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miércoles, 6 de julio de 2016

Limestone Whale : el joven rock bávaro


Cuando hablamos sobre el actual escena de rock alemán, inmediatamente nos llegan a la mente bandas como Kadavar, The Oath, WedgeHeat y Wucan; un colectivo de grupos que se han orientado hacia el rock vintage setentero en mezcla constante de riffs pesados originales del hard rock y el doom junto con algo de la acidez de la psicodelia y el hard blues británico. Sin embargo, nuevos grupos está alimentando el panorama rockero germano y ahora es momento de darles su espacio propio. 

Limestone Whale se estrenó en marzo de 2014 con un EP de cuatro canciones, pero al fin en mayo de 2016 han publicado su álbum debut. Originarios de los obscuros bosques de Schwandorf en Bavaria, este cuarteto de jóvenes han creado un conjunto de canciones bajo el concepto de heavy psych blues, una mezcla de hard blues y el primer heavy metal con algunas líneas melódicas inspiradas en el rock alternativo de los noventas. Esta mezcla le ha dado a la banda una personalidad propia que ha refrescado los sonidos alemanes, aunque los ha acercado a las referencias suecas de Witchcraft y Graveyard.


Para darnos una idea de lo que es Limestone Whale, la banda se metió a los estudios BigSnuff Studio para grabar de manera análoga y en directo todos los temas que forman parte de su primer disco. El trabajo de grabación y producción musical corrió a cargo de Richard Behrens, bajista de Heat y de Samsara Blues Experiment, además de productor de Wucan, Evil Spirit y Black Salvation. Con esa institución a cargo de los controles, los bávaros se dedicaron a derrochar su calidad sonora en el estudio para obtener un disco de gran calidad.

El primer sencillo de este álbum es "Paralyzed in paradise", canción de guitarra "ferrocarrilera" que corre sobre sus rieles y llama con sus cuerdas al resto de los instrumentos a seguir su vagón. El entrecortado ritmo nos mantiene atentos gracias al gancho de sus riffs y lo pegajoso de su estrofa. Sin embargo, de la nada surge un solo de guitarra lleno de acordes secos, pedal wah y magia que corre de bocina a bocina sin control. Una voz sin pretensiones ni esfuerzos más allá de lo que su rango puede ofrecer nos canta sobre la idealización que hace el ser humano sobre todo lo que está alrededor de sí mismo, pero que al final de cuentas, termina atrapado en una jaula de oro. Luego de un intento escape, la huida es infructuosa tras descubrir que la libertad ha sido una falacia.

Para acompañar el lanzamiento de "Paralyzed in paradise" como primer single del Limestone Whale, la banda lanzó un video promocional realizado por Christian Fischer, material que busca ser un juego surrealista lleno de figuras y metáforas que terminen remitiendo a la juventud, a la locura y a la búsqueda de libertad. Una especie de manicomio o casa de descanso y salud al aire libre nos sirve de escenario donde un persona con problemas mentales es cuidada por el personal del lugar. Aprovechando un descuido, nuestro barbado y demente amigo escapa del lugar, desatando una persecución por el lugar.


Con este mordisco el primer disco de Limestone Whale nos podemos dar una idea de lo que ofrece la banda. Sin embargo, el timing del disco es suave, cadencioso, quizá lento... pero eso no hace menos a la placa, al contrario, la convierte en una producción llena de sentimiento y fuerza en la interpretación. "Paralyzed in paradise" sirve de gancho gracias a su estructura, un escape, un intento de huída de sí mismo; pero el resto del disco nos lleva a la reflexión de uno mismo y su deseo por regresar a tiempos mejores, al pasado, a la juventud... momentos que jamás regresarán pero que el poder de la memoria y de la música logra transportarnos por un instante a ellos.


lunes, 4 de julio de 2016

Beastmaker : lo que hay detrás de la máscara de Satán


Acordes secos de guitarra se escuchan uno a uno, en el eco de su distorsión alcanzamos a vislumbrar el golpe de tambores tribales. Brujas y demonios se toman de la mano para bailar alrededor de la fogata ritual que incite a las fuerzas de la obscuridad a recibir un tributo, un obsequio, un sacrificio de sangre. Almas en pena comienzan a vagar por los rincones de la noche en búsqueda de venganza, aquellos que fueron olvidados han regresado con su odio eterno y amor infernal.

