipnóticos que terminan creando bucles sin fin en la memoria logrados por el trabajo en estudio por el propio bajista de la banda (Stefan Zacharias) y la mesterización del material realizado por Dennis Koehne, quien ha trabajado con Moonspell, Lacuna Coil y Tristania.


El primer disco de Black Vulpine es un afilado material que poco a poco es rodeado por una densa neblina de fuzz y obscuridad, eléctrico manto que satura las bocinas y cabalga de manera sostenida hasta adentrarse en la memoria. Hirientes riffs salen de los amplificadores con la intención de crear melodías adictivas que se conjugan con el canto de las malditas sirenas alemanas. Sin emabrgo, dichos juegos vocales logrados por Sarah y Daria se debaten irónicamente entre el rock alternativo de los 90 de The Breeders o Veruca Salt y el occult rock del nuevo siglo con bandas como The Oath, Lucifer, Ruby the Hatchet y Windhand.

Hidden places logró abrir las puertas a la banda para que pudiera presentarse en mejores escenarios, llegando a compartir presentaciones con bandas como Red Apollo, The Vintage Caravan o Kylesa, además de abrir uno de los tres días del festival RockAvaria para su edición de 2016 junto con Kadavar, John García, Ghost y Iron Maiden. Al comparar el trabajo de estudio con lo exhibido sobre escena, Black Vulpine nos demuestra su calidad sonora y fuerza interpretativa conseguida tras muchos años de trabajo y compromiso con el proyecto.


"White witch woman" ejemplifica a la perfección el sonido de la banda, pero quizá se convierte en una de las favoritas del disco gracias a su infecciosa figura de guitarras que cortan el silencio y a su fantasmal coro que hace perder el control. Las cuatro cuerdas graves sostienen la armonía que termina explotando en su puente central entre una salvaje batería ritual y el feedback de los amplificadores saturados por la distorsión. Termina el tema y un fuerte sabor desértico queda en la garganta mientras el panorama a nuestro alrededor queda totalmente iluminado por los relámpagos con los que intentó romper el manto nocturno.

Con un video realizado por Team TAPIR con imágenes de Black Vulpine tocando en vivo en el Suite023 de su natal Dortmund, la banda promocionó el Hidden places a través de "White witch woman". Rubias cabelleras de brazos tatuados sobre las cuerdas de las clásicas Gibson, una SG y una Les Paul juegan con las tonalidades bajo la misma figura mientras el bajo soporta la melodía con su sonido envolvente. Enfundado en una playera de Them Crooked Vultures, el baterista golpea los tambores con furia como si intentara expulsar los demonios internos mientras la mirada perdida de la bruja blanca hecha por Writteninblack Designworks para la portada del disco nos hechiza como la medusa de Homero.


Black Vulpine se ha esfumado de los escenarios con la intención de componer nuevas cosas, por lo que no sería extraño que pronto nos sorprendan con un nuevo material. Es por ello que es necesario recordar la adictiva magia del Hidden places, recuperar aquel gusto enfermizo por las guitarras cortantes y los mórbidos ambientes de voces etéreas, disfrutar del escándalo ensordecedor de los acordes llenos de fuzz y arena mientras la obscuridad busca la forma de anclarse en nuestra alma...

viernes, 3 de marzo de 2017

Luciferian Light Orchestra : un ritual de sangre para el maldito


El mundo de la obscuridad abre sus puertas para mostrar el otro lado del ser, una forma de entrar a las profundidades del alma para descubrir los deseos y los temores más ocultos. La bestia reta a la deidad por medio de los sueños, la magia y lo esotérico hasta que la maldad del demonio pone en duda a lo establecido como verdad  y bondad. Este es el rito de iniciación para demostrar la entrega y devoción al ángel caído, una búsqueda del verdadero conocimiento y la completitud de la existencia, un salto al abismo de la individualidad, la autonomía y la creatividad.

No es un secreto la inquietud de Christofer Johnsson por hacer cosas diferentes más allá de Therion, la banda de metal sinfónico que fundó a finales de los años 80 y con la que ha sido reconocido en todo el mundo. Fue hasta 2015 que su deseo se cumplió al publicar el primer disco de su proyecto alterno llamado Luciferian Light Orchestra, material que busca rescatar el occult rock y el hard rock de los años 70 de gente como Black Widow, Deep Purple, Black Sabbath, Uriah Heep y Scorpions.


Pero para lograr dicho proyecto, Johnsson reclutó a dos bateristas, un bajista, cinco guitarristas, dos tecladistas, tres organistas especializados en el Hammond, cuatro cantantes y cinco coristas. A este ejército de músicos se les ha guardado su identidad para crear un halo de misterio a  Luciferian Light Orchestra, aunque se han liberado algunos datos para satisfacer el morbo de los amantes de la información: algunas canción fueron interpretadas por Mari Karhunen (que ha participado con Therion en algunos temas) y por Mina Karadzic (novia de Johnsson), varios miembros actuales y pasados participaron en la grabación de los instrumentos y varios miembros de la orden mística Dragon Rouge de la que forma parte el propio Johnsson colaboraron con los coros.

