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miércoles, 8 de marzo de 2017

Christian Mistress : rescatando al viejo heavy metal


La llave da vuelta sobre el tablero y el poderoso V8 deja escuchar su potente combinación de engranes y pistones. La carretera se muestra libre para que las llantas del bólido devore millas a su feroz paso. Sin freno alguno, la máquina avanza gracias a su combustión perfecta y al experto conductor en el volante, pero nada se logrará si no llega a su destino. La meta es clara pero la distancia es enorme, este el momento de pisar el acelerador y concentrarse en el camino.

Luego del reconocimiento alcanzado con su debut Agony & opium de 2010 y la apresurada publicación de Possession en 2012, Christian Mistress se concentró para presentar un material maduro con buen trabajo en estudio, disco que salió en septiembre de 2015 bajo el nombre de To your death. Gracias a dichos trabajos, el grupo conformado en Olympia, Washington alcanzó la madurez sonora, pero para lograrlo, la banda tuvo que recorrer un largo camino de esfuerzo y constancia... Ésta es parte de su historia.


Christian Mistress se integró en el ya lejano 2008 y tras hacer ruido por la costa oeste de Estados Unidos, grabaron su primer álbum con tan sólo 500 dólares. Su base musical rápida y metalera les hizo ganar muchos adeptos, llevándolos así a tener muchas ofertas de diversas disqueras para realizar su segundo material. Con la idea de no perder impulso, el grupo firmó con Relapse Records e inmediatamente presentó Possession, material orientado hacia el occult rock setentero que les hizo bajar la velocidad de música al incluir algunos temas obscuros y lentos con instantes de guitarras acústicas.

La poderosa voz de Christine Davis sobre las afiladas bases musicales de las guitarras eléctricas de Oscar Sparbel  y Reuben Storey, el bajo de Jonny Wulf y la batería de Ryan McClain crearon un estilo propio bajo la velocidad de las sesiones de grabación y el interés de ver a la banda en vivo. Sin embargo, en 2013 la banda se tuvo que reconstruir con la salida de McClain, quien sería sustituído por Tim Diedrich. Dicha situación y la separación física entre los integrantes del grupo (Seattle y Portland), llevó a Christian Mistress a realizar una pausa para pensar en su nueva orientación sonora, obteniendo así el  tiempo suficiente para construir temas de mejor confección que demostrara su madurez y su calidad interpretativa.


Fue así que Christian Mistress entró a los Louder Studios en Grass Valley, California bajo las órdenes del productor Tim Green quien es reconocido por su trabajo con bandas como Los Natas y los Melvins. Con el material terminado, las cintas fueron enviadas a materizar con John Golden quien ya había colaborado en álbumes de Baroness, Faith No More, High on Fire, Nebula y los propios Melvins. 

A pesar de la impactante portada realizada por Pedro Felipe de Ars Moriendee, artista gráfico que ha realizado ilustraciones para las tapas de poderosas bandas de doom y stoner metal brasileño como Ruinas de Sade y Son of a WitchTo your death es un disco que regresa a las bases del heavy metal por medio de su influencia al New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM) y al punk de la segunda parte de la década de los setenta. De hecho, en propias palabras de Christine Davis, este material es como "un auto corriendo por la ciudad bajo sus luces de neón".


Y si dicha imagen no fuera tan clara, el primer sencillo del disco es una verdadera persecución por las autopistas americanas donde las aceleradas guitarras no frenan ni un segundo. "Open road" es un verdadero tributo al viejo heavy metal de riff agitado e hiriente que busca alcanzar su objetivo a la mayor brevedad posible, una oda a la velocidad en la que la melodía quema el asfalto sin importar la cantidad de combustible que se gaste para mantener el impulso. Es imposible no recordar temas como "Highway star" de Deep Purple, "Wildest dreams" de Iron Maiden o "El amo del camino" de Rata Blanca.

"Estoy en el camino, sobre la carretera. Estoy en blanco y azul, esta es mi manera. Tú tienes una palabra para decirme algo bueno, para encontrar una salida. Tú sabes que quiero escaparme de estas botas de concreto, pero seguramente me dirijo al infierno. Te llevaré a un lugar que conoces bien, regresamos a nuestras raíces para arrancarlas. He estado escondiendo este dolor toda mi vida, así que comenzará de nuevo. Te quiero de regreso a mis brazos. La piedra y la sangre se han ido y no recuerdo lo que teníamos, pero me han hecho sentirme vivo. Nos estamos haciendo viejos pero nunca perderemos los años, así que vivamos nuestras vidas, no hay tiempo que perder. Encontremos la ruta más corta al centro de la tierra y comencemos de nuevo. Dime si estás en el camino que nos lleva al final..."