Beastmaker abre la puertas al más allá, da un paso adelante y nos muestra lo hay en su interior. Lusus Naturae es una colección de 12 lúgubres odas a lo demoniaco, a lo maldito y a la muerte, una obra compuesta a través de ritmos mórbidos a los que la banda a bautizado como "old vintage metal", una mezcla entre doom, stoner y psych de heredera directa de los eternos Black Sabbath. 


Surgidos de alguna cripta olvidada de Fresno, California, este trío de greñudos muertos vivientes llevan al colmo el mistifico mundo de las tinieblas para hablarnos sobre temores, cadáveres y extraños fenómenos de la naturaleza por medio de melodías de guitarras lentas y pesadas, baterías aletargadas y acordes graves de bajo que desde atrás van cuidando cada paso dado. Voces sobregrabadas en tributo a Ozzy, líricas que recuerdan los conceptos de Danzig y composiciones musicales que fácilmente podrían ser comparadas con lo hecho por Uncle Acid & the deadbeats o Electric Wizard.

Estos seres sobrenaturales son conocidos en este plano de la realidad bajo los nombres de John Michael Tucker (bajo), Andrés Alejandro Saldate (batería) y Trevor William Church (guitarra y voces). A través de Rise Above Records, Beastmaker publicó su Lusus Naturae en marzo de 2016, un trabajo hecho por ellos mismos desde la composición (todas las rolas son escritas por Trevor), hasta el trabajo de grabación y producción del disco (Trevor fue el ingeniero de sonido y Andy Saldate hizo la mezcla y la masterización de la placa).


"Un canto se escucha desde el más allá, un lamento nacido desde uno de los últimos círculos del infierno que Dante alguna vez relató. Una sombra recorre la obscuridad en búsqueda de cumplir su amenaza, muerta de día, viva de noche. Absorbiendo la sangre para recuperar su vida, sus ojos se posan fijamente sobre el alma desvalida mientras las llamas eternas surgen desde las profundidades. Tras la máscara de Satán se encuentra la muerte..."

Con un video dirigido por Kayton Dean de Suspiric Noir, Beastmaker realizó la promoción de Lusus Naturae y nos mostró su sonido y su concepto por medio de "Mask of Satan". En sus imágenes podemos ver extractos de viejas películas de horror llenas de sacrificios, rituales satánicos, aquelarres, almas descarriadas y demonios malditos. Entre las sombras de dichas escenas la banda se escurre para mostrar su presencia en los escenarios, tenebrosa esencia de un grupo que juega con el cultismo, la brujería y el satanismo. El macho cabrío baila orgulloso esta noche, mientras su bella acompañante, arranca la vida de los inocentes e incrédulos.


Tras la historia de venganza, castigos eternos y almas olvidadas en el infierno, Beastmaker se ha colocado directamente dentro del circuito de bandas doom y occult rock que recorre los Estados Unidos y Europa, jalando así a aquellos atrapados entre el hard rock obscuro de los setentas y el metal con reminiscencias doom ochentero. Así podemos encontrar a los californianos alternando con gente como Lucifer, Blood Ceremony, Radio Moscow y With the Dead.