A finales de 2014, Christofer Johnsson se encerró en sus estudios de Villa Adulruna, al sur de Estocolmo, Suecia para crear esta versión setentera de Therion, la cual abandonaría las voces femeninas de soprano que identifican los últimos años de la banda metalera para sustituírlas por unas más sublimes; utilizando además los teclados y el mellotron  para crear ambiente oníricos a partir de sonidos vintage de hard rock y psicodelia. Ya con el material grabado, Johnsson contactó a Lennart Östlund de los míticos estudios Polar del grupo ABBA para que realizara la mezcla del disco, ya que él podría darle el toque retro al álbum debut de Luciferian Light Orchestra por su trabajo realizado en In through the out door de Led Zeppelin.


Fue así que el 30 de abril de 2015 se observó en las vitrinas Luciferian Light Orchestra, disco que mostraba en su portada un trabajo visual realizado por Tentacula que muestra diversos elementos esotéricos donde destaca un ser zoomorfo de dos rostros, un indicio que deja patente la ambivalencia y el encuentro entre lo contradictorio para completar la totalidad de la existencia. Para completar este concepto, varias líricas del disco fueron escritas por Thomas Karlsson, ocultista sueco que formó parte del grupo fundador de la orden Dragon Rouge y que ha colaborado también con las letras para Therion.

Para la promoción de este disco, Christofer Johnsson publicó tres videos en el canal oficial de Therion: "Church of Carmel", "Dante and Diabaulus" y "Taste the blood of the altar wine". Hoy rescatamos este último tema, mismo que sirvió de segundo sencillo y que con su sonido abismal logra transportarnos a los recintos obscuros que dan origen al concepto de la banda. Himno sacrílego de melodía adictiva y acordes hirientes como cuchillos rituales en pleno sacrificio, oda negra que rinde tributo a lo maligno bajo sus diversas caretas y múltiples nombres malditos, danse macabre que reúne a demonios y brujas en un aquelarre de luna llena para invocar a la obscuridad.

"Prueba la sangre del vino del altar, una gota de néctar e inocencia. Un santuario para Satán decorado con sangrientas rosas rojas y lirios blancos. Inclínate ante el crucifijo negro, escucha a los demonios cantar un himno para el Señor. El macho cabrío de Mendez y Baphometh, la obscuridad llegará y el maestro Belzebúb volará. Hablando en lenguas la palabra de las mentiras, la verdad secreta del fantasma impío. La eucaristía de Lucifer que regresa a las brujas del Sabbath. Prueba la sangre de las lunas siniestras, celebra la misa de Brakulla. Bailan brujas e íncubos que comparten el vino del altar..."

"Taste the blood of the altar wine" es un canto dedicado a la encarnación suprema del mal donde se relata sobre algunos elementos distintivos de los rituales a su honor y se nombra diversas personificaciones, mismas que está relacionadas con la sexualidad, la rebelión, la magia negra y el sacrificio. Para completar las ideas que la lírica nos inyecta a las venas, Luciferian Light Orchestra nos comparte un video lleno de esoterismo que nos acerca a los ritos satánicos y de iniciación de las logias ocultistas: un cáliz litúrgico, cartas de tarot, máscaras, velas, espejos y viejas construcciones en ruinas a la mitad de la naturaleza. Este trabajo visual fue realizado por Mina Karadzic, quien con escasos recursos económicos, contactó a un amigo suyo para que dirigiera el proyecto y grabara diversas escenas en el balcánico Montenegro entre sombras, símbolos y vestuario antiguo original facilitado por un coleccionista privado.


Christofer Johnsson no quiso que Luciferian Light Orchestra quedara en un proyecto de estudio, así que formó una banda para que llevara el disco a los escenarios, sirviendo al mismo tiempo de evento telonero para las presentaciones de Therion. Entre sombreros y máscaras, cinco personajes dieron vida a una orquesta maldita de tonalidades vintage que bien podrían alternar con bandas como Ghost, Bloody Hammers o Lucifer. Christian Vidal y Nalle Pahlsson en las guitarras, Sixten Jaskan en el bajo y Mari Karhunen en la voz principal hicieron realidad este satánico ritual, aunque el hermetismo alrededor de la banda regresó cuando fue publicado el Black EP en diciembre de 2016; despertando así las esperanzas de ver nuevamente Luciferian Light Orchestra bajo los reflectores con su obscura magia y su encuentro con el lado maldito del universo...


miércoles, 1 de marzo de 2017

Year of the Cobra : entre sombras y estruendos


Desde lo lejos se alcanza escuchar la furia de los tambores y los platillos. Paso a paso nos acercamos hasta que la fuente de sonido la tenemos ante nuestra mirada atónita. Inesperadamente, un bajo comienza a marcar sus acordes, pero el vómito sonoro que sale de los amplificadores es una avalancha eléctrica que arrasa con todo a su paso, un ejército armado de estruendo y volumen que atemoriza con su poderosa marcha. Una figura hipnótica nos arrastra a los abismos mientas las voces de las sirenas nos hechizan con su canto maldito, embrujo perfecto que nos lleva a la perdición a través de las más densas tinieblas y los océanos jamás surcados.