Con un video dirigido por Marit Schmidt y por la propia vocalista de la banda, Christian Mistress promocionó "Open road" como corte previo al lanzamiento de To your death. En sus imágenes podemos ver el correr de una vagoneta por las carreteras de bordean el Pacifico norteamericano mientras los integrantes de la banda piden un "ride" para seguir en esta aventura llamada "heavy metal". Las guitarras Flying V explotan sobre los escenarios mientras el reflejo de un espejo nos guía el camino que hay que seguir, no antes sin antes regresar la mirada a uno mismo. Los granos de arena se escapan entre las manos al igual que los minutos, pero aun queda tiempo para agitar las largas cabelleras y disfrutar la caída del sol sobre el mar.


Christian Mistress ya está trabajando en nuevos temas, por lo que ya se observa en el horizonte un nuevo disco de la banda. Todo el 2016 sirvió para promocionar el To your death, pero Jonny, Reuben y Tim se dieron el espacio para crear un proyecto alterno llamado Quayde LaHüe, banda de hard rock con la que publicaron un EP con seis temas. Por lo pronto, nuestros oídos regresan a ese disco de 2015 que rescató el viejo heavy metal así como lo han hecho algunas bandas como Night Viper, Black Trip o los propios Horisont. Sin embargo, Christian Mistress ofrece un sabor americano que le da un toque especial a este género que busca regresar con toda su fuerza...


lunes, 6 de marzo de 2017

Black Vulpine : un ruidoso aquelarre alemán


Invocando a las fuerzas de la naturaleza, la mujer de magia blanca lanza su hechizo contra la obscuridad. La luna arde en llamas mientras se alejan los malos augurios, el alma busca la luz mientras se rasga en confesiones y exorcismos. Este es el ritual de la diosa madre, una ofrenda para alcanzar el equilibrio entre la mente y el espíritu, un baile de ninfas en honor a la dama de los bosques. Sin embargo, un halo de misterio se posa sobre la hechicera pues su fuerza puede disputar con el poder de lo maligno, equilibrio orgánico fuera de lo deseado por las leyes del hombre y sus dioses, energía que predice lo próximo y conecta con el interior.

Una banda originaria de Dortmund, Alemania desarrolla estas ideas a través de su "White witch woman", tema que mezcla la fuerza sonora de los instrumentos con las suaves voces que sobrevuelan su melodía. El morbo sobre los poderes de la naturaleza y la invocación que una mujer realiza sobre ellos despierten la imaginación para crear una oda de guitarras distorsionadas, tambores tribales y profundos sonidos graves que enfrentan a la magia blanca con los poderes de la obscuridad. Bajo el nombre de Black Vulpine, el distorsionado embrujo explota en los tímpanos hasta lograr un irrevocable amarre.


Con una mezcla de stoner y occult rock, además de una pequeña dosis de psicodelia dura, desde 2004 cuatro jóvenes han construido poco a poco un sonido propio con un rango que va desde el ligero rock desértico y adictivo de Queens of the Stone Age hasta la potencia bestial de Red Fang, logrando crear una atmósfera densa que sirve de telón perfecto a las voces etéreas que se pasean por los muros infranqueables que los instrumentos levantan a su alrededor.

Los culpables de este ruidoso aquelarre son dos hermosas brujas y dos enigmáticos demonios: Sarah y Daria en las guitarras eléctricas, Rüdiger en la batería y Stefan en el bajo. A través de la pequeña disquera Moment of Collapse, Black Vulpine publicó en septiembre de 2015 su álbum debut que llevó por título Hidden places, disco de once temas ahogados en guitarras arenosas y ritmos hipnóticos que terminan creando bucles sin fin en la memoria logrados por el trabajo en estudio por el propio bajista de la banda (Stefan Zacharias) y la mesterización del material realizado por Dennis Koehne, quien ha trabajado con Moonspell, Lacuna Coil y Tristania.


El primer disco de Black Vulpine es un afilado material que poco a poco es rodeado por una densa neblina de fuzz y obscuridad, eléctrico manto que satura las bocinas y cabalga de manera sostenida hasta adentrarse en la memoria. Hirientes riffs salen de los amplificadores con la intención de crear melodías adictivas que se conjugan con el canto de las malditas sirenas alemanas. Sin emabrgo, dichos juegos vocales logrados por Sarah y Daria se debaten irónicamente entre el rock alternativo de los 90 de The Breeders o Veruca Salt y el occult rock del nuevo siglo con bandas como The Oath, Lucifer, Ruby the Hatchet y Windhand.

Hidden places logró abrir las puertas a la banda para que pudiera presentarse en mejores escenarios, llegando a compartir presentaciones con bandas como Red Apollo, The Vintage Caravan o Kylesa, además de abrir uno de los tres días del festival RockAvaria para su edición de 2016 junto con Kadavar, John García, Ghost y Iron Maiden. Al comparar el trabajo de estudio con lo exhibido sobre escena, Black Vulpine nos demuestra su calidad sonora y fuerza interpretativa conseguida tras muchos años de trabajo y compromiso con el proyecto.