Las puertas del infiernos han sido abiertas, ahora tomas de la mano con Beastmaker nos adentramos al mundo mágico y maldito de la obscuridad. Sin remedio, comenzamos a observar imágenes de seres penando, castigados por su fe y recibidos sin perdón por el demonio. El hombre se encuentra postrado ante sus actos, pero la mano de la maldad ha movido los hilos para empujarlo a los abismos de la condena eterna. Bienvenidos al averno...


viernes, 1 de julio de 2016

Nocturnal : bajo el manto de la obscuridad

Hubo algún momento en la historia de una banda sueca en la cual la obscuridad, la noche y la incertidumbre de lo desconocido sirvieron de inspiración para crear un rock de sabores antaños, profundos y misteriosos. Nos invitaban a guardar silencio para que que pudiéramos escuchar aquellos sonidos escondidos entre los rincones de las tinieblas. Las cosas fueron cambiando con el paso de los años, pero este es un buen momento para regresar a ese negro instante que logró llamar la atención de los amantes de la obscuridad a través del hard rock.

Nacidos como grupo en Linköping, una de las ciudades suecas más importantes dentro de la industria tecnológica y la educación de dicho país nórdico, Nocturnal se conformó como una banda de amigos deseosos de hacer la música que desde hacía ya un tiempo dominaba la escena rockera de Suecia, Con inspiración en gente como Norrsken, Graveyard y Witchcraft, Nocturnal formó parte de una especie de segunda generación de bandas con riffs inspirados en los años setentas y un sabor crudo y líricas lúgubres y personales junto a grupos como Trouble Horse, Skogen Brinner, Horisont, Brutus y Spiders.


El primer golpe de la banda fue dado con el single Until the morning light publicado en agosto de 2012 bajo la disquera Gaphals. Acompañada por "Black magic", esta canción colocó directamente a Nocturnal dentro de la escena sueca del hard rock, distinguiéndose de las demás por su gusto francamente vintage, lo que llevaba a compararlos con aquel sonido setentero de guitarras directas, letras desgarradoras pintadas de negro, magia y misterio. Un poco de proto-doom, una pizca de hard blues y otra de occult rock para crear una buena dosis de ganchos rítmicos difíciles de dejarlos pasar.

En dicho momento, Nocturnal estaba conformado por Linus Ekermo en las vocales, Kalle Elfvin en las guitarras, Dennis Skoglund en la batería y Max Monryd en el bajo. Sonido análogo obtenido a través de amplificadores Ampeg, Marshall y Orange. Inspiración nacida en la obscuridad de la noche y el sabor de una espumosa cerveza. Largas cabelleras que se agitan al ritmo de un aquelarre alrededor de una fogata mística, bailes mágicos que invocan a los espíritus malignos ocultos en las tinieblas. 


Refugiados en su pequeño cuarto de ensayos, los vikingos toman sus instrumentos musicales para entonar un canto bajo el manto de la noche, una melodía que enamora al incauto escucha entre posters de Marilyn Monroe, Led Zeppelin, Motörhead, Jack Daniels, Judas Priest y Hammerfall. De entre los árboles nace una voz apoyada en un báculo endemoniado, de sus cuerdas vocales surgen líricas que buscan alojarse en las almas que vagan sin pena por el mundo. El poder de un bajo Rickenbacker soporta la tonada mientras una guitarra se sacrifica en un solo que nos llora por medio de un elemental wah.


Luego de un debut como lo es "Until the morning light", uno esperaría que una banda con la calidad de Nocturnal llegara hasta los cuernos de la luna. Tras el éxito del primer single, la banda publicó un segundo sencillo en marzo de 2013 como preámbulo para su álbum debut presentado en mayo del mismo mayo. Sumando un cierto sabor entre Black Sabbath, Deep Purple y Iron Maiden, las nuevas producciones de Nocturnal los llevaron a girar por su país natal como abridores de bandas como Danava y Spiders. Sin embargo, las cosas cambiarían...