Buscamos a los responsables de la hecatombe e inesperadamente nos encontramos con tan sólo una pareja, dos músicos rodeados de gabinetes Ampeg construyendo un muro de sonido imposible de atravesar. La ciudad de Seattle vio nacer en 2015 a este monstruo de dos cabeza llamado Year of the Cobra, banda conformada por Johanes Barrysmith en la batería y Amy Tung-Barrysmith en el bajo eléctrico inspirada en las densas atmósferas del doom, el sludge, el stoner y el occult rock para levantar una muralla sonora que puede dejar impresionado a más de uno.


Sin embargo, lejos de encapsular en un estilo musical a esta banda, Year of the Cobra mezcla sus influencias para crear un poderoso estilo propio lleno de distorsión y decibeles. Johanes y Amy se conocieron en 2007, pero luego de varios años tocando cada uno en diversos grupos, decidieron armar su propio proyecto. En un primer momento buscaron un guitarrista, pero al no encontrar uno de tiempo completo, comenzaron a construir su sonido exclusivamente con lo que tenía: bajo y batería. De esta manera, podemos evocar distintas bandas que han utilizado esta combinación para crear grandes cosas (Death From Above 1979, Lightning Bolt, Royal Blood, Om), aunque su estilo termine acercándose a lo hecho por Acid King o Windhand.

Tras la publicación en 2015 de su EP The black sun (trabajo masterizado por Tony Reed, guitarrista de Mos Generator), Year of the Cobra comenzó a ganar reconocimiento hasta la posibilidad de firmar con STB Records y hacer un split con Mos Generator para promocionar la gira conjunta que realizarían por Estados Unidos en junio de 2016. Para este material, la banda grabó "The siege" en una grabadora Tascam de 4 tracks durante una noche; quedando plasma en una cara del promocional para acompañar "Gamma/Hydra" por el reverso.


Sin mayor tiempo que perder, Year of the Cobra se puso a trabar en su álbum debut bajo las órdenes de Billy Anderson, reconocido productor técnico que ha grabado a gente del nivel de High on fire, Sleep y Melvins. Para lograrlo, la banda se trasladó a los estudios Hollowed Halls en Portland, Oregon y se instalaron en su sótano para tener la mayor disponibilidad del lugar. Tras las sesiones de grabación, la banda trabajó a través de correos electrónicos con Anderson sobre las mezclas y la masterización del material mientras rodaban su vagoneta para presentarse en cuanto escenario eran invitados.

Para octubre de 2016 fue presentado ...In the shadow below, un disco ahogado en una neblina de distorsión y líricas sobre misticismo, brujería y personajes mitológicos. Bajo esta misma lógica, Esther Heckerman realizó todo el arte del disco miestras éste se grababa, así que sólo tuvo a su disposición el tema "Electric warrior" para desarrollar su inspiración: un guerrero armado con el trueno lucha contra obscuros demonios ante un lúgubre ambiente natural.

Year of the Cobra & Billy Anderson
A través de un juego de pedales y amplificadores, un estruendoso bajo Rickenbacker truena las bocinas mientras una dulce voz al estilo de Debbie Harris de Blondie o Chrissie Hynde de The Pretenders nos enamora hasta la perdición. Los salvajes golpes de batería impactan en los tímpanos tras dejar un mórbido eco que dota de intensidad y zozobra al ambiente. Contradictorio encuentro que funde en un mismo sonido la densidad y el poder de los acordes graves y la ternura de voces femeninas que nos hablan de luchas épicas, mujeres encantadas y seres místicos.

Para ...In the shadow below se volvieron a grabar "White wizard" y "The siege", siendo esta última el tema que logra condensar en sus cinco minutos de duración lo que es Year of the Cobra. "The siege" es una peregrinación de almas en pena que paso a paso se acerca más y más a nosotros sin una posible escapatoria. La batería golpea sin piedad para marcar el paso a la marcha fúnebre mientras las voces espectrales se escuchan suavemente en contradicción con el hiriente bajo atascado de distorsión y efectos como si se tratara el resonar de una tormenta eléctrica.

"El aire se siente inmóvil ahora y el silencio tan ruidoso. La luna sobre un gris cielo se esconde en miedo y vergüenza. La tierra comienza a temblar en agonía y dolor, el horizonte rojo se hace vacío y el sol canta en pena su último adiós. Blancos rostros vagan como sombras de la muerte que buscan reposo. El olor del humo roba su piel y sólo se escucha su lenta respiración. Vienen por nosotros... prepárense, vienen en marcha directa a través de la puerta."


En estos momentos, Year of the Cobra está realizando su primera gira por Europa para promocionar su ...In the shadow below, además de que participarán en la presentación del nuevo álbum de Mothership junto con Black Pussy, Slow Season y Beastmaker. Por lo pronto, la pareja está dejando todo sobre los escenarios mientras siguen experimentando con su sonido con la intención de crear nuevas cosas, así que no sería una sorpresa que nos regalen temas nuevos antes de que termine el año.