"White witch woman" ejemplifica a la perfección el sonido de la banda, pero quizá se convierte en una de las favoritas del disco gracias a su infecciosa figura de guitarras que cortan el silencio y a su fantasmal coro que hace perder el control. Las cuatro cuerdas graves sostienen la armonía que termina explotando en su puente central entre una salvaje batería ritual y el feedback de los amplificadores saturados por la distorsión. Termina el tema y un fuerte sabor desértico queda en la garganta mientras el panorama a nuestro alrededor queda totalmente iluminado por los relámpagos con los que intentó romper el manto nocturno.

Con un video realizado por Team TAPIR con imágenes de Black Vulpine tocando en vivo en el Suite023 de su natal Dortmund, la banda promocionó el Hidden places a través de "White witch woman". Rubias cabelleras de brazos tatuados sobre las cuerdas de las clásicas Gibson, una SG y una Les Paul juegan con las tonalidades bajo la misma figura mientras el bajo soporta la melodía con su sonido envolvente. Enfundado en una playera de Them Crooked Vultures, el baterista golpea los tambores con furia como si intentara expulsar los demonios internos mientras la mirada perdida de la bruja blanca hecha por Writteninblack Designworks para la portada del disco nos hechiza como la medusa de Homero.


Black Vulpine se ha esfumado de los escenarios con la intención de componer nuevas cosas, por lo que no sería extraño que pronto nos sorprendan con un nuevo material. Es por ello que es necesario recordar la adictiva magia del Hidden places, recuperar aquel gusto enfermizo por las guitarras cortantes y los mórbidos ambientes de voces etéreas, disfrutar del escándalo ensordecedor de los acordes llenos de fuzz y arena mientras la obscuridad busca la forma de anclarse en nuestra alma...

viernes, 3 de marzo de 2017

Luciferian Light Orchestra : un ritual de sangre para el maldito


El mundo de la obscuridad abre sus puertas para mostrar el otro lado del ser, una forma de entrar a las profundidades del alma para descubrir los deseos y los temores más ocultos. La bestia reta a la deidad por medio de los sueños, la magia y lo esotérico hasta que la maldad del demonio pone en duda a lo establecido como verdad  y bondad. Este es el rito de iniciación para demostrar la entrega y devoción al ángel caído, una búsqueda del verdadero conocimiento y la completitud de la existencia, un salto al abismo de la individualidad, la autonomía y la creatividad.

No es un secreto la inquietud de Christofer Johnsson por hacer cosas diferentes más allá de Therion, la banda de metal sinfónico que fundó a finales de los años 80 y con la que ha sido reconocido en todo el mundo. Fue hasta 2015 que su deseo se cumplió al publicar el primer disco de su proyecto alterno llamado Luciferian Light Orchestra, material que busca rescatar el occult rock y el hard rock de los años 70 de gente como Black Widow, Deep Purple, Black Sabbath, Uriah Heep y Scorpions.


Pero para lograr dicho proyecto, Johnsson reclutó a dos bateristas, un bajista, cinco guitarristas, dos tecladistas, tres organistas especializados en el Hammond, cuatro cantantes y cinco coristas. A este ejército de músicos se les ha guardado su identidad para crear un halo de misterio a  Luciferian Light Orchestra, aunque se han liberado algunos datos para satisfacer el morbo de los amantes de la información: algunas canción fueron interpretadas por Mari Karhunen (que ha participado con Therion en algunos temas) y por Mina Karadzic (novia de Johnsson), varios miembros actuales y pasados participaron en la grabación de los instrumentos y varios miembros de la orden mística Dragon Rouge de la que forma parte el propio Johnsson colaboraron con los coros.

A finales de 2014, Christofer Johnsson se encerró en sus estudios de Villa Adulruna, al sur de Estocolmo, Suecia para crear esta versión setentera de Therion, la cual abandonaría las voces femeninas de soprano que identifican los últimos años de la banda metalera para sustituírlas por unas más sublimes; utilizando además los teclados y el mellotron  para crear ambiente oníricos a partir de sonidos vintage de hard rock y psicodelia. Ya con el material grabado, Johnsson contactó a Lennart Östlund de los míticos estudios Polar del grupo ABBA para que realizara la mezcla del disco, ya que él podría darle el toque retro al álbum debut de Luciferian Light Orchestra por su trabajo realizado en In through the out door de Led Zeppelin.


Fue así que el 30 de abril de 2015 se observó en las vitrinas Luciferian Light Orchestra, disco que mostraba en su portada un trabajo visual realizado por Tentacula que muestra diversos elementos esotéricos donde destaca un ser zoomorfo de dos rostros, un indicio que deja patente la ambivalencia y el encuentro entre lo contradictorio para completar la totalidad de la existencia. Para completar este concepto, varias líricas del disco fueron escritas por Thomas Karlsson, ocultista sueco que formó parte del grupo fundador de la orden Dragon Rouge y que ha colaborado también con las letras para Therion.