Tras la salida del bajista Max Monryd, la banda encontró en Martin Blomberg a su reemplazo; pero al mismo tiempo sumó a Linus Lundgren como segundo guitarrista para apoyar a Kalle Elfvin. Con el tiempo, la suma de nuevos integrantes fue cambiando el sonido del grupo hasta que se fue alejando del lado obscuro para optar por una luminosidad cercana al rock alternativo. Así como ocurrió con  los franceses The Socks y su metamorfosis psicodélica a Sunder, Nocturnal mutó su nombre a Nocturnalia en consistencia con el nuevo concepto musical propuesto. Desde marzo de 2015 podemos escuchar su Above below within, un disco de instantes ácidos y olvido al hard rock obscuro que los posicionó en la escena sueca. Por lo pronto, nuestra necia memoria nos regresa hacia aquel primer momento, aquel instante de grata sorpresa que llenó el exigente gusto por un rock vintage sueco que no quedaba reducido en una simple copia, sino en una propuesta propia de simple inspiración en tiempos musicales mejores.


miércoles, 29 de junio de 2016

Bright Curse : al borde de nosotros mismos


Nuestra alma se encuentra al borde, a la orilla de un enorme abismo que muestra la inmensidad del mundo, de la vida y de la muerte. Imponente vista que paraliza, sorprende y destruye cualquier idea, cualquier sentimiento, cualquier acción. El universo se postra ante nuestros pies y la inmovilidad nos absorbe hasta dejar a una sombra frente la magnitud y la totalidad. Encontrar la libertad nos enfrenta con el cumplimiento del deseo y con la eterna pregunta: ¿y ahora qué sigue?

Aquí tenemos para nuestros oídos a la nueva promesa británica que se une a las huestes del llamado "heavy psychedelic", movimiento musical inspirado en el rock obscuro de los años setentas al estilo Sabbath que al mismo tiempo se nutre del sentimiento progresivo de gente como Tool o Baroness, del poder y el ambiente del stoner entendido al estilo de Sleep o Witch, pero que termina sonando como proto-doom y occult rock de los eternos referentes suecos Graveyard y Witchcraft. Desde Londres, Inglaterra, ellos son Bright Curse.


A través de HeviSike Records nos llega Before the shore, álbum debut de este trío inglés publicado en mayo de 2016. La placa es un collage de atmósferas que nos hacen referencia a sus influencias por ellos mismos referidas, sin embargo, la banda logra construir un sonido propio a través de fuertes composiciones, líricas profundas y una propuesta musical sólida que fácilmente entra a las neuronas de los amantes del hard rock bajo los preceptos establecidos los últimos años en Europa.

Conformados desde junio de 2012, Bright Curse apenas ha logrado presentar su primer disco completo tras un EP homónimo lanzado en noviembre del mismo año y un single con dos canciones en marzo de 2015. Bajamos la aguja, pulsamos el botón de play, damos un click sobre la pantalla y las notas comienzas a golpear incesantemente sobre nuestra playa como si las olas de un impostergable océano nos tomaran por sorpresa. Desprevenidos caemos en su encanto hasta que poco a poco nos ahogamos irremediablemente en sus profundas aguas.


Romain "Shaman" Daut en las vocales y guitarras eléctricas,  el sueco Max Ternebring en el bajo y Zacharie Mizzi en la batería se metieron a los Rock in London Studios bajo la visión técnica de JB "Wolfy" Pilon para construir esta excelente colección de siete precisas canciones, un vendaval de sensaciones que logran su cometido: sacudir, impresionar y enamorar. Por si fuera poco el cocktail sonoro que fue masterizado por Jaime Gómez Arellano en el estudio Orgone, el arte de Adam Burke logra captar nuestra vista y desear saber qué es lo que guarda en su interior.

Echamos un vistazo y una blanca ave rapaz sobrevuela el panorama caótico e imponente, bello y tenebroso, una contradicción que despierta incertidumbre y confusión. Before the shore nos recibe con "Lady freedom", poderosa canción de guitarras muy en el recuerdo al primer doom setentero, pero la clara voz de "Shaman" logra transportarnos a otros tiempos en una extraña mezcla de los tonos de Magnus Pelander de Witchcraft y las líneas melódicas de Maynard James Keenan de Tool. Los instrumentos cambian caprichosamente las figuras en un laberinto tenue que sin más nos pierde y nos abandona en sus largos pasillos. Acordes cortados finamente, notas que pasean por distintos ambientes pero que al final nos dejan al borde del abismo...


