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jueves, 10 de octubre de 2019

Knei : el verdadero rock psicodélico de la pampa argentina


Como todos lo sabemos, Argentina ha sido durante décadas una fuente inagotable de donde surgen distintas bandas de rock dentro de todas las variantes posibles. Sin embargo, hay algunos grupos que saben recuperar la esencia del paso de la historia para que cada uno de sus temas exuden el mismo sudor bajo el sagrado manto de "lo vintage" pero sin quedarse varados en un estilo previamente definido. Efectivamente, suena a viejo y aun en ello existe la frescura de la imaginación fértil para crear melodías adictivas y mensajes dedicados a la nueva generación. Una de esas escasas agrupación que cumplen con estas características es Knei.

La coincidencia y la suerte lograron que tres chicos de la pampa argentina se encontraran en la gran capital. Amigos en común y distintos proyectos musicales fueron encaminando a dichos jóvenes hacia construir su propio espacio sonoro que terminó por llamarse Knei. Sus orígenes acústicos están en Las Sombras y en Los Siberianos, pero este power-trio ha logrado conformar su propio espacio dentro del rock a través de su alma nacida entre los pastizales y la estepa pero terminada de curtir entre los muros de hormigón de la cuadrícula perfecta de la ciudad de La Plata.


Los inicios de Knei se remontan al 2006, momento en el cual Nicolás Nippoli (guitarra y voz), Mauro López (bajo) y Roberto Figueroa (batería) comienza a ensayar a la par de otros proyectos musicales; pero no es sino hasta finales de 2011 cuando la banda publica su debut formal titulado La puerta del Sol tras un discreto intento discográfico nombrado de manera homónima. Sin embargo, no fue hasta finales de 2016 que el trío argentino obtiene su reconocimiento gracias al material Juventud de la gran ciudad, un álbum editado de manera local por Aquatalan Records y Exiles Records; además de forma internacional con la peruana Necio Records y la alemana Nasosi Records a través de su edición en vinilo.

Tras lo excelentes comentarios, ahora era el momento de consolidar lo alcanzado para crear un álbum que desarrollara un sonido propio y al mismo tiempo lograra confesar sus influencias a través de un leve tufo a pasado. Por medio de composiciones venenosas y una grabación analógica lograda a través de la magia de Patricio Claypole en viejas cintas magnéticas de carrete abierto, Knei presentó en junio de 2019 su III, un álbum crudo que recupera el clásico rock psicodélico argentino para construir una colección de tracks adictivos llenos de mensajes incendiarios que incita a romper el silencio mientras denuncia la inconformidad de una nueva generación que comienza a buscar los mecanismos para hacerse escuchar.


Desde el momento en que arrancan los primeros acordes de III a través de "Vieja mujer" sabemos que estamos frente a un disco de rock n' roll de la antigua escuela. Aquel innegable sabor a clásico que viaja desde Pappo's Blues hasta Los Natas mientras roza a Invisible y Pescado Rabioso, logra transportarnos a una época de denuncia y sonido lisérgico que incita a la reflexión y la revolución por medio de una lírica poética y hermética que crea un velo enigmático y provocador. El aguijón entra de manera directa y sin freno, pero es necesario incursionar en cada una de las propuestas para desenterrar cada uno de los secretos que resguardan en su interior.

III puede ofrece temas rabiosos como "Mensaje eterno" con su esencia proto-metal o "Caso perdido" con su obvia raíz de blues eléctrico que logra transformarse en un monstruo pesado de varias cabezas como en una dócil bestia de rock n' roll, pero al mismo tiempo puede ofrecernos bellos temas llenos de cuerdas como en "Balada para una amiga" con su melancólico mensaje o en "Nuvem Leopardo" con su estilo colosal de breve duración. Por si fuera poco, el álbum nos ofrece sonidos acústicos que irremediablemente recuerda el hippie-folk  de Sui Generis como en "Jardín", así como temas elaborados con diferentes posibilidades sonoras como en "¿Qué está bien y qué está mal?" que demuestran todas las capacidades interpretativas de la banda argentina.

El primer sencillo promocional que presentó Knei para III fue "Vieja mujer (Besos de otros días)", tema inaugural del álbum que a base de riff incendiarios atrapa la atención del escucha hasta que la melodía logra enganchar con sus neuronas. Como si se tratara de una bruja que lanza un hechizo para crear un embeleso, el tema enamora de manera sencilla sin esfuerzo alguno. Pero el trío argentino no queda contento con ello, ya que logra construir en su puente musical una loca carrera de animales desbocados que demuestran el poder interpretativo de la banda. Mientras observamos el registro visual realizado por Seudo Blanco de la grabación del álbum en los estudios El Attic, las múltiples figuras de la canción nos demuestran quizá un fragmento de todas las posibilidades sonoras de Knei para este material mientras escuchamos una misteriosa lírica sobre una mujer varada en los recuerdos del ayer.


Knei ha creado quizá su mejor material hasta el momento, ya que además de ofrecer un álbum de gran calidad sonora lleno de temas infecciosos, logra de manera irónica refrescar los horizontes del rock argentino actual a través de aquellos sonidos que repasan la historia del género en aquel país del cono sur. Sin embargo, III merece una escucha más detenida más allá del halo mágico que lo recubre en un primer momento, más allá del rock crudo que distingue al power trío y más allá de su excelente trabajo de producción técnica. Sin lugar a dudas, el tercer material de Knei tiene todos los elementos para convertirse en un clásico instantáneo del rock argentino...


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