Para la promoción de este disco, Christofer Johnsson publicó tres videos en el canal oficial de Therion: "Church of Carmel", "Dante and Diabaulus" y "Taste the blood of the altar wine". Hoy rescatamos este último tema, mismo que sirvió de segundo sencillo y que con su sonido abismal logra transportarnos a los recintos obscuros que dan origen al concepto de la banda. Himno sacrílego de melodía adictiva y acordes hirientes como cuchillos rituales en pleno sacrificio, oda negra que rinde tributo a lo maligno bajo sus diversas caretas y múltiples nombres malditos, danse macabre que reúne a demonios y brujas en un aquelarre de luna llena para invocar a la obscuridad.

"Prueba la sangre del vino del altar, una gota de néctar e inocencia. Un santuario para Satán decorado con sangrientas rosas rojas y lirios blancos. Inclínate ante el crucifijo negro, escucha a los demonios cantar un himno para el Señor. El macho cabrío de Mendez y Baphometh, la obscuridad llegará y el maestro Belzebúb volará. Hablando en lenguas la palabra de las mentiras, la verdad secreta del fantasma impío. La eucaristía de Lucifer que regresa a las brujas del Sabbath. Prueba la sangre de las lunas siniestras, celebra la misa de Brakulla. Bailan brujas e íncubos que comparten el vino del altar..."

"Taste the blood of the altar wine" es un canto dedicado a la encarnación suprema del mal donde se relata sobre algunos elementos distintivos de los rituales a su honor y se nombra diversas personificaciones, mismas que está relacionadas con la sexualidad, la rebelión, la magia negra y el sacrificio. Para completar las ideas que la lírica nos inyecta a las venas, Luciferian Light Orchestra nos comparte un video lleno de esoterismo que nos acerca a los ritos satánicos y de iniciación de las logias ocultistas: un cáliz litúrgico, cartas de tarot, máscaras, velas, espejos y viejas construcciones en ruinas a la mitad de la naturaleza. Este trabajo visual fue realizado por Mina Karadzic, quien con escasos recursos económicos, contactó a un amigo suyo para que dirigiera el proyecto y grabara diversas escenas en el balcánico Montenegro entre sombras, símbolos y vestuario antiguo original facilitado por un coleccionista privado.


Christofer Johnsson no quiso que Luciferian Light Orchestra quedara en un proyecto de estudio, así que formó una banda para que llevara el disco a los escenarios, sirviendo al mismo tiempo de evento telonero para las presentaciones de Therion. Entre sombreros y máscaras, cinco personajes dieron vida a una orquesta maldita de tonalidades vintage que bien podrían alternar con bandas como Ghost, Bloody Hammers o Lucifer. Christian Vidal y Nalle Pahlsson en las guitarras, Sixten Jaskan en el bajo y Mari Karhunen en la voz principal hicieron realidad este satánico ritual, aunque el hermetismo alrededor de la banda regresó cuando fue publicado el Black EP en diciembre de 2016; despertando así las esperanzas de ver nuevamente Luciferian Light Orchestra bajo los reflectores con su obscura magia y su encuentro con el lado maldito del universo...


miércoles, 1 de marzo de 2017

Year of the Cobra : entre sombras y estruendos


Desde lo lejos se alcanza escuchar la furia de los tambores y los platillos. Paso a paso nos acercamos hasta que la fuente de sonido la tenemos ante nuestra mirada atónita. Inesperadamente, un bajo comienza a marcar sus acordes, pero el vómito sonoro que sale de los amplificadores es una avalancha eléctrica que arrasa con todo a su paso, un ejército armado de estruendo y volumen que atemoriza con su poderosa marcha. Una figura hipnótica nos arrastra a los abismos mientas las voces de las sirenas nos hechizan con su canto maldito, embrujo perfecto que nos lleva a la perdición a través de las más densas tinieblas y los océanos jamás surcados.

Buscamos a los responsables de la hecatombe e inesperadamente nos encontramos con tan sólo una pareja, dos músicos rodeados de gabinetes Ampeg construyendo un muro de sonido imposible de atravesar. La ciudad de Seattle vio nacer en 2015 a este monstruo de dos cabeza llamado Year of the Cobra, banda conformada por Johanes Barrysmith en la batería y Amy Tung-Barrysmith en el bajo eléctrico inspirada en las densas atmósferas del doom, el sludge, el stoner y el occult rock para levantar una muralla sonora que puede dejar impresionado a más de uno.


Sin embargo, lejos de encapsular en un estilo musical a esta banda, Year of the Cobra mezcla sus influencias para crear un poderoso estilo propio lleno de distorsión y decibeles. Johanes y Amy se conocieron en 2007, pero luego de varios años tocando cada uno en diversos grupos, decidieron armar su propio proyecto. En un primer momento buscaron un guitarrista, pero al no encontrar uno de tiempo completo, comenzaron a construir su sonido exclusivamente con lo que tenía: bajo y batería. De esta manera, podemos evocar distintas bandas que han utilizado esta combinación para crear grandes cosas (Death From Above 1979, Lightning Bolt, Royal Blood, Om), aunque su estilo termine acercándose a lo hecho por Acid King o Windhand.