Vuelta y vuelta sobre el vinil y nuestra mente queda atrapada sin salida en los surcos. Los datos electrónicos son leídos mientras el alma queda prendada de una construcción musical finamente tejida. Ahora es cuando entendemos las razones por las cuales la banda ha compartido el escenario con gente de la talla como Earthless, Mars Red Sky, Colour Haze y Pentagram. El amplio panorama de los inglés abre las posibilidades a muchísimos caminos, mismos que pueden ser recorridos en una sola pieza de las siete que conforman Before the shore, placa que merece ser escuchada de principio a fin. Una vez dada la primera mordida, el gusto se convierte en vicio, pero es necesario masticarlo varias veces para digerirlo y disfrutar todo lo hay en él...


  

lunes, 27 de junio de 2016

Sandveiss : desatando un viejo recuerdo


Hace algunas semanas nos enteramos de que Sandveiss, banda canadiense originaria de Quebec, publicó un nuevo sencillo titulado "Save us all" tras varios años de no saberse mucho de ellos. Mientras esperamos la publicación del disco que la contenga o de algún video promocional, nuestro recuerdo necio regresa las manecillas del reloj hasta finales de 2013 cuando tuvimos en los oídos el álbum debut del grupo: Screem queen.

Aquellos buscadores de tesoros perdidos encontramos en el primer disco de Sandveiss una verdadera joya, una obra que tiene base en el stoner americano al estilo de Queens of the Stone Age, pero que en sus acordes distorsionados y directos se puede saborear ciertos rasgos a hard rock setentero y, rascando un poco más, hasta melodías inspiradas en el rock alternativo y grunge noventero. 
A través de Sexy Sloth Records, los canadienses publicaron su Screem queen en diciembre de 2013, un disco que recibió buenas críticas, pero quedó opacado ante la lluvia de excelentes disco presentados en ese momento. Varias bandas de distintas partes del mundo estaban encontrado en esa mezcla rara entre stoner y grunge un sonido propio para crear buenas rolas y ganarse un espacio en el competido universo del rock; entre ellas encontramos a Tracer de Australia, The Quill de Suecia y los propios Sandveiss.

Tras la partida de Francois Couture como vocalista de Sandveiss, la banda tuvo una metamorfosis: su guitarrista Luc Bourgeois tomó el micrófono, pero esta responsabilidad no le permitía cumplir al 100 % con su instrumento. Fue así que entró Shawn Rice como segundo guitarrista, logrando así una potencia sonora complementada con la base rítmica hecha por el bajo de Daniel Girard y la batería de Dzemal Trtak. Fue esta alineación la que entró a los Broil Studios bajo el mando de Raphael Malenfant para grabar el disco debut entre mayo y octubre de 2013, logrando en muy corto tiempo amalgamar un estilo propio más allá de sus notorias influencias.


Como sencillo fue lanzado "Untie me", una canción de tambores implacables y un riff de guitarras distorsionadas de gancho inevitable que gana la atención de quien pase cerca de las bocinas atascadas. Una voz fuerte y segura se deja escuchar mientras las algunos acordes sueltos de guitarra van de derecha a izquierda en los audiculares. Notas poderosas que buscan romper cadenas, sacudir el piso y pedir clemencia.

"Yo no puedo salvarte, yo no soy un salvador. Tú me encerraste en tu hermosa piel, mis manos están heridas y lo puedes ver. Tú dices que el mundo es el mejor lugar para vivir si yo estuviera a tu lado, sin embargo, yo pienso que mi mundo llegaría a si final si lo hiciera. Aun así, no puedes escuchar la pequeña voz en tu cabeza que te dice que este es un grave error. Por favor, desátame... yo no puedo salvarte".


Colores en tonalidad sepia nos remite a algo viejo, de antaño, quizá perdido. Antiguos juegos de imágenes kaleidoscópicas y simétricas nos traen el recuerdo de una psicodelia olvidada. Una guitarra Gibson SG, una batería Ludwig, un bajo Fender y amplificadores Marshall a la retaguardia. El zoom nos acerca y frena algunos segundos para permitirnos apreciar un brazo tatuado, el vibrar de una cuerda suelta, un golpe sobre la tarola, un rostro barbado, un bend sobre el mástil. Todo esto es lo que nos muestra Sacha Roy en el video que realizó para "Untie me", logrando despertar la sensación vintage de un pasado lejano y añorado.


Una vez satisfecho el deseo por traer a la memoria lo que hace un largo tiempo nos impactó, ahora abrimos paso a la nueva aventura de Sandveiss. Han pasado casi tres años desde que construyeron su Screem queen y ahora es el momento de seguir el camino hacia nuevos horizontes. Ese sabor de guitarras rasposas que se entremezclan con efectos sonoros continúa intacto, pero tras el tiempo transcurrido entre presentaciones y propuestas musicales que poco a poco han orientado el gusto musical del público; ahora es necesario asimilar todo para retomar lo ya iniciado, la base fue bien cimentada, así que lo que vendrá seguramente será bueno...


viernes, 24 de junio de 2016

Picaporters : del amor, el horror y la guerra


¿Alguna vez has pensado que la guerra ya había terminado? ¿Alguna vez soñaste que este mierda había acabado? Quizá seguimos en el intento por salir de aquel túnel obscuro del horror y la muerte que el encuentro entre ideas opuestas, creencias irreconciliables y pensamientos contradictorios han creado, confrontando al hombre consigo mismo. Hermanos de sangre peleando entre sí por ideales distintos, una lucha que sólo ha abierto el umbral de la muerte. ¿Crees que exista una esperanza de reconciliación, una posibilidad para la paz, un instante más para postergar la vida?

Bajo la atmósfera de sopor que deja tras de sí la guerra es como cierra su segundo disco los argentinos de Picaporters, banda que había cosechado buenas críticas con su álbum debut Elefantes, pero que decidió lanzarse al mar profundo de la obscuridad, darle vuelta a lo conseguido y abrir los horizontes con El horror oculto, placa publicada apenas en mayo de 2016.


Compuesto por nueve temas, con la nueva producción de Picaporters nos sumergimos en los densos abismos del ser humano, en aquellos parajes donde se respira el temor y las obscuras sombras siguen sigilosamente nuestros paso hasta que, una vez que nos toman por los hombros, el horror nos invade por completo. Este es el momento para enfrentar los miedos, los pecados y los errores del hombre, una posibilidad de limpieza espiritual y una oportunidad para romper con el terrible pasado que arrastramos como un grillete atado al tobillo.

Esta es la propuesta que nos hacen Juan Pablo Herrera Morales en el bajo y voces, Lucas Barrue en las guitarras y Juan Pablo Vázquez en la batería, un power trío que rescata las raíces del hard blues para mezclarlo con la tradición argentina del stoner, algunos elementos incipientes del hard rock cuando comenzaba su metamorfosis al metal y una pizca del doom más denso; logrando así un combo atmosférico que baja a los infiernos y sirve de reflejo a los más densos pensamientos de la humanidad.


El horror oculto es un disco grabado "en vivo" en el Estudio El Attic en varias sesiones entre 2015 y principios de 2016 bajo la supervisión técnica de Patricio Claypole, experto en grabación y mezcla que ha trabajado con Los Natas, Ararat, Los Piojos y Poseidotica. Si las cintas capturan la fuerza y el sentimiento que tiene el trío argentino, el trabajo de masterización de Justin Weis logra que la banda se escuche más profunda y con cuerpo, en otras palabras, como si estuviéramos frente a ellos viéndolos en el escenario.