Tras la publicación en 2015 de su EP The black sun (trabajo masterizado por Tony Reed, guitarrista de Mos Generator), Year of the Cobra comenzó a ganar reconocimiento hasta la posibilidad de firmar con STB Records y hacer un split con Mos Generator para promocionar la gira conjunta que realizarían por Estados Unidos en junio de 2016. Para este material, la banda grabó "The siege" en una grabadora Tascam de 4 tracks durante una noche; quedando plasma en una cara del promocional para acompañar "Gamma/Hydra" por el reverso.


Sin mayor tiempo que perder, Year of the Cobra se puso a trabar en su álbum debut bajo las órdenes de Billy Anderson, reconocido productor técnico que ha grabado a gente del nivel de High on fire, Sleep y Melvins. Para lograrlo, la banda se trasladó a los estudios Hollowed Halls en Portland, Oregon y se instalaron en su sótano para tener la mayor disponibilidad del lugar. Tras las sesiones de grabación, la banda trabajó a través de correos electrónicos con Anderson sobre las mezclas y la masterización del material mientras rodaban su vagoneta para presentarse en cuanto escenario eran invitados.

Para octubre de 2016 fue presentado ...In the shadow below, un disco ahogado en una neblina de distorsión y líricas sobre misticismo, brujería y personajes mitológicos. Bajo esta misma lógica, Esther Heckerman realizó todo el arte del disco miestras éste se grababa, así que sólo tuvo a su disposición el tema "Electric warrior" para desarrollar su inspiración: un guerrero armado con el trueno lucha contra obscuros demonios ante un lúgubre ambiente natural.

Year of the Cobra & Billy Anderson
A través de un juego de pedales y amplificadores, un estruendoso bajo Rickenbacker truena las bocinas mientras una dulce voz al estilo de Debbie Harris de Blondie o Chrissie Hynde de The Pretenders nos enamora hasta la perdición. Los salvajes golpes de batería impactan en los tímpanos tras dejar un mórbido eco que dota de intensidad y zozobra al ambiente. Contradictorio encuentro que funde en un mismo sonido la densidad y el poder de los acordes graves y la ternura de voces femeninas que nos hablan de luchas épicas, mujeres encantadas y seres místicos.

Para ...In the shadow below se volvieron a grabar "White wizard" y "The siege", siendo esta última el tema que logra condensar en sus cinco minutos de duración lo que es Year of the Cobra. "The siege" es una peregrinación de almas en pena que paso a paso se acerca más y más a nosotros sin una posible escapatoria. La batería golpea sin piedad para marcar el paso a la marcha fúnebre mientras las voces espectrales se escuchan suavemente en contradicción con el hiriente bajo atascado de distorsión y efectos como si se tratara el resonar de una tormenta eléctrica.

"El aire se siente inmóvil ahora y el silencio tan ruidoso. La luna sobre un gris cielo se esconde en miedo y vergüenza. La tierra comienza a temblar en agonía y dolor, el horizonte rojo se hace vacío y el sol canta en pena su último adiós. Blancos rostros vagan como sombras de la muerte que buscan reposo. El olor del humo roba su piel y sólo se escucha su lenta respiración. Vienen por nosotros... prepárense, vienen en marcha directa a través de la puerta."


En estos momentos, Year of the Cobra está realizando su primera gira por Europa para promocionar su ...In the shadow below, además de que participarán en la presentación del nuevo álbum de Mothership junto con Black Pussy, Slow Season y Beastmaker. Por lo pronto, la pareja está dejando todo sobre los escenarios mientras siguen experimentando con su sonido con la intención de crear nuevas cosas, así que no sería una sorpresa que nos regalen temas nuevos antes de que termine el año.


lunes, 27 de febrero de 2017

John García : ante la fogata acústica del viejo coyote


El viejo coyote del desierto ha regresado y a su paso ha desconectado al arenoso fuzz eléctrico de las guitarras para aullar a la luna, acústico espejismo que intenta calentar la helada noche con una fogata hecha de antiguos recuerdos y una que otra historia nueva. La experiencia se impone ante el cambio de formato, y aunque sólo es un recuerdo el ardiente asfalto hervido por el sol de mediodía, la voz que estableció las bases para lo que hoy conocemos como desert rock y stoner pisa el pedal de freno para mirar en el espejo retrovisor lo que sus incasables pasos han recorrido hasta el día de hoy.

Antes de resucitar a Slo Burn en el escenario del Freak Valley Festival a celebrarse en junio de 2017, John García a decidido publicar un disco solista de manera acústica con la intención de presentar algunas canciones nuevas de su repertorio y hacer también un repaso por su carrera, la cual incluye diversos proyectos como los míticos Kyuss, Hermano, Unida y Vista Chino, además de participar en la grabación de algunos temas como artista invitado con Luna Sol o Danko Jones.