Picaporters lanzó tres canciones como sencillos del disco: el tema que le da nombre, "Ra" y "War is over". Tomamos como muestra de El horror oculto este último, única rola cantada en inglés que nos muestra la capacidad lírica de la banda más allá de su idioma propio. "War is over" es un blues ácido lleno de relámpagos distorsionados que iluminan a momentos la obscuridad abismal en la que nos sumerge la melodía. Una guitarra mágica que emana sentimientos a cada nota, una bajo lleno de intensidad que sirve de faro en la negra noche y una batería que nos sacude y nos hace regresar a la realidad tras la somnolencia provocada por la desazón y el abandono que la guerra provoca sobre la Tierra.

La herida de la guerra sigue abierta, su llaga permanece quemando el interior del hombre. Las balas continúan pasando rasantes y los ojos siguen cerrados deseando que todo termine de una buena vez. Sin embargo, la pena está encerrada bajo llave... guardada dentro del alma espera el momento de cruzar la frontera y romper todas la ataduras. No se trata sólo de recordar a todos los caídos ni tampoco de tener un trébol de cuatro hojas para la suerte, es momento de quitar el velo del rostro de la humanidad para que ésta enfrente sus diferencias, sus desencuentros y sus fantasmas. Retomando aquel viejo ideal hippie de amor y paz, una tenue luz se alcanza a ver al final del camino; quizá un deseo, quizá una oportunidad...

Para respetar la sensación de "directo" que tiene el disco, Picaporters lanzó en enero de 2016 el video promocional de "War is over" con imágenes de la banda tocando en diversos locales como el Pura vida y el propio El Attic. Luces que van y vienen, amplificadores y la banda a todo su esplendor demostrando lo que mejor saben hacer.


Dioses antiguos, H.P. Lovecraft, incertidumbre y muerte es lo que se respira en El horror oculto, disco que ha sido publicado de manera conjunta por Fauna Records y Del Carajo Producciones, a quienes se ha sumado South American Sludge Records, la marca productora y promotora de Sergio Chotsourian, voz y guitarra de la banda mítica de stoner argentino Los Natas. Sin embargo, Picaporters a liberado la descarga del disco completo de manera gratuita desde su página de Bandcamp, lo que nos abre la posibilidad de disfrutar totalmente lo que los argentinos han trabajado desde hace más de un año. Fuerza y profundidad se condensan en una placa que se interna en las neuronas y saca a flote los peores demonios que viven en el hombre. 

El horror oculto (Mayo 2016), Picaporters, Argentina.
Descarga gratuita desde la página de Bandcamp de Picaporters:


miércoles, 22 de junio de 2016

Pastor : las voces malditas que nos llaman desde la obscuridad


Un solo acorde sirve de entrada para un ritmo de batería constante, militar, quizá funeral. Las guitarras entonan una hipnótica melodía y el bajo de manera sigilosa la acompaña con su grave paso. De manera irresistible, el alma abandona al cuerpo para entregarse a una danse macabre. Todos tomados de la mano alrededor de la hoguera, brujas y demonios entregan sus cantos y bailes al maligno en un aquelarre eterno. 

Desde las tierras de la Europa central nos llega Pastor, banda originaria de Viena, Austria. Mágico cuarteto que en su sangre corre el original heavy metal, el occult rock y la semilla maligna de lo que con el tiempo se conocería como doom. Nacidos a finales de 2012, el grupo comenzó a componer a través de jammings en su cuarto de ensayos hasta que tuvieron un buen puñado de riffs obscuros a los cuales dotaron de líricas malditas, demoníacas y abismales. Luego de publicar dos sencillos con sabor hard rock setentero durante 2014, en agosto de 2015 nos presentaron su álbum debut: Evoke 
El primer disco de los austriacos es una colección de siete infecciosos temas que nos toman de la mano para llevarnos por un lúgubre sendero donde escucharemos los perversos susurros de seres malvados que nos hablan desde la obscuridad. No sabemos se podremos escapar de este trance, pero el dulce encanto por la maldad nos seduce hasta embelesar nuestros oídos.