Acompañado por los mismos músicos que formaron parte de la gira promocional de su último disco de 2014, John García encapsula en una placa la forma en que ha presentado su música desde finales de 2015. Ehren Groban en la guitarra, Mike Pygmie en el bajo y Greg Saenz en las percusiones, la banda de García logra un equilibrio perfecto entre su fuerza innata nacida en la escena de Palm Springs, California y las suaves texturas de los sonidos desenchufados, íntimos y finalmente naturales.

Con la grabación y mezcla de Robbie Waldman y Steve Feldman en los estudios Thunder-Underground y Unit a recording & arts, a finales de enero de 2017 John García publicó The coyote who spoke in togues a través de Napalm Records, material que contiene cuatro versiones a temas clásicos de Kyuss ("Green machine", "El Rodeo", "Gardenia" y "Space cadet"), una versión en vivo de "The blvd" grabada en Croacia y una continuación a "Argleben" de su disco solista, además de cuatro temas nuevos compuestos especialmente para esta ocasión (uno de ellos totalmente instrumental).


Lo primero que escuchamos del The coyote who spoke in togues fue su tema inaugural "Kylie", canción que fue presentada como primer single del disco a finales de 2016. Las guitarras comienzan una loca carrera como si de una estampida se tratara, agitada persecución que sube de intensidad gracias a los atmosféricos teclados del músico invitado Ronnie King. La rasposa voz de John García nos remonta a los años noventas como si el tiempo no pasara sobre el icono californiano. Tras la explosión, todo cae en un aletargado ritmo hasta dejarnos abandonados a la mitad de la nada y en la obscuridad total, pero repentinamente todo se vuelve a encender para arrancarnos los pies de la tierra y reunirnos con las estrellas que iluminan la helada velada desértica.

Con un video dirigido por Douglas Quill, John García promocionó "Kylie", y más allá de sus trabajos visuales previos, el primer corte de The coyote who spoke in togues sorprendió a todo mundo por su historia y por la fuerza de sus imágenes. Un auto llega sigilosamente a la mitad de la noche a una casa tras un largo recorrido por la carretera que atraviesa el desierto californiano, un joven desciende del vehículo y entra al inmueble para secuestrar a la chica que ahí vive. Ya en el calor del día, el raptor suelta a la muchacha, quien corre sobre la arena caliente, pero todo queda en un escape momentáneo. La bella mujer despierta al calor de una fogata ritual donde será sacrificada, pero la historia gira 180 grados hasta terminar en una persecución entre la luz de ardientes antorchas y el manto de la noche.


El terreno está preparado para el regreso triunfal de Slo Burn, pero lejos de que The coyote who spoke in togues quede relegado ha ser un disco de transición, el último disco de John Garcia deberá ser tomado en cuenta como una faceta más dentro del abanico de posibilidades que tiene el músico californiano, misma que ya había sido presumida previamente con "Her bullets' energy", tema grabado a dúo con Robbie Krigger de The Doors hace poco. Por el momento, John García nos ha enseñado que el rock desértico puede ser desconectado de su característica distorsión porque en su interior se guardan líricas mágicas y poderosas melodías más allá de la electricidad...


viernes, 24 de febrero de 2017

The Ringo Jets : ¿a qué suena Turquía?


Tener referencia sobre una banda que está a miles de kilómetros es difícil, pero cuando la cultura es distinta lo hace casi imposible. Sin embargo, el mundo del rock rompe barreras para tender puentes de comunicación a partir de elementos comunes y sirve como medio para compartir lo propio, lo diferente y lo único. El caso de Turquía es realmente especial porque este país es una puerta entre lo que entendemos como Oriente y Occidente, un cruce de caminos donde se han librado una infinidad de batallas por el correr de los siglos, un codiciado punto estratégico que enfrenta al moderno mundo tecnológico y al antiguo territorio musulmán aferrado a sus costumbres.

En la importante Estambul, aquella hermosa ciudad que en épocas remotas se conoció como Bizancio y Constantinopla, nace una banda que lleva la contradicción cultural hasta las bocinas para regalarnos un coctail distorsionado de batería y guitarras eléctricas que es imposible que dejemos pasar por inadvertidos. The Ringo Jets se formó en 2011 con la intención de hacer coincidir el gusto por la fuerza eléctrica del mundo occidental y la imaginación de tres jóvenes que viven todos los días el sincretismo cultural de una nación que se encuentra entre la espada y la pared. 