Bajo la supervisión técnica, grabación y mezcla de Sabrina Sloth, Pastor se metió a los estudios Elephantwest Audio para darle forma a su obra prima. Tratando de emular las formas de grabación del pasado, todos los integrantes del grupo se metieron a la vez para tocar juntos y registrar cómo se escucha la banda "en vivo", sin trucos ni retoques de post-producción. Ya con el material bajo el brazo, Pastor llevó el material a los Louder Studios en California, Estados Unidos para que Tim Green lo masterizara (recordando que este reconocido técnico ha trabajado para gente como Melvins, Red Eye, Earthless o Christian Mistress).


Rodeados entre amplificadores Orange y Matamp, encontramos a Shardik y Arik junto a un arsenal de guitarras Gibson (¿acaso es necesario aclarar que son SG y Les Paul?). Con un bajo Rickenbacker sobre el hombro explotando a través de un Ampeg podemos ver a Georg; y un poco al fondo hallamos tras una bateria Ludwig a Alex. Cuatro músicos amantes de la obscuridad eléctrica de los años setentas que buscan rescatar esa sensación que originaba poner una aguja sobre el vinil mientras las bocinas escupían acordes perversos.

Sin dificultad podemos escuchar las influencias musicales de Pastor. En un primer momento podemos detectar la base sonora proto-doom de los eternos Black Sabbath y Pentagram, la cual es aderezada con la obscuridad de Witchfinder General y Pagan Altar hasta terminar la obra con un ligero toque de las bandas que dieron origen al NWOBHM como Thin Lizzy y el primer Judas Priest. En la actualidad existen muchos grupos que buscan rescatar dichos sonidos, pero podríamos acercar a los austriacos con los daneses Demon Head, los alemanes Mountain Witch, los suecos Burning Saviours y los americanos Demon Eye.


A falta de un single o sencillo promovido directamente por la banda, hemos escogido uno de los temas donde podemos escuchar los diferentes tintes sonoros de Pastor. "Wicked whisper" es internarse a un bosque a la mitad de la noche para escuchar en sus más obscuros rincones murmullos endemoniados, voces malditas que se esconden entre los árboles y juegan con nuestros temores. Los dedos se mueven sobre las cuerdas de las guitarras al igual que los duendes lo hacen en los montes encantados. Un bajo reptante se enreda en nuestras piernas para frenar nuestro ya de por sí inseguro paso. La batería imita aquel golpe que se escucha cuando los cuervos levantan su vuelo a medianoche.

Una voz rasposa y cansada nos habla sobre la sensación que despierta el encontrase en los dominios de las montañas, de la madre naturaleza y de lo desconocido. Su perverso rumor completa la fría atmósfera de temor y misterio, ese ambiente mágico que encontramos al cruzar el umbral de la obscuridad y la incertidumbre. Con un franco recuerdo al icónico Bobby Liebling de Pentagram, el rizado y barbado Arik utiliza su entrecortada voz que algunos momentos pasa de enferma bruja a pícaro demonio con la intención de atrapar incautos y desprevenidos.

Escuchar el Evoke entero es un viaje al pasado, al momento en que el rock fue cubierto por el manto de la obscuridad y la maldad. Pastor nos invita a su lúgubre propuesta de acordes directos y sonidos hipnóticos, a un paseo entre la neblina del misterio y lo desconocido como fuente de inspiración. Lo mejor será sentarse en el sillón favorito de la casa, abrir una buena cerveza, poner a girar el acetato y dejarse llevar por la magia, el misterio y el poder que nace de las bocinas estereofónicas...