Si se nos hace extraño escuchar música turca, es aún más raro encontrarnos con un proyecto sonoro basado en la mezcla tonal de las guitarras de Deniz Ağan y Tarkan Mertoğlu teniendo como base la fuerza en la batería interpretada por una mujer, Lale Kardeş. Rompiendo con todos los estereotipos, The Ringo Jets se une a la serie de bandas que dejan a un costado al bajo eléctrico y juegan con los amplificadores y los pedales de distorsión para crear nuevos sonidos como Muñoz, The Muddy Brothers y The Red Boots (Brasil), The Heavy Minds (Austria) o The Bonevilles (Irlanda del Norte), inspirados en la unión del hard blues electrificado de los años 60 y 70  el rock garage y alternativo del nuevo siglo bajo el nombre de The White Stripes y The Black Keys como referentes inmediatos.

Gracias al material recopilatorio hecho por Tantana Records a finales de 2016 con el título de Assorted, tuvimos la suerte en este lado del Atlántico de escuchar la propuesta sonora de este trío turco. Confesando que lo exótico de su lugar de origen no coincide con una banda de rock ahogado en fuzz, nos dimos a la tarea de escuchar el material con todo el recelo que puede derivar el escuchar música de un territorio opuesto al nuestro si a cultura se refiere; sin embargo, la sorpresa fue mayúscula...


Assorted resguarda en su interior algunos temas del álbum debut de The Ringo Jets presentado en 2013, los dos singles de 2014 titulados Evil eye y dos temas completamente nuevos: "Blue wind" y "Trippin". Este material sirve de carta de presentación para la banda en el mundo occidental gracias a sus temas infecciosos y estridentes cantados en inglés, dardos directos a los tímpanos ansiosos por escuchar cosas frescas más allá de los patrones impuestos por los géneros y las ideas musicales. Para un mercado dominado por el pop cantado en turco, hacer una banda de rock escandaloso con líricas en inglés rompe con cualquier esquema, pero si pensamos en lo comentado por la banda en una entrevista, sus influencias chocan en mil pedazos en su encuentro: Tarkan esta fascinado por el punk, Lale estudió música donde adquirió su gusto por el jazz y Deniz escucha psicodelia setentera.

Así como la paradoja se adueña del sonido del trío turco, la gente de Big Baboli Print House reflejó en la portada del Assorted el irónico encuentro de elementos contrarios a través de una partida de backgammon entre los dos mayores símbolos antagónicos: la vida y la muerte. Una vez impactados por la mística ilustración, dejamos que la música nos inunda para descubrir como las fusiones explotan los altavoces y pueden crear verdaderas joyas inolvidables.


Las guitarras rugen a través de su figura insistente y la batería golpea sin piedad en compañía de unas mágicas percusiones con sabor innegablemente oriental por cortesía del músico invitado Mauro Refosco . Estamos escuchando a "Tease", un acelerado demonio que se levanta con su escandalosa energía para terminar convirtiéndose en un furioso genio que sale de su lámpara para ofrecernos un baile exótico de tambores que no frenan ni un segundo. La esfera sonora donde The Ringo Jets nos encierran es lograda gracias a la grabación y mezcla realizada por Tomasso Colliva, productor técnico y técnico de sonido italiano que trabajo con gente de la talla de Franz Ferdinand y Muse. Sin embargo, todo llega a su punto culminante cuando un solo de guitarra se escapa entre la tormenta de arena para tomarnos de la mano subirnos hasta el propio cielo.

 "Tease" se publicó originalmente en el álbum debut de la banda y tuvo un video promocional dirigido por Eli Kasivi. En sus imágenes podemos ver en primer plano el interior de un viejo auto al que sube un joven. Arranca el vehículo y en la radio se sintoniza el single de The Ringo Jets, mientras vemos pasar las calles de Estambul. Un mensaje de texto entra al celular y distorsiona el sonido, pero su contenido hac enfurecer al chofer. Una mirada al espejo retrovisor y los celos construyen una escena difícil de aceptar, pero unos cuantos golpes al llegar al destino final, pueden calmar el feroz sentimiento.


Con tan sólo una probada al Assorted caemos rendidos a su cruda estridencia, ruido que les ha valido para compartir escenario con Kadavar y hasta salir de las fronteras turcas para tocar en España y Austria. Este es el momento para que la banda reciba los aplausos y reconocimientos del público de Occidente, más allá de la guerra que han librado en su propia trinchera. Su irónico estilo logra hacer coincidir la tradición melódica de su país y la energía eléctrica de la modernidad desbocada, haciéndonos entender que puede existir un lazo entre ellas para crear música realmente cargada de fuerza y magia.Ya con nuestros tímpanos atrapados, ahora tan sólo queda esperar el próximo disco de The Ringo Jets, quienes ya se encuentran en los estudios grabándolo...


miércoles, 22 de febrero de 2017

The Purple Elephants : desgarrando al pasado


A un año de haber sido publicado el álbum debut de los españoles The Purple Elephants, es necesario bajar nuevamente la aguja sobre los surcos para descubrir en ellos aquello que los ha convertido en un referente para el nuevo rock español; además de ser un puente hacia lo que está escuchando el resto del mundo. Abandonando el inglés para retomar el castellano, esta banda originaria de Murcia nos mostró en sus poco más de 40 minutos todo lo que puede hacerse en con el rock de manera auténtica, más allá de etiquetas  y posturas, logrando crear un disco rico en texturas y posibilidades sonoras que pocos se atreven a realizar.

Danza funeral vio la luz en febrero de 2016, luego de un proceso para recabar fondos a través de la plataforma de financiamiento Crowdfunding con los cuales se pudiera editar el material, mismo que finalmente fue publicado a través de Son Buenos Artmusic. Con el dinero en los bolsillos, la banda se fue al Puerto de Santa María en Cadiz para meterse al estudio de grabación de Paco Loco y registrar diez temas de manera visceral como sólo este productor lo podría hacer, quien es reconocido gracias a su trabajo con gente como los cantautores Sr. Chinarro, Nacho Vegas y Enrique Bunbury o bandas como Manta Ray, La Costa Brava, Niños Mutantes y Australian Blonde. 


Todo inició con el encuentro en 2014 del vocalista Jorge Bayle y el guitarrista Adrián Carlos mientras estudiaban sonido y cuando decidieron comenzar un proyecto musical original. Con el tiempo, a ellos se unieron el baterista Fran Imbernón, el tecladista Tommy Rocheteau y el bajista Alejandro Jiménez para que juntos le dieran forma a un combo que guardara en su interior psicodelia, hard blues y rock pop. 

Inspirados en las escenas de Dumbo, aquella película de Disney donde se observa una alucinación alcohólica con elefantes multicolores, nace el nombre de la banda con la intención de hacer patente el colorido y acidez de su propuesta; dejando en el idioma de Shakespeare su apelativo debido a que las primeras líricas del grupo estaban compuestas en dicha lengua, mismas que formaron parte del autoproducido EP Flames like ruby gems.


 The Purple Elephants comenzó a ganarse al publico con sus presentaciones, convirtiendo al tema "We will ride the moon until the end" en un pequeño clásico. Sin embargo para su disco debut, la banda se volcó por completo al castellano, y aunque rescató algunas canciones de su EP, las liricas fueron escritas nuevamente por Tommy Rocheteau bajo las líneas melódicas que Jorge Bayle había imprimido originalmente. Finalmente, Danza funeral quedó compuesto en más de la mitad por canciones nuevas y el resto por las reconstruidas.

El álbum debut de los murcianos es una paseo sonoro que bien nos puede llevar a introspectivos parajes del hard blues ("Redención" o "Entre velas") hasta la acidez psicodelia más estridente ("El desierto" o "Maldita sentencia"), pasando por obligados sobrevuelos flamencos ("Noche persa") y cabaretescos ("Danza funeral"). Efectos sonoros y mágicos arreglos musicales por todos lados nos van envolviendo en el universo onírico de The Purple Elephants, donde la distorsionada guitarra eléctrica y el envolvente teclado se convierten por momentos en los protagonistas del disco.


Como primer mordisco al Danza funeral, la banda presentó en diciembre de 2015 como primer sencillo "El halcón", tema de guitarra fuerte que sirve para levantar un muro infranqueable junto con la gravedad de la batería y el bajo. En el momento cuando la canción llega al cenit del estribillo, un teclado se escapa por las bocinas para amplificar la atmósfera hasta convertirla en una nube de sopor de donde es difícil escapar. Una vez que llega al puente, el track se vuelve primitivo y cavernario gracias a las percusiones y las palmas, pero todo termina explotando en una cascada de notas estridentes y desesperadas.

La rasposa voz de Bayle entona una melodía cruda sobre las distintas personalidades que puede desarrollar el hombre dentro de su abismo personal, pero que al mismo tiempo implora por romper las cadenas en busca de su propia libertad. El alma se desgarra por dentro, pero la careta hacia los demás engaña y seduce al igual que un ave rapaz. Los sentimientos ocultos corroen al individuo hasta que la estampida interior resulta inevitable...

Con un video dirigido por Juan y Pedro Poveda a través de Twin Freaks Studio, The Purple Elephants promocionó "El halcón". Este trabajo visual podemos observar a la banda tocando en un completo fondo blanco en contraste con dos enigmáticos personajes sobre un halo obscuro. Esta contradicción visual que logra hacer referencia a la lírica del single funciona a la perfección, llevándole así a ganar el premio del público Rendibú 2016 organizado por el diario español La Verdad en la categoría "Video maquetas música".


2016 fue un año de muchos logros para la banda, pero también trajo consigo algunas bajas, pues Tommy Rocheteau y Alejandro Jiménez abandonaron el barco para convertir momentáneamente a The Purple Elephants como trío. En lo que el grupo se configura de nuevo, a nosotros sólo nos queda seguir exprimiendo todo el contenido del Danza funeral, descubriendo a cada vuelta los secretos que guarda su producción y expandiendo la mente con todas las opciones que guarda en su interior.